Proyectores de vídeo

Panasonic PT-AE900, Una nueva generación

  • Panasonic presenta la última generación de su proyector para cine en casa.
  • Precio: 1999 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Jorge Wuhrmann

Fiel a la cita de todos los comienzos de año, Panasonic ha presentado una nueva versión de su proyector LCD destinado al cine en casa, esta vez bajo la denominación PT-AE900E. Por segundo año consecutivo, las novedades no se sitúan en la resolución nativa de los paneles, sino en una nueva versión de los mismos, que, como en el caso de los rivales más directos, son del nuevo modelo D5 de origen Epson, que intenta resolver los aspectos menos destacados de esta tecnología, fundamentalmente la reproducción del negro y las escenas más oscuras. A diferencia de su totalmente renovado competidor Sanyo PLV-Z4 (CEC de febrero de 2006), el PT-AE900E sigue la senda del Hitachi PJ-TX200 (analizado en este mismo número) y apuesta por mantener el mismo chasis y prácticamente el mismo aspecto exterior que en la versión anterior. Este aspecto continuista en el exterior no se corresponde sin embargo con el interior. En el corazón del nuevo Panasonic se encuentran los nuevos paneles D5, cuya resolución sigue manteniéndose en 1.280 x 720 píxeles, aunque con una renovada tecnología que casi ha conseguido que desapareciera el efecto rejilla de los LCD, salvo que se sitúe uno a metro y medio de la pantalla. Por otra parte, se alcanza una mejora apreciable en el contraste y en el nivel de negros, acercándolos a los propios de la tecnología rival, el DLP, aunque sin alcanzarla aún. Para ello contribuye decisivamente otro dispositivo totalmente renovado. Se trata del iris dinámico, un mecanismo que permite controlar la luminosidad de forma automática y que es, en buena medida, responsable del aumento de las tasas de contraste en los recientes proyectores que usan esta tecnología. En este caso, la renovación aporta una mejora sustancial de las tasas de contraste, que llega ahora a 5.500:1 según el fabricante, más del doble que el modelo anterior. Dado que se mantiene el mismo chasis y la carcasa (salvo cambios menores en los botones de la parte superior), no es sorprendente encontrarnos con la misma óptica, la misma lámpara y el mismo circuito de circulación de aire. La refrigeración lleva una toma en la parte lateral izquierda con un filtro de aire accesible para limpieza y expulsa el aire caliente por la parte frontal, desviando el flujo del haz de luz para evitar interferencias. Puesto en funcionamiento con el ventilador en modo bajo, el ruido generado es bajísimo, casi inaudible. Por supuesto, encontramos la misma función de lens shift o desplazamiento de la lente que en su antecesor, lo que junto a la ausencia de entradas o salidas de aire en la parte posterior contribuye a hacer su instalación más flexible. En este caso hay una novedad en cuanto al mando que controla el desplazamiento de la lente, ya que ahora se puede fijar la posición deseada para evitar que se mueva otra vez, si bien el recorrido del desplazamiento sigue antojándose algo escaso.

El cambio más visible está, sin embargo, en el mando a distancia suministrado con el PT-AE900E. Se trata de uno de tamaño superior al habitual en proyectores y que además puede ser utilizado para controlar otros aparatos de nuestro equipo, como lectores o receptores A/V. Cuenta con una disposición ergonómica y práctica, así como de una excelente

retroiluminación para utilizarlo a oscuras, algo que por más que sea lógico, sigue sin ser implementado por algunos fabricantes.

En cuanto a las posibilidades de configuración otorgadas por los menús, nuestro invitado presenta una libertad de acción muy amplia para el usuario, lo que permite actuar prácticamente sobre todos los parámetros de la imagen.



A prueba



Conectado por la salida HDMI y por vídeo por componentes a un lector DVD-Video de sobremesa, se procedió a calibrar los parámetros básicos de la imagen mediante los patrones del Digital Video Essentials, procediendo después al visionado de diversos discos comerciales utilizando diversas resoluciones. A unos 4 m de distancia sobre una pantalla de dos metros de base, la percepción del efecto rejilla durante una película no es posible, como hemos observado en todas las realizaciones basadas en paneles D5 probadas hasta ahora. Utilizando la resolución nativa de los paneles y mediante conexión por DVI se aprecia una mejora en la nitidez y un buen nivel de detalle respecto a los alcanzados en conexión de vídeo por componentes.

Como en otras realizaciones recientes de la misma tecnología LCD, las tasas de contraste y los niveles de negro se muestran más cercanos a las de proyectores DLP de precios similares, aunque sin llegar a una profundidad de negro y a los niveles de detalle en las sombras que alcanzan los aparatos de la tecnología rival. Con todo, se aprecia un eficaz funcionamiento del iris dinámico que asegura un buen control de la cantidad de luz emitida para no desvirtuar las zonas más oscuras, adaptándose de forma imperceptible a las escenas más luminosas. Incluso en las escenas de iluminación media se observan unos resultados más convincentes con el iris dinámico que sin él, a diferencia de otros proyectores dotados de este mecanismo. Los diversos modos de fábrica permiten al usuario adaptar el proyector a las condiciones de la pantalla y de la sala, existiendo además la opción de configurar un modo a medida de las necesidades de cada cual. Aunque no pude constatar el equilibrio de dichos modos mediante nuestra herramienta habitual Colorfacts, sí podemos afirmar que en los modos de cine se obtiene una paleta de colores vibrante, saturada y llena de brillo que permite disfrutar y mucho de las imágenes proyectadas. Como en otros proyectores de tecnología LCD, puede apreciarse un ligero shading o sangrado de color sobre los grises en las plantillas de calibración, así como un ligerísimo banding vertical en los fondos (cielos) de algunas escenas, si bien no está omnipresente y resulta necesario buscarlo.

El nuevo PT-AE900E se presenta como uno de los candidatos para quien requiera un proyector LCD y, por tanto, sin efecto arco iris, sencillo de manejar e instalar pero con interesantes posibilidades de configuración, silencioso y prácticamente exento del efecto rejilla. Incorpora, además, varias mejoras interesantes sobre la versión anterior, entre las que destacan el mando a distancia, el iris dinámico y los mismos paneles D5 de sus más directos rivales. Por tanto, un año más, nos encontramos con una oferta de proyectores con características similares, cuyas diferencias de prestaciones son casi a nivel de detalle y en el que el factor precio puede ser determinante para la elección de los aficionados.


Panasonic PT-AE900, Una nueva generación

Ficha técnica

Panel: 3 LCD TFT de 0,7” D5 de origen Epson. Resolución: 1.280 x 720 píxeles. Objetivo: F=1,9-3,1 f=21,7-43,1 mm. Distancia focal: 1,2 a 7,4 m. Relación de contraste: 5.500:1 (on/off). Brillo: 1.100 lm ANSI. Ruido: 28 dB (normal). Lámpara: 130 W UHM. Corrección: Keystone y lens shift vertical y horizontal. Conectividad: vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes, HDMI, VGA, SCART, RS-232. Peso: 3,6 kg.

Dimensiones:

335 x 104 x 270 mm.

Distribuye: Panasonic

(902153060).

Precio: 1999 €