Yamaha RX-N600, Mantenme conectado
- Es un receptor 6.1 en toda regla que seducirá a los usuarios que busquen 'conectarse’.
- Precio: 699 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Temporada tras temprada hemos ido viendo cómo ese amplificador multicanal que necesitamos para el disfrute de las bandas sonoras cinematográficas ha ido mejorando en prestaciones hasta niveles insospechados años atrás. Hoy en día, demandamos un aparato que no sólo amplifique, y bien, hasta siete canales independientes y que lleve los descodificadores correspondientes, sino que incluya prestaciones para el deleite de música en estéreo, una excelente conectividad tanto en audio como en vídeo y otras características más que los han convertido en auténticas máquinas “pensantes”. Entre las prestaciones que poco a poco se van convirtiendo en estándar está la conectividad a la red, ya sea para acceder a los contenidos audiovisuales y musicales de nuestro PC, como conectarse a la red de Internet para disfrutar de la radio. Incluso el éxito del iPod ha favorecido entradas específicas para este reproductor, así como popularizar la interfaz USB. Pero, claro, a medida que vamos añadiendo prestaciones al diseño básico, el precio se eleva de un modo ostensible, a la vez que es difícil que un usuario haga uso de absolutamente todas las características. Yamaha, líder desde hace tiempo en este sector, parece haber entendido el mensaje y empieza ahora a diseñar receptores de A/V de bajo precio, pero que aportan un extra en prestaciones. Es el caso del RX-N600, el receptor de A/V que a continuación analizo.
Este Yamaha, visualmente, nos recuerda cualquiera de las propuestas que la marca de los diapasones ha ido comercializando desde siempre y que destaca por su bajo precio (son 699 euros).
En cuanto a la estética, su panel frontal resalta por la sencillez de los botones y por su perfecto ordenamiento, algo habitual en la marca, que permite el uso del aparato sin necesidad del mando a distancia, aunque el que se suminstra con él funciona a la perfección. Su precio está concebido para seducir a los clientes menos exigentes, pero que busquen una prestación en particular: conectividad a la red (intranet e Internet), con capacidad para reproducir música desde diferentes fuentes (incluyendo tarjetas de memoria, radio por Internet, etc.). A cambio, olvida la inclusión de algunas prestaciones, como el YPAO (Yamaha Parametric Room Acoustic Optimizer), que es el sistema de autoajuste, antesmuy habitual en todos los productos de la firma. Sí dispone de un completo menú en pantalla (OSD) que facilita, en este aspecto, el ajuste manual, incluyendo la frecuencia de corte para el subgrave de 40 a 200 Hz en nueve pasos distintos. Entre las pequeñas perlas que esconde este Yamaha, encontramos el Center Graphic Equalizer, un ecualizador sólo para el canal central que ayuda a mejorar el balance tonal de este altavoz para una mayor convergencia en la escena frontal. Se trata de un receptor de 6.1 canales (ahora que estaba de moda el 7.1, aunque son pocos los que al final lo utilizan), con amplificación para cada canal de 145 W DIN (o 95 W RMS) de potencia y con el soporte de todos los descodificadores más comunes hoy en día. Muy buena conectividad, tanto en audio (incluyendo una entrada analógica 5.1, una S/PDIF y tres EIAJ-TosLink) como en vídeo (aunque con la ausencia de entradas y salidas HDMI, pero con tres entradas por componentes compatibles con HD, escalado hacia HD y procesado digital con corrección de base de tiempo, TBC).
Su funcionamiento como receptor de A/V es irreprochable. Tiene suficiente entrega de corriente para resultar espectacular con bandas sonoras exigentes. Sus 95 W pueden con casi la gran mayoría de recintos conocidos y de precio similar, por lo que resulta adecuado para conjuntos tipo satélite, monitor o columna. Quizá le falta algo más de rapidez cuando se es exigente con el nivel de volumen y la banda sonora es muy espectacular, pero el nivel de presión sonora será, con seguridad, muy elevado. En este aspecto hay muy poco que criticarle.
Sim embargo, hay algo que hace diferente a este aparato, y tenemos que verlo. Hay un puerto USB frontal por el que podemos conectar nuestros reproductores de audio portátil o memorias de estado sólido, y en sus especificaciones vemos que es capaz de leer archivos MP3 y WMA. Los usuarios del iPod podrán adquirir aparte el adaptador YDS-10 para conectarlo al receptor y acceder a todos los contenidos de una manera todavía más eficaz (menos con los archivos de foto y vídeo, a los que sólo accedemos desde el mismo iPod). Un puerto RJ-45 (Ethernet) permite conectar nuestro invitado a una red doméstica, ya sea para acceder a los archivos musicales de nuestro PC (no soporta MAC), sean del tipo MP3, WMA o WAV (a veces no lee estos últimos archivos). Si tenemos acceso a Internet, incluso podremos disfrutar de varias radios que emiten a través de esta red, aunque la marca debería mejorar la gestión de estas radios, pues a veces no accede a algunas emisoras que sabemos que existen. Volviendo al puerto USB, es fácil disfrutar de los contenidos almacenados en tarjetas y otros tipos de soportes, siempre y cuando el receptor los detecte (nos ocurrió esto con una memoria USB). La calidad de audio es muy buena (teniendo en cuenta la relación de compresión aplicada original). Hay una función, Compressed Music Enhancer, que es capaz de eliminar algunos de los artefactos propios de las compresiones radicales, como los ruidos en altas frecuencias. Aunque no lo parezca, funciona.
El RX-N600 de Yamaha destaca por ser un receptor de A/V convencional que ofrece muchas prestaciones en lo que a audio “sin soporte” se refiere. Puede conectarse a una red doméstica, para acceder a los archivos MP3, WMA y WAV de nuestro PC, o a Internet para disfrutar de las radios que emiten a través de ella. Además, el puerto USB y el adaptador específico para iPod harán las delicias de los usuarios de este tipo de dispositivos portátiles, que encontrarán en este Yamaha un gran aliado.
Yamaha RX-N600, Mantenme conectado
Ficha técnica
Potencia: 6 x 95 W RMS o 145 W DIN. Respuesta en frecuencia: 10 Hz-100 kHz, +0 dB, -3 dB. Distorsión armónica: 0,06% (8 ohmios, 20 Hz-20 kHz). Relación señal/ruido: 100 dB
(250 mV). Conectividad: 4 audio analógico estéreo, 4 vídeo compuesto, 4 S-Video, 3 EIAJ-TasLink, 1 S/PDIF, 3 vídeo por componentes, 1 analógica 5.1. Entrada Dock para iPod, USB y conexión a Ethernet vía RJ-45. Salidas de vídeo en compuesto, S-Video y vídeo por componentes. Consumo: 0,1 W en modo de espera. Peso: 11,7 kg. Dimensiones:
435 x 171 x 393 mm.
Distribuye: Gaplasa (917482960).
Precio: 699 €
