Sony VPL-VW50, Ha nacido una estrella
La Perla y el Colorfacts
- Sony abre la veda a los proyectores Full HD asequibles. Ésta es una perla muy tentadora.
- Precio: 5099 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier Guerra
Hay muchos adjetivos para calificar la estrategia de Sony en el mercado de la proyección de vídeo doméstica de los últimos años, pero todos han de ser por fuerza sinónimos de soberbia e inigualable.
Cuando los proyectores DLP ya habían conseguido una cuota de mercado abrumadoramente alta, los de tecnología LCD se habían situado en la franja de los más asequibles y JVC no había terminado de cuajar con sus aparatos D-ILA, Sony irrumpe en el mercado con la tecnología SXRD. Al igual que los D-ILA antes mencionados, son variantes casi gemelas de la tecnología LCoS que, gracias a Sony, vuelve a situarse en la primera fila y entra directamente a competir en el segmento medio alto de este convulso mercado.
Un año después de la revolución que supuso el Sony VPL-VW100, (también conocido como Ruby y que analicé en estas mismas páginas), situando el precio de los proyectores de resolución Full HD en el entorno de los 10.000 euros, aparece el VPL-VW50 (nombre clave Pearl), que no se conforma con reducir directamente a la mitad el precio de venta recomendado, sino que, además, añade ciertas mejoras sobre la base de un excelente aparato, que nos encandiló durante las pruebas a las que le sometimos, por lo que obtuvo nuestro más importante reconocimiento en forma de un premio CEC2006.
En el camino, se ha perdido la construcción a prueba de bombas de aquél y la utilización de una lámpara de xenón, sustituidos por una carcasa más ligera pero plenamente integrable en la decoración doméstica y una lámpara UHP de 200 W. A cambio, el VPL-VW50 ofrece un mecanismo de iris dinámico mucho más evolucionado, y la posibilidad de aceptar señales 1080p24, para poder disfrutar de las películas en alta definición sin verse afectado por el artefacto conocido como judder. Con su panel SXRD de 1.920 x 1.080 puntos de resolución, la compatibilidad con los formatos de alta definición pregrabados que en estos días están viendo la luz en Europa, (HD DVD y Blu-ray) es total, del mismo modo que lo será con las emisiones de televisión en alta definición 1.080i, que no tardarán en llegar a nuestro país.
La instalación del aparato en un salón de dimensiones normales no debería presentar ningún problema con una distancia focal de término medio que permite obtener una pantalla de 100” de diagonal en formato panorámico 16:9, con un retraso de la unidad de entre 3,1 y 5,3 m. Para aquéllos que quieran optimizar la luminosidad del aparato, la recomendación es acercar el proyector lo más posible a la pantalla y abrir el zoom al máximo, con lo que se obtiene un aumento de la luminosidad de un 15% aproximadamente. El funcionamiento de este zoom es motorizado, al igual que el del enfoque y el del desplazamiento vertical de la lente (lens shift) y, para buscar el punto de ajuste más preciso, el menú del aparato está provisto de unos patrones a tal efecto. Es una lástima la muy mejorable precisión de estos útiles mecanismos.
En el apartado de conexiones, nos encontramos con las entradas normales de vídeo compuesto y S-Video y, además, un conector D-Sub15 para señales informáticas analógicas, un juego de entradas por componentes analógicos YUV que acepta señales de definición estándar y alta definición hasta 1.080i y dos entradas HDMI que soportan señales de hasta 1.080p a 24,50 y 60 Hz que garantizan, por tanto, la compatibilidad actual y futura de todo tipo de dispositivos.
El funcionamiento del iris dinámico ha sido revisado en profundidad, y en esta versión dispone de dos modos de ejecución en automático, además de un modo manual que permite numerosas posiciones intermedias entre las posiciones de máxima y mínima apertura. De igual forma, se pueden seleccionar dos modos de funcionamiento de la lámpara, lo que permite combinar un aumento en la luminosidad con un cierre total del iris en modo manual, maximizando de este modo el contraste disponible. Este modo de visionado puede ser la solución para los que no toleren la pequeña compresión de la luminosidad que se produce en ciertas ocasiones en las partes más brillantes de la imagen cuando se utilizan los modos automáticos de iris. En cualquier caso, los avances sobre los algoritmos de funcionamiento del iris en este tipo de modo respecto a los de la anterior generación son muy claros, reduciendo su agresividad para hacerlo totalmente invisible incluso a los ojos más experimentados y minimizando el artefacto de compresión anteriormente comentado, lo que permite obtener unas tasas de contraste increíbles con un nivel de negro insuperable y un blanco radiante que recrean en la pantalla la experiencia cinematográfica elevada a la más alta expresión.
Notas de visionado
En esta ocasión, desplegamos todo nuestro arsenal para probar el nuevo Sony y dispusimos de un lector de DVD-Video Denon DVD-3930, equipado con el chip de procesado HQV de Teranex, capaz de escalar la señal de los discos hasta 1.080p; de un lector de HD DVD Toshiba HD-A1 versión USA que sacaba la información en 1.080i@60Hz y de un HTPC de última generación para la reproducción de películas a 1.080p y 50 Hz.
Para comprobar hasta dónde puede llegar la calidad de este aparato, mi recomendación es que vean ustedes el inicio del Episodio III de la saga Star Wars en DVD-Video, y podrán apreciar cómo se puede conjugar el negrísimo espacio exterior, con todos los detalles en escenas oscuras imaginables, la luminosidad de todas las naves y luces que se producen durante la batalla, una colorimetría del más alto nivel y una perfecta definición de todos los elementos en pantalla. No van a encontrar mejor escena en definición estándar para comprobar lo extraordinario que les ha salido este aparato a los ingenieros de Sony. En HD DVD pudimos disfrutar de las primeras escenas de foto fija en blanco y negro de Seabiscuit que, literalmente, se salen de la pantalla, o la carrera final del último capítulo con toda la gama de colores en los trajes de los jockeys que parecen correr en nuestro propio salón. Qué puedo contarles de la maravillosa versión HD DVD de Centauros del desierto, donde el Monument Valley se presenta ante nosotros de la forma más realista que uno puede contemplar sin cruzar el océano.
Con el HTPC pudimos reproducir la inencontrable versión 1,85:1 de Gladiador en 1080p y admirar el detallado vestuario y los magníficamente repletos segundos planos que adornan las escenas del circo romano.
En el debe del aparato podemos señalar una pequeña falta de uniformidad cromática en escenas muy luminosas, que dan lugar al artefacto conocido como shading que, con seguridad, molestará a muy pocos o una pequeña fuga de luz, fácilmente enmascarable, que rodea todo el perímetro de la pantalla.
Qué afortunados son los poseedores de este magnífico Sony VPL-VW50. Quizá no sea perfecto y no pueda darle la máxima puntuación de seis estrellas, (aunque cinco y media las tiene ganadas sin despeinarse), pero por este precio, es imposible encontrar un proyector mejor, hoy en día. Tan clara tengo la recomendación que les estoy dando que acabo de jubilar mi antiguo Mitsubishi HC3000, y esta “perla” ya forma parte de mi instalación personal.
La Perla y el Colorfacts
En el diagrama CIE se puede observar cómo el triángulo resultante de la medición con patrones de color puros, excede la referencia tanto para la norma ITU R-601 de definición estándar como la norma ITU R-709 de alta definición en los dos espacios de color disponibles, en el menú del aparato (Wide y Normal). Para lograr el ajuste perfecto del blanco al ideal teórico D65, en toda la escala de grises, la verdad es que no tuvimos que hacer un gran esfuerzo. El modo escogido fue el Cinema, con los valores de brillo y contraste que venían por defecto y que nos ofrecían un negro profundo y detallado, al tiempo que obteníamos un blanco sin quemar. La corrección de gamma la dejamos desactivada al ofrecer un buen detalle en zonas oscuras y una imagen sin lavar.
El espacio de color escogido fue el Wide y la temperatura de color baja. El modo de iris fue el Auto 1, con el resto de opciones del completo menú de usuario desactivadas o en su modalidad “por defecto”. La curva de gamma obtenida se situó en torno a 2,20. Para conseguir un aporte idéntico de los tres colores básicos sobre la línea de 6.500º K, apenas fue necesario aumentar ligeramente la ganancia (zona alta de la escala de grises) de rojo y disminuir la de azul, dejando el verde en su posición original.
Para los valores de Biass (zona baja de la escala) se comprobó que era mejor dejarla sin variación, por las fuertes dominantes de color que aparecían en las zonas más oscuras de la imagen. El contraste nativo medido con el iris en posición de mínima apertura alcanzó un valor de 3.400:1 y se disparó con valores superiores a 10.000:1 cuando se utilizaba el modo de iris Auto 1.
Sony VPL-VW50, Ha nacido una estrella
Ficha técnica
Paneles SXRD: 3 de 0,61”, de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución. Lente de proyección: Zoom x1,8, f18,7 a
33,7 mm, F2,54 a 3,53 mm. Lámpara: 200 W UHP. Ruido: 22 dB. Conectividad: Vídeo compuesto, S-Video, RS-232, YUV, VGA, componentes, trigger y 2 x HDMI. Dimensiones: 396 x 175 x 472 mm.
Peso: 11 kg.
Distribuye: Sony España (902402102).
Precio: 5099 €
