Dared MP-30B, El placer de la válvula
- El Dared MP-30B es un diseño de altas prestaciones a un
precio realmente irresistible.
- Precio: 1125 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
Que las válvulas se han puesto otra vez de moda no es novedad. La alta fidelidad vuelve a estar en auge, seguramente por la llegada al mercado de nuevos dispositivos destinados a ello, pero a precios mucho más competitivos que antes. Cada vez más, la alta fidelidad es algo al alcance de todos. Dentro de estas coordenadas vale la pena volver a presentar a Dared, un fabricante chino que de “chino” tiene bien poco. Si hasta hace poco relacionábamos “lo chino” con lo “barato”, ahora se está produciendo un significativo cambio que convierte este vasto país en un nuevo referente en cuanto a diseño y fabricación de aparatos. Ya hemos visto algún que otro producto proveniente de esas tierras que nos ha dejado con la boca abierta, no sólo por su calidad, sino también (algo que empieza a ser habitual en este caso) por su excelente relación calidad/precio.
El MP-30B es un amplificador integrado de válvulas que entrega 10 W de potencia por canal y que se distingue por el uso de dos lámparas 300B, siempre reconocidas por su exquisita calidad. Su diseño estético me recuerda al ya analizado (y también descatalogado) MP-5, que pasó por estas páginas como un excelente amplificador integrado a un precio de venta de derribo. Pero este MP-30B aspira a mucho más, sobre todo en lo que a calidad de audio se refiere.
Sus más de 11 kg de peso dan fe de su enorme transformador, paso previo a toda una electrónica de diseño básico, pero basada en la válvula 300B.
La válvula de vacío más simple y popular es el diodo, y lo inventó John Ambrose Fleming. Ésta consta de dos electrodos (cátodo y ánodo) y, gracias al efeco termoiónico, se consigue la conducción eléctrica del cátodo al ánodo (y no a la inversa). En las válvulas se calienta el cátodo (el emisor de electrones) mediante una resistencia que facilita la corriente. A principios del siglo XX, Lee de Forest añadió un tercer electrodo a las válvulas: la rejilla, con lo que hacía posible amplificar tensiones, corrientes o ambas a la vez (potencias).
Esta rejilla se sitúa alrededor del cátodo y está constituida por un conductor fino dispuesto helicoidalmente. El cátodo emite electrones por el efecto termoiónico, y forma la carga espacial o nube electrónica. Como la rejilla tiene grandes espacios entre los hilos, los electrones circulan a través de ella y llegan, finalmente, al ánodo cuando el triodo está polarizado. En función de la tensión que apliquemos al triodo tendremos más o menos potencia. Una de las válvulas más famosas es la 300B, ideada por Western Electric, que forma parte de las conocidas como DHT (Direct Heated Triode) y que suelen asociarse a los amplificadores de audio justamente por su superioridad sónica.
Las válvulas son al vacío, ya que si existiera aire en su interior, los electrones chocarían con las moléculas de gas y la corriente disminuiría. Además, el filamento podría destruirse por la oxidación al entrar en contacto con el oxígeno del aire. Si nos centramos en nuestro invitado, encontramos que posee dos lámparas 300B, una para cada canal, asociadas cada una a dos 6N3. En medio hay una 6A2, la válvula “ojo de gato”, que permite verificar si se llega o no a la distorsión por clip. Dispone de tres entradas de audio analógicas sin balancear mediante conectores RCA, asociadas a su selector, ubicado en la parte frontal del aparato, justo al lado del potenciómetro de volumen. Para la conexión de las cajas está dotado de doble juego de bornes por caja, que deberemos utilizar en función de la impedancia del recinto: 4 u 8 ohmios.
Su sencilla apariencia y diseño es precisamente parte de esa filosofía que encontramos en los amplificadores de válvulas: se conecta todo, se deja calentar un rato y se disfruta de él. Y, ¿qué tal el resultado? Sinceramente, superior al que esperaba. Tratándose de un equipo que cuesta algo más de 1.000 euros, este Dared ofrece un sonido rápido, muy equilibrado y exento de esa reproducción exagerada de medios que todavía encontramos en según qué diseño. Capaz de ofrecer unos auténticos 10 W de potencia (seguramente más), puede lidiar con cualquier recinto acústico incluso de, relativamente, baja sensibilidad. El sonido es equilibrado gracias a una reproducción fidedigna de los graves sin llegar a molestar, con unos medios justos en correspondencia y unos agudos para nada brillantes, pero sí presentes. El control ante transitorios es perfecto, con una velocidad de respuesta muy buena que permite no sólo acometer con éxito cualquier cambio en la dinámica de manera perfecta, sino con una recuperación que hace placentera cualquier audición.
10 W de potencia que funcionan tanto con música tranquila, acústica como con la más moderna y electrizante.
Dared vuelve a sorprendernos con un equipo majestuoso que ofrece mucho más de lo que su precio indica. Habrá diseños más sofisticados que consigan mejorar algo más la calidad de nuestro invitado, pero el precio a pagar es sensiblemente más caro. Dared se centra en el diseño de un equipo muy asequible, que tiene un precio de venta muy atractivo. Una excelente manera de entrar en la alta fidelidad por la puerta grande.
Dared MP-30B, El placer de la válvula
Ficha técnica
Potencia de salida: 10 W por canal. Respuesta en frecuencia: 20 Hz-20 kHz (+/- 2 dB). Distorsión armónica: Inferior o igual a 2 %. Relación señal/ruido: Superior o igual a 84 dB. Impedancia de entrada: 100 kohmios. Impedancia de salida: 0, 4 y 8 ohmios. Peso: 11 kg. Dimensiones: 340 x 290 x 160 mm.
Distribuye: AudiotecHV (info@audiotechv.com).
Precio: 1125 €
