Music Hall a15.2 y cd15.2, Ampliando horizontes
VINILO, VINILO Y MÁS VINILO
- Son equipos de buena calidad, sin pretensiones ni delirios de grandeza, en los que el objetivo es disfrutar de la música a un coste más que razonable.
- Precio: 898 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Fernando DE LA FUENTE
Music Hall sigue fiel a sus principios. Continúa apostando por el estéreo y el vinilo y progresivamente va ampliando su elenco de productos de esta naturaleza. El camino que ha escogido es el de la sencillez. Materiales de clase media, pero eficacia demostrada y demostrable. Diseño modesto, rozando la simplicidad y el objetivo de proporcionar al audiófilo lo estrictamente imprescindible para disfrutar. Lógicamente, esto tiene su contrapartida positiva en el precio, ya que permite ajustar mucho los costes.
En este contexto, debemos encuadrar la nueva serie a15, formada por el amplificador integrado a15.2 y el lector cd15.2. La estética austera, pero con todos los componentes necesarios. Como hacemos siempre que efectuamos un Laboratorio conjunto de dos equipos, vamos a empezar por una pequeña descripción de cada uno de ellos.
MUSIC HALL a15.2
El frontal del aparato está compuesto del botón de encendido, con su correspondiente LED, una entrada para auriculares de 6 mm, un minijack de 3,5 mm para conectar un mp3, iPod o similar, el control de volumen y el selector de fuente (en el que otro LED nos indica la fuente operativa). La parte trasera es incluso más sencilla, pero tiene algunos detalles que me gustan y que no son frecuentes en equipos de menos de 500 €. El primero de ellos es una salida para unir un amplificador externo y funcionar como previo. También se puede conectar un subwoofer activo. El segundo es una entrada de phono, limitada a MM, pero ya es algo a tener en consideración. Supongo que la tradición del vinilo en Music Hall ha tenido que ver en esto, pero en una electrónica de este precio se agradece mucho.
Por lo demás, tenemos cinco entradas RCA analógicas, unos bornes para altavoces de buena calidad, un selector de tensión y la toma para el cable de alimentación. Me ha preocupado algo lo reducido de las rejillas de ventilación, pero tampoco me ha parecido un sistema que por peso y tamaño tienda al sobrecalentamiento.
Creo que ha habido pocas veces, por no decir ninguna, en las que he podido describir un amplificador con tan pocas palabras, pero externamente… no hay mucho más que aportar. Las pruebas posteriores nos dirán muchas más cosas.
MUSIC HALL cd15.2
En lo que se refiere al lector de CD, también resulta de una sencillez apabullante. Botón de encendido, un display con buena visibilidad, los botones de funciones habituales en la parte inferior (reproducción, pausa, adelante, detrás) y, en el lado derecho, encontramos la bandeja, bastante sólida, en un transporte DA11SLM de Sanyo. En la zona trasera, podemos ver una conectividad simple y completa: una entrada RCA, otra S/PDIF y una EIAJ-Toslink. Su interior alberga un DAC Burr-Brown PCM 1739 de 24 bits/192 kHz.
Los materiales en ambos casos son correctos sin más, pero lo que sí es manifiestamente mejorable es el mando a distancia. Es de plástico, lo que transmite cierta sensación de fragilidad, y hay que apretar bastante los botones para que respondan a nuestras órdenes. Pero también hay que decir lo bueno, y lo cierto es que resulta muy intuitivo y el posicionamiento de las teclas es muy acertado.
A PRUEBA
Conecté el sistema (cableado por VandenHul) a unas Quad 22L2, unas columnas muy neutras y transparentes que considero idóneas para probar electrónicas y fuentes de este tipo. El manual del amplificador dice ofrecer 75 w por canal y debo decir que igual que en otras ocasiones las cifras me resultan cuestionables, creo que en el caso de Music Hall se aproximan mucho a la realidad. La entrega de corriente es muy buena, las cajas se mueven con agilidad y permiten apreciar un sonido claro y detallado, carente de color y muy lineal. El conjunto de Music Hall está diseñado y fabricado para disfrutar de la música sin complicaciones.
Hay que ser muy rápido para situar el disco en la bandeja, ya que el cd15.2 se cerrará a los pocos segundos de ser abierto, tenga material o no. Hay algunas marcas que también aceleran ese proceso lo máximo posible, con el objeto de evitar la introducción de polvo o suciedad en el transporte. Son muchos los aficionados que dejan la bandeja abierta mientras escogen su álbum favorito, y ésta se llena de partículas que a la larga pueden perjudicar al láser o la lectura del CD. Otro buen detalle de Music Hall. También es muy veloz en procesado del CD, ya que podemos ver las pistas y la duración en apenas dos segundos.
Con el disco Together again de The Benny Goodman Quartet, remasterización a cargo de Bluebird de una grabación de RCA de 1963, encontramos un sonido muy limpio, con una fantástica escena sonora que dejaba el clarinete de Mr. Goodman enfrente de nuestras narices. La localización instrumental es muy precisa y percibimos la batería de Gene Krupa, el vibráfono de Lionel Hampton y el piano de Teddy Wilson con una claridad extrema. El control de volumen es muy correcto, aunque me queda el mal sabor de boca de la calidad del mando a distancia. La entrega de corriente también se muestra efectiva, aunque sin alardes. El fabricante recomienda una amplificación mínima de 50 w y nuestro invitado acredita 75 w por canal. Podríamos echar de menos algunos watios más, pero está claro que el objetivo de Music Hall es buscar un equipo sencillo, para una sala de dimensiones razonables y ofreciendo buena calidad a buen precio. No podemos pedir a un aparato de esta naturaleza una potencia descomunal, porque hasta la propia Music Hall tiene sistemas que cubren ese hueco. El a15.2 es un amplificador por encima de todo coherente con sus principios.
Continué mis pruebas con un fantástico registro que ya comentamos en la sección de Discos Imprescindibles del número anterior. Se trata de The resistance de Muse. Me centré en la maravillosa “Exogenesis” y la verdad es que el resultado me dejó francamente satisfecho. Las cuerdas sonaban con una excelente uniformidad, los solos se percibían nítidos, detallados, precisos y con una presión sonora razonable. El conjunto de Music Hall proporcionaba a las cajas una musicalidad que me sorprendió, especialmente porque desde el principio me había gustado por encima de todo su neutralidad. Probablemente, el origen de todo esté en que, aunque hablamos de una excelente grabación, no podemos olvidar que se trata de una pieza sinfónica en un disco de rock, lo que quizá le proporcione algo de color y calidez. Todo registro tiene sus procedimientos y posiblemente un ingeniero de Deutsche Grammophon sería capaz de grabar un concierto de AC/DC. Pero no sonaría igual que si lo hicieran sus ingenieros habituales. Algo parecido sucede con “Exogenesis”. Sinfónico, pero no “clásico”, cuando nos referimos a su producción.
Por ello, y para disipar cualquier ápice de duda, volví a mi admirado Brahms, que devolvió su carácter habitual tanto a Quad como a Music Hall. Aquí sí volvió la neutralidad y linealidad que había mostrado el sistema desde el principio. Por cierto, me gustó mucho la sinergia entre el a15.2 y las 22L2, por la naturalidad del sonido, algo que convencerá a muchos aficionados. La música sonaba sin el menor atisbo de color, precisa y eficaz. Tras esta prueba, con las sinfonías de Brahms, repletas de lirismo y contundencia, me agradó la soltura con la que se movieron las cajas en los pasajes más complicados (Allegro con spirito en la segunda o el finale del Allegro con brio de la tercera). Siempre intento dejar los prejuicios en la puerta de la sala de audiciones, pero pensaba que la electrónica iba a sufrir en estas piezas. Sin embargo, se desenvolvió con rapidez y agilidad, proporcionando una escucha propia de amplificación de otro nivel. Los graves sonaban muy controlados, pero con la presencia necesaria y había un ligero predominio de los tonos medios, algo sin duda propio de las características de las cajas, más que de nuestros invitados.
Como suelo hacer siempre, probé un corte vocal para mis últimas conclusiones. Me decanté por el fantástico “In the land of Hi-Fi” de la no menos maravillosa Sarah Vaughan. En este caso, me sorprendió muy gratamente la extraordinaria escena sonora, con la voz de la genial cantante en el mismo centro. Excelente el resultado cuando tratamos con voz.
CONCLUSIÓN
Es imposible empezar a comentar nada del conjunto de Music Hall sin recordar el importe de cada uno de los componentes de esta serie a15.2. Hablamos de 449 € cada pieza. Eso es lo que valen algunas microcadenas de ínfimo nivel. Y no nos estamos refiriendo precisamente a nada parecido. Son equipos de buena calidad, sin pretensiones ni delirios de grandeza, en los que el objetivo es disfrutar de la música a un coste más que razonable. Se nota que han tenido que quitar de algunos sitios y evitar cualquier tipo de lujo para poder alcanzar ese precio. Pero han sido capaces de respetar una calidad que todavía permite tener a Music Hall como una marca de cierto prestigio, aunque en este caso con un modelo de entrada. Tal vez me equivoque, pero creo que, a poco que se hagan bien las cosas, estamos ante un probable éxito de ventas. El tiempo lo dirá.
NOS GUSTA
Relación calidad y precio.
Calidad musical general.
Entrada MM y preamplificación.
MEJORABLE
Materiales.
Mando a distancia.
Austeridad del conjunto en general.
Gustavo Roales-Nieto, de Sound & Pixel Planet.
Excelente análisis, sobre todo en cuanto a su resultado “audiófilo”, dando en la diana precisamente con el resultado a la hora de concebir los nuevos CD15 y A15. Su misión: ofrecer la esencia de un conjunto obviando los extras que encarecen y que, en su mayoría, no son utilizados. Al estilo, me compro un VW GOLF sin extras… pero, oiga, es un GOLF, y a mí, lo que me gusta es conducir… y no que se ilumine la guantera.
VINILO, VINILO Y MÁS VINILO
Estamos encontrando con cada vez mayor frecuencia productos de entrada con posibilidad de conectar un giradiscos. Ya sabemos que el vinilo nunca se ha ido, pero lo que más nos agrada es que cada vez vemos más jóvenes aficionados que consideran el plato como un componente más de su instalación. En algunos casos, incluso, desbancando al lector de CD. La industria discográfica es consciente de ello y son muchos ya los artistas de éxito que sacan su correspondiente versión en LP, incluso en versión de 180 gr. Para mí ha sido una agradable sorpresa localizar una entrada MM en el a15.2 y, sobre todo, la constatación de un hecho. Incluso, aunque sea con el objetivo de digitalizar viejas colecciones de vinilo, su presencia seguirá aumentando.
Music Hall a15.2 y cd15.2, Ampliando horizontes
Ficha técnica
a15.2: 449 €
cd15.2: 449 €
Amplificador integrado a15.2
POTENCIA MÁXIMA 2 x 75 w a 8 Ohmios. RESPUESTA EN FRECUENCIA 10Hz – 50 kHz. DISTORSIÓN <0,05. RELACIÓN SEÑAL /RUIDO >95 dB. CONECTIVIDAD Una salida en línea, cinco entradas RCA analógicas, una entrada phono MM, una entrada Jack de 6 mm y un minijack de 3,5 mm. DIMENSIONES 430 x 290 x 70 mm. PESO 8,5 Kg. CONSUMO <0,5V.
Lector CD cd15.2
RESPUESTA EN FRECUENCIA 20Hz – 20 kHz. DISTORSIÓN ARMÓNICA <0,02. SEPARACIÓN DE CANALES 98 dB. RELACIÓN SEÑAL RUIDO 100 dB. CONECTIVIDAD una entrada RCA, otra S/PDIF y una EIAJ-Toslink. DIMENSIONES 430 x 290 x 83 mm. PESO 5,5 Kg. CONSUMO <0,5V.
DISTRIBUYE Sound & Pixel Planet (918259954).
Precio: 898 €
