Marantz SR7001, Auténtico audiovisual
- Ofrece todo lo que se le puede pedir a un buen receptor de A/V y facilita la conexión de vídeo.
- Precio: 1369 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
La habitual renovación de los productos de Marantz implica, casi siempre, la adición de novedades tecnológicas en sus productos. En lo que a receptores de A/V se refiere, la marca mejora algunos aspectos, sobre todo, en el campo del tratamiento digital, además de renombrar la serie terminándose en 001. Éste es el caso del SR7001, el tercer receptor de A/V en lo que a calidad y prestaciones se refiere del actual catálogo, sólo superado por el SR8001 y el ya conocido SR9600.
El SR7001 también es el primero de la gama que añade dos pequeños LED a los habituales potenciómetros del aparato, así como el primero que oculta los botones frontales detrás de una tapa. Con un diseño robusto y de líneas típicas de la marca, nuestro invitado puede alardear de muchas cosas que, en resumidas cuentas, lo hacen atractivo para cualquier aficionado por muy exigente que sea. Tomen como ejemplo sus siete canales de amplificación de amplio rango (lo que los hace compatibles con los soportes SA-CD y DVD-Audio), capaces de entregar hasta 110 W de potencia, una entrega más que suficiente para la mayoría de cajas disponibles en el mercado.
Pero también destaca por su excelente procesado de audio, basado en un circuito digital de 32 bits, que le otorga esa versatilidad en el campo digital tan en boga hoy por hoy. Evidentemente, soporta prácticamente la descodificación de todos los formatos de audio multicanal conocidos y cuenta con una batería de procesadores de audio que permitirán disfrutar de sonido perimétrico a partir de cualquier tipo de configuración: desde mono a multicanal, pasando por estéreo. Si nunca hay alguna actualización disponible, bastará el uso de la conexión RS-232.
Es un aparato ro-busto, pesado y construido con mucha precisión. Los detalles en este aspecto son poco criticables. Su panel de conexiones es bastante completo para un producto de esta categoría, del que podemos destacar la inclusión de cuatro entradas HDMI (v 1.2) y su correspondiente salida, otras cuatro de vídeo por componentes y dos salidas, y una extensa batería de entradas en vídeo compuesto y S-Video, sin olvidarnos de las de audio digital (tres de entrada y dos de salida en cada formato), analógicas (seis en estéreo y una en configuración multicanal 7.1) y las salidas de potencia con los habituales bornes de conexión de calidad, como siempre, identificados en color para una instalación más fácil. Si uno opta por una instalación 5.1, puede utilizar los dos canales de amplificación que quedan libres para otras dos posibles utilidades: amplificar por separado una pareja de cajas en otra zona o habitación; o conseguir que la pareja frontal esté biamplificada (si las cajas lo permiten).
Este Marantz permite el uso de hasta ocho fuentes distintas, permitiéndonos elegir la conexión de entrada. En lo que a vídeo respecta, ofrece escalado de cualquier tipo de señal estandarizada de las entradas analógicas o digitales HDMI a vídeo por componentes (en este caso, no hace conversión hacia abajo a partir de HDMI) o HDMI. Este último punto resulta interesante, ya que permite centralizar todas las conexiones de audio y vídeo en el receptor Marantz y enviar una única señal al visualizador. Vía HDMI también podemos recibir el menú en pantalla OSD, siempre y cuando esté activada la conversión de vídeo.
El OSD, aunque no imprescindible, nos facilitará muchísimo la labor de configurar nuestro invitado. Como todo receptor moderno, incluye un sistema de autocalibración. En este punto existen dos versiones, una de ellas preparada para equipos (cajas) THX, ya que este THX dispone de certificado THX Select. La calibración automática resulta bastante eficiente, ya que en mi caso detectó con bastante precisión la distancia de retraso al punto de escucha (como es lógico, tuve que utilizar el micrófono que se suministra), el tipo de recinto (small o large) y aunque falló, como suele suceder, en la situación del subwoofer. Fue suficiente con un ajuste manual.
Este Marantz permite, además de la medición del punto de escucha, otras seis mediciones secundarias que consiguen obtener un resultado algo más preciso cuando la audiencia es mayor. Entre los ajustes se incluye la posibilidad de implementar una ecualización, donde encontramos otra de las novedades de esta temporada en los receptores de la marca: el Audyssey. Esta función es un desarrollo de Audyssey Laboratories, cuya misión es evitar que cualquiera de las interacciones acústicas propias de la sala confundan la audición. Es decir, un algoritmo que “escucha” cómo suena la sala y ecualiza el sonido para que el disfrute sea mayor. El sistema corrige, básicamente, los problemas de fase y tiempo. El resultado depende de las aberraciones acústicas de cada sala, por lo que cada caso será distinto. En el mío percibí un mejor control de la imagen estéreo al ecualizar ligeramente los agudos, aunque, por otro lado, perdí bastante presencia en los subgraves. Como siempre, recomiendo que, tras todo proceso automático, uno busque una precisión mejor con el modo manual.
A PRUEBA
Conecté el SR7001 a un conjunto de cajas acústicas Jamo en una configuración 6.1 (un único recinto en la parte posterior). Como fuente utilicé el reproductor Blu-ray de Panasonic que analicé en el número anterior de CEC. En lo que respecta a bandas sonoras multicanal en Dolby Digital y DTS (incluyendo sus versiones extendidas), los resultados son perfectos. De hecho, el procesado de un sonido 5.1 a uno 6.1 se consigue con mucha naturalidad, haciendo “invisible” el sexto canal y ofreciendo una linealidad y tridimensionalidad libres de defectos. La entrega de potencia es más que suficiente para casi cualquier tipo de sala convencional y nunca noté signo de agotamiento. Incluso los transitorios a pleno volumen me parecieron totalmente razonables. El procesado de las señales estéreo a multicanal tampoco defraudó. Todo esto en el ámbito cinematográfico.
En el aspecto estéreo, Marantz vuelve a hacer gala de ese sentido musical que siempre le ha distinguido. Ofrece un sonido contundente y muy bien equilibrado, sin notar, en ningún momento, dificultad alguna en la respuesta tonal en toda la gama de frecuencias audibles. Seguramente, los amplificadores de amplio rango que Marantz afirma utilizar en este receptor tendrán su responsabilidad en este resultado, ya que no noté problemas, por ejemplo, en la reproducción de los agudos. En estéreo también noté una velocidad suprema en los transitorios. Con este tema solucionado Marantz se confirma, otra vez, como un buen referente tanto en estéreo como en multicanal.
Pocas son las ausencias, por no decir ninguna, que este SR7001 de Marantz tiene. De hecho, ensalza la denominación “A/V” que definen este tipo de aparatos. Funciona muy bien una vez ajustado tanto en su aspecto sonoro como en el campo de vídeo: el escalado es correcto y facilita, en cierta manera, la conectividad de diferentes aparatos y fuentes a un único visualizador. ¿Pegas? Seguro que encontramos alguna, pero son menores ante los buenos resultados que obtiene.
Marantz SR7001, Auténtico audiovisual
Ficha técnica
Potencia: 140 W continuos sobre 6 ohmios (110 W sobre 8 ohmios). Relación SR: 105 dB. Respuesta en frecuencia: 8 Hz-100 kHz (+/- 3 dB). HDMI: versión 1.2. Entradas: 4 vídeo por componentes, 4 HDMI, 4 S-Video, 4 vídeo compuesto, 3 EIAJ-TosLink, 3 S/PDIF, 6 analógicas estéreo, 1 multicanal 7.1. Salidas: 2 vídeo por componentes, 1 HDMI, 3 S-Video, 4 vídeo compuesto, 1 S/PDIF, 1 EIAJ-TosLink, 6 analógicas estéreo, 1 multicanal 7.1. Peso: 15 kg. Dimensiones: 396 x 440 x 184 mm. Consumo: 760 W. Distribuye: Marantz (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 1369 €
