Bladelius Embla Basic, Embla-mático
DISPOSITIVOS DE ALMACENAMIENTO: DENTRO Y FUERA
- Las prestaciones y la calidad de construcción ponen al EMBLA entre los mejores lectores de CD del momento
- Precio: 4900 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Jorge WUHRMANN
El ingeniero sueco Mike Bladelius cuenta con más de veinte años de experiencia en el mundo de la electrónica y la alta fidelidad, con una impresionante trayectoria profesional que le ha llevado por alguna de las firmas más destacadas de la alta fidelidad internacional como Threshold, Classé, SAT y Primare. Comenzó a comercializar su línea de productos bajo la marca Advantage, que renombró a principios de la década pasada con la actual Bladelius. A pesar de contar con su propia firma, Mike Bladelius sigue colaborando como consultor con alguna de las más renombradas marcas del panorama actual. Su espíritu emprendedor y su sueño de perfeccionamiento técnico es el mismo que se aprecia en alguna de las marcas británicas más clásicas, aunque esta vez trasladado a su Suecia natal, donde se diseñan y fabrican sus productos, una gama completa que abarca dos amplificadores integrados estéreo, cinco etapas de potencia de diversos tipos, tres reproductores estéreo y uno multicanal, tres pre-amplificadores, un previo de Phono y un mando a distancia. Todos ellos concebidos a partir de los principios más puristas de eliminación de todo elemento innecesario potencialmente nocivo para la señal y construidos en aluminio de origen sueco, con unos mecanizados absolutamente exquisitos y una estética que refleja perfectamente la filosofía de la marca, minimalismo y calidad, a pesar de lo cual estos equipos intentan siempre ofrecer alta fidelidad de excepción a precios más atractivos que los de algunos de sus rivales.
UN NOVEDOSO PRODUCTO
Embla es el nombre que han otorgado en la marca a su nuevo proyecto, sobre el que nos centraremos en esta prueba. Se trata de un producto muy especial, destinado al aficionado de la alta fidelidad de más alta categoría y al que el fabricante describe como un “reproductor musical con memoria flash interna”. En efecto, principalmente encontramos en el Embla un lector CD, cuyo sistema DAC (decodificación digital-analógica) está basado en el que utiliza el reproductor de referencia de la casa, el Gondul M. Pero a la vez, podemos ver una memoria interna que permite digitalizar los CDs bit a bit para poder reproducirlos de forma absolutamente silenciosa y sin partes móviles. La definición del punto de partida es muy importante, porque no se trata de un desarrollo a partir de un ordenador personal rediseñado, ni tan siquiera pretende entrar de lleno en el mundo de los servidores musicales, sino que es un reproductor de audio especial, capaz de ofrecer algo más que sus rivales.
Pero, ¿para qué digitalizar un disco si tenemos un buen lector de CD? Afrontémoslo: la música en formato físico tiende a desaparecer. El principal motivo, para los aficionados más exigentes es fundamentalmente cualitativo: se puede alcanzar una mayor calidad y fidelidad cuando un mismo fichero es reproducido en un equipo sin mecánica, sin partes móviles, que cuando ese mismo registro es reproducido a partir de un disco en movimiento sujeto a vibraciones y a todo tipo de problemas físicos que necesitan ser solventados en el mundo electrónico mediante un sistema dinámico de corrección de errores. En pura teoría la afirmación es cierta, ya que sin partes mecánicas, podemos asegurarnos de que la lectura se haga bit a bit, mientras que en un CD, aunque la reproducción se acerque más o menos al original, probablemente, no será nunca idéntica.
Embla esconde en su interior aún más posibilidades que lo que hemos visto hasta ahora. Para empezar, incorpora una completa sección de previo que le permite actuar “en solitario”, conectándolo simplemente a nuestra etapa de potencia. Por lo tanto, es una apuesta por convertirse en el verdadero centro de nuestro equipo, toda una interesantísima declaración de principios, que no se queda ahí, puesto que la conectividad de nuestro invitado en su versión Basic permite además acceder a dispositivos de almacenamiento de ficheros externos. Para ello, cuenta con puertos USB y especialmente con conectividad Ethernet para poder acceder a un ordenador o a un dispositivo de almacenamiento en red NAS. Es decir, Embla es un magnífico lector CD, un previo por sí mismo y puede extender sus funcionalidades hasta convertirse en un servidor musical completo. Precisamente del desarrollo de estas posibilidades adicionales surgirán en el futuro versiones más avanzadas de este producto, que en buena parte podrán ser actualizadas en el modelo Basic, según nos ha comentado el importador para España. Desde luego, será más sencillo que expandir más adelante los 32 Gb de memoria incluidos de serie, si queremos extender la colección guardada más allá de los 50-60 discos almacenables en dicho tamaño. Reconozco que la tentación no es pequeña, vista la calidad y la comodidad de uso que esto representa.
Exteriormente, el Embla se presenta en un voluminoso chasis de aluminio, con una calidad de terminación sencillamente extraordinaria. Su frontal, absolutamente minimalista, está presidido a la derecha por una vistosa pantalla de visualización de 7 pulgadas de diagonal (unos 15 x 8 cm) que permite visualizar los registros reproducidos y acceder a la configuración en colaboración con el mando a distancia. En el lado izquierdo, una simple ranura permite introducir CDs para su reproducción o digitalización, y encontramos tan solo dos botones físicos (eject y standby). En la parte trasera, siguen los acabados simplemente perfectos alrededor de una conectividad que incluye una entrada AES/EBU balanceada, una entrada digital eléctrica S/PDIF, otra óptica EIAJ/Toslink, una entrada para dispositivos USB y entrada bluetooth. Como salidas, observamos una balaceada digital AES/EBU, una digital eléctrica S/PDIF, una digital óptica EIAJ/Toslink, un par de salidas analógicas balanceadas y dos salidas no balanceadas RCA. Adicionalmente, incorpora otro conector USB, una RS232, una entrada IR y una entrada y salida para “triggers” de encendido. Por supuesto, permite copiar el contenido de la memoria interna a dispositivos USB para hacer copias de seguridad, además de poder reproducir contenidos musicales de los formatos soportados guardados en dispositivos USB externos. No cuenta con salida de vídeo para poder visualizar la biblioteca almacenada o controlada por el Embla en un dispositivo externo, como, por ejemplo, una pantalla de plasma o LCD, pero como la concepción es de reproductor de CD más que de servidor musical, puedo entender la ausencia en aras de no complicar más la electrónica para una mayor pureza de señal.
La conversión digital-analógica está en manos de un sistema DAC de diseño balanceado 4+4, al que se suma un DAC adicional que incorpora un filtro estándar y la posibilidad de añadir a posteriori alguno más, incluso uno basado en el reproductor de CD de referencia de la marca. A disposición del usuario queda además la opción de hacer sobremuestreo de la señal, tanto para las fuentes internas como las externas. Su sistema propietario de decodificación abarca los formatos de audio más comunes, tanto sin compresión como con ella, por lo que lee ficheros PCM, WAV, FLAC, MP3, WMA u OGG, aunque solo digitaliza en los dos primeros.
La puesta en marcha del Embla Basic es bastante sencilla, puesto que basta con conectarlo a la red eléctrica y a nuestro previo como una fuente más, o bien a nuestra etapa como un conjunto fuente-previo. Solamente habrá que seleccionar en los menús de ajuste si utilizamos al Embla Basic como previo o como fuente únicamente. A partir de ahí, sólo tendremos que grabar nuestra colección musical y deleitarnos con su escucha. En general, las otras opciones de configuración son relativamente pocas aunque interesantes, pero elegir entre las mismas no es fácil de forma intuitiva, requiriendo una lectura del manual de instrucciones, en riguroso inglés. Esta tarea no nos llevará demasiado tiempo, porque por desgracia el texto es tan minimalista como la estética del Embla.
Finalmente, es obligado referirse al magnífico mando a distancia suministrado por el aparato. Construido totalmente en aluminio, da una sensación de solidez a toda prueba y una vez familiarizado con su particular simetría de botones idénticos, permite controlar el funcionamiento del aparato de forma cómoda y absolutamente eficaz.
PRUEBAS DE USO Y ESCUCHA
Conecté el Embla a mi equipo habitual de pruebas, con una etapa de potencia Rotel RHB05 y unas cajas B&W Nautilus 804. Comencé con la digitalización de un disco cualquiera, en mi caso utilicé el magnífico Live in America del genial Paco de Lucía. Dependiendo de nuestras preferencias, nada más introducir el CD en la ranura, el Embla lo reproducirá o nos pedirá confirmación para incorporarlo a la biblioteca musical. El proceso de digitalización lleva apenas unos minutos, quizá menos que lo que tarda en hacerse en mi ordenador personal utilizando el software Exact Audio Copy. Al igual que el mencionado software, nuestro invitado efectúa una copia bit a bit mediante un sistema propietario de lectura de datos en el que, además, va realizando corrección de errores cuando los detecta y mostrándonosla en pantalla, informando al terminar si esos fallos se corrigieron o no. Finalmente, el fichero queda almacenado en la memoria interna, bien en formato FLAC o bien en formato PCM. De forma automática, los nombres de los cortes y de álbum y del intérprete quedaron perfectamente recogidos en pantalla, y de haber tenido acceso a Internet a través de mi red doméstica, habría podido incluso descargar el “album art” de dicho disco. Una vez incorporado a nuestra biblioteca multimedia, nuestro fichero siempre sonará igual, tan perfecto como el propio disco de origen, sin ruidos, transportes ni vibraciones propias del sistema de reproducción de un CD. Escuchando la colección almacenada en el Embla, tanto el CD que digitalicé yo como el resto de temas que ya traía la unidad de pruebas, pude comprobar que la calidad de sonido del Embla es sencillamente excepcional. La imagen sonora generada es espléndida y provoca una sensación de extraordinaria transparencia… en un total silencio. Pasar de un tema a otro es fácil, instantáneo y no produce ningún ruido, como tampoco lo supone cambiar a un álbum totalmente distinto. En conjunto, las prestaciones y la calidad de construcción ponen al Embla entre los mejores lectores de CD del momento, destacándose además por proponer incluso una nueva categoría de producto en sí misma, puesto que a precios competitivos con otros lectores de su nivel, da más que los demás. Por ello, lo consideramos una excelente propuesta digna de nuestra recomendación.
Patrik Alvergard, Managing Director de Corpaw.
Embla es, por encima de todo, un producto novedoso. Tal y como dice Jorge, no hay nada igual en el mercado de alta fidelidad. En este laboratorio se explica muy bien la idea que hay detrás de este producto, que Jorge ha entendido a la perfección. Una vez más, la marca sueca Bladelius, nos seduce con electrónica de altísima fidelidad a un precio muy competitivo.
Muchas gracias por este excelente banco de pruebas.
DISPOSITIVOS DE ALMACENAMIENTO: DENTRO Y FUERA
Una de las claves de los servidores musicales es la capacidad de digitalizar nuestra colección musical sin compresión. Ello exige que estos aparatos dispongan de dispositivos de almacenamiento de cierto tamaño en su interior servidor, pero a la vez acceso a otros equipos semejantes fuera del mismo. Con ello, no sólo tendremos potencial de crecimiento en lo que se refiere a capacidad de almacenaje, sino que nos permitirá poder hacer una copia de seguridad del contenido del disco interno. Para la conexión de discos externos de forma directa, los USB son la elección más rápida y sencilla, aunque hasta ahora no todos los que hay en el mercado son compatibles con los servidores musicales existentes. Más compleja es la utilización de dispositivos de almacenamiento en red (NAS), pero a la vez, muchísimo más potente, puesto que nos permite utilizar todas las posibilidades de la informática para ampliar, montar dispositivos en Raid, hacer copias de seguridad, etc., y todo ello a precios bastante más asequibles que los de la alta fidelidad. Por ello, la capacidad de conexión del Embla Basic da a este reproductor de CDs cualidades de auténtico servidor musical.
Bladelius Embla Basic, Embla-mático
Ficha técnica
CONECTIVIDAD Entradas 1AES-EBU balanceada digital, 1 digital eléctrica S/PDIF, 1 digital óptica, EAIJ/Toslink, 1 USB, 1 Bluetooth, 1 analógica balanceada, 2 RCA no balanceadas. Salidas 1 AES-EBU balanceada digital, 1 digital eléctrica S/PDIF, 1 digital óptica, EAIJ/Toslink, 1 analógica balanceada, 2 RCA no balanceadas. General USB, Ethernet (RJ45), 1 RS232, 1 entrada IR, 1 entrada – 1 salida Trigger 12V. DISPOSITIVO DE ALMACENAMIENTO ESTÁNDAR 32Gb. DISTRIBUYE Corpaw (986214414).
Precio: 4900 €
