Zona Estéreo

Naim CD5i, Disfrute musical

Un reproductor de CD-Audio y un amplificador pensados para que la música sea algo más que un simple placer.

Naim Audio (Salisbury), como muchas otras empresas de equipos de audio de alta fidelidad, basa su existencia en la pasión por la música, en el interés de buscar la mejor reproducción para el perfecto placer. Y al igual que otras pocas, no sólo se dedica al diseño y fabricación de sus equipos, sino que también dispone de un curioso pero selecto catálogo de discos en vinilo y CD-Audio editados con perfecta maestría.

Naim Audio nace inspirado por Julian Verejer, fallecido en el 2000 a la temprana edad de 55 años. Aun así, su empuje y obstinación por la música todavía está presente en Naim, tal y como sus actuales responsables no se cansan de repetir. Según podemos leer en su página electrónica, los usuarios de Naim “saben, por su experiencia, que nunca presentamos un producto que no tenga algo genuino, nuevo en ofrecer y que se integre perfectamente en nuestro rango de productos”.

Sin embargo, también leemos algunas curiosidades bastante interesantes. Por ejemplo, no apuestan nunca por el bicableado, algo que parece estar de moda últimamente. Para ellos, y aceptando que el filtro divisor de las cajas acústicas de cierto nivel tienen un buen diseño, basta utilizar un único cable entre el amplificador y el recinto acústico, a lo que, además, se le añade una menor carga al amplificador. Se cubren las espaldas afirmando que si una caja ha sido diseñada para funcionar con dos o tres cables incluso en pasivo, ésta será la mejor manera de conectar el equipo. El primer reproductor de CD-Audio de la compañía, el CDS, se presentó a la comunidad audiófila en 1991, superando bien las críticas en un momento en que el vinilo seguía (y todavía lo es) el referente en reproducción musical. Hoy en día, Naim sigue utilizando algunas de las técnicas que estaban presentes en el CDS y que, en cierta manera, han influido en todos los reproductores que han ido presentando.



CD5i



El reproductor que seguidamente vamos a analizar es el CD5i, un reproductor integrado de escala media y muy alto potencial. Incluye un sistema que prioriza la estabilidad e integridad de las señales de RF paralelamente a un diseño específico de la mecánica del láser. La mecánica de lectura, de ingeniosa carga, utiliza un transporte suspendido y un sistema de baja masa magnética, lo que, según Naim, asegura una velocidad de giro muy precisa y silenciosa, inherente a cualquier resonancia mecánica.

Todo el diseño electrónico ha tenido en cuenta la mínima distancia entre componentes, de tal manera que asegura la mínima pérdida de la calidad de la señal. Las diferentes etapas de este reproductor disponen de su propia fuente regulada. Naim ha prestado especial atención a uno de los aspectos que, a veces, pasa desapercibido a nuestro conocimiento: la tierra y masa. Para mayor seguridad en la estabilidad de la señal no se han incluido salidas de audio digital ni toma de auriculares.

Lo curioso de este reproductor de CD-Audio es su sistema de carga de discos. A diferencia de las típicas bandejas mecánicas, utiliza una manual y un sistema de sujeción del disco mediante material magnético (un imán). En nuestras pruebas fuimos incapaces de escuchar ni tan siquiera el sistema mecánico que hace girar el disco: el silencio es absoluto.

El NAIT 5i de Naim es el complemento que nos han cedido para el anterior reproductor de CD-Audio. Se trata de un aparato cuya estética y tamaño es muy similar al CD5i, lo que los hace perfectos compañeros. Su compacto tamaño y acabado en negro mate no sólo es atractivo, sino que otorga un plus de robustez y seguridad bastante acordes al tipo de usuario al que van destinados. Por cierto, ambos son minimalistas en casi todos los detalles. Si el panel de conexiones del lector es escueto, y sólo incluye en su panel frontal un tímido y sencillo visualizador LCD y los mínimos (aunque necesarios) botones, el amplificador lo imita: potenciómetro de volumen y selector de sus 4 fuentes. Nada más. Sólo el logotipo de la marca retroiluminado en verde que únicamente se ve cuando se encienden los aparatos.



NAIT 5i



La serie de amplificadores integrados NAIT de Naim nace en 1983 y sus principios persisten hoy en día. El NAIT 5i recoge gran parte de esa larga y fructífera tradición, así como lo mejor de la serie 5. Ofrece hasta 50 W continuos sobre cargas de 8 ohmios (hasta 500 W sobre 1 ohmio). Aunque el fabricante lo trate como un amplificador de gama de entrada, su robusta construcción y perfeccionamiento tecnológico lo hacen realmente especial.

En su panel de conexiones encontramos 4 entradas de audio analógico estéreo sin balancear, aunque dos de ellas permiten el uso del característico conector DIN que Naim utiliza para la interconexión de sus productos. Luego, sólo están las dos salidas de potencia, mediante un conjunto de bornes que siguen la normativa europea y que, por falta de uso, parecen raras.

Lo curioso de este amplificador integrado, diseñado casi en exclusiva para el goce musical, es la entrada A/V, que permite asociarlo a un previo de A/V y mantener la calidad que es capaz de ofrecer en una configuración multicanal, sin tener que preocuparse de una instalación más compleja. Todo un detalle.

Vale la pena incidir en que Naim también dispone en su catálogo de equipos diseñados para aplicaciones audiovisuales, como el reproductor, procesador y amplificador “todo en uno” n-Vi, o el amplificador de tres canales NAPV 175 (ideal, por ejemplo, para asociarlo con nuestros invitados y configurar una instalación 5.1).



A PRUEBA



Para las pruebas me decanté por la pareja de cajas acústicas monitor B&W CM1 que analizamos en el número anterior. Hice caso a las recomendaciones de Naim y utilicé un único cable (nada de bicableado).

El lector de CD-Audio y el amplificador quedaron conectados mediante un solo cable multifilar DIN. Me fue más complicado cablear las cajas ya que Naim ha optado por seguir a rajatabla las especificaciones de seguridad europeas, por lo que se deben utilizar unos adaptadores que, aunque verdaderamente ofrecen una mayor seguridad, complican un poco su instalación. Pero en realidad fueron sólo un par de minutos más de lo habitual y, sinceramente, la simplicidad de ambos equipos (incluyendo el sistema de conexionado a las cajas) deja una instalación muy limpia.

Éste es un equipo que debe probarse con horas, muchas horas de audición. Y así es como durante unos días, me sometí a la audición de varios discos de mi colección, algo que hace agradable esta tarea de probar equipos.

Pero desde el primer momento el amplificador me sedujo sobre manera. Esos 50 W continuos (que no RMS) fueron siempre más que suficientes para poder disfrutar de la música (que, de hecho, es lo que importa) en un salón de tamaño medio. La dinámica que entrega es generosa en todos los aspectos: unos graves profundos y siempre bien controlados sin que las medias frecuencias se vean descompensadas.

Un ataque rápido, siempre rápido, que hace que incluso con los pasajes orquestales más espectaculares nuestros invitados no se viesen sorprendidos.

El lector de CD-Audio cumple a la perfección su cometido. Si tengo que buscarle algún inconveniente sólo hablaría de su relativa lentitud en empezar a reproducir la primera vez que apretamos el botón correspondiente. Pues vaya inconveniente. Como ya he avanzado en el preámbulo es muy silencioso. Nunca escuché nada de la mecánica.

Todo el sistema se puede controlar desde un único mando a distancia, también sencillo.

Como ejemplos de su buen rendimiento puedo hablar de la excelente reproducción de la guitarra clásica de Luis Robisco en Tiempos. La perfecta reproducción de la banda media hacía de ese instrumento el bello protagonista necesario, sin que el bajo (eléctrico o acústico, según el tema) ni los detalles agudos en percusión se vieran comprometidos por la falta de dinámica o por una velocidad de respuesta algo lenta. Justo al contrario. Con Silje Nergaard, comprobé su excelente reproducción de las voces, algo que confirmé con otros discos como el de Keiko Lee. La profunda y precisa voz de esta intérprete japonesa podía casi acariciarse con las manos.

Si con jazz más o menos moderno y música que baila entre la fusión del flamenco y un estilo de jazz más libre no aprecié ningún problema, confirmo ahora su amplia versatilidad musical al comprobar que mantiene casi intactas sus características, incluyendo en la audición desde música clásica (empezando por pasajes orquestales complicados hasta algún que otro sutil cuarteto de cuerda) o incluso el rock más moderno y electrónico, Daft Punk incluido.

El conjunto ofrece una muy buena imagen estéreo, con una apertura en horizontal y en profundidad muy concisa. Incluso hace menos crítica la colocación de las cajas, aunque ningún aficionado debería renunciar a este refinamiento. Pero quizá le falta cierto rendimiento cuando excedemos el nivel de volumen. Ya sea por “culpa” de las cajas elegidas para esta audición o simplemente por las especificaciones técnicas del amplificador, cuando subimos mucho el nivel de volumen empezamos a apreciar algún que otro defecto: se reduce la dinámica y empiezan a descontrolarse los graves, básicamente van desapareciendo. Sin duda, es cuestión de mantener ese equilibrio entre cajas, amplificación y sala, y no aspirar a explotar al máximo un equipo que está pensado para un ambiente muy concreto.

En cualquier caso, lo anterior, más que un defecto, es fruto de sus especificaciones.

Valoración de los especialistas: 4

El espíritu musical de Naim no ha sido impedimento para que, además, en su catálogo encontremos soluciones ideadas para el cine en casa. Basta para empezar el mismo amplificador que analizamos en estas páginas, el NAIT 5i, que permite integrarse en un equipo multicanal sin problemas.

Naim dispone de pocas pero efectivas propuestas. Por ejemplo el AV2, un procesador de audio tanto multicanal como estéreo, que permite actualizar poco a poco cualquier configuración. En lo que a fuentes se refiere podemos destacar el DVD5, un reproductor (el primero) que, además, es compatible con CD-Audio y DVD-Audio manteniendo una alta calidad de audio y prometiendo un perfecto rendimiento visual.

Otra solución atractiva es el n-Vi, un reproductor, previo y amplificador “todo en uno” que hereda gran parte de las prestaciones de los productos que forman el catálogo de la marca: compatible CD-Audio y DVD-Audio, escalador de vídeo compatible con visualizadores “digitales”, salidas YUV y RGB y un amplificador de 50 W para cada uno de sus 5 canales.

Habida cuenta de lo visto, la primera vez que traemos a Naim a estas páginas lo hacemos con muy buena nota. Este sencillo pero tecnológicamente competente sistema a buen seguro seducirá a aquellos que quieran una solución musical muy exigente y que le genere, como debe ser, interés infinito por la música. Sin demasiadas pretensiones en lo que a potencia se refiere, en su justa medida cumplirá con las exigencias de cualquier aficionado a la música.

Naim CD5i, Disfrute musical

Ficha técnica

CD5i

Respuesta en frecuencia: 10 Hz a 20 kHz, +0,1 dB,

-0,5 dB. Nivel de salida:

2,1 V rms a 1 kHz. Impedancia de salida: Máximo 10 ohmios. Respuesta en fase: Fase lineal. Tipo láser: semiconductor AIGaAs. Longitud de onda: 780 nm, +/- 20 nm. Salida de luz (cw): Máx. 0,5 mW. De-énfasis: +/-0,1 dB en referencia a la respuesta principal. Distorsión y ruido: <0,1 % 10 Hz-18 kHz a nivel máximo. Conectividad: 1 salida de audio analógico sin balancear mediante conectores RCA y salida de audio analógico sin balancear mediante conector DIN. Dimensiones: 58,4 x 432 x 301 mm. Acabado: Negro.



NAIT 5i

Entradas analógicas: 4 entradas de audio analógico sin balancear mediante conectores RCA. 2 entradas de audio analógico sin balancear mediante conector DIN. Sensibilidad de entrada: 225 mV,

20.000 ohmios. Nivel de salida (tape): 225 mV,

100 ohmios. Potencia de salida: 50 W por canal, sobre 8 ohmios. Margen de sobrecarga en todas las entradas y para todas las frecuencias de audio: 35 dB. Dimensiones:

70 x 432 x 301 mm.

Distribuye: Signo Filarmonía (9175807 90).