Sistemas completos A/V

Linn Classik Movie, Magnífica 3.ª generación

HDMI, NO A ESTE PRECIO

  • El actual Classik Movie es mucho más que un nuevo y estilizado chasis, es la reafirmación de un líder.
  • Precio: 4050 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

Muchos de vosotros ya debéis saber qué es exactamente el Classik Movie de Linn. De hecho, concedisteis a su antecesor, el Classik Movie DI, el galardón al mejor sistema completo de A/V en los Premios CEC de 2004. El invitado a estas páginas representa la tercera generación de este compacto y versátil sistema completo de A/V que, como ya hizo su antecesor, sustituye definitivamente cualquier versión anterior. Esto es típico de la marca, pues cuando decide presentar alguna mejora de cualquier producto suyo entiende que no es necesario marear al consumidor entre dos posibles propuestas similares: sólo puede acceder a la mejor. Que todo sea para conseguir la más perfecta experiencia audiovisual en nuestro salón. Así pues, que quede claro que el nuevo Classik Movie (que hereda el nombre de la primera generación) no es sólo un simple lavado de cara, aunque su nuevo chasis, más estilizado y diferente en formas al también magnífico Unidisk, ya sea de por sí una tremenda arma de seducción.

Con un tamaño algo superior al anterior modelo (lo que le permite, más tarde lo veremos, acomodar de una manera más aireada toda la electrónica que entra en concurso), sigue siendo un lector de alta gama de CD-Audio y DVD-Video con su correspondiente procesado de audio en 5.1 y los respectivos amplificadores de potencia tipo Chakra. Así, con la simple adición de un conjunto de cajas acústicas ya tendremos configurado un sistema de cine en casa de alta calidad. Todo en una unidad que apenas ocupa lo que un simple lector de DVD-Video.

La versión europea de este Linn incluye en su panel de conexiones dos conector SCART (o una salida y salida de vídeo por componentes), una entrada y salida en S-Video, una entrada de audio digital en S/PDIF y EIAJ-TosLink junto a una salida en EIAJ-TosLink, dos entradas de audio estéreo analógico sin balancear, las tomas de antena para AM y FM y salida de previo en 5.1 y estéreo. Como es habitual en la marca, también incluye desde las conexiones para permitir el control vía infrarrojos de otros aparatos hasta los puertos vía RJ exclusivos de Linn, que permitirán a los consumidores integrar nuestro invitado en una ambiciosa instalación domótica.

El frontal es realmente minimalista, típico de la marca, aunque esta vez es el nuevo diseño el que le otorga ese aspecto. Los diez botones situados en él (cinco en cada uno de los laterales) nos permitirán controlar la mayoría de sus funciones. Siempre estaremos informados de todo lo que sucede gracias a su visualizador de puntos fluorescente, situado justo debajo de la bandeja, ambos integrados en ese especie de semicírculo oscuro del medio. El mando a distancia también es nuevo. Además de retroiluminarse, se han reordenado sus teclas para hacer todavía más fácil su manejo.

Para las pruebas utilizamos un visualizador Pioneer de 43” y un conjunto de cajas acústicas Komponent de la propia Linn (que analizamos en nuestro número de noviembre de 2005, otorgándoles nuestra máxima distinción).



A PRUEBA



La instalación del equipo resulta muy fácil gracias al sencillo, aunque efectivo, menú en pantalla y las opciones que son posibles de configurar. Así, podremos elegir qué tamaño tienen nuestras cajas (small, large o none) y su distancia al punto de escucha. Si lo deseamos, el sistema genera un ruido rosa que nos permitirá ajustar a la perfección el nivel de salida si nos ayudamos de un sonómetro. También permite, pongamos por caso, asociar cada entrada de vídeo a cualquier otra fuente de audio, por ejemplo, la entrada de S-Video a la de audio digital en S/PDIF, así, cuando elijamos esa entrada de audio digital en el mando a distancia el sistema conmutará la señal de vídeo correspondiente.

Insisto, todo muy intuitivo y fácil de entender, incluso para el más neófito.

Empezamos la audición con el último DVD-Video musical de Phill Collins, un directo en París. El primer tema nos confirmó el tremendo rendimiento de las etapas digitales diseñadas por Linn. Todos los transitorios fueron ejecutados con perfección absoluta, sin que en ningún momento apareciese signo alguno de ahogo. La sala, que ni mucho menos era pequeña, se llenó de un sonido bien equilibrado, contundente en graves, nítido en medios y tonalmente compensado en agudos. Y eso que estamos hablando de 75 W RMS por canal sobre 4 ohmios. De hecho, más que suficientes para este propósito, cumpliendo de manera extraordinaria cualquier exigencia por parte de una gran mayoría de usuarios. Con esta salida de potencia y visto el gran elenco de cajas acústicas a las que hoy podemos acceder, este Linn Classik Movie se comportará a la perfección con todas ellas. En sucesivas audiciones seguimos comprobando cómo el sonido seguía manteniéndose en liza. Las cinco cajas acústicas ofrecían una atmósfera sonora totalmente lineal, gracias en parte a la excelente electrónica de esta máquina.

Terminada la audición, nuestro invitado de pequeño tamaño apenas estaba caliente. Un vistazo en su interior basta para cerciorarnos de la magnífica maestría en el diseño electrónico y físico que han conseguido. La fuente de alimentación conmutada se ubica en uno de los laterales, totalmente protegida para evitar cualquier ruido indeseado, y los disipadores justo en el otro lado, refrigerados por un discreto y muy silencioso ventilador.

El nuevo Classik Movie sigue mejorando lo que parecía imposible de mejorar. Mantiene el fuerte carácter audiófilo de sus antecesores (ya descatalogados) con el fuerte atractivo multicanal y una calidad de vídeo totalmente correcta. Es mucho más que un sistema completo de A/V, pues incluso hacen de la radio analógica (como también pudimos comprobar) un auténtico espectáculo sonoro. Todos los detalles han sido extremadamente cuidados, por mínimos que sean.


HDMI, NO A ESTE PRECIO

Una de las ausencias más notorias de este nuevo Classik Movie es la salida de vídeo digital. En Linn tienen muy claro (al igual que muchos aficionados) que la calidad de la señal de vídeo vía HDMI no es tan perfecta como suponemos, como mínimo, al nivel de calidad que ellos exigen. Si a ello le sumamos que vía vídeo por componentes, tal y como Linn lo aplica, el resultado es superior, ¿para qué encarecer un producto con una prestación menor?

De momento, afirman (y así lo hemos podido ver y compartir) que la salida de vídeo por componentes es superior hoy por hoy. Así, la calidad de vídeo que ofrece este Classik Movie es perfecta para explotar hasta la saciedad las excelentes características del televisor de plasma Pioneer que utilizamos durante las pruebas. Colores bien saturados, ningún defecto aparente, tridimensionalidad, buen desentrelazado, un perfil correcto de los objetos, etc.

Linn Classik Movie, Magnífica 3.ª generación

Ficha técnica

Descodificación de audio: Dolby Digital, Dolby ProLogic II y DTS. Estándar de vídeo: PAL y NTSC. Formatos compatibles: DVD-Video, CD-Audio, VCD, DVD+R/RW, DVD-R/RW, CD-R/RW. MPEG-2, MPEG-1, JPEG, LPCM, MP3. Conectividad: Salida de vídeo SCART o vídeo por componentes, entradas de audio analógico estéreo sin balancear, salidas de previo en 5.1 y analógico estéreo. Potencia: 5 x 75 W rms sobre 4 ohmios. Consumo: 120 W máximo, 17 W en modo de espera. Dimensiones: 80 x 381 x 368 mm. Peso: 6,4 kg.

Distribuye: Linn Iberica (linn@linniberica.com).

Precio: 4050 €