Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Panasonic DMP-BD85, El quinto de la saga

  • Se trata de un producto con una buena relación calidad/precio que se puede recomendar sin complejos
  • Precio: 289 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

Con la salvedad de la inminente introducción de la tercera dimensión -que, como es habitual, requerirá un margen de tiempo para madurar-, después de varios años de cambios y novedades tecnológicas importantes en cada nueva generación hemos llegado a un momento en el que la atención se centra crecientemente en aspectos funcionales y/o ergonómicos. Excepto la nueva revisión del conector HDMI, la 1.4, que permite las 3D en resoluciones 1080p frente a las 3D en resolución estándar de que sería capaz la revisión 1.3, han dejado de aparecer nuevos codecs de audio y vídeo, nuevos perfiles BD, etc. Esto ha frustrado a más de un usuario que se lanzó al nuevo formato en sus primeros tiempos para descubrir que su compra se había quedado al menos parcialmente obsoleta en poco tiempo.

Para el año 2010, la gama Panasonic se compone de tres modelos, el más sencillo DMP-BD65, el intermedio DMP-BD85 y el superior DMP-BDT300 con capacidad 3D. Entre las principales mejoras sobre el modelo que se sitúa en el nivel básico, el BD85 que analizaré en estas líneas aporta salidas analógicas multicanal con mayor calidad de sonido, un adaptador WiFi (opcional en el BD65), reproductor multimedia compatible con el estándar DLNA y otras menos relevantes como la presencia de un segundo puerto USB ó una mayor profundidad del equipo. Respecto al equipo del año anterior (DMP-BD80) que pudimos probar en el número 70 del pasado mes de septiembre, continúa la evolución con las antes mencionadas adiciones y otras mejoras como la muy bienvenida reducción de los tiempos de encendido y carga de discos o nuevos modos del sistema re-master, en concreto los que emulan una circuitería analógica de válvulas y el denominado “night surround”.

El aspecto externo del lector ha sufrido también retoques estéticos que lo diferencian de su predecesor. Atrás queda el frontal con efecto “espejo”, recibiendo en su lugar un acabado decididamente minimalista, más sencillo y discreto pero también algo más soso. Todo el frontal está fabricando en plástico negro, brillante en su parte central y mate en la superior e inferior, con la presencia del mínimo imprescindible de botones (On/Off y apertura de bandeja, ojo con perder o estropear el mando a distancia) y una casi invisible tapa que oculta dos botones adicionales (play y stop), una ranura para tarjetas SD (compatible con SDHC de hasta 32GB y SDXC de hasta 64GB) en la que es imprescindible insertar una que disponga de al menos 1GB libre si se quiere disfrutar de lo aportado por el perfil 2.0 de la especificación Blu-ray (BD Live) y, finalmente, un puerto USB al que conectar dispositivos externos de almacenamiento. Sobre esto último, cabe comentar que de acuerdo al manual sólo se soporta el formato FAT32, lo que limita a 4GB el tamaño máximo de los ficheros a reproducir, que pueden ser tanto de definición estándar como de alta definición (no se soporta el formato MKV).

En la parte posterior del lector, nos encontramos las conexiones de vídeo que comprenden una salida HDMI, vídeo por componentes y la perpetua salida de vídeo compuesto. Las salidas de audio presentes en la misma zona incluyen estéreo en formato RCA, que en caso de empleo en un sistema multicanal y previa configuración en el menú actúa de canales de efectos traseros completando el 7.1, salidas 5.1 en formato RCA, salidas de audio digital en formato coaxial S/PDIF y óptico Toslink. Se incluye de serie un adaptador Wifi, algo voluminoso, que podemos conectar directamente al puerto USB ubicado junto a la salida estéreo o bien utilizar el cable extensor provisto con dos ventajas añadidas: una, que se evita que el peso del adaptador pueda dañar el conector, y dos, ganamos en flexibilidad si no se tiene espacio suficiente entre la parte trasera y la pared o el mueble. Si se dispone de cable o por cualquier otro motivo no deseamos usar redes inalámbricas, siempre queda el recurso al puerto RJ-45 de mayores prestaciones y fiabilidad. Al no encontrar la típica salida de ventilación ocupando buena parte de la superficie disponible del panel posterior, podría pensarse que este Panasonic carece ventilador, pero lo cierto es que sí dispone de él y su funcionamiento resulta audible prácticamente desde que se enciende. El sonido que produce es como un leve murmullo que sólo incomodará a los más exigentes, mientras que para la mayoría pasará desapercibido, salvo quizás en los momentos de absoluto silencio en los que personalmente creo que tampoco llega a resultar molesto.

El mando a distancia del BD85 estéticamente es muy similar al del BD80 y tiene un tamaño parecido, aunque si nos fijamos veremos que ha cambiado el número de botones y el orden en que están distribuidos. Como viene siendo tradicional, en esta nueva generación seguimos sin disponer de asistencia al uso en oscuridad o baja iluminación.

El menú, aun manteniendo un innegable “aire de familia” con las generaciones previas de lectores de este fabricante, recibe alguna pequeña actualización. Por ejemplo, una pantalla de selección de acción previa al acceso a las opciones de configuración como consecuencia de incorporar el reproductor multimedia o alguna novedad interesante, como la posibilidad de elegir el espacio de color en la salida HDMI, lo que en el BD80 no era posible. En lugar de encontrarse en la sección de sonido, es en el menú de configuración de conexiones de la salida de audio digital, donde encontramos la posibilidad de ajustar cada una de las salidas que permite seleccionar tamaño de caja (grande “full range” o pequeña con corte a 100Hz no modificable) o ausencia de la misma, retardo de señal en ms por grupo y control de volumen por canal. Pero, al igual que sucedía con el BD80, en el BD85 una buena parte de las opciones más interesantes se hallan fuera del menú principal, accediéndose a ellas pulsando la tecla Display del mando a distancia durante la reproducción, de forma que la lista dependerá de lo que se esté viendo en ese momento. Es precisamente aquí donde se encuentran las distintas opciones de ajuste de las funciones Adaptive High Precision 4:4:4 -selección manual o automática del tipo de desentrelazado- y PHL Reference Chroma Processor Plus, que permite modificar la respuesta cromática de la imagen y aumentar la nitidez. Mientras calibraba la Toshiba 46SV685 analizada en este mismo número, aproveché para examinar exactamente cuál es el funcionamiento de la función “Proceso de Chroma” y qué efecto tenían las opciones “normal” y “avanzada” sobre el color. Lo me que encontré fueron dos niveles de aumento de de detalle en los colores, gracias a mejores gradaciones acompañadas de muy ligeros aumentos de saturación y luminosidad. Las diferencias entre los tres posibles valores (apagado, normal y avanzado) no son espectaculares, sino más bien sutiles y sin contrapartidas negativas aparentes. La otra función del sistema, llamada “Claridad de Detalles”, actúa como un suave ajuste de nitidez capaz de aumentar éstos de forma mucho menos agresiva que los habituales controles de nitidez, que no son más que potenciadores de las altas frecuencias. Su efecto se nota sobre todo en la sensación de mayor enfoque de objetos que no estén en primer plano, que también mejoran. Por poner un ejemplo, en una secuencia en la que había un muro de ladrillos en un lejano segundo plano, con el valor máximo se podían apreciar los contornos de cada uno de los ladrillos en lugar de ver simplemente distintos tonos de rojo.

Uno de los puntos débiles de la mayor parte de los lectores BD son los tiempos de encendido y carga de los discos propios del formato, y peor cuanto más sofisticada sea la edición y más programación Java contenga. Respecto a generaciones previas, el esfuerzo de Panasonic por corregir esta carencia es realmente notable. El encendido del BD85 es instantáneo, no llega a un segundo el tiempo requerido para ver el logotipo de Blu-ray desde que se pulsa cualquiera de los botones que activan el equipo, todo un récord. Los tiempos de carga son “harina de otro costal” y aquí, a pesar de la palpable mejora respecto al BD80, todavía no se alcanza a los más veloces como el JVC XV-BP1 o el LG390.

En general, las prestaciones del BD85 en procesamiento de imagen son básicamente las mismas que las de su predecesor, debido a que ambos comparten la misma tecnología. Su resultado general es satisfactorio, si bien hay áreas en las que cabría mejorar. Por si hubiese habido algún perfeccionamiento en el firmware o incluso pudiese haber diferencias en los chips, en primer lugar verifiqué la calidad del decodificador MPEG con los patrones que permiten la detección del ICP y el CUE (2:2 y 2:3). Encontré que el primero, no siempre fácil de detectar si no se usa un patrón ex profeso, se haya presente, y los segundos, afortunadamente, ausentes. Gracias al obligado escalado a la resolución nativa de los paneles actuales, especialmente en los de diagonal igual o superior a 37” donde los 1080 se han hecho con el dominio del mercado, estos errores resultan mucho menos perceptibles que en los televisores CRT de antaño. A esto hay que añadir que el ICP no existe en los BD u otros formatos progresivos, pero todo lo cual no quita que, evidentemente, siga siendo preferible una correcta decodificación. Del mismo modo, el resultado de las pruebas de desentrelazado calca el obtenido por el BD80. Cuenta con un razonable filtrado de diagonales capaz de resolver sin problemas ángulos de hasta 10o, igualmente buena es la detección de cadencias 2:3, no tanto lo es la de cadencias 2:2, aunque en algunos casos puede paliarse forzando el modo “cine” manualmente si se llegase a notar falta de resolución o apareciesen los efectos peine o “moire” con más frecuencia de lo aceptable. El escalado de 480 o 576 líneas a las 1080 logra un elevado nivel de nitidez sin potenciar o realzar dobles contornos y puede ser potenciado con la comentada función “Claridad de Detalle”.

El comportamiento de nuestro protagonista con el BD de HQV fue ejemplar detectando correctamente las cadencias de vídeo y cine, de forma que ambas son desentrelazadas sin pérdida alguna de resolución y con el mismo buen procesado de diagonales.

CONCLUSIÓN

Esta quinta generación de BD de Panasonic mantiene la continua evolución de la que ha hecho gala el fabricante. No hay “revolución”, sino un concienzudo trabajo de refinamiento de un buen producto al que se le van añadiendo periódicamente nuevas funcionalidades como el Viera Cast del año pasado y el DLNA y la conexión WiFi en éste. En resumen, se trata de un producto con una buena relación calidad/precio que se puede recomendar sin complejos. Eso sí, si no se necesitan ni salidas analógicas su hermano pequeño, el BD65, resulta económicamente más interesante.

NOS GUSTA

- Conectividad WiFi.

- Mejora en velocidad de encendido y carga/lectura de discos.

- Mejoras en configurabilidad respecto al modelo anterior.

- Prestaciones generales.

MEJORABLE

- Detección cadencias 2:2 (las más habituales en Europa).

- Ligera rumorosidad.

- Que soporte MKV y NTFS.


Panasonic DMP-BD85, El quinto de la saga

Ficha técnica

DISCOS REPRODUCIBLES BD-Video, BD-ROM (v2), BD-R/RE, DVD-Video, DVD-RAM, DVD-R/-RW/-RW DL, DVD +R/+RW CL, CD-Audio, CD-R/RW. JPEG, MP3, DivX (hasta 1080p). FORMATOS DECODIFICADOS Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio, PCM. CONVERSIÓN-DECODIFICACIÓN POR HDMI Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio. SALIDAS DE VÍDEO HDMI (1.3) componentes, Vídeo compuesto. SALIDAS DE AUDIO 1 analógica estéreo, 1 analógica 5.1 convertible en 7.1 en combinación con la salida estéreo, digital óptica (EIAJ-Toslink), digital eléctrica (S/PDIF). OTRAS CONEXIONES 2 Puertos USB, Ethernet (10Base-T/100Base-TX), tarjetas SD, Adaptador WiFi. DIMENSIONES 430 x 249 x 55 mm. PESO 2,6 kg. CONSUMO MÁXIMO 24V. DISTRIBUYE Panasonic (902153060).

Precio: 289 €