• Hits: 1753

La joven del agua

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Un cuento inventado por Shyamalan para dormir a sus hijas

Texto: Mercedes González

Tras varios años trabajando con la Disney, el cineasta de origen hindú M. Night Shyamalan inicia con poco éxito una nueva andadura con Warner y La joven del agua, un film en el que además ejerce de guionista y productor. Su película, basada en un cuento infantil escrito por él mismo, no sólo ha recibido un escaso apoyo de la crítica, sino que también ha supuesto un fracaso de taquilla: en Estados Unidos apenas logró recaudar unos cuarenta millones de dólares, tan sólo un poco más de la mitad de su presupuesto, calculado en unos setenta. Y es que incluso los más acérrimos seguidores de este cineasta reconocen que La joven del agua no se encuentra a la altura de sus películas anteriores.

Los protagonistas de esta historia mágica son básicamente dos: Cleveland Heep, un hombre que huye de su pasado refugiado en el anónimo puesto de encargado de un bloque de apartamentos, y la joven Story, una narf, es decir, una especie de ninfa, que vive bajo la piscina de la comunidad de vecinos y que, perseguida por terribles criaturas, intenta volver a su lugar de origen, el “mundo azul”, para lo que requiere de la ayuda de varias personas que desempeñan papeles específicos en su historia. Paul Giamatti y Bryce Dallas Howard interpretan ambos papeles respectivamente y encabezan un reparto estupendo en el que, por cierto, también participa el director con un pequeño papel. Todos ellos forman parte de la fábula infantil que Shyamalan inventó para sus hijas, que más que un cuento parece una historia de miedo muy poco adecuada para el público infantil.

 

La joven del agua no tiene nada que ver con las anteriores películas de Shyamalan aunque comparta con ellas ese clima mágico que tan bien sabe crear este realizador. No es una cinta de terror o miedo, aunque haya algún que otro susto, ni una en la que al final la historia dé un tremendo giro para mostrarnos lo engañados que hemos estado todo el tiempo. La joven del agua es sencillamente un cuento, sólidamente dirigido y con ángulos muy poco habituales, contado con el habitual tempo, muy lento, de Shyamalan, construido sobre un aura de suspense y acompañado de una delicada partitura obra de James Newton Howard. Su fotografía, responsabilidad de Christopher Doyle, es exquisita, y todas sus imágenes están muy cuidadas, y es que Shyamalan siempre se ha distinguido por su capacidad para crear secuencias de singular belleza y por sus largas tomas. Por lo tanto desde el punto de vista técnico, nada hay que reprocharle a esta cinta, todo lo contrario, resulta impecable. En lo que falla La joven del agua es, por una parte, en su duración, excesiva, y por otra, en la falta de fuerza para conseguir enganchar al espectador y hacerle partícipe de su historia. El carácter fantástico o extravagante de un guión no debe ser óbice para que nos creamos lo que nos cuenta. Encontramos cientos de ejemplos de películas que han conseguido con éxito hacer verosímil lo increíble sin rebuscar mucho en el pasado, ¿cuántos salimos del cine después de ver Matrix preguntándonos si no estaríamos viviendo enchufados a una máquina que alimentaba nuestro cerebro? A La joven del agua le falta “eso”, esa capacidad para meternos dentro y hacernos creer que realmente una ninfa puede salir de nuestra piscina y pedirnos ayuda para volver a su mundo.



LA PELÍCULA.




Resulta realmente sorprendente que un título de reciente estreno cinematográfico y realizado por un cineasta de la calidad de Night Shyamalan presente en su edición en formato DVD-Video una imagen de tan escasa calidad. No sólo se observa una gran cantidad de macrobloques, sino que el ruido digital es continuo, como también lo son la falta de nitidez y contraste que, unidos al abuso de los primeros planos desenfocados que utiliza el director, hacen incómodo el visionado de la película.

La mezcla sonora es discreta pero correcta y especialmente efectiva en las secuencias de “sustos”, aunque los diálogos se escuchan bajos respecto a estos momentos de mayor intensidad sonora: si se ajusta el volumen para oír bien a los actores, cuando llegue el momento del sobresalto nos temblarán hasta las alfombras del salón. Salvando estos pasajes de más actividad en lo que al audio se refiere, el resto de la mezcla apenas presenta efectos, pero la ambientación sonora es, en términos generales, adecuada. La pista correspondiente al doblaje en castellano presenta idéntica calidad al original en inglés. Entre el material adicional de este disco encontramos un reportaje sobre el libro escrito por Shyamalan y otro llamado Reflexiones sobre La joven del agua, que contiene imágenes del rodaje y comentarios sobre muchos de los procesos de realización de la película: personajes, guión, localizaciones, fotografía, postproducción... todos ellos son abordados en este documental de más de media hora de duración. Lo más divertido lo encontramos en las audiciones y tomas falsas.

Ficha técnica y calificación

Audio: Castellano, inglés DD 5.1.

Subtítulos: Castellano, inglés, portugués, noruego, otros.

Imagen: Anamórfica. 1,85:1.

Director: M. Night Shyamalan.

Reparto: Paul Giamatti, Jeffrey Wright, Bryce Dallas Howard, Bob Balaban, Sarita Choudhury, M. Night Shyamalan, Bill Irwin, Freddy Rodríguez.

Distribuidora: Warner Home Video.



Calificación: