IzarBrk Audio Brk 100, Alta fidelidad nacional al máximo nivel
- IzarBrk ha apostado por la clásica y siempre efectiva amplificación en clase a, tradicionalmente presente en la alta fidelidad de excepción con excelentes resultados en cuanto a calidad de sonido.
- Precio: 5900 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Jorge WUHRMANN
Preguntemos a cualquier aficionado al fútbol y citará de memoria la alineación de su equipo preferido. Preguntemos a cualquier aficionado a la alta fidelidad y tendrá pocos problemas para citar marcas de equipos procedentes de Gran Bretaña, EEUU, Japón, Alemania, Francia, Suiza, Italia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia y probablemente algunos países más. Pero… si preguntamos por productos de alta fidelidad de origen español, la respuesta se demorará y… si llega, será necesariamente breve. La realidad es que en nuestro país, salvo honrosas excepciones, ni han abundado ni han cuajado las iniciativas por crear y desarrollar con éxito un producto de audio nacional. Pero en este escenario, en el que la mayoría ve un desierto, un equipo de profesionales y entusiastas aficionados ha visto una inmensa oportunidad y desde Bilbao se han lanzado a esta aventura empresarial. Bajo el nombre de IzarBrk Audio han lanzado al mercado hasta ahora un amplificador integrado estéreo, el Brk 100 que analizaremos en estas páginas y trabajan ya en otros proyectos como la etapa de potencia (Brk 200) y unas cajas acústicas de dos vías tipo monitor. Sin duda, lo primero que queremos hacer es darles la bienvenida y desearles la mejor de las suertes.
COMBINANDO PRINCIPIOS DE DISEÑO TRADICIONALES Y NUEVAS TECNOLOGÍAS
La personalidad de los equipos de sonido viene marcada por las decisiones tomadas en la mesa de diseño y revisando algunas de ellas entendemos mejor a nuestro invitado. Para empezar, llama la atención el tipo de amplificación elegida. En estos tiempos en que la clase D se abre camino en el catálogo de casi todos los fabricantes, en IzarBrk han apostado por la muy clásica y siempre efectiva clase A, tradicionalmente presente en la alta fidelidad de excepción, con excelentes resultados en cuanto a calidad de sonido, a pesar de que implica aparatos más grandes, más pesados y más ineficientes energéticamente. Es toda una declaración de principios en cuanto a lo que buscan los creadores de este integrado en términos de pureza de sonido y pegada. Otra decisión importante la encontramos en la sección de pre-amplificación del Brk 100, encomendada en este caso a un previo pasivo. Por una parte, la elección es perfectamente coherente con el planteamiento sencillo, purista y tradicional del producto, pero por otra, implica renunciar a la utilización de conectividad balanceada, algo que puede comprometer la combinación con algunas fuentes concretas, aunque en mi opinión, no debería ser excesivamente problemática.
La decisión de que el mando de volumen no sea motorizado y carezca de mando a distancia, nada tiene que ver con que la sección de previo sea activa o pasiva y, ciertamente, puede ser incomprendida por algunos aficionados. Tuve una temporada un previo pasivo, éste sí, sin alimentación eléctrica de ningún tipo y que por tanto carecía de todo tipo de control remoto, y lo cierto, es que uno se acostumbra a vivir sin mando a distancia antes de lo que se creería. Una vez se encuentra el nivel de presión sonora que nos gusta para nuestra sala y nuestra música y teniendo localizado el botón de pausa en el mando a distancia del reproductor, para poder atender las molestas interrupciones imprevistas que, por desgracia, son inevitables en nuestras escuchas, se puede disfrutar de la música de la misma manera que con un equipo con mando a distancia. Por otra parte, a nivel sonoro no he sido nunca capaz de detectar diferencias audibles provocadas por la existencia o ausencia de un mando a distancia, pero hay que reconocer que la decisión consciente de no tenerlo, otorga “personalidad” al equipo, de la misma forma que le da carácter a las cámaras telemétricas fabricadas por Leica el hecho de ser de las pocas que carecen de enfoque automático a día de hoy.
Además de estos principios tradicionales, el fabricante nos explica a través del manual qué tecnologías incorpora el Brk 100. Una de de ellas es la “Floating Bias 1.0”, o bias flotante, consistente en una polarización no continua para que los transistores de la etapa de potencia no entren en la región de cruce sin estar debidamente polarizados. Por la descripción, me recuerda a una tecnología creada por Krell hace algún tiempo para unos equipos que merecieron la mejor crítica especializada. Si le funcionó a Dan D´Agostino, bien puede funcionar en España… Por otra parte, encontramos una fuente de alimentación novedosa, llamada “de precisión” por Izar Brk y que debería tener menor ruido y distorsión, para así incrementar la gama dinámica, cuyo ancho de banda extendida (más de 400 Khz a plena potencia) constituye otra de las características “programáticas” de los productos Izar Brk. Finalmente, también se ha trabajado en reducir el estrés térmico y la utilización de amplificadores “de precisión” en la búsqueda de una escena sonora amplia, profunda y llena de micro-información. Toda la alimentación y amplificación está sobredimensionadas para atender las demandas de las cajas en todo momento, como demuestra el gran transformador toroidal de 750W con el que está equipado.
Desde un punto de vista estético, el Brk 100 es tan minimalista como cabe esperar en un equipo con unos principios de diseño como los descritos. Se viste con una carcasa de aluminio bien mecanizada aunque no excesivamente gruesa, que le da un aspecto menos “militar” que el de algunos otros fabricantes, lo cual se agradece. El frontal se define por la presencia de un panel en aluminio con cuatro pequeños botones de plástico, encendido/apagado, selector de entrada de línea, selector de entrada auxiliar y del bucle de grabación analógica. A la derecha, el mando del volumen y sobre los pulsadores, una pantalla que indica la entrada seleccionada y poco más, no habiendo indicación sobre el nivel de presión sonora. Comparado con otros rivales, puede parecer austero y especialmente el tamaño del mando del volumen resulta algo pequeño a la vista y al tacto para un amplificador de estas especificaciones. Lo cierto es que no hay nada que objetar desde un punto de vista estrictamente funcional con este mando de volumen de origen ALPS, ya que es preciso y permite un perfecto control en todo momento. La parte superior de la carcasa presenta rejillas a ambos lados, para facilitar una correcta ventilación, algo fundamental en una amplificación clase A. El panel trasero, más firmemente anclado al chasis que el frontal, alberga unos excelentes bornes para cable de altavoz, similares a los WBT, y que admiten bananas, cable pelado y spades, con capacidad de efectuar bi-cableado. En cuanto a la conectividad, cuenta con cinco entradas de línea más otra auxiliar y un bucle de grabación, todas ellas semi-balanceadas, dado el carácter pasivo de la sección de previo. Los conectores son chapados en oro y de alta calidad. Echo de menos una entrada específica tipo H/T Direct, que permitiera acceder directamente a la etapa, para integrar el Brk 100 en un equipo A/V, aunque el fabricante me aclaró que usando la entrada AUX poniendo el mando del volumen a tope podríamos conseguir el mismo resultado.
Capítulo aparte merecen un interruptor y dos potenciómetros, también situados en el panel trasero. Se trata de lo que el fabricante denomina “tecnología S” o sicológica, en denominación de Izar Brk, una realización exclusiva de este fabricante nacional y que trabaja en el terreno de la psico-acústica. Según la documentación suministrada, con esta tecnología se puede adecuar la posición de la escena sonora, jugar con la cualidad psicológica de la misma o de las voces e incluso controlar las resonancias de la sala de escucha. La utilización del sistema es conmutable y regulable mediante potenciómetros individuales para cada canal.
Finalmente, en lo que respecta a las características técnicas, la potencia declarada es de 100 W RMS sobre cargas de 8 Ohm que se doblan a 200 W RMS sobre cargas de 4 Ohm, indicando una capacidad de entrega de corriente “como debe ser” en un aparato que aspira a ser el centro de un equipo de alta fidelidad de excepción. Como es de esperar, encontramos también una muy baja cifra de distorsión (0,004%) y buenas tasas de ruido y separación de canales.
PRUEBAS DE ESCUCHA
Para evaluar el rendimiento sonoro del Brk 100, lo conecté a mis cajas B&W Nautilus 804, y a un lector CD-DA y SA-CD Pioneer G-Clef PD-D6 Mk2 que probé para nuestro número del pasado mes de abril. Tras haber dejado a nuestro invitado “entrar en calor” procedí a escuchar la secuencia de temas que suelo utilizar, de menor a mayor complejidad musical.
Ya desde el comienzo, llama la atención la escena sonora de este equipo, hasta el punto de que hasta en cuatro ocasiones llegué a desconectar el Brk100 y el lector y re-conecté mi equipo habitual. No me resultaba complicado, ya que se trataba simplemente de conmutar entre cables de altavoz de uno y otro equipo y me ayudó a comprobar si lo que oía era lo que creía oír, ya que ciertamente, nuestro invitado sugiere una espacialidad insuperable. Desde el primer momento, llama poderosamente la atención la sensación de una escena sonora muy ancha, muy profunda y llena de información. Sencillamente: perfecta.
Haciendo un Laboratorio para CEC hace algún tiempo, tuve mi primer contacto con las grabaciones del sello Naim Records, dentro de las cuales exploré la obra del guitarrista Antonio Forcione. Se trata de un virtuoso que ha alcanzado una limpieza en la digitación impecable y que además se hace acompañar de un cuarteto de altísimo nivel, grabando ocasionalmente algún álbum completo con artistas de la talla de Charlie Haden. Escuchando el álbum Tears of joy, disfruté enormemente de esa sensación de estar ante una escena sonora tan realista en la que se puede situar perfectamente a los músicos de forma totalmente natural. Pero también me llamó la atención el control que la electrónica ejerce sobre unas cajas que, aunque es cierto que son relativamente fáciles de atacar, son “agradecidas” a las electrónicas con buena entrega de corriente.
Más tarde, revisé algunos temas de Mark Knopfler, Eric Clapton y U2, confirmando en todos los casos cómo este potente integrado hace volar las cajas con ritmos de todo tipo, adecuando la respuesta siempre a las necesidades de la pieza de forma impecable.
Llegó el turno de la música clásica y a través de algunas piezas sinfónicas seleccionadas, como el concierto para violín de Tchaikovski, pude confirmar que con una gran masa orquestal e independientemente del nivel de presión sonora, el Brk 100 es capaz de llenar de música mi sala más que de sobra, quedándome bien claro que podría mover cajas realmente complicadas sin despeinarse. Igual que con la música rock, con la clásica vuelve a ser espectacular esa capacidad de controlar los transductores de forma precisa a través de pasajes de dinámica cambiante y compleja, haciéndolos “volar” o “pararse” de forma tan precisa.
Finalmente, pedí ayuda a la familia para que efectuase la conmutación entre el modo Sico de forma “ciega” para mí, jugando además con los potenciómetros situados en la trasera y siguiendo las instrucciones facilitadas por el fabricante. Al conectar o desconectar, lo cierto es que la escena sonora parece cambiar sutilmente, pero a pesar de varios intentos, no logré controlar el efecto de forma que pudiera decidir qué me gusta más o qué me gusta menos. Quizá con una sala con otra forma o con otro tipo de cajas, las sensaciones puedan llegar a ser menos sutiles, pero en todo caso, el rato que dediqué a esta prueba me sirvió para confirmar que el rendimiento del Brk 100 usado de forma “tradicional” o en modo “sico” es siempre extraordinario.
Sin duda, se trata de una excelente electrónica con un rendimiento fabuloso, que a buen seguro moverá sin desmayo cajas realmente complejas, haciendo disfrutar de muchísimas horas de música a sus propietarios, por lo que merece mi más encendida recomendación. Esperamos que el proyecto tenga éxito y que pronto podamos ver más realizaciones de la marca.
NOS GUSTA
- Potencia y control.
- Escena sonora.
MEJORABLE
- Estética austera comparada con otros competidores.
- Ausencia de entrada para integrarlo en equipo A/V.
Aitor Salazar, Director Comercial de IzarBrk Audio.
Agradecemos el artículo del laboratorio tan preciso y riguroso.
Comentar que la Tecnología S (sicológica) aumenta las posibilidades sicoacusticas del amplificador; e invitamos a las personas a disfrutar de esta nueva tecnología.
IzarBrk Audio Brk 100, Alta fidelidad nacional al máximo nivel
Ficha técnica
POTENCIA 100W a 8 Ohm, 200W a 4 Ohm. RESPUESTA EN FRECUENCIA 1Hz-400kHz. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO > 105 dB. ENTRADAS DE LÍNEA 5 + AUX + REC. DIMENSIONES 430 x 320 x 150 mm. PESO 17 kg. DISTRIBUYE IzarBrk (946081533).
Precio: 5900 €
