Zona Estéreo

System Fidelity CD 250, ST 250, SA 250, SF 2090, SF 3030, Rayo de luz para la alta fidelidad

System Fidelity vuelve a certificar que la alta fidelidad no es cuestión sólo de dinero. En este banco probamos dos configuraciones estéreo que podrían competir contra muchos de los grandes.

Nueva oportunidad para entrar de lleno en la alta fidelidad. Ésta debería ser la sentencia que definiera a System Fidelity, una joven compañia que ya hemos analizado en estas páginas en otras ocasiones y a las que vuelve a lo grande, con un equipo estereofónico totalmente completo, pero formado por tres equipos independientes y una doble pareja de cajas acústicas. De entre todos los equipos aquí analizados sólo conocíamos las SF 3030, pero ya les avanzo que este segundo encuentro no ha hecho más que afianzar mi confianza con la marca.

Fíjense en los precios de venta recomendados y en sus especificaciones técnicas. Si hay algo que caracterice a System Fidelity es justamente esa capacidad de poder ofrecer productos de altas prestaciones a precios imbatibles. Lo hace, además, manteniendo en alza la mayoría de las premisas que hacen “guays” otros equipos muchísimo más caros y que podemos ver en publicaciones más elitistas. Pues bien, sepamos todos que, si lo queremos, podemos tener un buen equipo sin gastarnos demasiado.

Evidentemente, todo tiene un coste, y en el caso que nos importa he detectado algunos problemas que, aun recordando su precio de venta recomendado, hacen difícil una excelente puntuación (recuerden que calificamos en función de la relación calidad/precio). Así las cosas, estoy tremendamente contento con el sistema de amplificación o, sobre todo, con las cajas monitor. Pero no es oro todo lo que reluce, y siempre hay algo mejorable, como los visualizadores LCD que, bajo mi opinión, no son fáciles de ver en circunstancias normales de luz o la débil bandeja de carga del lector de CD-DA.

En cambio, sorprende encontrarnos con algunas funciones atrevidas, como el ecualizador loudness que nos permite seguir disfrutando bastante bien de la música incluso a niveles de audición bajos, el ecualizador independiente para agudos o graves del amplificador, las 40 memorias del sintonizador o la perfecta sintonización de los diferentes canales de radio, tanto en AM como en FM.

La construcción de los equipos electrónicos padece el “síndrome del presupuesto”. No hay materiales nobles ni chapas de acero o aluminio de unos pocos milímetros. Incluso los dos grandes potenciómetros (el de volumen para el amplificador y el del sintonizador para la radio) son de plástico, con un buen acabado seguramente mejorable. Estéticamente no hay nada más que reprocharles, más bien al contrario. Han conseguido un equilibrio imposible y perfecto entre coste y estética, otorgándoles un aspecto más robusto de lo que realmente son.

En cuanto a conexiones no hay nada particular a destacar, lo que sin duda es muy buena noticia. Utilizan conectores básicos, sin chapar en oro o plata, pero que cumplen perfectamente su función. Calidad correcta para un equipo de precio muy justo.

Si hablamos de las cajas acústicas nos encontramos con dos invitados muy diferentes. Por un lado, la caja de columna SF-2090, muy bien terminada, que destaca por su perfil estrecho (me recuerda mucho a System Audio, curiosamente) y el uso de sus cinco altavoces de medios de cúpula de aluminio. Arriba del todo un tweeter de 1” encargado de las altas frecuencias. En la parte posterior encontramos el pequeño puerto bass reflex. Justo debajo de él, unos pequeños bornes de conexión a presión. Su hermana pequeña SF-3030 parece un equipo menos elitista, por tratarse de un recinto tipo monitor y equipar “sólo” un altavoz de medios de 5” y el mismo transductor de agudos de 1”, pero ya les avanzo que me ha gustado más esta caja monitor que la atrevida, desde un punto de vista estético, SF-2090. Ambas series, por cierto, permiten una configuración multicanal (en catálogo están disponibles los centrales, subwoofer, laterales, etc.).



A PRUEBA



Todo el equipo puede controlarse desde uno de los mandos a distancia que se suministran (cada módulo viene con el suyo, pero es el mismo que el resto). Esto facilita enormemente el uso habitual del equipo.

Empecé las audiciones utilizando como cajas acústicas las compactas SF-3030. El resultado me gustó mucho. Aunque ya empecé a detectar que el lector de CD-DA se convertía en el eslabón flojo de la cadena, el resto de componentes ofrecían unos resultados muy atractivos. La potencia del amplificador es más que suficiente para mover tanto las pequeñas como las cajas de columna de System Fidelity que estoy probando. Incluso a volúmenes altos no se aprecia distorsión.

Las SF-3030 permiten una excursión dinámica impresionante, ofreciendo unas bajas frecuencias impactantes. Nunca pensé en añadirles un subwoofer, para que nos entendamos. Quizá les falta algo de medios (algunos instrumentos, como el piano acústico, pedían un poco más de desarrollo en ese sentido), pero la escena sonora es muy buena y la dispersión controlada y efectiva.

El lector de CD-DA era el causante de un ruido en altas frecuencias, seguramente debido al circuito conversor D/A. Un ruido algo molesto que, sin duda, se soluciona con una visita al SAT correspondiente. El amplificador rinde de manera inmejorable, como ya he comentado, y evita por ejemplo algunos errores habituales como ruidos durante los cambios de volumen o distorsión o ahogamiento ante transitorios exigentes. Absolutamente nada de eso. Entrega la corriente suficiente para disfrutar a niveles altos de volumen.

El cambio de cajas convirtió la primera audición en otra muy distinta. Las bellas y esbeltas SF-2090 consiguieron sorprenderme debido a una banda media tremendamente desarrollada. Convivía a la perfección con el agudo que, como me ocurrió con las otras cajas, las SF-3030, era mu preciso pero para nada agresivo.

En cambio, en lo que se refiere a bajas frecuencias, salen ganando las SF-3030, seguramente por el mejor desarrollo en la banda media de las SF-2090. La escena sonora gana algo en amplitud, por lo que es más fácil y sencillo colocar los instrumentos.

En ambos casos no aprecié la presencia del filtro divisor, lo que permitía dibujar incluso las voces más difíciles sin ninguna dificultad. Las SF-2090 fácilmente conseguían mantener a raya cualquier transitorio (éxito, por otra parte, del amplificador), aunque volvía a ser evidente que los graves de las SF-3030 eran superiores. Quizá la falta de rodaje de las columnas es responsable de ello.

Del sintonizador de radio poco puedo criticar, más bien al contrario. Permite la sintonización manual o, apretando un único botón, almacenar las 40 emisoras siguientes. Es fácil sintonizar las emisoras en FM, sencillamente utilizando un simple cable de 80 cm. Funciona y sin ninguna complicación.



EN CONCLUSIÓN



Muy poco dinero, poquísimo, para un equipo que funciona realmente bien. Hereda algunas premisas “serias” sin renunciar a un funcionamiento muy loable. Debo destacar el amplificador y, sobre todo, las magníficas SF-3030. Pero el resto de componentes tampoco debe parecernos un “juguete”, más bien al contrario. Quizá lo peor de este equipo sea su precio de venta, que creará injustas premisas en según qué usuarios.

Valoración de los especialistas: 5

System Fidelity España, S. L.



System Fidelity nació con la “obsesión” de buscar siempre prestaciones muy atractivas para el usuario a los precios más bajos posibles para ofrecer siempre una gran, o incluso la mejor, relación calidad/precio.

El resultado del análisis del presente equipo es coherente con este concepto de marca. A pesar de ello, nos parece adecuado matizar alguno de los comentarios que en él se vierten, como el referente al “síndrome del presupuesto” en referencia a los materiales empleados. Los materiales se eligen con criterios claros y se justifica su elección porque permiten ofrecer las prestaciones previstas. Bajo una óptica de marca, “no es tan importante lo que se utiliza sino la manera en que se utiliza”.

System Fidelity CD 250, ST 250, SA 250, SF 2090, SF 3030, Rayo de luz para la alta fidelidad

Ficha técnica

SISTEMA 250. SA-250 AMPLIFICADOR ESTÉREO INTEGRADO. POTENCIA 2x60 W (4 ohmios), 2x40 W (8 ohmios). RESPUESTA EN FRECUENCIA 10 Hz-63 kHz (-3 dB). THD <0,05%. RELACIÓN S/R >90 dB. DIMENSIONES 430 x 290 x 75 mm. PESO 5,3 kg.

CD-250 REPRODUCTOR CD-DA. RELACIÓN S/R >90 dB. SEPARACIÓN DE CANALES >60 dB. PESO 4,3 kg.

ST-250 SINTONIZADOR AM/FM. SENSIBILIDAD -96 dBm típica. MEMORIAS 40. NIVEL DE SALIDA 2,5 Vpp. PESO 4,5 kg.

CAJAS ACÚSTICAS DE COLUMNA SF-2090. TIPO 3 vías. TRANSDUCTORES 1 tweeter de 1”, 5 medios/graves de 4”. CAPACIDAD DE POTENCIA 150-200 W. RESPUESTA EN FRECUENCIA 45 Hz-20 kHz. SENSIBILIDAD 88 dB. IMPEDANCIA 6 ohmios. DIMENSIONES 1.000 x 140 x 280 mm. PESO 4,8 kg.

CAJAS ACÚSTICAS MONITOR SF-3030. TIPO 2 vías. TRANSDUCTORES 1 tweeter de 1”, 1 medio de 6,5”. CAPACIDAD DE POTENCIA 120-180 W. RESPUESTA EN FRECUENCIA 35 Hz-20 kHz. SENSIBILIDAD 88 dB. IMPEDANCIA 6 ohmios. DIMENSIONES 340 x 185 x 250 mm. PESO 4,8 kg.

DISTRIBUYE System Fidelity Spain (933005260).