Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

LG BH-100, Una buena solución coreana

LA CLASE MAGISTRAL DE LG

  • LG nos ofrece una solución única apara disfrutar de los formatos en alta definición: un lector Blu-ray y HD DVD.
  • Precio: 1299 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

En esta estúpida e innecesaria batalla de formatos que aspira a buscar un formato “líder y robusto”, nos ha sorprendido gratamente esta idea de LG. De hecho no es nueva, puesto que este mismo método es el que consiguió, por ejemplo, que ni el DVD-Audio ni el SA-CD consiguieran ser estándares únicos, aunque, a cambio, permitió mantener ambos formatos en el mercado diluyendo poco a poco eso de las “batallas de formatos”. ¿Será este BH-100 el inicio de una tregua esperada? Ya saben el dicho: “quien pega primero, pega dos veces”. Pero aunque la idea nos convence (la del lector híbrido), más nos gustaría que se apostara por un único formato (ahora, ya tanto nos da cuál sea) y se unificaran los esfuerzos en una única dirección. Pero las cosas no son así y esto es lo que hace que el BH-100 consiga el protagonismo que se merece. Como mínimo están solos (en el IFA de 2005 vi algunos prototipos similares, pero sólo éste de LG ha conseguido llegar al mercado), y nadie puede reprocharles ser distintos. Puestos a seguir el juego, qué mejor que hacerlo con un aparato distinto. Y distinto en muchos aspectos.



BLU-RAY + HD DVD, TODO EN UN CHASIS



Hay aspectos realmente curiosos en este reproductor, de momento, único. Sí, resulta muy atractivo poder tener bajo un mismo chasis un lector híbrido, pero como veremos a continuación, hay algunas cosas que LG debe solucionar pronto. No es que hagan el producto malo, ni mucho menos, y entendemos perfectamente que es el primero que nos llega y que funciona, pero esto no es excusa para que no podamos criticarlo (siempre con espíritu constructivo, claro está). Cuando recibí el aparato me di cuenta, por ejemplo, de que en su parte superior se puede leer bien el logotipo Blu-ray, mientras que no es así con el de HD DVD. El motivo es que, en realidad, este lector no puede serigrafiarlo, ya que no cuenta con una de las características que para los promotores del HD DVD es de inclusión obligada: el formato de interactividad HDi.

La mayoría de las películas en HD DVD nos llegan con su menú de inicio (como los que encontramos con los DVD-Video actuales), que no tiene por qué tener relación alguna con el formato HDi; pero sí el menú al que accedemos cuando estamos reproduciendo la película. Este menú nos permite movernos por los capítulos, acceder a los contenidos extra, cambiar el idioma o los subtítulos, etc. Al no venir con el descodificador correspondiente, LG ha tenido que optar por una solución de compromiso. Utiliza parte de la información disponible para generar unos menús “no interactivos” que cumplen la función. Aun así, no puede recuperar según qué cosas, como el nombre de los capítulos o títulos.

Tampoco incorpora salida de vídeo HDMI 1.3 (sí dispone de salida HDMI). A través de ella tampoco podremos disfrutar del audio digital multicanal sin comprimir que los nuevos formatos compatibles pueden ofrecer (Dolby TrueHD y DTS HD Master Audio). Ni obtendremos cadenas PCM, algo que sí podemos conseguir con otros reproductores de alta definición. Algunas opciones de descodificación son también algo poco comunes. Por ejemplo, las señales Dolby TrueHD son convertidas sólo a cadenas estéreo. Las DTS HD Master Audio sí que están disponibles, pero sólo a través de sus salidas de audio analógico multicanal. Y, lo que me pareció raro, no puede leer ningún CD-DA. Y eso que para conseguir esta amplia amalgama de formatos compatibles, los ingenieros de LG han optado por equiparlo con dos cabezas lectoras: un láser azul para los formatos de alta definición y otro rojo para DVD-Video.

En lo que a conectividad se refiere, amén de la salida HDMI, también dispone de salida de vídeo por componentes, vídeo compuesto, audio digital disponible en los dos formatos comunes y un conjunto de salidas de audio multicanal 5.1 analógico. Para esta última entrada (por donde conseguiremos obtener las señales digitales multicanal descodificadas) el equipo nos permite seleccionar el tipo de caja acústica utilizada (pequeña o grande) y poco más. Lo habitual en este punto es encontrarnos, además, configuraciones adicionales como el retraso (en metros o tiempo) o la frecuencia de corte deseada para el subwoofer.

La no inclusión de una salida S-Video no me preocupa en cuanto que quien compre este tipo de lectores optará bien por la salida HDMI o bien por la de vídeo por componentes. Como es habitual, la señal a 1.080/24p sólo estará disponible a través de HDMI; mientras que por componentes sólo podremos conseguir imágenes en 1.080i. La posibilidad de poder reproducir señales 1.080/24p es realmente tentadora, aunque para aquéllos que todavía no tengan un televisor compatible con esta señal, el lector les ofrecerá una señal en 1.080i. Hubiera sido interesante poder obtener, como alternativa al 1.080/24p una señal en 1.080/50p.



UN DISEÑO ATREVIDO



Visto lo anterior, a uno le da la sensación de que los ingenieros de LG empezaron diseñando un lector de Blu-ray (de hecho, como compañía, anunció en su momento su apoyo al Blu-ray) y luego, viendo el panorama, decidieron buscar una manera de conseguir una mínima compatibilidad con el formato HD DVD. Esto justificaría totalmente la ausencia (para este modelo de “primera generación”) del HDi, entendiendo que, de hecho, lo que LG demuestra es que no debemos por qué ceñirnos a un único formato.

Pero todo lo anterior tampoco debería hacernos olvidar otros aspectos llamativos de nuestro invitado, por ejemplo su estética.

Es ligeramente menos profundo que los lectores (de alta definición o estándar) actuales, sin llegar a ser el “armatoste” de las primeras propuestas de otras marcas (Panasonic o Samsung, por poner algún ejemplo) que llegaron a nuestras manos. Es un diseño muy minimalista, basado en el concepto de “caja negra”. Minimalista ya que sólo hay cinco botones accesibles en el chasis, los básicos y ninguno más. Estos botones están situados en el panel superior, por lo que nos será imposible colocar ningún aparato encima de él. Todos los fabricantes siempre han recomendado no colocar ningún otro dispositivo encima del suyo, lo que facilita su ventilación (no dejan de ser máquinas). LG no sólo lo recomienda, sino que muestra un gusto estético poco común en otras propuestas. Ya que no podemos colocar nada encima de él, como mínimo, su chasis superior está muy bien acabado (es donde encontramos, además de los botones, el logotipo Blu-ray). El único inconveniente de esta opción es que tendremos que tener cuidado cuando lo coloquemos en una balda, ya que deberemos dejar espacio suficiente para poder utilizar esos botones. Unos botones que son de superficie (no hay mecánica) y están rodeados de una luz que añade interés a esa estética minimalista. El mando a distancia, sencillo en diseño (no es retroiluminado, aunque estaría bien que así fuera), nos será totalmente necesario para el uso del aparato (por ejemplo, para la navegación).



A PRUEBA



Al igual que sus competidores, este LG tarda en iniciarse. No bajamos del medio minuto, pero uno ya está acostumbrado y sólo cualquier otra cosa hubiera sido noticia. Un poco de paciencia y adelante. La navegación del disco tampoco es criticable (en comparación con el resto), aunque quizá diría que es ligeramente más rápido que algunos lectores cuando decidimos saltar capítulos durante la reproducción. Empezando con películas en HD DVD puedo afirmar que la calidad de nuestro invitado es muy similar (por no decir idéntica) al reproductor básico de Toshiba, pero con el atractivo que supone la compatibilidad a 1.080/24p. No hay nada que criticarle negativamente, más bien al contrario. King Kong fue uno de los candidatos a llenar de buena imagen cualquiera de mis visualizadores de prueba. Incluso con aquéllos que no aceptan 1.080/24p, la señal en 1.080i me convenció mucho. De momento, en cuanto a imagen, las cosas van muy bien. Salté al Blu-ray y los resultaros fueron iguales. Exultantes. Deostró una calidad muy buena utilizando algunas de las películas de referencia de las pocas que están en el mercado. Este LG puede competir totalmente contra los reproductores Blu-ray más “exclusivos” del momento, y en esta lista entraría el de Pioneer que analicé en el número anterior. Ni un solo reproche, créanme.

El escalado de películas en DVD-Video, en cambio, no consigue la espectacularidad que sí se ofrece con la reproducción de discos HD. Como reproductor de DVD-Video básico cumple perfectamente, pero su escalado (y desentrelazado para 720p o 576p), aunque correcto, es superado por otros modelos similares. Detecté algunos problemas como dientes de sierra puntuales (sobre todo en movimento) y algún que otro artefacto como la posterización. No es que sea malo, ni mucho menos, sólo que, en este aspecto, hemos visto cosas mejores (y más caras, claro está).



EN CONCLUSIÓN



El mensaje que seguramente la firma coreana quiere resaltar con este producto es que el usuario ya no tiene por qué decantarse por uno u otro formato: ofrece al usuario la posibilidad de no tener que decidir entre Blu-ray o HD DVD. Simplemente compra la película que quiere y la disfruta. Y, de hecho, como he podido probar y confirmar, la calidad de imagen tanto del HD DVD como del Blu-ray es muy buena. ¡Incluso ofrece 1.080/24p!

El BH-100 tiene, como todos los otros reproductores HD que hemos analizado, algunas cosas que mejorar. Pero su diferencia (su compatibilidad doble) arroja un rayo de luz para los cinéfilos aficionados que, además de querer disfrutar de buenas películas, no quieren “casarse” con ningún formato. Una excelente imagen en HD DVD y Blu-ray en un aparato estéticamente muy bien logrado. Seguramente, si LG presenta una nueva versión (¿BH-200?), como harán todos los fabricantes a medio plazo, las mejoras deben ser sensibles, y no dudamos de ello. Pero este reproductor consigue esa exclusividad que sólo una marca tan audaz como LG podía ofrecer.

Jaime de Jaraiz, LG España.



Con la intención de ofrecer más flexibilidad animando al usuario final, y suavizando a nuestro entender el clima de incertidumbre que puede estar lastrando no sólo el consumo de HD sino también el propio desarrollo de la industria de la alta definición en todos sus ámbitos, LG decidió crear este reproductor de discos de alta definición dual que efectivamente es el primero del mercado y que se presentó como primicia mundial en la pasada edición del CES, obteniendo el reconocimiento de la industria. Evidentemente se trata del primer modelo de un logro único y al igual que en otros lanzamientos tecnológicos históricos, la compañía está trabajando en una solución más avanzada a medio plazo y que pueda ofrecerse a un precio igual de competitivo, aspecto que no sería posible en este momento.


LA CLASE MAGISTRAL DE LG

La coreana da un varapalo a todas las otras compañías que siguen manteniendo viva la “batalla de formatos”. LG defendió en su momento el Blu-ray, vale; pero es totalmente consciente de lo que los usuarios queremos. Ante la falta de un candidato único, ¿qué mejor que ofrecer los dos? Esto, sin duda alguna, es una agradable noticia. También es verdad que el BH-100 presenta algunas lagunas, pero ningún otro fabricante ha llegado a convencernos totalmente. Si colocamos el BH-100 entre todos los reproductores de Blu-ray o HD DVD disponibles, ocupará un lugar importante y destacado. Ansioso estoy de ver su próxima propuesta.

LG BH-100, Una buena solución coreana

Ficha técnica

FORMATOS COMPATIBLES Blu-ray, HD DVD, DVD-Video. SALIDA DE VÍDEO 1.080/24p (sólo HDMI), 1.080i, 720p, 576p, 576i. CONVERSIÓN 1.080i para DVD-Video. CONECTIVIDAD HDMI, vídeo por componentes, vídeo compuesto, audio analógico multicanal, S/PDIF, EIAJ-TosLink. DIMENSIONES 430 x 79 x 250 mm.

DISTRIBUYE LG Electronics (902500234).

Precio: 1299 €