Cajas acústicas

DALI Helicon 400 MK2 25 Anniversary Limited Edition, Lujosas y seductoras

¡Cuidado con las cajas!

  • Si las escuchan, es probable que les seduzcan tanto como a mí y se las lleven a casa.
  • Precio: 6750 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Luis LLANA

DALI es acrónimo de Danish Audiophile Loudspeaker Industries, una firma con justa y merecida fama más allá de los Pirineos y al otro lado del Atlántico, en lo que concierne a la fabricación de cajas acústicas desde 1983 en su factoría de 18.000 m2 en Norager (Dinamarca), con filiales en el Reino Unido, Alemania y EE UU. La penetración de DALI en nuestro mercado ha sido escasa por una distribución muy irregular –empleo un término suave- en España. Pero desde diciembre de 2007 está sólidamente representada y distribuida para nuestra geografía por la firma madrileña Sky Experience, quien desde 2002 se dedica a la distribución de electrónica de consumo y de alta gama para España, y, en algunos casos, Portugal, con servicios de atención al cliente y de asistencia técnica propios. También representa para nuestro territorio a las electrónicas de la purista firma alemana AVM.

Si disponen ustedes de ordenador personal con conexión a Internet, les invito a que den un paseo por la página web de DALI, www.dali.dk, un ejemplo de página desarrollada con profesionalidad y criterio, en la que un vídeo de 7 minutos de duración –seleccionen About DALI -> Factory Tour-, les mostrará el proceso de fabricación de una caja acústica, en el que podrán observar la gran componente humana dedicada a su ensamblaje. Fíjense en la meticulosidad del proceso de soldadura de los componentes del filtro divisor.

Por tanto, no son palabras huecas cuando DALI afirma que hace años reconoció la importancia de la mano de obra cualificada, abolió las líneas de producción automatizadas en honor a su lema In admiration of music, y cada empleado asume su parte de responsabilidad en los procesos de ensamblaje y pruebas finales. Es un sólido compromiso con la calidad y un ejemplo más de la larga tradición escandinava en las artes de la madera para la construcción de recintos acústicos, y en la investigación en todo lo que atañe a la electroacústica. No les descubro nada nuevo si les comento que algunos de los mejores transductores a nivel mundial son de procedencia danesa.

Para que tengan una idea del potencial de DALI, su actual producción se articula alrededor de nada menos que quince series, cada una con numerosos modelos entre columnas y monitores, incluida la dedicada exclusivamente a doce subwoofers. Atendiendo a razones estrictamente comerciales, por otra parte lógicas, Sky Experience sólo distribuye las series más significativas de la firma, Euphonia, Helicon MK2, Mentor, Ikon y Concept. Y aunque no lo veamos por estos lares, deseo hacerles una mención especial al monumental y fuera de parámetros absoluto, modelo Megaline, la culminación de la mejor ingeniería puesta a punto por la firma danesa, al servicio de la música.

La Helicon MK2 es probablemente la más representativa del espíritu de la firma, por cuanto incorpora soluciones tecnológicas de sus hermanas de la superior serie Euphonia, con un nivel de construcción, acabados y prestaciones sonoras decididamente de muy alta gama, a un precio muy interesante. DALI apuesta decididamente por el cine en casa, y en la serie Helicon MK2 encontramos los modelos de tipo columna 800 y 400, el monitor 300 con un atractivo soporte opcional, la caja para canal central C200 y el subwoofer S600.

Para celebrar su 25 aniversario, DALI ha vestido de tiros largos al modelo Helicon 400 MK2, lo ha lanzado al mercado en serie especial limitada y numerada, con el lógico incremento en el precio final respecto del modelo normal Helicon 400 MK2, y CEC lo presenta en exclusiva para sus lectores. Sky Experience remitió a mi domicilio una pareja de Helicon 400 MK2 25 Anniversary Limited Edition (a partir de ahora, 400 MK2 LE) para escucharlas con tranquilidad y valorarlas para ustedes.

Con una inmaculada terminación, la 400 MK2 LE es una espectacular y elegante belleza, vestida de negro, con siete capas de laca pulidas una a una, hasta conseguir el brillante acabado de un piano, comparación que en algunos casos se hace un tanto a la ligera, pero cobra auténtico significado con nuestras invitadas. Una insignia de oro insertada en la parte baja del frontal con el logotipo de la firma grabado, y una placa dorada en la trasera con el número de serie, completan las diferencias con la Helicon 400 MK2 convencional, puesto que a nivel tecnológico son idénticas.

Las proporciones poco convencionales entre anchura y profundidad del recinto se revelan muy eficaces contra los parásitos sonoros. El frontal de sólo 20 cm de ancho, que contrasta con los 45 cm de profundidad y con paneles laterales curvados, conforma una excelente combinación contra la formación de ondas estacionarias internas. Los cantos y esquinas en chaflán del frontal a la altura del tweeter, son otra buena medida para evitar las difracciones de las ondas sonoras en esa crítica zona. Este diseño es una sólida estructura no resonante, construida con láminas de fibras de densidad media (MDF) unidas con adhesivos y sometidas a una presión extrema, con refuerzos adicionales en el interior. Está dividido en tres cámaras, dos para cada uno de los transductores de graves y medios, cada una con su puerto bass reflex ubicado en la trasera, y una tercera que aloja al filtro divisor de frecuencias.

Los transductores son diseños de DALI, con dos unidades para graves y medios de 165 mm, con los conos de fibra de madera impregnada de barniz, suspensiones de baja pérdida que autorizan grandes elongaciones de los conos, y una sección de agudos híbrida en un sólo chasis, con un módulo de cúpula textil flexible de 25 mm, y un segundo basado en un transductor de cinta. A nivel electroacústico, es un diseño de cuatro vías, a tenor de los cortes que establece el filtro divisor de frecuencias en 700, 3.000 y 13.000 Hz, aunque la configuración de transductores aparente otra cosa. Todo apunta a que los dos altavoces gemelos de 165 mm, tienen asignados rangos de frecuencias distintos. El primero reproduce hasta 700 Hz, frecuencia en la que toma el relevo el segundo transductor.

Según informaciones, el filtro divisor es una compleja solución con quince componentes de muy alta calidad, en la que DALI se ha empleado a fondo para evitar las rotaciones de fase eléctrica que pudieran provocar dos de las secciones con fuertes pendientes de atenuación de 18 y 24 dB por octava, es decir, filtraje de tercer y cuarto orden, respectivamente. Ello supone cierta dificultad teórica para la amplificación de ataque, corroborado por la relativamente baja sensibilidad de 88 dB e impedancia nominal de 4 ohmios, aunque no sea ningún problema para una electrónica con un mínimo de competencia. Los cuatro soberbios bornes de conexión cuentan con dos fijaciones a rosca, una para horquillas o cable desnudo, y la segunda para aprisionar a las posibles bananas. Una inteligente solución. Se encuentran puenteados dos a dos mediante excelentes horquillas y cable muy grueso, como debe ser. En el embalaje encontramos cuatro rotundas puntas de desacoplo con rosca para fijar a la base, y discos metálicos con un fieltro protector para el suelo.

PODER DE SEDUCCIÓN

Conecté la pareja de 400 MK2 LE a mi electrónica habitual de dos canales, y, en esta ocasión, no tuve que hacer prueba alguna para localizar su mejor emplazamiento, limitándome a seguir las indicaciones de DALI: las traseras de las cajas paralelas a la pared trasera, separándolas de ella unos 80 cm, (25 cm es el mínimo recomendado por el fabricante). Suelo comenzar mis comentarios con el aspecto más relevante –siempre en términos subjetivos- de la audición, pero con las 400 MK2 LE les aseguro que me ha costado lo suyo, porque si a nivel físico me parecen una belleza, en términos musicales son una joya.

La disposición de las cajas viene obligada por el especial ángulo de radiación del módulo de agudos, creando un escenario sonoro difícil de expresar con palabras, muy abierto y con una aireación y transparencia asombrosas, –con las cajas en una de las paredes largas de la sala, con lo que evitó en gran medida la excitación de sus modos propios- y el posicionamiento instrumental y vocal me parece perfecto. La voz de Mari Nakamoto en el intimista Georgia on my mind del CD-DA Audiophile Reference III (sello Fim, registrado con XRCD), se escucha impecable, muy bien articulada en su encuadre exacto, con sensación de presencia real, dentro de una curva de respuesta que debe rozar la perfección, dada la admirable coherencia tonal. Buen ejemplo es la fidedigna reproducción del violín de Gidon Kremer, el piano de Martha Argerich con la sonata Kreutzer de Beethoven (sello DGG), y el de Murray Perahia con temas de Cèsar Frank y Franz Liszt (sello Sony Classical), con los instrumentos perfectamente “en foco” y muy realistas, no obstante la amplia dispersión que generan los tweeters, cuya respuesta es un ejemplo de naturalidad, con una delicadeza absolutamente seductora.

En el otro extremo, un formidable registro grave, rotundo, pleno y saturado en su justo término, que desciende con autoridad y control hasta límites insospechados para un transductor de tan sólo 165 mm. Buena muestra es la contundente demostración de Vincent Charbonnier con la cuarta cuerda del contrabajo en el inicio de la pista 1 del CD-DA Play Bach 93 del trío de Jacques Loussier, con música de J. S. Bach transcrita a jazz (sello DECCA), hasta el punto de poner en evidencia que un objeto decorativo de la sala entraba en resonancia, algo no detectado con anterioridad.

Los fuertes cambios de dinámica del brillante final del Rachmaninov 3, con Volodos, Levine y la Filarmónica de Berlín, se escuchan con ese difícil equilibrio entre plenitud, brillantez y elegancia tan deseadas en unas cajas, poniendo a prueba la excelente respuesta transitoria y el rango dinámico de nuestras invitadas, sin artificiosas exageraciones.

Si están buscando una pareja de cajas de buen nivel, y las 400 MK2 LE “se les van” de precio, por 5.399 € tienen las Helicon 400 MK2 convencionales, idénticas en todo a nuestras protagonistas, excepto en el lujoso acabado. Si las escuchan, es probable que les seduzcan tanto como a mí, y se las lleven a casa. Han pasado a engrosar mi lista de cajas de referencia en su nivel de precio.

Gustavo Roales-Nieto, Sky Experience



Incorporamos DALI a nuestra compañía tras una larga visita a la fábrica. Sin duda no fue difícil, ya que pudimos comprobar las experiencias acústicas de todos los modelos y especialmente el cariño con el que toda la plantilla de DALI, que más bien semeja una gran familia, acompaña desde el desarrollo del componente más pequeño hasta el embalaje final. Hoy DALI puede ser analizado y escuchado por múltiples especialistas de toda España. Sin duda, lo que preferimos a la hora de dar a conocer a fondo las cualidades acústicas que ofrece DALI, más que dar datos técnicos, si bien necesarios para definir electrónicas o tamaños de sala, nos decantamos por un sistema analítico clásico e infalible… el oído. Por ello, simplemente escuchando, el audiófilo, y dentro de su categoría o presupuesto, puede encontrar su “media naranja” que le haga entender y sentir la filosofía DALI.


¡Cuidado con las cajas!

Como no están sometidas a la tiranía digital y su sorprendente capacidad de obsolescencia, unas buenas cajas acústicas pueden durar muchos años si se las cuida. Hay que elegirlas sin prisa, en primer lugar, cuando se parta de cero, en base al trinomio tamaño de sala/gustos personales/presupuesto, y, a continuación, seleccionar la amplificación adecuada, no al contrario. Aunque parezca una afirmación exagerada, una caja acústica posee un alto poder de autodestrucción, incluso con riesgo para el amplificador asociado y, de hecho, conozco alguna amarga experiencia. Imaginen unas cajas insaciables de amperios, conectadas a un amplificador que las “pasa canutas” para suministrarles corriente en condiciones normales, aunque todo funcione aparentemente bien.



Hasta que un día, en una fiesta con los amigos, se le “da rosca” al control de volumen para animar el “cotarro”, las cajas comienzan a solicitar tal cantidad de amperios que el amplificador no puede suministrar y entra en clipping, una forma de onda con una distorsión brutal producida por la sobrecarga. Si el amplificador posee dispositivo de protección, bastará con bajar el nivel y la fiesta podrá continuar. Pero si no es el caso, esa distorsión destruirá las bobinas más débiles, las de los tweeters y, probablemente, los transistores finales del amplificador. Y la fiesta habrá terminado porque ha concluido con éxito el proceso de autodestrucción.

DALI Helicon 400 MK2 25 Anniversary Limited Edition, Lujosas y seductoras

Ficha técnica

RESPUESTA EN FRECUENCIA 31,5 – 27.000 Hz +/- 3 dB. SENSIBILIDAD 88 dB. IMPEDANCIA NOMINAL 4 Ohms. MÁXIMO NIVEL DE PRESIÓN SONORA 111 dB. AMPLIFICADOR RECOMENDADO 50-500 W. DIMENSIONES 1027 x 268 x 5502 mm. PESO 32 kg unidad. FABRICANTE DALI (Dinamarca). DISTRIBUYE Sky Experience (917817000).

Precio: 6750 €