Proyectores de vídeo

Mitsubishi HC910, ¡Mejorado!

  • Mitsubishi mejora de manera notable algunos de los
    aspectos técnicos del conocido HC900.
  • Precio: 1799 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

En diciembre del 2004 analicé el Mitsubishi HC900, del que destacaba su excelente relación

calidad/precio incluso tratándose de un proyector de resolución SD o estándar. Hasta hoy, la compañía ha presentado dos nuevos modelos, primero el HC900E y, ahora, el HC910, ambos basados en el primero pero con mejoras sensibles destinadas, cómo no, a superar los pequeños problemas de las versiones anteriores.

Si nos remitimos al banco de pruebas publicado en su momento, recordarán que criticaba algún aspecto en el procesado de vídeo, un brillo quizá demasiado alto y una reproducción complicada en los rojos. De hecho, muchos otros proyectores de similares características y de la misma época presentaban, más o menos, las mismas deficiencias. Pero el fuerte impulso que está teniendo la proyección de vídeo doméstica (cada vez somos más los que tenemos un proyector en casa) y la necesidad, por parte de los fabricantes, de aumentar su cuota de mercado, han ayudado a que éstos se tomen cada vez más en serio estos productos, llegando a presentar cada vez menos espaciadas las mejoras de sus modelos. Así, no nos extraña que en menos de año y medio hayan sido tres las propuestas sobre un mismo producto. Y el HC910, como veremos a continuación, resuelve con bastante maestría los defectos que, si bien entonces podíamos pasar por alto, hoy criticaríamos con menor benevolencia.

En el aspecto básico, el HC910 mantiene la misma conectividad (menos las entradas de audio). Así, persiste la toma VGA, la DVI (con HDCP), la entrada de vídeo por componentes, una S-Video y otra de vídeo compuesto. Hubiera estado bien que, además, existiera una entrada HDMI, sólo por aspectos prácticos.

Comparando las especificaciones técnicas de ambos modelos, nos damos cuenta de que cambia el panel DMD (el HC910 lleva un Dark Chip 2 con un giro de 12º y DDP2000), y que se modifican notablemente la salida de brillo (1.000 lm ANSI en el caso de nuestro invitado, frente a los 1.500 del modelo anterior), así como, no menos importante, el ruido: 5 dB menos (casi la mitad) en el HC910. En la práctica, el resto de especificaciones y características son idénticas, incluso su chasis y estética: de lejos es casi imposible distinguir cuál es cuál.



A PRUEBA



Con seguridad muchos se preguntarán si realmente existe o no una notable mejora en este HC910 en comparación con el HC900. Al no tener en mis manos un HC900 para realizar una comparación directa, utilicé las notas de trabajo que realicé en su momento.

Pero lo primero es lo primero y sometí nuestro invitado a la calibración mediante DVE. Con un nivel de color bastante saturado de fábrica, con unos ajustes quizá pensados para sorprender en tienda, es fácil conseguir una configuración adecuada sin demasiados quebraderos de cabeza. El menor brillo de nuestro invitado ayuda a mejorar la escala de grises que, junto al panel DMD de 12º, permite ofrecer unos negros profundos a la par que unos blancos consistentes y bien definidos. Según mis notas, ésta es una de las mejoras más notables del HC910, ya que la mayor tasa de brillo del HC900 dificultaba la reproducción de los negros, incluso con el modo económico de la lámpara. En cuanto a la colorimetría noté una mejora sustancial en la reproducción de los rojos. Ya es historia ese rojo anaranjado de los DLP de hace año o año y medio, a favor de una paleta bien saturada y coherente que incluye todos los colores. Con una temperatura de color ajustada a 6.500 K, con una escala de grises bien conseguida y unos colores óptimos los resultados son excelentes. Y eso que se trata de un proyector de resolución estándar. Se mantienen a raya los artefactos en el procesado de vídeo, aunque utilizando un DV7600 el desentrelazado es algo mejor que el del propio Mitsubishi. Pero la suavidad en los movimientos, incluso en los más rápidos, se convierte en otro punto fuerte de nuestro invitado. Otro aspecto que hay que destacar es sin duda su ruido, casi inexistente. Otra mejora que muchos agradecerán y que pone a este proyector en la misma línea de otros con mayores prestaciones. El iris dinámico del proyector (que también es responsable del buen rendimiento de su escala de grises) no se aprecia, incluso con cambios bruscos de luminosidad. En cambio, en comparación con otros proyectores similares, sí percibí alguna vez el efecto arco iris.

Aquellos que se dejaron seducir por el HC900 pueden estar de enhorabuena. El HC910 hereda las ventajas que han convertido el HC900 en un estándar entre los aficionados, a la vez que mejora sus resultados al disminuir sensiblemente su tasa de brillo (que, wl tiempo, renueva la escala de grises), reduce casi al silencio su ruido y, sobre todo, obtiene una reproducción de los colores bastante fidedigna, gracias, en parte, al conseguir que los rojos sean verdaderamente rojos.


Mitsubishi HC910, ¡Mejorado!

Ficha técnica

Panel: DMD de 0,65” de 12º Dark Chip 2 con DDP2000. Resolución: 1.024 x 576 píxeles. Brillo: 1.000 lm ANSI (750 lm en modo económico de la lámpara). Relación de contraste: 4.000:1 con iris cerrado (on/off). Conectividad: RGB mini D-sub de 15 pin, DVI-D (HDCP), vídeo compuesto, S-Video y vídeo por componentes. RS-232. Ruido: 25 dBA (modo económico de la lámpara). Dimensiones: 310 x 100 x 245 mm. Peso: 2,5 kg.

Distribuye: Mitsubishi (935653154).

Precio: 1799 €