Receptores de A/V

Jamo AVR-693, Minimizado menos por calidad

EL PRECIO DE LA POTENCIA

  • Receptor de A/V
  • Precio: 599 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

En el número pasado analizamos uno de los más recientes reproductores de DVD-Video de un fabricante que, hasta hace bien poco, sólo fabricaba cajas acústicas.

La legendaria Jamo se ha cultivado historia y prestigio justamente por sus productos, empezando con soluciones de muy alta fidelidad dando respuesta, temporada tras temporada, a las demandas de sus usuarios. Por ejemplo, siendo de los primeros en presentar “ampliaciones” en cajas acústicas que convertían parejas estéreo en “packs Dolby Surround” (se comercializaban el central y un par de modelos laterales), hasta los más recientes sistemas “todo en uno” formados por cinco o seis cajas acústicas satélites de compacto tamaño y estilizado diseño con su correspondiente subwoofer (y bajo precio).

Pero la marca también vio la necesidad de entrar en el apartado de la electrónica, y desde hace un par de años ya hemos visto con sello Jamo desde unidades de lectura con sistema de amplificación incluida (el DVR50 que analizamos en el número de noviembre de 2003), un panel de plasma o, objeto de análisis en las siguientes líneas, un receptor de A/V de diseño “convencional”.

Se trata del AVR-693, una puesta al día pensada para seducir a quienes busquen, con el menor precio posible, un conjunto de etapas de potencia robustas y capaces de entregar suficiente corriente y una circuitería de previo y procesado mínima.

De hecho, la apuesta de Jamo en este receptor ha sido reducir costos significativamente en dos direcciones: materiales de construcción y “extras” (sobre todo en este último capítulo).

Si empezamos por su panel de conexiones veremos que está bien completo: salidas con bornes para sus seis canales de amplificación (hay doble salida para los canales principales), entrada analógica multicanal 5.1 y salida 6.1; tres entradas digitales en EIAJ-TosLink y otras dos en S/PDIF (un juego óptico en el panel frontal) y varias y suficientes entradas analógicas estéreo.

Se elimina por tanto cualquier entrada de vídeo por componentes y consecuentemente no hay circuito de conversión de vídeo (sí en cambio es posible conmutar entre S-Video, aunque es una conexión que solemos olvidar a favor del SCART RGB, por componentes o incluso HDMI/DVI).

El frontal, de diseño austero pero bastante atractivo, permite tomar control de todo el receptor, haciendo del mando a distancia una herramienta de comodidad (por cierto, éste bastante tosco en aspecto y uso). Detalles como el acabado de la tapeta que esconde el conjunto de conexiones en el frontal, el tacto del volumen o la delgada lámina de acero que recubre el cuerpo del receptor (que contrasta con la soberbia placa de aluminio grueso del frontal) son los testimonios responsables en parte de ese precio ajustado.

El interior esconde algunas sorpresas muy agradables. Primero el portentoso transformador toroidal situado en la parte frontal izquierda, coronado con un aparente bien diseñado circuito de filtrado de corriente. Recordando bastante a los diseños “a mano” de amplificadores más antiguos, reconocemos incluso electrónica del fabricante americano Cirrus.



A PRUEBA



Asociado a mis tradicionales cajas Chorus de Focal JMLabs y al reproductor de DVD-Video Jamo analizado en el número anterior, procedí al ajuste de canales, verificando la ausencia de un menú en pantalla. Todo debe realizarse tomando como referencia el generoso visualizador LCD del panel frontal, al que cuesta un poco acostumbrarse así como a navegar a través de su menú. Es imprescindible tener cerca el manual de usuario (que en nuestro caso, estaba disponible en varios idiomas, pero entre ellos no el castellano). Todos los canales pueden ajustarse de -15 a +10 dB, “small/large”, con retardos a base de distancias hasta 6 metros así como ajustar para frontales, central y laterales la frecuencia de corte independiente entre 40 y 150 Hz (detalle curioso ya que normalmente se suele utilizar una frecuencia de corte para todo el sistema).

Amén de poder configurar algún aspecto más como la dimensión, ancho del canal central e imagen central del PLII y Neo:6, poco más podremos hacer con este receptor: a partir de ahora sólo podremos disfrutar de él.

Pues la verdad es que todas estas “ausencias” se olvidan fácilmente ante la gran capacidad de entrega de corriente de este Jamo. Aunque dudo que sea capaz de entregar 120 W a todos los canales en medición RMS estándar, sí que resulta suficiente como para no llegar a su valor nominal 0 con las Focal y en un salón de unos 30 m2, lo que es una buena noticia ya que normalmente pensaríamos en unos resultados más justos. La amplificación resulta contundente, pero también rápida y eficaz, incluso en transitorios muy rápidos con grandes cambios de dinámica constantes.

La separación de canales es muy buena, sin diafonía. Descodifica correctamente todas las señales Dolby Digital y DTS a las que le sometí, y aunque hay una ausencia total de procesadores de audio, será suficiente recurrir a los modos ProLogic y Neo:6 (más el estéreo 5 y 6, según configuración de canales) para convertir cadenas estéreo a multicanal.

Jamo se ha centrado en ofrecer lo mínimo aunque con calidad. De hecho, además del receptor de AM/FM con funciones de RDS, cumple con las demandas básicas y no por ello debe defraudar. Sin duda su agarre y potencia justifican una puntuación superior a la “media” que le correspondería.

Su precio es sin duda su mayor atractivo, acercando altas cotas de potencia (es decir, la posibilidad de poder amplificar cajas tipo columna o poco sensibles) sin que esto suponga una inversión mayor.


EL PRECIO DE LA POTENCIA

Cuando muchos han apostado por estética y materiales en vez de prestaciones electrónicas en aras de buscar una mejor relación calidad/precio, Jamo lo hace al revés, como mínimo con este receptor. Ofrece unos muy correctos resultados en electrónica aunque es evidente que ha hipotecado otros aspectos. No hay decenas de circuitos DSPs, o escaladores de vídeo, etc. Simplemente cumple con las especificaciones mínimas que siempre hemos tomado como referencia. Este receptor no debe defraudar a quienes conscientes de sus limitaciones vean sus posibilidades. De hecho, incluso me atrevería a decir que es resultado directo de estudiar qué hacen los usuarios “aficionados” con sus receptores de A/V: ajustar su equipo, seleccionar estéreo o Dolby Digital/DTS y disfrutar de la banda sonora musical y/o cinematográfica. El transformador toroidal, la electrónica de conversión y la tipología electrónica dan ese cierto aunque leve carácter “audiófilo”.

Jamo AVR-693, Minimizado menos por calidad

Ficha técnica

Potencia: 120 W por canal (sin especificar tipo de potencia). Distorsión armónica total: 0,08 %. Respuesta en frecuencia: 20-20.000 Hz, + 1dB/- 3 dB. Alimentación: 220 volts/50 Hz. Descodificadores: 6 Stereo, 5 Stereo, Pure Audio (estéreo), Dolby Digital, Dolby Digital EX, Dolby ProLogic, ProLogic II Movie y Music, IIx Music/Movie, DTS, DTS-ES y Neo:6 Cinema y Music. Compatibilidad de señales de entrada: PCM, Dolby Digital, Dolby EX, DTS y DTS ES desde analógico, digital coaxial o digital óptico.

Distribuye: Jamo España (933004458).

Precio: 599 €