Marantz DV4400, ¿Básico? Sólo su precio
- Reproductor de DVD-Video
- Precio: 360 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Alberto Gilabert
Lejos de las gangas a cuatro euros, Marantz da respuesta a un emergente grupo de aficionados con la introducción de una serie de modelos realmente asequibles si una vez probados llegamos a la misma conclusión que en estas páginas. Nuestro invitado, el DV4400, es un reproductor muy económico visto el exigente catálogo de su fabricante. Y quizá porque Marantz sigue siendo fiel a sus principios en cuanto a calidad y prestaciones, este reproductor puede convertirse hoy en día en una opción a tener muy en cuenta para quienes quieran calidad a precio relativamente moderado.
De hecho el único atractivo del DV4400 es su muy buena relación calidad/precio, algo que ha conseguido descartando casi cualquier excepción tecnológica amén de lo demandado y estandarizado en cuanto a reproductores de DVD-Vídeo. Así, y amén de la salida de vídeo por componentes Y/Cr/Cb, el resto de funciones y prestaciones de este Marantz es del todo usual. Ni salida de vídeo progresivo, toma DVI o HDMI, compatibilidad con discos DVD-Audio o Super Audio CD o una sofisticada electrónica en audio y vídeo. De hecho, es un reproductor convencional, pero sorprendente.
MAGNÍFICO ACABADO
Empezando por su panel de conexiones nos encontramos con las típicas tomas de audio analógico estéreo y ambas tomas digitales. En cuanto a vídeo, dispone de una salida en S-Vídeo, vídeo compuesto, un conector SCART (compatible RGB) y la mencionada salida de vídeo por componentes. La construcción es realmente robusta, destacando su exquisito panel frontal acabado en aluminio, que le otorga una distinción ejemplar para un producto de su precio.
Se suministra con un mando a distancia bastante estándar, de plástico acabado en negro y desde el cual podremos tomar absoluto control de la máquina. La gran mayoría de las funciones de reproducción pueden realizarse igualmente desde el panel frontal, gracias a la inclusión de un generoso grupo de botones.
Desde un punto de vista electrónico sus prestaciones son muy básicas. En el manual de usuario no hay mención alguna al tipo de convertidores utilizados, ni en audio ni en vídeo, por lo que suponemos que Marantz ha elegido una circuitería convencional. Es compatible con los formatos de audio Dolby Digital y DTS, y puede leer todos los discos CD (incluyendo CD-R/RW), discos DVD-R/+R y DVD-RW (aunque no así con el formato DVD+RW, tal y como comprobé) y, obviamente, con discos DVD-Vídeo. Siendo ya algo estandarizado, también reconoce archivos MP3 y JPEG.
De hecho, hasta este punto no hay nada que sobresalga por sí mismo, a excepción de su elegante diseño. Entonces, ¿qué tiene de especial este Marantz? Su perfecto rendimiento.
LAS PRUEBAS
En el número 9 de Febrero del 2004, analizamos sutilmente qué diferencias había entre los diferentes convertidores D/A de vídeo. Hablamos de la importancia de la frecuencia de muestreo y resolución, deseándose los circuitos cuyos valores fueran superiores. Aun así, dejamos para futuros análisis los circuitos electrónicos adyacentes al convertidor, igual de importantes en la calidad final de la señal de vídeo. Pues bien, he aquí un ejemplo que consigue muy buenos resultados cuando convertidores y electrónica son ejecutados con precisión. Para las pruebas utilicé un receptor de A/V Marantz SR7300, un televisor de plasma Pioneer PDP-434HDE y un conjunto de cajas acústicas de la francesa Focal JMLab de la serie Chorus S.
La primera agradable impresión la recibí cuando comprobando la compatibilidad del reproductor utilicé un disco CD-R con varios archivos MP3. El sistema de descompresión utilizado por este Marantz consigue un sonido extremadamente limpio y libre de esas estridencias típicas de los reproductores de escala económica. Los agudos no chirriaban, y el grave conseguía una profundidad muy correcta sin llegar a retumbar. Siguiendo con aplicaciones musicales, y aun bajo una configuración estéreo, vuelve a emerger ese carácter musical que suele impregnar cualquier solución de Marantz. Aunque es posible alimentar al receptor mediante una señal de audio digital, la versión analógica consigue un nivel de calidad realmente correcto. Por un lado controla muy bien la profundidad de los graves, mientras que por el otro resuelve unos agudos muy definidos y verdaderamente amplios. La escena sonora se abre sin la incisión que provocaría, por ejemplo, unos agudos metálicos. En cuanto a aplicaciones audiovisuales, el sonido multicanal no ofrece pega alguna. Algo que esperaba en cuanto parte del trabajo lo realiza el receptor. Una vez colocado el disco en su bandeja (que por cierto, aparentemente parece algo endeble, aunque se supone que en algún lugar debían reducir costes), la velocidad de carga es correcta.
La primera prueba de visualización la realicé mediante la conexión SCART (RGB). Antes realicé la configuración “avanzada” del reproductor, tarea extremadamente sencilla y común. El único punto a tener en cuenta es la elección de la salida de vídeo: RGB o por componentes. En el primer caso la imagen consigue unos niveles de calidad muy buenos. Los colores se mantienen uniformes en toda la escena, perfilándose correctamente los primeros planos de los posteriores. Incluso complicados escenarios como las minas de Moria o la primera batalla de Gladiator son visualizadas en todo su esplendor. En movimientos rápidos el reproductor responde de manera eficaz y bastante precisa, siendo indetectables problemas de descodificación. La mecánica de lectura es bastante resistente, como pude comprobar utilizando algunos discos que otros lectores habían rechazado (alguna ralladura, polvo o grasa).
Conmutando a la salida de vídeo por componentes me fue muy difícil encontrar diferencias sensibles. Comparado con su versión SCART RGB las semejanzas son muchas, amén de un nivel de brillo algo superior. Que no haya grandes diferencias no es ningún problema.
Marantz logrará convencer a un gran número de usuarios que quieran, con poca inversión, un producto que ofrezca unos niveles de calidad en imagen y sonido correctos. El DV4400 es un reproductor sencillo, básico pero tremendamente competente. No tiene nada de especial, a excepción de su precio, que ya es mucho.
Marantz DV4400, ¿Básico? Sólo su precio
Ficha técnica
DVD-Vídeo, DVD-R/RW, CD-Audio, Vídeo-CD, CD-R/RW.
PCM, Dolby Digital, DTS, MPEG. MP3 y JPEG.
Vídeo por componentes (Y/Cb/Cr); SCART (RGB); S-Vídeo y vídeo compuesto.
Salida de audio analógico estéreo; salida de audio digital en S/PDIF y EIAJ-TosLink.
DVD (PCM lineal) de 4 Hz a 22 kHz (48 kHz), 4 Hz a 44 kHz (96 kHz). CD-Audio 4 Hz a 20 kHz.
115 dB.
0,003 % (CD con 1 kHz).
440x75x211 mm.
2,1 kg.
Precio: 360 €
