Adcom GTP-870HD y GFA-7807, La fuerza está contigo
Conexión no balanceada y balanceada
- Es reveladora y reconfortante la reproducción de las diminutas informaciones, en contraste con una capacidad dinámica arrolladora.
- Precio: 9400 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Luis Llana
Es lamentable el espectáculo de guerra abierta entre los patrocinadores de HD DVD y Blu-ray, con la aviesa intención de masacrar al contrario y llevarse la totalidad de la tarta, o la mayor porción posible si no vence por KO técnico. Como consecuencia, los lectores aparecen con cuentagotas, casi siempre “sin terminar” porque no aprovechan todas las posibilidades de los nuevos estándares. La cantidad de software disponible es ridícula a un año de la aparición de la alta definición en vídeo, y todavía no existe un solo procesador de A/V para los nuevos codecs de audio, aunque algunas marcas ya han anunciado modelos que llegarán previsiblemente a estas latitudes el próximo otoño. Pero los fabricantes de sistemas de gama alta no han movido ficha, sin duda expectantes ante los acontecimientos. Es el caso de Adcom, una veterana firma instalada en Scottsdale (Arizona, EE. UU.), que en los pasados años setenta fabricaba cápsulas de bobina móvil para giradiscos, y en 1979 presentó el GFA-1, uno de los primeros amplificadores de 200 W por canal, una potencia muy elevada para la época. En 1994 lanzó su primer procesador para Dolby Surround como una de declaración de intenciones de su compromiso con el cine en casa, sin abandonar el mundo de los dos canales. En el año 2002 se integró en el Klein Technology Group, en cuyo seno mantiene su vocación cinéfila con tres receptores multicanal, un procesador para A/V, seis etapas de potencia entre cinco y siete canales y un lector de DVD-Video, distribuidos en exclusiva para España por la también veterana firma madrileña Joytel, S. L. Por lo que he constatado con anterioridad, los componentes Adcom son decididamente de muy alta gama por su excelente construcción y prestaciones, aunque carecen de los exóticos y lujosos acabados de sus homólogos de gama que indudablemente se pagan con dinero contante y sonante, y es aquí, precisamente en el precio abordable para la categoría del producto, donde Adcom juega una de sus principales bazas. Con el objeto de evaluarlos para ustedes, Joytel, S. L. me remitió lo más “gordo” de la firma de Arizona para cine en casa, un previo procesador de A/V y una etapa de potencia multicanal.
El GTP-870HD es un procesador para 7.1 canales, con sintonizador de radio para las bandas de AM y FM y escalado de vídeo, pero nada de descodificación de los nuevos codecs de audio, aunque ya les avanzo que en la relación de las características clave figura su actualización, tanto de hardware como de software, para adaptarlo a las nuevas tecnologías. A ello no es ajena su ordenada construcción modular con tarjetas separadas por funciones, enchufadas a una placa base mediante conectores multipatilla. Para los incondicionales de la alta definición tiene dos entradas HDMI para vídeo y 8 canales de audio descodificado, además de la pertinente entrada 7.1 con conectores RCA.
Adcom no menciona la versión de estos puertos HDMI, pero según especificaciones de Silicon Image para el chip SiI9030CTU que monta el GTP-870HD, no son compatibles con la versión 1.3 de HDMI de la que todo el mundo habla, aunque el asunto no es relevante para nuestro procesador, que debe recibir la señal de audio de HD DVD y Blu-ray descodificada por el lector. La principal característica de HDMI 1.3 estriba en su capacidad para la transferencia de datos binarios desde el lector, imperativa cuando el procesador incluya descodificación para los nuevos codecs.
Pero el GTP-870HD está a la última en la gestión de vídeo, con una configuración muy flexible para la conmutación de las señales de entrada y su escalado a la resolución nativa del visualizador hasta 1.080p con todas las intermedias, incluso VGA, mediante un convertidor dual AVC2510VM de National Semiconductor, cuya protección de contenidos HDCP realiza el chip de Silicon Image ya citado. Tiene habilitadas cuatro entradas para vídeo en los formatos HDMI –sólo en dos de ellas–, vídeo por componentes (Y/Pb/Pr), S-Video y vídeo compuesto (CVBS), cuyos conmutación y escalado realiza a través de un puerto HDMI de salida para el dispositivo de visualización, completada con otras tres de vídeo analógico en los formatos por componentes, S-Video y compuesto. La conversión de digital a analógico para estas tres salidas y la de otras dos para grabación de vídeo en los mismos formatos la ejecuta un procesador de 10 bits ADV7173 de Analog Devices. Para aprovechar las ventajas del escalado del GTP-870HD, las salidas de vídeo por componentes de los lectores de definición estándar con barrido progresivo se deberán ajustar a barrido entrelazado. De no hacerlo así, se enviarán las señales originales directamente a la salida, sin escalar.
En lo que respecta a la sección de audio, un procesador CS493263 de Crystal se encarga de la descodificación de Dolby Digital y DTS con todas sus variantes conocidas con anterioridad a los nuevos codecs para alta definición, a los que añade los típicos para 5 canales estéreo, Hall, y un modo propietario con la curiosa denominación de 7.1 m2. El proceso de conversión de digital a analógico se confía a DAC’s de 24 bits y 192 kHz de frecuencia de muestreo CS5361 de Cirrus Logic, con salidas preamplificadas balanceadas y no balanceadas para los siete canales y una dotación de conexiones de entrada y salida analógicas no balanceadas, incluso para segunda zona, que sería tedioso relatarles. Las tres entradas de audio digital en cada uno de los formatos coaxial y óptico, seis en total, se pueden asociar a las de vídeo en cualquier combinación. Si el visualizador dispone de entrada de sonido por HDMI, la salida de audio por su homónima del GTP-870HD se puede configurar para PCM dos canales, PCM/bit para enviarle el correspondiente tren de bits, u OFF para desactivar la salida de audio. En la navegación por los menús de configuración no he echado en falta ningún parámetro de especial relevancia y es muy intuitiva, incluso sin manual a nada que se esté un poco familiarizado con el tema; manual que, dicho sea de paso, sólo lo ofrece Adcom en formato CD-ROM y en inglés, con todos los inconvenientes que quieran echarle al asunto. Para cada entrada se asignará la fuente de audio, la entrada y la salida de vídeo con las opciones de conmutación y escalado, modo operativo (Dolby, DTS, estéreo, etc.), la activación de la entrada 7.1 y del trigger, el retraso en la sincronización de labios, el volumen inicial y cosas por el estilo. Incluye una completa parametrización de vídeo con los clásicos controles de imagen y llega al extremo de ofrecer una opción, Cable EQ, que solicita la longitud del cable HDMI de salida con dos opciones, largo y corto, para compensar las posibles pérdidas por inserción con señales de alta definición, a larga distancia.
El filtro paso bajo para el redireccionamiento de las bajas frecuencias hacia el subwoofer se puede ajustar para cada pareja de cajas con frecuencias de corte desde
40 Hz hasta 120 Hz en pasos de 20 Hz, y 150 Hz. Cuando la pareja frontal se configura como large (grandes) el subwoofer queda desactivado para ellas, asumiendo sus frecuencias subgraves el canal LFE para las escuchas en multicanal. Muy bien pensado por Adcom para la música en estéreo, donde los subwoofers suelen molestar en lugar de ayudar, sobre todo cuando se calibran con algunos dB por encima para añadir “bombo” a ciertas bandas sonoras. El mando a distancia es sumamente correcto, está capacitado para aprender las funciones de otros mandos y cuenta con la necesaria retroiluminación.
GFA-7807, PURO MÚSCULO
Comenta Adcom con tono irónico, pero no sin razón, que los altavoces son un mal necesario, unas malvadas bestias hambrientas de energía para una eficiencia más bien escasa, pero sus amplificadores les hacen frente y consiguen doblegarlas. Hago un inciso para recordarles que un altavoz no aprovecha más allá del 3% de la energía que recibe del amplificador, e incluso menos en los destinados a alta fidelidad, en los que tiene prioridad la baja distorsión sobre la eficiencia. La etapa de potencia GFA-7807 es un claro ejemplo de “mata bestias” mediante la tecnología FAT (Fast Analog Transform), con una masiva reserva de energía de 156.800 microfaradios en los condensadores de alimentación, garantizada por dos gigantescos transformadores toroidales y fuentes de alimentación independientes para cada canal. La topología de circuitos Power-Rig asegura una excepcional respuesta transitoria y un elevado rango dinámico con la respetable cifra de 144 dB.
Adcom anuncia una potencia de 300 W a 8 ohmios y 450 W a 4 ohmios para cada uno de los siete canales, esta última algo alejada del ideal teórico de doblar la potencia cada vez que la impedancia se divida por dos, pero es una cifra más que elocuente tratándose de una etapa multicanal. Adcom comenta en el manual de usuario –en esta ocasión “en papel”, aunque sólo en inglés– que está capacitada para enfrentarse a cargas de muy baja impedancia, incluso por debajo de 2 ohmios, pero advierte que no se debe conectar más de una caja acústica a cada canal, advertencia que puede sobrar para los más sensatos, pero disparates más gordos se han visto. No obstante, la GFA-7807 tiene dispuestos en el panel frontal dos LED de alerta para cada canal, uno de color rojo que se encenderá cuando la temperatura en ese canal supere los 85º C, y un segundo de color amarillo que advertirá de una excesiva distorsión no lineal en ese canal, motivada por una impedancia excepcionalmente baja a alta potencia de salida, que pueda inducir al clipping (recorte de la señal), con resultados fatales para la caja acústica asociada. En ambos casos, el canal afectado volverá a operar con normalidad cuando la incidencia haya desaparecido. Tiene dispuestos cuatro ventiladores que en ningún momento han denunciado su presencia, incluso a fuertes niveles de presión sonora que sólo han conseguido templar la tapa superior. Ofrece entradas balanceadas y no balanceadas con magníficos conectores XLR y RCA, cuya selección se efectúa mediante un conmutador para cada canal. El cable de red, con una respetable sección de 12 mm, no es desconectable del aparato. Los 54 kg que pesa la condenada etapa no fueron obstáculo para mostrarles su interior con una foto en “vista aérea”, previa retirada de la tapa superior sujeta por 24 tornillos.
CON FUEGO REAL
Para hacerles los honores, utilicé una salida digital de audio y la de vídeo por componentes con barrido entrelazado de un lector de DVD-Video Marantz DV-8400, y una segunda por vídeo compuesto para comprobar la capacidad del escalador del GTP-870HD, al que también conecté un lector de SA-CD y CD-DA Marantz SA-11S1 para comprobar el comportamiento de la pareja con música en riguroso estéreo. Para la visualización de imágenes utilicé un proyector Mitsubishi HC2000 enlazado con cable Supra con conector HDMI al procesador y con DVI-D al proyector, además de una segunda conexión por componentes de vídeo, también con cable Supra.
El procesador asigna dinámicamente como dispositivo de salida al visualizador utilizado para la configuración de cualquier entrada de vídeo, y como el proyector tarda unos segundos en reaccionar ante un cambio de resolución, que me dejó sin imagen y con cara de póquer en un cambio no adecuado, me apoyé en un TV de 32’’, conectado a una salida S-Video. Siento no haber probado el escalado a 1.080p pues un proyector de 1.280 x 720 como el HC2000 admite su resolución nativa de 720p y 1.080i como máximo, a cuyas pruebas de visionado no tengo nada que objetar. Me sorprendió gratamente la excelente calidad de imagen desde una entrada en el anticuado vídeo compuesto, convertida y escalada a la máxima resolución del proyector.
En cuanto al audio, conecté el procesador a la etapa de potencia con cable balanceado Transparent Balanced MusikLink Plus para el trío frontal y con Thunderline Hybrid de Van den Hul para el resto de canales, y dediqué mi sistema de cajas 7.1 al completo. Dos 802 como principales, una HTM para canal central y dos dipolos SCM8, todas de la serie 800 Matrix de B&W, complicadas de mover. Para los canales centrales traseros, dos Sonus Faber Wall que se mueven casi soplando y completé la faena con un subwoofer ASW800, también de B&W. Con todo a punto, realicé la correcta calibración de canales mediante un sonómetro.
Cuando se quiere impresionar a los amigos, nada mejor que las persecuciones de coches que destrozan todo a su paso con explosiones varias, carreras de vainas, luchas galácticas diversas y demás salvajadas, que nuestros Adcom explotan –valga la expresión– sin contemplaciones, con una capacidad dinámica arrolladora y una excelente respuesta transitoria, pero sin las brusquedades y estridencias que provocan la temida fatiga auditiva, no ya a niveles altos, sino sólo razonables. Pero en un sistema de audio de alta gama, es más revelador y reconfortante comprobar la minuciosa reproducción de las diminutas informaciones y los pequeños cambios de dinámica, en contraste con las brutales explosiones que nos hacen dar respingos en el sillón. Valga como ejemplo las tensas escenas iniciales de Reglas de compromiso, con una reproducción muy rica y detallada de los ruiditos de la selva, de las cautelosas pisadas de los soldados, los diálogos en voz baja y una suave música, en un espacio sonoro tan convincente que nos hace partícipes de la acción, cuyo clímax es el brutal tableteo de una ametralladora. Utilizada en anteriores pruebas, esta sola escena basta para comprobar la idoneidad de un sistema para cine en casa.
Pero la música es indisoluble del cine, por no hablar de los DVD-Video musicales que pondrán a prueba las bondades de cualquiera de estos sistemas. La muy musical Chicago, el show de Robbie Williams en el Royal Albert Hall y el espectacular Mythodea de Vangelis, en el templo de Zeus en Atenas, son la prueba de unas voces y orquestación con una tímbrica muy equilibrada y neutra, sin la menor coloración en los complicados extremos del espectro. La imagen sonora es muy coherente con el entorno del espectáculo original, con un Mythodea que recrea con fidelidad el gran espacio abierto y el ambiente en el que se realizó la toma de sonido, con la sensación virtual de que se rebasan ampliamente las dimensiones de la sala. Es la magia del audio multicanal cuando la electrónica da la talla, asociada a cajas de buen nivel con un correcto equilibrio entre canales.
Hubiera preferido que la señal de la entrada analógica CD del procesador se enviase directamente a la salida con la única intervención del control de volumen, en lugar de su tratamiento por los DSP de audio, que hará fruncir el ceño a más de un aficionado a la música sin comprimir, léase CD-DA y SA-CD. Pero un servidor es exigente con detalles de este tipo, por lo que puedo asegurarles que no existe el menor problema y el comportamiento del procesador es ejemplar con el estricto estéreo, comprobado con la batería de registros que utilizo habitualmente en estas pruebas.
Jorge Gómez Consuegra, Joytel.
Agradecemos a CEC y a su redactor, Luis Llana, el exhaustivo artículo sobre nuestra propuesta de equipo de control y amplificación multicanal de la marca Adcom. Se ha sabido captar la filosofía de Adcom: proporcionar al usuario las mejores prestaciones y calidad de sonido al mejor precio. Es de agradecer que se resalte la inclusión en el procesador GTP-870HD del convertidor dual AV2510VM de National que está también siendo utilizado por otros fabricantes de muy alta gama. Finalmente, y para aviso a los lectores que se puedan “asustar” de los 7 X 300 W de la etapa GFA-7807, queremos informar que la presente gama de etapas de potencia multicanal de Adcom cubre las necesidades de cualquier usuario con modelos de 5 o 7 canales y en potencias de 125, 200 y 300 W.
Conexión no balanceada y balanceada
Para la conexión de las señales de bajo nivel (modulación), generalmente se emplean conectores RCA (o cinch) y cables de dos conductores, en construcción coaxial. El central transporta el vivo de la señal mientras que el segundo, en forma de malla, realiza la doble función de retorno y de pantalla de blindaje contra las interferencias y los parásitos externos, por lo que también se le conoce como cable apantallado. A este tipo de conexión se la denomina no balanceada, single ended en inglés.
Los circuitos de los equipos de gama muy alta suelen estar preparados para un segundo tipo de conexión, balanceada en este caso, más eficaz frente a parásitos externos, con una superior relación señal/ruido. Está basada en las normas AES y se utilizan cables con dos conductores y una malla de blindaje, con conectores XLR de tres pines, macho en las conexiones de salida y hembra en las de entrada, muy robustas y fiables. El pin 2 corresponde al vivo (hot) de la señal, el 3 a la señal invertida o en contrafase (cold) y el pin 1 es la masa (ground) al que se conecta la malla del cable. Cualquier interferencia externa se inducirá en las dos señales, por lo que al sumar las dos en la entrada se cancelará cualquier parásito. Su diseño y sus características autorizan grandes longitudes de cable sin degradación de la señal, por lo que el sector profesional la emplea casi en exclusiva. También se utiliza en audio digital con normas AES/EBU, con cables de 110 ohmios de impedancia característica.
Adcom GTP-870HD y GFA-7807, La fuerza está contigo
Ficha técnica
GTP-870HD
SECCIÓN ANALÓGICA: IMPEDANCIA DE ENTRADA 47 kohmios. IMPEDANCIA DE SALIDA
< 600 ohmios. NIVEL MÁXIMO DE ENTRADA 4,1 V rms. SEPARACIÓN ENTRE CANALES
> 65 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA ENTRADA ANALÓGICA 20-20.000 Hz, +0/-0,2 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA ENTRADA 7.1 20-100.000 Hz, +0/-0,2 dB. DISTORSIÓN DSP ANALÓGICO 0,007%. DISTORSIÓN ENTRADA 7.1 0,006%. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO DSP ANALÓGICO 93 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO ENTRADA 7.1 100 dB. SECCIÓN DIGITAL: RESPUESTA EN FRECUENCIA 10-22.000 Hz, +0/-0,2 dB. DISTORSIÓN 0,009%. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 99%. PENDIENTE DEL FILTRO PASA ALTO 12 dB/octava (segundo orden). PENDIENTE DEL FILTRO PASO BAJO 24 dB/octava (cuarto orden). RETARDO LYP SYNC 0-169 ms. SECCIÓN DE VÍDEO: IMPEDANCIA DE ENTRADA Y SALIDA
75 ohmios. ANCHO DE BANDA S-VIDEO Y COMPUESTO 6 MHz, -3 dB. ANCHO DE BANDA POR COMPONENTES 200 MHz, -3 dB. SECCIÓN FM: SENSIBILIDAD 30 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO Mono 65 dB, estéreo 55 dB. DISTORSIÓN Mono 0,3%, estéreo 0,5%. SEPARACIÓN ESTÉREO 35 dB. SELECTIVIDAD CANAL ADYACENTE 50 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 50-15.000 Hz, +1/3 dB. CONSUMO 50 W máximo. DIMENSIONES 432 x 190 x 393 mm. PESO 15,9 kg.
ADCOM GFA-7807
POTENCIA 300 W por canal a 8 ohmios, 20-20.000 Hz. 450 W por canal a 4 ohmios, 20-20.000 Hz. DISTORSIÓN A 300 W A 8 OHMIOS 0,012% 20 Hz. 0,135% 1 kHz, 0,12% 10 kHz, 0,12% 20 kHz. DISTORSIÓN A 450 W A 4 OHMIOS 0,3% 20 Hz. 0,3% 1 kHz, 0,27% 10 kHz, 0,1% 20 kHz. RESPUESTA EN FRECUENCIA 10 - 20.000 Hz, +0/-0,25 dB. ANCHO DE BANDA A 3 dB 3-130.000 Hz. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO > 112 dB. GANANCIA 29,67 dB. SENSIBILIDAD DE ENTRADA 1,16 V para 300 W. IMPEDANCIA DE ENTRADA 500 kohmios no balanceada, 10 kohmios balanceada. FACTOR DE AMORTIGUAMIENTO > 500 a 1 kohmio. DIMENSIONES 432 x 222 x 501 mm. PESO 54 kg.
DISTRIBUYE Joytel (914471036).
Precio: 9400 €
