B&W AS2, Diseño y sonido
Recinto cerrado
- Subwoofer
- Precio: 500 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Alberto Gilabert
Que Bowers & Wilkins aspira (y es) uno de los fabricantes de cajas acústicas más importantes del mercado no es noticia. Pero vale la pena que de vez en cuando lo recordemos, y a la vez, agradecemos su constante apoyo a esta afición, con la constante adición de nuevos productos.
Hace pocas semanas fuimos espectadores de la renovación total de su serie 800, los modelos de más alta gama de la firma; hace unos meses hizo lo mismo con la serie 700; y ahora nos sorprende con la introducción de unas cajas acústicas de compacto diseño (sin duda, satélites) con la clara intención de ofrecer un producto B&W a todo tipo de usuarios.
Entre los nuevos modelos de gama de entrada, aquí probamos el AS2, el subwoofer activo top.
El AS2 tiene como función primaria la reproducción del canal de Efectos de Baja Frecuencia (LFE) de las cadenas de audio multicanal (básicamente Dolby Digital y DTS), es decir, ha sido diseñado para aplicaciones audiovisuales. Pero ya en el mismo manual de usuario no descarta su uso como extensión en la respuesta de graves, en configuraciones estéreo sobre todo, cuando las cajas principales presentan cierta limitación en el espectro grave.
Esto justifica la inclusión de una entrada de potencia en su panel de conexiones, junto una de línea mono (LFE) que incluye una salida en puente por si deseamos colocar dos o más subwoofers.
Se trata también de un diseño de caja cerrada (es decir, no hay puerto bass-reflex) y recurre a un generoso altavoz de 125 mm colocado en la parte frontal. La unidad que hemos probado es de color plateado (hay disponible una versión en negro) y destaco de ella su compacto tamaño y sus líneas redondeadas, otorgándole cierto aire moderno. Más interesante resultan los cinco potenciómetros que encontramos en la parte superior, que nos permiten elegir el apagado o encendido de la unidad (el modo auto, encenderá y apagará el subwoofer ante la presencia de una señal de audio), el cambio de fase (+/- 180º), el nivel de volumen, la frecuencia de corte (de 40 a 140 Hz) y tres modos de ecualización: i, ii y iii.
Este ecualizador altera la pendiente de corte del filtro de graves y por tanto, la extensión de la respuesta en graves del subwoofer. Cuanto más baja sea la frecuencia, más se desplaza el diafragma del altavoz para proporcionar un determinado nivel de presión sonora. Con la opción EQ podremos reducir esta extensión en la respuesta en frecuencia y así incrementar el nivel de presión sonora.
La posición i proporciona la mayor extensión de la respuesta en graves posible, mientras que la iii la más reducida.
El mismo fabricante recomienda utilizar siempre que sea posible el modo EQ i salvo en el caso de que el subwoofer muestre signos de fatiga cuando se trabaje a un nivel de presión sonora alto.
LAS PRUEBAS
Conecté el subwoofer a un amplificador Marantz SR7300 y a un conjunto de cajas acústicas Focal JMLab de la serie Chorus. Para esta ocasión, configuré el corte de frecuencia en el receptor lo más alto posible, y como es habitual, calibré el nivel de salida del subwoofer a 75 dB (medidos en ponderación C, tal y como indica el fabricante).
Haciendo honor a esta revista, empecé con varios pasajes en DVD-Video.
El resultado es muy bueno en este aspecto. Los sonidos efectistas por ejemplo de “Daredevil” se resuelven con muchísima contundencia, aprovechando el “agujero” que muy pocas cajas frontales pueden reproducir a esos niveles sin, por ello, castigar la banda media-grave de las mismas. El AS2 de Bowers se adapta muy bien a casi cualquier caja, gracias en parte a sus completos ajustes en frecuencia. La convergencia de un recinto relativamente pequeño con un altavoz de 125 mm hace que en el caso de nuestro invitado el grave pocas veces se desborde y convierta el sonido en distorsión. Golpes y explosiones siempre son reproducidos con contundencia y nitidez.
Musicalmente aunque con la necesidad de reducir algo el nivel de volumen (si el receptor lo permite, nos evitaremos hacerlo manualmente cada vez que cambiemos de fuente), y si se ha tenido un poco de atención en su ajuste, el resultado tampoco defrauda. Sin llegar a la espectacularidad de una banda sonora cinematográfica, consigue ofrecer ese plus extra en la banda inferior sin efecto de pegada, pero sí más profundidad. Tranquilamente puede convivir incluso con cajas tipo columna y ofrecer esa “extensión” que anuncia el fabricante pero escurriendo el problema de los subwoofers más contundentes: se esucha el grave pero no se “siente”. Al ser de recinto cerrado su colocación resulta mucho más cómoda.
Bowers no quiere dar la espalda a ningún usuario, y la introducción de este subwoofer aborda a la perfección la necesidad de un cajón de graves de compacto tamaño; pero que sea capaz de ofrecer la espectacularidad que demanda el cine en casa y la sutil pero tangible presencia de la música.
Diseñado incluso para satisfacer visualmente, se resuelve bien en ambas aplicaciones, y será un muy buen candidato para aquellos que busquen simplicidad y calidad en espacios o salones de pequeños a medianos.
Recinto cerrado
Las diferencias entre un subwoofer bass-reflex o de recinto cerrado saltan a la vista.
En las primeras son visibles los agujeros (normalmente en la parte posterior o inferior) por donde escapa el aire/sonido. Las de recinto cerrado son más fáciles de explicar, pues su nombre invita a descubrir la diferencia. Evidentemente, hay otras más, sobre todo acústicas. Las cajas de recinto cerrado necesitan de mayor potencia para mover el altavoz, que encuentra impedimentos físicos para conseguir un recorrido óptimo de su membrana. En cambio, tras un buen diseño y fabricación, se consigue un sonido más extendido en frecuencia y, más importante, lineal, al escapar fácilmente de los defectos que producen las frecuencias resonantes en los diseños bass-reflex.
Otra ventaja práctica de las de recinto cerrado es su fácil colocación: no es necesario dejar un espacio entre el (inexistente) agujero o puerto y una pared.
B&W AS2, Diseño y sonido
Ficha técnica
Descripción: Subwoofer de recinto cerrado activo. Altavoz: 1x250 mm con cono de mica. Rango de frecuencias: -6 dB a 20 Hz y 140 Hz ajustable (EQ a i). Respuesta en frecuencia: -3 dB a 32 Hz - 125 Hz ajustable (EQ a i). Amplificador: 150 W continuos, de 22 kohms de impedancia, relación señal/ruido inferior a 90 dB.
Conexiones: línea entrada/salida; puente de potencia. Dimensiones: 325x325x393 mm. Peso: 15,5 kg. Acabados: Negro o plata.
Distribuye: B&W Loudspeakers España (935894722).
Precio: 500 €
