Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Philips DVP9000S, Sorprendente

¿DEMASIADO BARATO?

  • Philips se atreve con un lector que lo hace casi todo bien. ¿Un nuevo estándar?
  • Precio: 399 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Philips afirma, tajantemente, que éste es su mejor y más avanzado reproductor de DVD-Video y SA-CD hasta la fecha. A mí lo que me sorprende es que, además, tenga un PVP recomendado de 399 euros.

Empezaremos por su estética, totalmente renovada aunque la holandesa ya había utilizado este acabado en modelos anteriores. Pero el DVP9000S (primero se anunció que se llamaría DVP900SA) culmina a la perfección esta nueva apuesta estética, con un precioso frontal en aluminio que mezcla una línea horizontal con dos zonas esféricas: una para el visor LCD de puntos y otra con parte de los mandos más comunes, a modo de joystick que incluso hace innecesario el mando a distancia (hasta hay una tecla para acceder al menú del sistema).

El mismo mimo en los acabados como en su panel de conexiones, con todas las salidas de audio y vídeo (a excepción del SCART y la salida HDMI, ¡sí, HDMI!) chapadas en oro. Incluso hay una toma IEC (sin tierra) para el suministro eléctrico.

Cuando analicé uno de los últimos televisores de plasma de la compañía ya advertí que la inclusión de una entrada HDMI/DVI en ellos no se correspondía con la gama de lectores de DVD-Video de entonces. El modelo que aquí traemos ya incluye salida HDMI, lo que lo convierte en el compañero ideal para los plasmas y LCDs de la compañía.

Pero eso no es todo. Su interior esconde una preciada electrónica, propia de reproductores de muy alta gama. Primero por su compatibilidad con SA-CD (además, permite escalar las señales PCM de un CD-Audio a DSD, como si de un disco SA-CD se tratara); pero también por la inclusión del DCDi de Faroudja, que ya ha demostrado su capacidad de ofrecer imágenes cristalinas y detalladas; de un escalador que alcanza las 720p y 1.080i o del conjunto de prestaciones exclusivas que engloba el Digital Crystal Clear de Philips: contraste, color y ajuste de nitidez pueden modificarse bajo dominio digital. No nos olvidemos del circuito NSV para las señales de vídeo, hasta ahora presentes en productos más caros.

Todo ello ensamblado en una disposición de placas electrónicas más propio de un lector de referencia: sección de alimentación independiente, separada del resto de electrónicas por la mecánica de lectura y una “pared” de hierro. En su lista de soportes compatibles encontramos el DVD-Video, el SA-CD (estéreo y multicanal), CD-Audio, MP3, JPEG y todos los soportes grabables compatibles más conocidos.

El mando a distancia merece su comentario, pues su acabado es extremadamente bueno, con un peso suficiente que lo hace incluso hasta atractivo; algo poco común en casi cualquier reproductor de DVD-Video actual (es muy similar al del plasma analizado de Philips, el 42PF9966). Sólo teniendo en cuenta las especificaciones técnicas, nuestro invitado se merece una más que respetable opinión.

Claro está que por alguna parte ha habido reducción de costes. Por ejemplo la mecánica, que aunque la bandeja esté coloreada en plata (acorde al color global del aparato) deja mucho que desear en comparación a otros modelos de referencia. Que la incidencia de esta mecánica sea notable o no en la calidad de audio y vídeo es algo que veremos en las pruebas.



FUNCIONANDO



No sólo hereda del plasma 42PF9966 su atractivo mando a distancia, sino también el bien organizado menú en pantalla. Muy intuitivo y de fácil acceso, ofrece un sinfín de posibilidades en el control y ajuste de la calidad de imagen. También en audio presenta un preciso control incluso del subgrave (permite ajustar la frecuencia de corte de 60 a 120 Hz y la pendiente en 12, 18 ó 24 dB/Oct.).

Empezando por el sonido, y con discos SA-CD multicanal, después de ajustar sonómetro en mano cada uno de los canales, los resultados son magníficos.

Su comportamiento está a la altura de reproductores SA-CD algo más caros. Asimismo, con discos CD-Audio, la posibilidad de poder “subir” el PCM a DSD puede inducir a pensar que los detalles y la tímbrica mejoran sensiblemente, y aunque quizá es verdad, o bien su convertidor D/A es muy bueno o realmente la diferencia no es tan audible. Como transporte digital, y como es evidente, funciona a la perfección.

Mención aparte se merece la señal de vídeo. Al igual que muchos lectores que otorgan al usuario infinidad de configuraciones, es posible que en una primera toma de contacto el resultado decepcione. Pero la verdad es que una vez encontrado el punto exacto (me valí del bien conocido DVE y de paciencia, mucha paciencia), se consigue una calidad de imagen bastante buena cuando estamos utilizando la salida de vídeo por componentes. Por cierto, que la selección de entrelazado o progresivo se realiza mediante un conmutador en el panel de conexiones (¿tanto hubiera costado una opción en el menú en pantalla?). La señal es muy buena, sin apenas problemas.

El resultado asombra y se dan mejores valores cuando optamos por la salida HDMI: mayor control en la reproducción de los colores, desaparición casi total de los (leves) defectos del desentrelazador, tridimensionalidad asegurada. Los movimientos son mucho más fluidos. Únicamente un cierto virado al verde obliga a reajustar de manera más precisa los valores de color, bien del Philips, bien del visualizador elegido.

Aposta, dejé para el final la prueba con señales RGB vía SCART; y aunque la calidad de la señal es también buena, no hay comparación posible con las pruebas vía componentes y HDMI. Su RGB vía SCART no descubre todo su potencial.

No sólo Philips parece estar “atacando” otra vez con los precios bajos y productos realmente buenos (en estas mismas páginas tenemos otro ejemplo). Y si bien el DVP9000S se convierte en un más que atractivo producto por sus prestaciones y resultados, y eso teniendo en cuenta su fabricante, bien valdría saber qué soporte dará Philips a este aparato. Ojo al dato cuando es interesante saber si habrá actualizaciones de firmware y un SAT a la altura de las circunstancias.


¿DEMASIADO BARATO?

En el año 2004 más del 80 % de los lectores de DVD-Video comercializados no llegaban a los 100 € de PVP. Así, los casi 400 € de este Philips cuadriplican el precio medio que los usuarios están dispuestos a pagar. Pero más allá de esta realidad, hay un sector de aficionados dispuestos a pagar “lo que sea” en aras de conseguir máxima calidad. Hay un aspecto del que Philips no puede hacer gala: su fiabilidad a medio y largo plazo. ¿Esto tiene un coste? Evidentemente sí. Bryston, por ejemplo, “sólo” ofrece 20 años de garantía.

Pero también es verdad que 400 euros distan mucho de los miles de euros que cuestan otros reproductores. Philips, consciente de la fuerte “batalla de precios” en lo que a reproductores de DVD-Video se refiere, ha ajustado hasta el mínimo detalle este reproductor analizado buscando, paralelamente, un precio final que se acerque lo más posible a esos 100 € que la mayoría está dispuesto a gastar. Y donde no llega la reducción de costes, llega su compatibilidad con Super Audio CD, los descodificadores Dolby Digital y DTS, su atractiva estética, etc. así como otros valores menos “costosos” pero algo identificativos. El objetivo, como siempre, ofrecer lo máximo al mínimo precio.

Philips DVP9000S, Sorprendente

Ficha técnica

Formatos compatibles: DVD-Video, SA-CD (estéreo/multicanal), CD-Audio, SVCD, Video-CD, MP3, JPEG. Salida de vídeo escalada: 720p y 1.080i. Descodificadores de audio digital: PCM, DOlby Digital y DTS. Conectividad: Salida Y/Pb/Pr, vídeo compuesto, S-Video, SCART (RGB), HDMI. Audio digital 1 EIAJ-TosLink y 1 S/PDIF. Convertidor D/A: 24 bit, 192 kHz. Relación señal/ruido: 115 dB a 1 kHz. Margen dinámico: 95 dB a 1 kHz. Diafonía: 110 dB a 1 kHz. Distorsión armónica total: 95 dB a 1 kHz. Consumo: aproximadamente 25 W (>1 W en espera).

Peso: 5,3 kg. Dimensiones: 435x79x315 mm.

Distribuye: Philips Ibérica (902113384).

Precio: 399 €