Sencore Radiance XS, Una joya de la ingeniería
- Quien piense que el XS no aporta nada con fuentes BD, se equivoca: el realce de detalle, la reducción de ruido (en pequeñas “dosis”) y las posibilidades de calibración harán que lo bueno sea aún mejor
- Precio: 4071 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Javier SAIZ
Si entre los audiófilos hay una serie de marcas de referencia reverenciadas por su calidad y prestaciones, como puedan ser Krell, Mark Levinson, Linn, etc., por citar algunas, para los videófilos más sibaritas hay una que destaca sobre todas las demás. Se trata de Lumagen, una firma ubicada en Oregon (USA), célebre por la calidad y prestaciones de sus productos, amén de un inigualado soporte al usuario. Aunque dispone en su catálogo de algunos accesorios para mejorar la conectividad de sistemas de vídeo, como extensores de HDMI sobre cable de red (HDMI-CAT6 Cable Extender), el verdadero núcleo de su producción son los procesadores de vídeo como el que ocupa estas páginas.
Lumagen se hizo un nombre entre los aficionados gracias a la ya retirada línea de procesadores Vision, en la que introdujo lo que en su momento fueron importantes innovaciones técnicas. Por ejemplo, su algoritmo de escalado “No Ring”, que todavía hoy sigue imbatido, y sobre todo, el concepto de actualización y mejora constante no sólo en el periodo de lanzamiento, como hacen la mayor parte de los fabricantes, sino a lo largo de los muchos años de vida comercial de sus productos. Más importante aún, Lumagen tiene por norma exprimir el hardware de sus equipos hasta sus últimos límites, añadiendo funcionalidades que no estaban ni anunciadas ni previstas en su fecha de lanzamiento, sin coste adicional para el usuario o a precios muy razonables, como la anunciada actualización a 3D por 199$ (USD).
La actual gama de procesadores Sencore Radiance (by Lumagen) comprende dos modelos: el XS y el XE. Ambos comparten idéntico procesado en 10bit reales y software, pero el XE tiene el doble de altura que el XS (2U frente a 1U), gracias a lo cual puede aportar una conectividad que prácticamente duplica lo disponible en el modelo básico -excepto en las HDMI (6 contra 4)-. Adicionalmente, dispone de funciones PIP/PAP, triggers 12V para encendido remoto de equipos y una arquitectura modular que hipotéticamente permitiría futuras actualizaciones de hardware, reduciendo el potencial riesgo de obsolescencia. Por su parte, el XS dispone de la posibilidad de añadirle un módulo opcional con dos entradas SDI (no contemplado en el XE), para lo que sería necesario enviar el equipo a fábrica si no se ha solicitado en el momento de la compra. Ambos se pueden adquirir en una versión especial para proyectores TRC (“Tritubos”) de gama alta, denominada XE+ ó XS+, que permite resoluciones de salida de hasta 1080p72 y 1080p75, necesarias para eliminar en ellos el efecto parpadeo.
El diseño no es precisamente uno de los argumentos de venta de los Radiance, que se limitan a ser sencillos y funcionales. La mayor parte de los usuarios de este tipo de producto los instala en racks lejos de la vista, por lo que este aspecto tiende a resultar no ya secundario sino irrelevante. Así pues, el exterior no dispone de un solo botón o display y aparte del logotipo del fabricante, sólo encontraremos en el frontal el led de estado. No sucede lo mismo en cuanto a calidad de construcción se refiere, y en este punto hay que decir que son absolutamente sólidos, su acabado impecable y, al no disponer de ventiladores ni elementos mecánicos, extremadamente fiables. Como ejemplo de esa fiabilidad y robustez, en una reciente conversación mediante correo electrónico a propósito del XS, Jim Patterson (presidente de Lumagen) me comentó que desde su lanzamiento y hasta hoy no han tenido que atender ni una sola reclamación de garantía, algo que además se puede verificar por la completa ausencia de comentarios negativos de sus propietarios en cualquiera de los foros de Internet en los que se discute de ellos.
Algo que no deja de resultar un tanto decepcionante habida cuenta del precio de este equipo es el mando a distancia que se incluye. Su aspecto y los materiales empleados son más propios de un lector DVD económico que de un equipo de altísima gama. Por el contrario, su funcionalidad y su ergonomía son encomiables y al disponer de iluminación es posible su uso en salas oscuras o escasamente iluminadas.
La mayor parte de los Radiance son instalados y puestos en marcha por profesionales, como parte de proyectos de cine en casa de cierta envergadura. Sus capacidades de integración, automatización, calibración y ajustes son tan amplias que escapan a los conocimientos de la mayoría de sus compradores, lo que les motiva a contratar los servicios de expertos capaces de obtener su máximo rendimiento dentro de sus sistemas. Por este motivo y al igual que sucedía con el diseño externo, el aspecto de los menús es un tanto simple, recordando mucho el estilo de los antiguos programas de MS-DOS. Pero en cuanto a funcionalidad, opciones y elementos a configurar… no sólo no falta de nada sino que la lista es tan amplia que llega a asustar. Sin embargo, aunque la palabra que primero viene a la mente al enfrentarse a la configuración inicial es “complejidad”, al estar habituado al veterano DVDO VP50, un par de días fueron más que suficientes para empezar a “digerir” la lógica de los menús del XS y empezar a moverme por ellos con comodidad.
Un ejemplo de las posibilidades de este fabuloso procesador, que lo diferencia del mencionado VP50, que permite una memoria por combinación de “entrada, resolución y frecuencia”, es que el Radiance permite cuatro perfiles distintos por entrada/resolución y frecuencia. Para que se hagan una idea, imaginemos que conectamos un DVD configurado para enviar en modo nativo la señal al procesador, es decir, que si pusiésemos un DVD PAL enviaría 576i y con un DVD NTSC 480i. Podríamos decirle al VP50 que usase un perfil 1 previamente creado que enviase la señal escalada a 1080p50 si detecta una señal 576i, y un perfil 2 que escale a 1080p60 si se trata de 480i, así mantendríamos la misma frecuencia evitando el judder. Ahora pasemos al Radiance y, en vez de dos perfiles, vamos a crear cuatro, uno para DVD PAL de origen vídeo que escala a 1080p50, otro para DVD PAL de origen cine que escala a 1080p25, otro para DVD NTSC de origen vídeo que escala a 1080p60 y, finalmente, uno para DVD NTSC de origen cine que escala a 1080p24. Asignamos los 50 y 60 a la memoria A y los 25 y 24 a la B, de esta forma, con solo pulsar una tecla podemos elegir la configuración óptima para cada tipo de contenido. Otro ejemplo del alarde de exquisitez podrían ser los controles de nitidez (Sharpness) o la configuración del escalado no lineal. El primero va mucho, muchísimo más lejos de lo habitual. En lugar de un único valor a ajustar se desglosa en ¡¡seis!! Por un lado, podemos ajustar el realce fino de contornos en el plano horizontal, vertical y diagonal y, por otro, es posible hacer lo mismo con el realce de texturas. Impresionante, ¿verdad? A la hora de ver contenido en una pantalla 16:9 que originalmente se encuentra en formato 4:3, el XS nos ofrece un NLS (Non LinearStretch), en el que podemos configurar cinco parámetros diferentes, en lugar de disponer de un único modo predefinido.
El Radiance XS es el sueño de cualquier calibrador hecho realidad. Nos permite ajustar la temperatura de color y curva de gamma en 2, 5,11 o 21 puntos, que además no son fijos, sino a la elección del usuario. Dispone de un CMS 3D completo que, sin complejos, puede presumir de ser si no el mejor, sí uno de los mejor implementados de todos los que existen. Por si fuese poco, es posible almacenar ocho configuraciones diferentes de salida, cada una con su resolución, frecuencia, calibración, etc.
Un ejemplo del lujo constructivo de los Radiance lo tenemos en su implementación de las entradas HDMI. Lo habitual en otros procesadores de vídeo, receptores o conmutadores HDMI es disponer de un chip HDMI para la entrada y otro para la salida, de forma que al cambiar de entrada se produce una nueva “negociación” (Handsake) entre dispositivos y visualizador, con el consiguiente pantallazo negro. Lumagen no hace las cosas a medias e instala un chip HDMI para cada una de las entradas que emplean ese conector, con lo que al seleccionar una entrada diferente el cambio es instantáneo.
Contarles la lista completa de funciones y posibilidades que ofrecen los Radiance me llevaría varios bancos como éste, porque el equipo hace muchas, muchas cosas, como las “entradas virtuales”, la gestión de aspecto de imagen, dobles salidas HDMI independientes, etc. Así que les pido disculpas por dejarme algunas de ellas en el tintero y paso a contarles además de lo que puede hacer, cómo realmente lo hace.
Tratándose de un procesador de imagen, lo fundamental en el XS son su desentrelazado, tanto de material SD como HD (1080i), y su escalado en cualquier dirección. Hasta fechas recientes, el primero de estos procesos lo realizaba el integrado VXP de Sigmadesigns (antes Gennum), que si bien detectaba a la perfección las cadencias propias de sistemas típicos en USA (2:3 film y 2:2 vídeo), con las propias de los sistemas PAL (2:2 film y vídeo) no era todo lo bueno que debería ser. Gracias a una reciente actualización de su firmware que pasa a realizar la detección en la CPU, este problema se ha subsanado y se ha añadido la posibilidad de re-procesar incluso señales progresivas, que recuerda al sistema PReP de Anchor Bay Technologies. Como no podía ser de otra manera, los Radiance incluyen potente filtrado de diagonales, que hará que los dientes de sierra desaparezcan de nuestra pantalla para siempre. Como guinda del pastel, contamos con el antes mencionado algoritmo de escalado “No-Ring”, que mejora notablemente la nitidez del material escalado sin añadir efectos no deseados como el doble contorno o el aumento del ruido de imagen. Les aseguro que resulta sorprendente lo bien que se llega a ver un “simple” DVD una vez aplicada la magia Lumagen, no llega a convertirse en alta definición pero se le acerca bastante. Quien piense que el XS no aporta nada con fuentes BD, se equivoca: el realce de detalle, la reducción de ruido (en pequeñas “dosis”) y las posibilidades de calibración harán que lo bueno sea aún mejor.
CONCLUSIÓN
El Radiance XS es un producto definitivamente elitista. Su precio lo sitúa fuera del alcance del gran público y su funcionalidad a una gran mayoría le parecerá superflua. Sin embargo, para videófilos irredentos que no se conformen con nada que no sea lo mejor, ésta es el arma definitiva. Capaz de hacer mucho y maravillosamente bien, es la herramienta que optimizará cualquier sistema de vídeo, exprimiendo hasta la última gota de calidad de cualquier señal que pase por sus circuitos, hasta el punto de que resulta casi imprescindible en una instalación de altos vuelos que realmente quiera preciarse de serlo. Tanto me ha impactado este producto que no he podido resistirme a hacerme con uno.
NOS GUSTA
Procesado de vídeo de referencia.
Posibilidades de calibración sin rival.
Flexibilidad de configuración e integración en cualquier sistema.
Atención al usuario y soporte de lujo.
MEJORABLE
Mando a distancia.
Sobriedad un tanto excesiva en diseño externo y menús.
Precio elevado.
Sencore Radiance XS, Una joya de la ingeniería
Ficha técnica
PROCESADOR Y CONMUTADOR DE ENTRADAS DE VÍDEO 4 entradas HDMI 1.3, 2 SVídeo, 2 componentes, 2 vídeo compuesto, mediante la combinación de 1 entrada componentes + 1 entrada de video compuesto es posible conectar equipos SCART y RGBVH (VGA). 2 entradas SPDIF, 2 entradas Toslink, 2 entradas audio RCA. 2 salidas HDMI 1.3, 2 puertos RS232, 1 puerto para extensor IR y una salida 5V.
DISTRIBUYE Tu cine en casa (914486104).
Precio: 4071 €
