Etapas y amplificadores

Pathos Cinema X, Cine para audiófilos

UN AMPLIFICADOR ESTÉREO Y MULTICANAL DIFERENTE

  • Una pareja de lujo, totalmente orientada al audiófilo que, por una vez, no olvida las prestaciones en multicanal.
  • Precio: 5750 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

Chario Loudspeakers es una fábrica de cajas acústicas italiana con 30 años de vida. Desde que presentaron su primer recinto en 1975, Chario no ha parado de buscar esa caja acústica que otorgue sentimiento a la música. Por ello, siempre está sometida a un intenso proceso de I+D tanto tecnológico como en investigación psicoacústica.

Pathos, también italiana, es más moderna, fundada en 1994 por Gaetano Cocco, Gianni Borinato y Paul Andriolo. Diez años antes, Borinato diseñó una nueva tipología para un amplificador, idea que llevó a la práctica con la ayuda de sus socios. Aunque el primer prototipo se estropeó a los pocos días, todos quedaron maravillados por su calidad de audio. Era el T.T., el primer amplificador de válvulas de Pathos.

Neva Multiview es una pequeña pero muy acogedora tienda de Barcelona, al principio de la calle Urgell. Regentada por Llorenç Bernet, nos brindó sus instalaciones para conocer in situ cuál podría ser la sinergia entre ambos fabricantes italianos. Así fue cómo me encontré con un atractivo conjunto de cajas acústicas Chario Constellation conectadas a una espectacular etapa de válvulas multicanal Pathos Cinema-X.



CONSTELLATION



Aunque como todos los fabricantes de cajas acústicas Chario pensó sólo en estéreo, las exigencias de los tiempos actuales le ha obligado a entrar en el mundo multicanal. Pero sin resignación, más bien al contrario, en el catálogo de la marca encontramos un amplio elenco de recursos para instalaciones 5.1, como las series Hiper, Silhouette, Piccolo y, la gama que hemos analizado, Constellation. De esta última, Chario ofrece un total de siete recintos diferentes: dos cajas tipo monitor (Lynx y Delphinus), tres de columna (Cygnus y Pegasus, más la espectacular Ursa Major), el central Phoenix y el subwoofer Hercules. Para nuestro propósito Bernet nos instaló unas frontales Cygnus, dos laterales Lynx y los correspondientes central y subwoofer.

Para Chario, Constellation representa su última apuesta en musicalidad, con una escena sonora contundente y unos resultados impactantes. La serie recoge la mayoría de los avances desarrollados por la marca durante décadas, como el exclusivo motor de agudos de 38 mm de diámetro T38 (uno de los más grandes en tamaño que podemos encontrar en el mercado doméstico). Aunque no lo parezca viendo las imágenes, las Cygnus son cajas de 3 vías y eso es así gracias a un altavoz de graves colocado en la base del recinto, dirigido al suelo cuyos resultados analizaremos más adelante. Como era de esperar, el subwoofer también hereda este principio. Hablemos de números.

La escena frontal está formada por recintos de 3 vías con ese tweeter de 38 mm junto a dos transductores de 130 mm de idéntica construcción para medios y graves. Las Cygnus tienen una sensibilidad de 87 dB/W/m y una impedancia de 4 ohmios. Hay que destacar su respuesta en frecuencia que, según las especificaciones, alcanza los 50 Hz por la parte de abajo y los 20 kHz en la superior.

Los monitores Lynx son de 2 vías, con el mismo tipo de transductores que utilizan los modelos precedentes de la firma. No hay puerto bass reflex, por lo que su ubicación puede resultar mucho más sencilla. Para este banco, colocamos los Lynx sobre el soporte dedicado opcional, el CL, cuyo PVP es de 247 euros.

El central, con una orientación horizontal, también disfruta del mismo tipo de altavoz que el resto de modelos, lo que asegura una perfecta coherencia entre todos los canales. Con una sensibilidad de 90 dB/W/m, también sorprende su respuesta en frecuencia: 80 HZ a 20 kHz. De momento, es la única caja cuya impedancia es de 8 ohmios. Finalmente, el subwoofer. Reconozco que el tamaño del resto de recintos es bastante compacto, pero las dimensiones de este cajón de graves son generosas:

410 x 600 cm. Disfruta de un amplificador discreto de 200 W que alimenta a un altavoz de 320 mm. Su respuesta en frecuencia baja hasta unos meritorios 40 Hz y roza los 180 Hz.



CINEMA X



No me cuesta nada reconocer que lo primero que llamó mi atención al entrar en la sala de Neva Multiview fue, sin duda alguna, la agresiva y a la par atractiva estética del Cinema X de Pathos. Éste es un amplificador multicanal para audiófilos, tal y como dice la propia marca. Un amplificador diseñado para ofrecer lo mejor en estéreo sin renunciar a la espectacularidad y contundencia del sonido multicanal. Cuando funciona en configuración estéreo el Cinema X ofrece unos decisivos 450 W sobre cargas de 8 ohmios. En 5.1, unos 110 W sobre 8 ohmios por canal, manteniendo un ancho de banda considerable, ideal para los formatos de alta resolución de audio.

Como es habitual en la marca, recurre a las válvulas para la amplificación de voltaje y a los transistores MOSFET para la de corriente. La etapa de previo funciona en clase A con 6 válvulas, una para cada uno de los canales de amplificación. Esta última parte utiliza transistores MOSFET y cada uno de los canales tiene su propia placa electrónica idéntica al resto para asegurar el mismo nivel de calidad y potencia en todos los canales.

De su estética destaca el corte en “X” (que da nombre al producto), y que a la vez aloja las válvulas o el curioso sistema de refrigeración de las placas de aluminio que dibujan el nombre de la compañía. De hecho, el Inpol2 (un amplificador estéreo en clase A de 50 W a válvulas), muy similar estéticamente al Cinema X, ganó en el 2004 un Design and Innovation Award.

En la parte posterior encontramos las entradas RCA multicanal o XLR balanceadas. Viene con un tremendamente sencillo mando a distancia acabado en madera que nos permitirá ajustar el volumen y el nivel para cada uno de los canales.



A PRUEBA



Para las pruebas contamos con el concurso del reproductor de DVD-Video Marantz DV-12 que conectamos, directamente gracias a sus salidas de previo descodificadas vía RCA, al Cinema X de Pathos. A partir de aquí, se alimentó al resto de cajas acústicas.

Empezamos con bandas sonoras multicanales, musicales y de cine. Lo primero que uno agradece, sin duda alguna, es la excelente cohesión sonora de la escena frontal. Derecha, central e izquierda forman un conjunto muy homogéneo, que elimina por completo la posibilidad de escuchar tres fuentes independientes de sonido, más bien al contrario, parece como si realmente la pantalla de proyección fuera, a la vez, una verdadera ventana. Aunque quizá le falte algo de recorrido lateral (que se abra un poco más hacia fuera), me resultaba difícil encontrar algún “agujero” cuando un sonido atravesaba la escena de lado a lado. Genial.

Lo mismo con la parte envolvente. Al conseguir una muy precisa escena frontal, generar una tridimensionalidad acústica resulta mucho más fácil. Y en el caso de estas Chario el efecto envolvente convence por contundencia y homogeneidad.

El subwoofer está a la par con lo visto. Genera, con energía suficiente, el subgrave necesario que otorga “acción” a cualquier película. Una energía bien controlada, sin desorden. Ejerce bien sus funciones complementándose bien con el grave del resto de cajas, sobre todo con las principales.

Por ejemplo, la excelente película Batman Begins, que se ha convertido en uno de nuestros discos preferidos, consigue la espectacularidad que demanda con este sistema compuesto por Chario y Pathos. Los efectos se reproducen con todo su esplendor y dinámica sin que los subgraves escondan unos medios bien desarrollados. Aunque hablaremos de los agudos en la prueba estéreo, su suavidad hace que hace que este, a veces, incisivo sonido de las bandas sonoras cinematográficas, con este equipo, sea historia. Lo mismo con el resto de secuencias a las que sometimos al trabajo de este equipo, como las de la película Hero o la divertida demostración en DTS del Blueman Group, para ver que ofrecen un sonido musical coherente sin que los efectos de los chicos de azul desaparecieran por falta de dinámica o sutilidad.

Siempre hemos comentado que lo que vale para estéreo vale para multicanal, aunque no es válida dicha premisa si invertimos el orden. Faltaba probar nuestras invitadas en estéreo.

Así que configuramos el Marantz para que únicamente utilice las cajas frontales Chario Cygnus, prescindiendo del subwoofer, central y laterales. Mi sorpresa, en la primera audición estéreo, fue cerciorarme de que, realmente, el central y el subwoofer ya no estaban funcionando. Quedé gratamente impresionado.

Las dos Cygnus consiguen espléndidamente una magnífica escena frontal, hasta el punto de que uno piensa, como he dicho, que el central sigue trabajando. Pero también consiguen llegar muy abajo en la reproducción de las bajas frecuencias. Unos graves magníficos, “modernos” incluso, que hacen que los transitorios de la batería o los graves de cualquier bajo eléctrico o acústico cobren fuerza e ímpetu en la audición. Unos graves que se corresponden perfectamente con unos medios muy desarrollados, aunque nunca nasales. Sin duda, parte de la culpa la tiene el Pathos Cinema X, que si ya ha demostrado un perfecto rendimiento en multicanal (con una entrega de amperaje que nunca indicó signos de agotamiento), en estéreo denota claramente el uso de las válvulas en la sección de previo con un sonido más “cálido”.

Así las cosas, sólo falta describir los agudos, visto el buen maridaje entre graves y medios. De hecho, son justamente ellos los que otorgan la personalidad distinta a este conjunto, pues destacan por su falta de brillo, nada incidentes ni chillones. Incluso para algunos parecerá que ofrece un agudo poco desarrollado (puede ser). Pero sí existen.

Los charles de las baterías se notan y se perciben perfectamente, como también los detalles característicos de ciertos instrumentos de percusión.

Pocas veces tenemos la oportunidad de probar un amplificador multicanal con válvulas que domine a la perfección el sonido estéreo y el agarre multicanal. Esta vez ha sido posible con el magnífico Cinema X de Pathos. Asociadas a él, un conjunto de cajas de la italiana Chario, las Constellation, excelentes en multicanal y muy buenas en estéreo. Destacan por la impresionante bajada de las cajas frontales, la perfecta sinergia entre canales y un característico agudo.


UN AMPLIFICADOR ESTÉREO Y MULTICANAL DIFERENTE

El Pathos Cinema X nace con una idea muy clara: satisfacer a audiófilos. Pero también respeta, con suma integridad, la audición multicanal. Muchas veces os hemos animado a adquirir un amplificador dedicado estéreo (con entrada directa, si es necesario) para las audiciones musicales que complementaría el rendimiento en multicanal del receptor de A/V. Con este Cinema X no es necesario. Ofrece 110 W por canal cuando rinde en multicanal, pero entrega hasta 450 W cuando lo hacemos en estéreo.

Para ello, el Cinema X en este último modo automáticamente apaga la sección de amplificación del canal central y opera con el resto de amplificadores como si de uno balanceado se tratara. De ahí el aumento considerable de potencia incapaz de dejar insatisfechos incluso a los más puristas de los dos canales de audio. La idea es interesante pues con sólo 1 aparato acometemos con éxito ambas audiciones. No es fácil encontrarnos con un amplificador multicanal que, con resultados buenos en cine, ofrezca excelentes resultados, también, en estéreo. Todo un reto conseguido.

Pathos Cinema X, Cine para audiófilos

Ficha técnica

FICHA TÉCNICA

Potencia de salida: 5 x

110 W RMS sobre 8 ohmios en multicanal, 2 x 450 W RMS sobre 8 ohmios en estéreo. Conectividad: 3 x 5.1 RCA sin balancear. 2 x XLR balanceado o 3 x RCA sin balancear. Respuesta en frecuencia:

2 Hz a 200 kHz (+/- 0,5 dB).

Distorsión armónica total: Inferior a 0,05 %.

Relación señal/ruido: Superior a 90 dB.

Impedancia de entrada: 100 kohmios.

Distribuye: Werner (932071792).

Precio: 5750 €