Marantz SA-7S1, La joya que faltaba
EL DICHOSO JITTER
- El MArantz SA-7S1 es una referencia en términos absolutos, con un costo de adquisición no excesivamente elevado, hablando en términos absolutos.
- Precio: 5999 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Luis Llana
En nuestro número 45, de mayo pasado, les presentamos el preamplificador SC-7S2 y la etapa de potencia MA-9S2, ambos para dos canales. Con ellos la legendaria Marantz regresó con las puertas abiertas al espacio natural que le corresponde en honor a su pasado, al punto de encuentro de lo más selecto de la genuina alta fidelidad, en la estricta acepción del término. Ambos aparatos se encuentran en sintonía con el perfeccionismo y rigurosidad de las mejores realizaciones del imperio del sol naciente, con los que la firma japonesa de origen norteamericano, me sorprendió sobremanera por sus excepcionales aptitudes para reproducir la música en su estado de máxima pureza, que es de lo que se trata a fin de cuentas. En realidad, Marantz ya había puesto las cartas sobre la mesa con la serie S1 de estos mismos aparatos, pero se quedaron fuera de nuestras fronteras por razones que ignoro, probablemente de índole comercial.
En el citado artículo les anuncié el inminente lanzamiento de lo que debería ser su complemento perfecto, un aparato en el que la firma nipona ha volcado todo su conocimiento y saber hacer: el lector digital SA-7S1 para SA-CD y CD-DA. Además, en esta ocasión, por fin, Marantz ha tenido en cuenta a nuestro mercado, con lo que ya podemos disfrutar de este novísimo aparato, al mismo tiempo que en esos otros países con los que pretendemos codearnos. Mantiene algunos conceptos que han demostrado su eficacia en anteriores modelos e introduce nuevas y revolucionarias tecnologías que hacen del SA-7S1 un aparato en rigurosa línea con la excelencia de sus citados hermanos de serie. En mi opinión, nos encontramos ante una referencia en términos absolutos con un costo de adquisición no excesivamente elevado, hablando en términos relativos, pero que lo aleja de un nutrido grupo de aficionados que pertenecen a ese gran sector de la población que algunos califican como “el hombre de la calle”. Su dotación tecnológica es de tal calibre que deja eclipsado al magnífico SA-11S1, hasta ahora el buque insignia de la firma en lo que a lectores digitales se refiere, hasta el punto de que duplica su precio, por lo que presuponemos que no lo reemplazará y que el SA-11S1 se mantendrá como segundo de a bordo en el catálogo de la firma.
Con un peso de 22 kg, creo que sobrarán comentarios acerca de la seriedad con la que Marantz ha abordado la construcción de su arquitectura externa, idéntica en todo a la de los referidos SC-7S2 y MA-9S2. Es decir, una pesada plancha de acero que, a modo de subchasis, provisto de cuatro macizas patas metálicas, sustenta al chasis principal en acero plegado, íntegramente recubierto con cobre de alta pureza para reducir, e incluso eliminar, las posibles interferencias de toda índole tan nefastas para la señal de audio, con el añadido de una contundente carcasa externa totalmente de aluminio de 5 mm de espesor. Todo ello ensamblado con absoluta precisión y con tal originalidad que no queda ni un sólo tornillo a la vista.
Es en el interior donde el SA-7S1 marca las diferencias, no sólo respecto al SA-11S1, sino entre muchos de sus competidores de gama, algunos con un coste de adquisición bastante más elevado, y lo digo con la mayor objetividad de la que soy capaz, teniendo en cuenta mi debilidad por la firma nipona. Sirva como ejemplo de lo que digo, y no es la más importante de las facetas del SA-7S1, el mecanismo de transporte y lectura de desarrollo propio porque, según afirma Marantz, no encontraron en el mercado soluciones con la calidad suficiente para el cuaderno de cargas que exigían al nuevo modelo. Se trata de la mecánica SACDM-1, construida a base de una aleación metálica con tolerancias muy estrictas que garantizan la mejor transferencia de datos, incluso a la alta velocidad de rotación que demanda el formato SA-CD. La bandeja es del mismo material y está provista de una capa antirreflejos que evita las posibles reflexiones perturbadoras sobre el haz láser. Es compatible con los formatos SA-CD, CD, CD-R/RW, WMA y MP3.
A pesar de esta magnífica mecánica, las principales bazas las juega el SA-7S1 en otros apartados clave que marcan las diferencias entre un producto excelente y otro excepcional, como la sofisticada alimentación, con una radical separación entre los circuitos digitales y analógicos, incluso en las puestas a masa, mediante la aplicación del aislamiento IsoLoop. Se trata de un desarrollo suizo más eficaz que los optoacopladores, basado en la tecnología GMR, siglas de giant magneto resistive, o magnetorresistencia gigante si lo prefieren, que permite manejar con facilidad las muy altas frecuencias del SA-CD en la sección digital, sin que interfieran lo más mínino con la señal de la sección analógica. Para el adecuado suministro energético cuenta con una regulación por choque inductor, un excelente ejemplar de transformador toroidal encapsulado de tecnología propia EL y muy baja dispersión magnética, diodos de rectificación Shottky de metal y semiconductor, característicos por su alta velocidad de conmutación y escasa caída de voltaje, y condensadores personalizados.
Otro punto fuerte del SA-7S1 se encuentra en su potente sección de filtraje digital, puesta a punto a principios de los años noventa para el modelo AX1000. Está basada en un software parametrizable DSP de Marantz que fue perfeccionado para los más recientes modelos CD-7 y SA-11S1, y ha recibido un nuevo apretón de tuerca para el SA-7S1 mediante la puesta a punto del chip PEC 777f2, con el resultado de una mejora en el algoritmo de tres filtros conmutables a voluntad, con características propias y distintas para cada uno de los formatos SA-CD y CD-DA, con retención de memoria aunque se cambie el disco, o se apague el aparato. Como sería largo y tedioso comentarles la prestación de cada filtro para cada formato, tal cual lo comenta el manual de usuario, traducido a nuestro idioma, la opción que prefiero en base a mi experiencia con el SA-11S1. Es la que proporciona Filter 1, sin ningún filtrado para SA-CD y con una característica corta de pre y post eco, y una imagen sonora profunda y transparente para CD-DA. Como la conmutación entre filtros hay que realizarla a pista parada o sin disco insertado, les aseguro que no es sencillo determinar claramente las diferencias a oído.
Dispone de otros dos filtros, uno de corriente continua para eliminar las frecuencias subsónicas en registros incorrectamente masterizados, con la frecuencia de corte en 1,7 Hz, y un segundo para modelación de ruido, un tipo de realimentación digital utilizado en los algoritmos de sobremuestreo que mejora la linealidad, pero con los inconvenientes derivados de toda realimentacion de cara a la pureza del sonido. Otro más que interesante aspecto del SA-7S1 es la posibilidad de conectarle un generador de reloj maestro externo de cualquier fabricante, con frecuencias de reloj de 44,1, 88,2 o 176,4 kHz. En general, la base de tiempo de la salida de la señal procedente de uno de estos generadores de reloj externos es exacta, lo que proporciona una reproducción de alta calidad, con una importante reducción del dichoso jitter. En base a lo anterior, cabría preguntarse si Marantz estará preparando alguna sorpresa en este sentido.
El proceso de conversión de digital a analógico se encomienda a dos procesadores monocanal SM5866AS de Nippon Precision Circuits Inc. de alto orden delta-sigma para DSD (Direct Stream Digital, para SA-CD) y 24 bits y 192 kHz para PCM (Pulse Code Modulation, para CD-DA), con conversión diferencial doble y ultrabajas tasas de distorsión armónica y ruido. Sin olvidar la correspondiente exhibición de los conocidos módulos HDAM (Hyper Dynamic Amplifier Modules) desprovistos de la otrora carcasa, tres por canal en la versión estándar para el filtro paso bajo, y en la más reciente SA (Super Audio), y Current Feeback para los cruciales pasos analógicos de salida. El panel de conexiones es muy simple, como corresponde a un lector de dos canales: salidas no balanceadas con excelentes tomas RCA, además de los típicos XLR para conexión balanceada que, como ya es norma en Marantz, utilizan el sistema norteamericano con los pines 2 y 3 invertidos respecto a las normas internacionales AES (Audio Engineering Society). Las posibilidades de conexión se completan con una salida digital desdoblada en los formatos óptico y coaxial, una entrada con conector coaxial BNC para el referido generador de reloj maestro externo y la base IEC sin toma de tierra para el cable de red.
En el atractivo panel frontral se encuentran los controles básicos para la gestión del disco, a los que hay que añadir los específicos del SA-7S1, tales como el selector del modo de audio inicial (SA-CD o CD-DA), el inversor de fase absoluta de la señal y el conmutador para el reloj maestro externo con un indicador de sincronización. Para el resto de funciones, incluidas la activación de los filtros, hay que recurrir a un correcto mando a distancia con el frontal metálico y el dorso de plástico, con la siempre frágil tapa del compartimento de las pilas del mismo material.
ESTILO ANALÓGICO
En cuanto al rendimiento sonoro, las diferencias con su hermano SA-11S1, hasta ahora tope de gama de Marantz y al que conozco perfectamente porque lleva instalado en mi equipo más de un año, son sutiles pero apreciables, las que existen entre un lector excelente y otro fuera de serie, como comenté anteriormente. Basta conectarlo a un sistema de sonido de una honesta gama alta para comprobar que nos encontramos ante un lector excepcional, con un sonido extremadamente detallado, cálido y seductor, en no importa que rango de frecuencias con una linealidad que considero ejemplar. Desde un grave rotundo, controlado y limpio, muy bello, hasta un extremo agudo que es una pura delicia de nitidez, suavidad y dulzura con el mejor estilo “analógico”, al menos con el excelente transductor de agudos –lo adoro– de mis cajas B&W 802 Matrix.
La gama de frecuencias medias extrae toda la riqueza armónica que contienen unas voces sublimes y unos instrumentos de cuerda como siempre nos gustaría escuchar a los que amamos la música, valgan como ejemplo la exquisita y placentera reproducción del bellísimo SA-CD Lux feminae con la voz de Montserrat Figueras, del sello Harmonia Mundi y el dúo Gidon Kremer al violín y Martha Argerich al piano, con la fascinante escucha de la sonata Kreutzer de Beethoven, del sello DGG. Recientemente he incorporado a mi colección de registros para pruebas dos CD-DA, el Chesky Jazz audiophile test volume 2 de la discográfica Chesky Records, con música y diversos test, y el Kharma Burn-in CD editado por el fabricante de cajas acústicas Kharma, exclusivamente con pistas de test de auténtica mala uva, una herramienta ideal para acelerar el rodaje de las cajas. De ellos me he servido para escuchar unas excepcionales respuesta impulsional, o transitoria si lo prefieren, y dinámica, por obra y gracia de lo que intuyo un cortísimo tiempo de subida (o slew rate) del SA-7S1 como primer eslabón de la cadena de sonido, suponiendo que en la bandeja se ha insertado un registro digno de tal nombre.
Isabel de Paz, Responsable Marcom de Marantz.
“Mucho más que escuchar”, no se trata sólo de lo que Marantz piensa sino de lo que dicen los demás. La serie Reference de Marantz compuesta por el SA7S1, MA9S2 y SC7S1 ha sido elogiada por todos aquellos medios que la han probado, entre ellos esta revista CEC. El SA7S1 es una pieza de ingeniería que proporciona la calidad de sonido que el SC7S2 y MA9S2 se merecen. Este reproductor además de disponer de las características más destacadas de sus precedentes, contiene tres importantes innovaciones: tecnología D-F de Marantz, separación total de la fuente de alimentación y el mecanismo SA-CDM-1. En definitiva, un ejemplo significativo de calidad, diseño e ingeniería a un excelente precio.
EL DICHOSO JITTER
Es raro el fabricante de lectores digitales que no menciona una importante tasa en la reducción del jitter en sus nuevos modelos, pero ¿sabemos percibir la distorsión por jitter? La diferencia entre los primeros lectores, con un sonido áspero y frío, y los actuales es más que notoria, en buena medida por los avances en materia de conversión D/A y el crucial filtraje de salida, pero también por la reducción del jitter, un “descubrimiento” posterior. Todo reproductor digital monta un reloj patrón para controlar el intervalo entre cada muestra digital (base de tiempos), y consiste básicamente en un cristal oscilador que genera una frecuencia que varía según el fabricante, siendo muy habituales las de 11,2 y 16,9 MHz.
El asunto es complejo, con infinidad de tecnicismos que escapan a nuestras intenciones, por lo que me limitaré a comentarles que el oscilador funciona mediante la señal de entrada a una puerta, generalmente de un CMOS, que se envía de vuelta a la entrada como una sinuoide invertida de fase, con lo que la puerta cambia de estado. Sin embargo, la señal sinuoide está mezclada con el ruido analógico de entrada, por lo que el oscilador cambia de estado un poco antes o después del momento exacto. Esas fluctuaciones o variaciones en el tiempo de los pulsos de la señal digital son el jitter.
Marantz SA-7S1, La joya que faltaba
Ficha técnica
FORMATOS SOPORTADOS SA-CD, CD-DA, CD-R/RW, WMA, MP3. RESPUESTA EN FRECUENCIA 2 Hz-50 kHz (+0,-3 dB) SA-CD,
2 Hz-20 kHz CD-DA. RANGO DINÁMICO 114 dB SA-CD, 100 dB CD-DA. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 114 dB SA-CD, 104 dB CD-DA. DISTORSIÓN ARMÓNICA 0,0009 SA-CD, 0,002 CD-DA. SEPARACIÓN ENTRE CANALES 100 dB SA-CD, 100 dB CD-DA. CONSUMO 26 W. DIMENSIONES 459 x 425 x 136 mm. PESO 22,3 kg.
DISTRIBUYE Marantz España (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 5999 €
