Samsung LE40A656, Un LCD de referencia
- El colorido que nos muestra la A656 con los discos Blu-ray roza la perfección en naturalidad, saturación y viveza
- Precio: 1499 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier SAIZ
El mes pasado tuve ocasión de probar el que muy posiblemente sea el mejor visualizador de plasma que existe en la actualidad, este mes le toca el turno a un LCD, su tecnología rival, el LE40A656 de Samsung, que en estos momentos es uno de sus más destacados referentes y sirve de escaparate para mostrar el nivel alcanzado por este tipo de paneles.
Carece de sentido a estas alturas hacer introducción alguna de este fabricante coreano que está presente en tantos aspectos de nuestra vida cotidiana, por lo que pasaré directamente al protagonista del presente banco sin mayor preámbulo.
Dentro de la gama A656 que corresponde a la sexta generación LCD de Samsung, es posible encontrar paneles que van desde las 19 hasta las 52 pulgadas. Sin embargo, las características de unos y otros no son iguales. Las prestaciones y funciones disponibles varían, en algunos casos de forma significativa, según el tamaño. A partir de los de 37” ya se dispone de panel de 1920x1080 píxeles, y en los de 40” y superiores de las mayores prestaciones, gracias al Ultra Clear Panel que permite anunciar cifras de contraste dinámico de 50.000:1.
Del aspecto exterior de la Samsung cabe destacar el tinte rojo oscuro que se le ha dado al marco que rodea la pantalla. El efecto que produce es de un degradado que va desde el casi negro de la parte más interior del mismo, pasando por burdeos y llegando a transparente en la parte más exterior. Muy original. El diseño del conjunto es muy sencillo y ligero en cuanto a sus líneas. El acabado de los plásticos, sin ser especialmente lujoso, transmite una buena sensación en cuanto a su calidad. Gracias a un contenido peso de 35 Kg, no es complicado moverlo de una ubicación a otra, aunque es muy recomendable hacerlo entre dos personas para evitar sustos.
A diferencia de la mayoría de los paneles LCD, la pantalla de éste no es mate sino brillante como la de los plasmas. A pesar de ello, en ninguna ocasión he percibido reflejos molestos, ni siquiera a plena luz del día, aunque los que la ubiquen enfrente de una ventana sí que encontrarán más resplandor que en otros LCD.
En la parte posterior, se encuentran la mayoría de los conectores que presentan una configuración que se va haciendo habitual: tres HDMI (a una de ellas es posible asociarle un par de conectores RCA de audio, útil para conectar un PC que sólo cuente con salida DVI), un vídeo por componentes que acepta incluso señales 1080p, y dos conectores RCA (estéreo) para audio, dos SCART (1RGB) y una entrada de PC analógica (HD15, RGBVH, 1080p). También dispone de salida de audio analógica y óptica digital. Para facilitar la conexión de equipos de “quita y pon”, como videocámaras, en el lateral izquierdo se encuentran un conector HDMI adicional, los omnipresentes Super Vídeo y Vídeo compuesto, una toma de auriculares minijack, una ranura para módulos Common Interface y un conector USB.
La unidad de pruebas incluía un mando a distancia distinto del especificado en el manual, la funcionalidad era aproximadamente igual, pero en cualquier caso me impide comentar sobre el mismo.
La 656 incluye dos sintonizadores de TV, uno analógico y otro digital DVB-T, sobre este último hay que señalar que no es compatible con las posibles emisiones en alta definición que haya en el futuro.
El puerto USB permite la conexión de cualquier dispositivo de almacenamiento, siempre que esté formateado bajo los sistemas FAT16 o FAT32, aunque, a través del interface de reproducción multimedia incorporado al televisor que Samsung ha bautizado como Wiselink, sólo es posible reproducir ficheros JPG y MP3.
EN MARCHA
El menú de la LE40A656 es completísimo en cuanto a posibilidades de ajuste de la imagen, especialmente de agradecer son la posibilidad de modificación de la escala de grises y un “casi” completo gestor de color en el menú de usuario. Lo habitual es que este tipo de controles se encuentren exclusivamente en el menú de servicio del dispositivo, fuera del alcance de la gran mayoría de los usuarios. Modificar los parámetros de estos controles sin saber lo que se está haciendo puede perjudicar seriamente la calidad de la imagen, que no al televisor, pero incluso en ese caso siempre es posible dejarlos tal como estaban inicialmente y “reparar” el desaguisado cometido. Siempre que uno no posea los conocimientos y medios necesarios para realizar estos ajustes avanzados es más que recomendable buscar la ayuda de un profesional de la calibración. La navegación por los menús es muy sencilla, por seguir una estructura en cascada bien organizada. Quizás como única crítica destacaría el elevado número de pulsaciones de botón necesarias para llegar a algunas opciones, como es el caso de las mencionadas al principio de este párrafo.
Siguiendo con el manejo del panel -y teniendo en cuenta el mando a distancia suministrado para este banco, que aunque muy similar al descrito en el manual no es idéntico-, hubiese sido muy de agradecer disponer de teclas de acceso directo a las entradas externas en lugar de tener que presionar sucesivamente el botón “source” hasta llegar a la deseada, ya que, teniendo en cuenta el lapso que transcurre entre que se pulsa el botón y se realiza el cambio y que hay que recorrer las opciones en un orden, si, por ejemplo, estamos viendo la señal TDT y queremos ir a la entrada HDMI número 3 el proceso llega a hacerse pesado.
Una vez ajustado y calibrado el panel, comencé por los sintonizadores internos. Poco tiempo de vida le quedan a las emisiones de televisión analógica, dentro de unos cuantos meses se producirá el apagón definitivo y los sintonizadores de este tipo pasarán a ser completamente inútiles. Esperemos que el espacio desocupado por estas frecuencias sirva para perfeccionar la muy mejorable televisión digital actual y no para añadir más canales con la misma o peor calidad. El rendimiento de la Samsung con señales de antena es aceptable en el caso de las analógicas con buena recepción de señal, y bastante bueno en el caso de las digitales, siempre que el canal emita con una calidad decente. El resultado es muy meritorio teniendo en cuenta que ésa no es la dieta ideal de un panel LCD y menos aún si se trata de un 1080p. El procesado de imagen es muy correcto, lo que permite reducir al mínimo las ocasiones en las que nos encontraremos jaggies o combing. Igualmente, el escalado aporta una imagen detallada sin suavizado excesivo ni halos en los contornos. El acceso a los canales (que empiezan a ser más que abundantes) es muy rápido, mediante una lista con tres columnas y ocho filas que muestra los que están disponibles de 24 en 24.
A la hora de pasar por la sesión de tortura habitual con los discos de HQV y VRS, la A656 me sorprendió muy gratamente. Todas las pruebas fueron superadas con bastante facilidad, con excepción de las cadencias más infrecuentes y algunos de los test más severos que sólo son superados por procesadores de gama alta o muy alta. Visualizando películas en formato DVD PAL con un lector conectado por SCART o en otro modo entrelazado, en muy escasas ocasiones harán aparición los desagradables dientes de sierra u otros defectos propios de un mal procesado.
Para las pruebas de definición estándar utilicé el Oppo 983H que pasó por las páginas de esta revista en el anterior número. Este magnífico reproductor, en conjunción con la Samsung bien calibrada, producen una imagen impresionante.Nunca he sido muy afín a la tecnología LCD fuera del entorno informático, pero en esta ocasión he de reconocer que el resultado está muy por encima de lo que me esperaba. A pesar de no lograr acercarse a un nivel de negro como el de las Kuro de Pioneer, referencia mundial en este aspecto, es la primera ocasión en la que en un LCD no me ha resultado molesta su “luminosidad” que tiende a hacer los negros aparecer como grises. Manteniendo una cierta penumbra en lugar de oscuridad completa en la sala de visionado, incluso las bandas negras que aparecen en las películas codificadas en formato 2.35:1 son tan discretas que pasan desapercibidas, al tiempo que mantiene un excelente nivel de detalle en sombra. Otro de los habituales defectos inherentes a esta tecnología es la distorsión de la imagen que genera el movimiento, en este caso Samsung ha sido capaz de reducir al mínimo su impacto visual. En pocas ocasiones notaremos la reducción de definición por movimiento, no alcanza la capacidad lograda por los visualizadores de plasma o los extintos TRC, pero la distancia comienza a reducirse de forma muy considerable.
El ángulo de visión sigue siendo uno de los talones de Aquiles de los LCD, en este apartado la A656 supera a muchas de sus primas y hermanas de tecnología, pero aún padece esta tara. Comparado con otros visualizadores que han pasado por mis manos, puedo afirmar que en ángulos no muy superiores a los 90º la pérdida de brillo y contraste es mínima, y la posición óptima de visionado es lo suficientemente amplia como para permitir a varias personas disfrutar de buena calidad de imagen sin pérdidas significativas. A medida que nos separamos más de esa posición, tanto en altura como en distancia, aumentará la pérdida de calidad.
El último de los puntos débiles de este tipo de paneles es la cromaticidad inferior a la de sus tecnologías competidoras. En este punto, la Samsung obtiene un sobresaliente y no tiene nada que envidiar a nadie. Gracias a sus amplias posibilidades de calibración, se puede obtener una precisión altísima a la hora de ajustarla al estándar D65, superando tanto a otros LCD como a muchos plasmas en este aspecto. El excelente nivel de negro del que es capaz junto a su reproducción de color hacen posible gozar de una precisión y belleza de imagen extraordinaria. Si a lo anterior le unimos la tradicional nitidez de los LCD el disfrute está garantizado.
Si el tándem Oppo/Samsung es capaz de enamorar con “simples” discos DVD, el paso a la alta definición de la mano del Denon DVD-2500BT, analizado en las páginas de esta revista, directamente crea adicción. A lo comentado sobre el material en definición estándar, hay que añadir un nivel de detalle y nitidez hipnóticos. La sensación de tridimensionalidad que se alcanza con este panel es simplemente espectacular. El colorido que nos muestra la A656 con los discos Blu-ray roza la perfección en naturalidad, saturación y viveza, sin exageraciones y por supuesto libre de tonos “pastel” como los que se pueden observar en otros paneles LCD de menor categoría.
CONCLUSIÓN
El LE40A656 ha sido capaz de sorprenderme de forma muy positiva por sus prestaciones hasta ahora fuera del alcance de la mayoría de los paneles LCD. Gracias a un precio muy razonable para su categoría este Samsung es una opción más que recomendable.
Diego Cortiñas, Product Manager de TV de Samsung.
La Serie 6 de Samsung fue el lanzamiento de nuestro novedoso acabado Crystal Design, un diseño completamente ecológico tanto en su fabricación como en su futuro reciclaje. La Serie 6 de Samsung es un claro exponente del liderazgo tecnológico, tanto a nivel de electrónica interna como de nuestros paneles Full HD.
Samsung LE40A656, Un LCD de referencia
Ficha técnica
RESOLUCIÓN 1.920 x 1.080 píxeles. RELACIÓN DE CONTRASTE 50.000:1 (dinámico). CONECTIVIDAD 4 x HDMI, vídeo por componentes (hasta 1080p) con audio asociado, 2 x SCART (1 RGB), USB, VGA (hasta 1080p), RS-232, Super vídeo, vídeo compuesto, Módulo C.I., salida analógica estéreo y salida óptica de audio digital. DIMENSIONES (sin soporte) 998 x 83 x 638 mm. PESO 20 Kg. DISTRIBUYE Samsung (902101130).
Precio: 1499 €
