Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

JVC XV-BP1EN, Speedy González

STREAMING Y SOPORTES DE ESTADO SÓLIDO

  • El JVC se permite una calidad de procesado de imagen con material DVD fuera de lo común en términos absolutos, algo inusual entre competidores de similar precio
  • Precio: 299 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

A pesar de disponer de productos de alta definición como el proyector de vídeo DLA-HD750BE, que en el número de julio pasó por las páginas de esta revista en las que obtuvo la más alta calificación, al igual que en su momento sucedió con su predecesor el DLA-HD100, o una excelente gama de vídeo cámaras HD, por poner sólo un par de ejemplos, hasta fechas muy recientes JVC no ha dispuesto de un lector Blu-ray en su catálogo, siendo de los últimos entre los “grandes” en hacerse con uno. Dicho sea de paso, uno y sólo uno, de momento. Mientras que sus rivales disponen de varios lectores destinados a diferentes usuarios que requieren mayores o menores funcionalidades y/o mejores acabados y prestaciones, JVC ha centrado su atención en la gama básica en cuanto a funcionalidad y acabado, quizás por dirigirse a un mercado potencialmente más amplio que el que puedan tener otros equipos de precio más elevado. En un formato tan joven y evolución tan rápida, no es descartable que ésta sea una política bastante acertada al no exigir al comprador un gran desembolso por un producto que pueda quedarse relativamente obsoleto en un plazo breve, como podría suceder si, por ejemplo, finalmente las 3D se hacen hueco en el formato BD.

El lector de JVC recibe el nombre de XV-BP1EN, del que intuyo que BP1 significa Blu-ray Player número 1. Este “primogénito” de la marca tiene un tamaño medio, anchura estándar de 43 cm pero altura y fondo contenidos, que unidos a su construcción en chapa y frontal de plástico le hacen ser bastante ligero. El diseño de este lector se puede calificar de muy elegante y atractivo. Dispone de un frontal minimalista, que combina el color negro brillante, en la parte en la que se ubica la bandeja del disco y el panel informativo que ocupa unos dos tercios del frente, con un acabado que imita el aluminio cepillado en el tercio en el que se encuentran los botones de operación (apertura/cierre, play/pausa y salto hacia adelante y atrás de capítulo). También incorpora el puerto USB al que se puede conectar una memoria externa que habilita el BD-Live del perfil 2.0 y desde el que se pueden leer un extenso repertorio de ficheros multimedia. Las dos partes están separadas por una línea vertical que se ilumina, en color azul intenso y bastante brillante, al encender el equipo. Esta luz, que también se extiende a los botones, no es atenuable ni se puede apagar desde el menú de configuración del equipo. Esto es una lástima, porque aunque hace más llamativo al lector, en condiciones de penumbra u oscuridad creo que puede llegar a llamar la atención más de lo deseable y sería muy de agradecer que el fabricante añadiese esta posibilidad en una futura actualización del firmware, si es que es posible. Más complicada solución tiene la colocación del único puerto USB en el panel frontal, si bien facilita enormemente la conexión de distintas memorias, hubiese sido deseable disponer de un conector en el panel posterior en el que dejar una memoria permanente que no altere la estética y al tiempo quedase más protegida, reservando el otro para un uso no permanente. Cabe mencionar que desde un dispositivo de almacenamiento externo es posible reproducir, además de los comunes DIVX o XVID, incluso ficheros MKV de hasta 1920x1080 píxeles, eso sí con la limitación de sólo ser reconocibles las unidades formateadas bajo FAT32 que reduce el tamaño máximo de los archivos legibles a 4 GB. Durante las pruebas, me llamó la atención cómo el JVC fue capaz de leer cualquier disco en formato AVCHD e incluso de reproducir un disco con estructura BD grabado en un DVD, algo que hasta ahora no había conseguido.

En la parte posterior del JVC encontramos las conexiones de audio, vídeo y red. Entre las primeras, hay que destacar la presencia de una salida analógica limitada a estéreo (RCA) y, por tanto, la ausencia de salidas de audio analógico multicanal, opción que sólo se podrá obtener de las salidas digitales en formato óptico Toslink, coaxial S/Pdif o, más apropiadamente, por la salida HDMI (V 1.3). La sección de vídeo analógico prescinde de la otrora común salida Super Vídeo y se limita a vídeo compuesto y por componentes. En función del tipo de material que se reproduzca, el sistema de protección anti-copia limitará la resolución de salida por componentes e incluso puede llegar a anularla si se trata de material 1080p24 protegido.

En cuanto al mando a distancia, la unidad incluida es compacta y muy ligera con una buena disposición de la botonería, de la que no se echa en falta el acceso a ninguna función. Como es habitual en su segmento, no se dispone de asistencia alguna para el uso en condiciones de baja luminosidad en la sala.

Una vez puesto en marcha -lo que sucede a una velocidad que no había visto hasta la fecha en ninguno de los lectores que he probado y sobre lo que incidiré más adelante- se accede al menú de configuración. En comparación con otros rivales, las opciones disponibles en el XV-BP1 son limitadas en todos sus apartados: imagen, sonido y sistema. Los usuarios más avanzados echarán en falta, por ejemplo, no poder seleccionar el formato de señal de salida más allá de RGB (que en otros lectores se puede elegir entre completo o limitado) ó YCbCr (que no sabemos si es 4:2:2 ó 4:4:4, 10 ó 12 bit). Lo que para algunos será una carencia, para la gran mayoría será una virtud y permite tener el lector configurado y listo en un tiempo reducidísimo, sobre todo si se utiliza la conexión HDMI.

En bancos anteriores, he comentado que las diferencias entre distintos lectores BD a la hora de reproducir material en alta definición tienden a ser inapreciables en la mayor parte de las circunstancias. La conexión HDMI y una altísima calidad del material Blu-ray “democratizan” el acceso a lo máximo en audio y vídeo, puesto que el equipo reproductor no precisa hacer trabajos complejos, como en el caso de los DVD, y no se requieren procesadores o conversores DAC sofisticados y caros para optimizar la imagen o el sonido, dejándolo al alcance de un mayor número de bolsillos. En este escenario, las funciones adicionales y la ergonomía adquieren cada vez más importancia y es en este punto donde nuestro protagonista empieza a brillar y además muy intensamente. La primera operación que realicé, abrir la bandeja del transporte con el lector apagado, se llevó a cabo en apenas dos segundos, tarea que en otros equipos llega a sobrepasar el medio minuto. Pero no se acaba ahí la cosa, el tiempo necesario para cargar un DVD iguala o incluso mejora el de mis lectores DVD, lo que en un BD sorprende muy positivamente. En términos comparativos, aún son mejores los tiempos de carga con BD que baten holgadísimamente lo probado hasta ahora. Por poner un ejemplo, en el caso de la tercera entrega de Piratas del Caribe en menos de 17 segundos aparece el primer logotipo y en menos de 30 ya se ha llegado al logo de Disney. Con 28 Semanas Después, que salta directamente a la película sin pasar por los menús, estamos disfrutando de ella en apenas 20 segundos, una verdadera maravilla. En todos los sentidos, el XV-BP1 es un fórmula 1 de la lectura, ya sea salto de capítulo, ya sea acceso a un menú, carga del disco o lo que se quiera, y todo ello en absoluto silencio. Todo un ejemplo a imitar.

Además de poseer una excelente velocidad y comodidad de uso, el JVC se permite una calidad de procesado de imagen con material DVD fuera de lo común en términos absolutos, algo inusual entre competidores de similar precio. De toda la batería de pruebas sintéticas que realicé con los discos de HQV y VRS en todos los formatos (DVD PAL, DVD NTSC y BD) no hubo ninguna que no fuese superada, alguna necesitó una segunda “pasada” para su correcto procesado, como en el caso de la cadencia 2:2 del disco NTSC de HQV, pero el resultado es excepcional. Tanto la detección de cadencias, incluso las menos usuales, como el procesado de diagonales son soberbias y no le andan a la zaga a mi procesador de vídeo DVDO VP50, que ya es decir mucho. Por otra parte, y como es lógico, el escalado del modelo japonés no llega a la nitidez de la que es capaz el VP50, lo que, habida cuenta de la diferencia de precio era de esperar. A pesar de esto, el resultado sigue pudiéndose calificar como de muy satisfactorio. En pruebas reales con discos DVD, mucho menos exigentes que los discos de pruebas, la imagen producida es del máximo nivel, bien definida y casi libre de artefactos, con la salvedad de alguna rara excepción, como sucede con alguna diagonal que presente ángulos inferiores a los 5o, por ejemplo, en los cables de los tendidos eléctricos, que todo sea dicho, se le “atragantan” incluso a lectores con un coste tres o cuatro veces superior.

La excelencia mostrada con material de definición estándar se mantiene con la alta definición entrelazada. El XV-BP1 detecta a la perfección cuándo está procesando material de origen vídeo y cuándo de origen cinematográfico, aplicando la fórmula correcta de desentrelazado en cada ocasión, de manera que nunca se pierde resolución, a lo que vuelve a añadir un filtrado de diagonales perfecto. Aunque los efectos de decodificación son mucho menos visibles con contenido HD que SD, el JVC no necesita excusas y vuelve a recibir premio en este capítulo gracias a estar completamente libre de defecto alguno, ni ICP (Interlaced Chroma Problem) ni CUE (Chroma Upsampling Error), con independencia del CODEC o la resolución en uso.

CONCLUSIÓN

La relación calidad/precio de este lector Blu-ray es simplemente fantástica. Es cierto que tiene aspectos mejorables, como un menú un tanto escaso, la imposibilidad de atenuar/apagar la iluminación del equipo o un mando a distancia sin iluminación. Igualmente, la ausencia de salidas analógicas multicanal hará que aquellos con receptores que no dispongan de conexiones HDMI lo descarten de forma automática. Sin embargo, sus virtudes son tantas y tan grandes que ponen realmente fácil recomendar este lector que en cuanto a imagen y velocidad establece un nuevo punto de referencia, no ya en su categoría, sino en términos absolutos.

NOS GUSTA

- Excelente procesado de vídeo.

- Velocidad de lectura y acceso altísima.

- Compatibilidad con ficheros MKV.



MEJORABLE

- Escasez de opciones de configuración.

- Iluminación del equipo no atenuable/apagable.

- Ausencia de salidas analógicas multicanal.

Juanjo Salvans, Director de Marketing de JVC España



Como nuestros ingenieros suelen decir, “en JVC competimos con la realidad”. En este sentido, la adopción por los usuarios de sistemas compatibles con la Alta Definición es una grata noticia para nosotros. En concreto, el Blu-ray ha sido hasta ahora de más lenta introducción que lo esperado en España, pero la gran diferencia en calidad de imagen que este formato ofrece y que los nuevos televisores pueden ya exprimir al máximo hace que tengamos la certeza de que se acabará imponiendo. Precisamente para esta campaña de Navidad, lanzamos al mercado dos nuevos sistemas de cine en casa con Blu-ray y en 2010 seguiremos avanzando para hacer llegar este formato a un público lo más amplio posible.

Nada más que añadir al análisis realizado por CEC, y tan sólo agradecerles la oportunidad de escribir estas líneas.


STREAMING Y SOPORTES DE ESTADO SÓLIDO

Poco después de la victoria final del Blu-ray sobre su rival el HD DVD, Sony, creadora del formato victorioso, reconoció que éste sería el último soporte óptico que desarrollaría. No quedó aclarado si la evolución iría de mano del streaming a través de Internet o si se refería a que en el futuro se tendería a los soportes de “estado sólido” basados en memorias Flash (u otros aún no disponibles).

A pesar de que hay lectores que comienzan a incluir capacidades de streaming en tiempo real con acceso a Netflix, Youtube u otros similares, lo cierto es que la calidad de los contenidos, incluso los publicitados como de alta definición, se aleja mucho de la disponible en los discos BD. Teniendo en cuenta que la disponibilidad de accesos a Internet domésticos capaces de sostener tasas de transferencia reales que encontramos en los discos físicos es a efectos prácticos inexistente en España y buena parte de Europa, la posibilidad de que a corto o incluso medio plazo los servicios en línea cambien el panorama actual es francamente remota. Por otra parte, es posible que, al igual que sucedió con la música, donde los formatos de compresión con pérdida como el MP3 o el MP4 a pesar de una supuesta menor calidad han acabado desplazando en muy buena medida a los CDs gracias a su mayor comodidad de uso, haya una parte del mercado que esté dispuesta a renunciar a la máxima calidad a cambio de esa misma ventaja, especialmente si no se dispone de un visualizador de tamaño que permita apreciar la diferencia.

En cualquier caso, en mi humilde opinión la no disponibilidad de esta función en un lector sólo debe ponderarse en caso de prestaciones similares en el resto de apartados. En caso contrario, creo que resulta mucho más importante que un equipo destaque en lo fundamental, como hace el JVC analizado en este banco.

JVC XV-BP1EN, Speedy González

Ficha técnica

DISCOS REPRODUCIBLES BD-Video, BD-ROM (v2), BD-R/RE, DVD-Video, DVD-RAM, DVD-R/-RW/-RW DL, DVD +R/+RW CL, CD-Audio, CD-R/RW. JPEG, MP3, DivX, XVID y MKV. FORMATOS DECODIFICADOS Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio, PCM. CONECTIVIDAD Salidas de vídeo HDMI (1.3), componentes, y vídeo compuesto. Salidas de audio 1 analógica estéreo, 5.1, digital óptica (EIAJ-Toslink), digital eléctrica (S/PDIF). Otras conexiones Ethernet (10Base-T/100Base-TX), Puerto USB. CONSUMO MÁXIMO 18 v. DIMENSIONES 430 x 245 x 54 mm. PESO 2,8 kg. DISTRIBUYE JVC España S.A (902393929).

Precio: 299 €