Mitsubishi HC6800, Versátil
- Los mandos motorizados de foco, zoom o posición de lente, facilitan mucho la instalación y uso de este proyector: es realmente versátil.
- Precio: 2725 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Josep ARMENGOL
Mitsubishi ha seguido una política de “evolución sin revolución” en sus proyectores desde sus inicios, algo que es posible apreciar en cómo han cambiado los nombres de sus productos o la apariencia externa: en algunos casos hemos visto más de tres modelos compartir ésta última. Este mes traemos a nuestras páginas una de sus más recientes creaciones, o evoluciones, este HC 6800 es un proyector de la gama media-alta de precios con tecnología LCD y, por supuesto, capaz de representar imágenes en alta definición de hasta 1920x1080 puntos. Ahora hace algo más de un año (CEC número 62 de diciembre 2008) tuve ocasión precisamente de probar otro proyector Mitsubishi, el HC7000, que me dejó muy buen sabor de boca. Aquel modelo era el más alto de una gama, seguido por los 6500 y 3500, y son esos dos los que ahora han evolucionado hacia los actuales HC6800 y HC3800 respectivamente, mientras se mantiene como “buque insignia” de la marca el HC7000.
En este caso, la evolución se ha dirigido hacia la luminosidad, y la buena noticia es que este HC6800 viene a ser una versión más económica del excelente HC7000, pero con mayor luminosidad aunque un nivel de contraste algo inferior, gracias al uso de la última generación (D7) de los paneles LCD combinado con un iris automático menos avanzado que el del tope de gama, a pesar de que también usa la misma electrónica de procesado de vídeo (basada en un chip Silicon Optix Reon VX).
CALIDAD DE VIDA
Las primeras impresiones cuentan mucho y lo cierto es que con este HC6800 -como en su día con el HC7000- al desempaquetarlo y empezar a instalarlo uno queda muy gratamente sorprendido. Está claro que de dicho HC7000 se han heredado un buen número de componentes, empezando por la propia estructura principal: la carcasa exterior es la misma, aunque aquí el plástico no viene acabado en aquel caro (y delicado) negro lacado brillante. La lente parece la misma, usando componentes de primera calidad (los proyectores Mitsubishi son famosos por su nitidez y buena parte de ello es gracias a la óptica) y aprovechando la triple motorización que podremos controlar desde el mando a distancia: posición (podemos cambiar en vertical hasta un 75 por ciento y en horizontal un 5 por ciento, facilitando así la instalación), zoom y foco. Este último, gracias al ajuste fino, puede dejarse realmente perfecto al poderlo hacer desde la pantalla, mirando los píxeles desde un palmo. Al hacer esto último, por cierto, pudimos apreciar también que la robustez de estos proyectores se traduce en una ausencia total de problemas de alineamiento de paneles, cosa que en otros casos no es así (y no todos permiten regular eso sin pasar por el servicio técnico).
Hasta aquí todo perfecto, y una vez ajustados estos parámetros básicos también nos damos cuenta del bajísimo nivel sonoro. En el modo de lámpara bajo (así viene de serie) hay que estar en silencio absoluto y a menos de un metro para escuchar algún sonido, el iris automático es también totalmente silencioso y sólo escucharemos un ligero zumbido de ventilador si pasamos al modo de lámpara normal (alto). En ninguno de ambos modos apreciamos fugas de luz, algo que me resulta particularmente molesto en un ambiente oscuro y que, por extraño que parezca, se da en algunos modelos de esta gama e incluso más alta, así que bravo a Mitsubishi por estos dos factores (ruido de ventilador y pérdidas de luz) que reinciden en su buena fabricación.
El siguiente paso es repasar los menús con el manual (que viene impreso en inglés pero traducido a varios idiomas en un CD) a mano para entender sus particularidades, aunque personalmente, y aparte de la experiencia con el HC7000, tengo familiaridad con los Mitsubishi y enseguida vi todas las posibilidades, que por desgracia, como veremos más adelante, no son muchas. Se echa mucho de menos en este aparato un CMS completo. Otro comentario poco positivo es para la gestión de la conexión HDMI, que me pareció algo lenta al negociar con fuentes o un receptor audiovisual.
PRUEBA
Hemos comentado la excelente impresión que nos da este proyector en el primer contacto, al desembalarlo e instalarlo. Lo cierto es que eso sigue siendo igual de positivo cuando empezamos a ver algunas escenas conocidas, mientras probamos algunas de sus opciones y dejamos que la lámpara acumule algún tiempo antes de proceder a medir y calibrar, ya que durante las primeras horas de funcionamiento es normal que haya algunos cambios en el rendimiento de la lámpara (incluso los paneles) que podrían falsear la calibración. No estrenamos nuestra unidad (venía con una cuarentena de horas de uso), pero aún así es bueno hacer esta prueba para sacar algunas primeras sensaciones subjetivas ya que, a fin de cuentas, para la mayoría ésta será la única forma de probar un proyector en algún comercio especializado.
Enseguida apreciamos que Mitsubishi no engañaba al anunciar este nuevo HC6800 como una versión mucho más luminosa que el anterior 6500 o incluso que su hermano más alto de gama, el HC7000. Este último siempre nos pareció un proyector equilibrado y con buenos negros, algo destacable hace año y pico de un LCD, pero que andaba muy justo de luz, exigiendo un ambiente oscuro para su disfrute. Muy al contrario, el HC6800 emite un poderoso chorro de luz, curiosamente usando la misma lámpara, pero obviamente gracias a sus paneles de nueva generación. De hecho, con el nuevo HC6800 en modo de lámpara bajo medimos una cantidad de lúmenes ligeramente superior que con el HC7000 en el modo alto, así que imaginen la diferencia al pasar al modo alto en el nuevo: brillante.
A cambio, enseguida se aprecia que el nivel de negro no es tan bueno. Sin ir más lejos, las habituales bandas negras superior e inferior al proyectar formatos más panorámicos que el 16:9 del panel aparecen más claras de lo acostumbrado, y un rápido ajuste de brillo y contraste deja claro muy pronto que no es ése el problema (ajuste) sino sencillamente que el HC6800 no es capaz de darnos negros profundos. Dado que su iris automático funciona de forma casi transparente (no apreciamos cambios súbitos de luminosidad en escenas con contrastes de luz, y es totalmente silencioso), optamos por dejarlo activado (salvo para medir y calibrar) puesto que eso sí ayuda a mejorar los negros y el contraste percibido.
En estos primeros ajustes no nos pasaron por alto un par de problemas: de serie el aparato viene con dos ajustes incorrectos, a saber el de detalle (sharpness) algo subido (+4), lo que empezaba a crear ruidos en los bordes de algunas imágenes (mejor dejarlo a cero para una imagen detallada pero suave), y por otro lado el ajuste de la imagen a un 97%, es decir, ligeramente ampliada, lo que provoca que perdamos algunos píxeles del original (algo muy obvio al proyectar el escritorio de un ordenador). En ese caso, hay que dejarla lógicamente al 100 por cien. Y conviene estar pendiente de estos ajustes, porque al cambiar de fuente (hay dos entradas HDMI) o de resolución, tendremos que volver a repasar los menús, una incomodidad que choca con lo amable de este aparato.
La imagen presentada aún sin ajustar era de muy buen nivel: gran nitidez y colores muy naturales, con ligero exceso en rojos y verdes pero nada exagerado y desde el punto de vista subjetivo podría pasar por correcto perfectamente. La sorpresa vendría al empezar las mediciones, puesto que -por lo menos nuestra unidad de pruebas- la calibración original estaba muy fuera de parámetros correctos, algo que contrasta con nuestra experiencia previa con el HC7000 (que llegó de fábrica con una calibración muy correcta). Lean los detalles en el recuadro aparte, pero si el ajuste original es una mala noticia, la noticia peor nos espera cuando navegamos por los menús en busca de soluciones. Como ya anticipamos unos párrafos más arriba, la ausencia de CMS sólo nos permite controlar unos pocos ajustes que no permiten corregir los problemas encontrados y esto, en un proyector de este nivel y tal como está la competencia, es un fallo notable.
A pesar de ello, una vez ajustado (lo poco que nos deja ajustar, es decir parámetros básicos generales y temperatura de color), lo cierto es que la imagen mejora y aunque la colorimetría sigue estando muy lejos de lo que sobre el papel debería ser, las imágenes que nos proporciona este Mitsubishi se pueden disfrutar plenamente. Es sorprendente la nitidez que ofrece, sin prácticamente nada de ruido digital, incluso en aquellas imágenes más propensas a este efecto (fondos desenfocados de tonos homogéneos), y la naturalidad de los colores de la piel o el pelo de protagonistas en primeros planos de caras, hasta el punto de permitir ver el trabajo de los maquilladores, a veces excelente pero en ocasiones no tan bien resuelto (un crimen lo del rostro de Elsa Pataky en Give’em Hell Malone de Russel Mulcahy, por ejemplo). Pero igual que el disfrute de escenas familiares dice mucho a favor de un proyector, y éste es el caso, cuando el aparato es capaz de dejarnos analizar este tipo de detalles sabemos que estamos ante algo bueno, que podría ser excelente si pudiéramos ajustarlo mejor.
CONCLUSIÓN
Aún con los pocos reglajes disponibles, lo cierto es que una vez ajustado, si uno se olvida de la calibración o directamente no sabe nada de eso (léase el resto de la familia), este HC6800 es un proyector que se puede disfrutar mucho. Con su excelente nivel de luminosidad puede permitir incluso tener algo de luz ambiental, siendo de esta forma más compatible con muchos entornos en los que no es posible o práctico conseguir la oscuridad, lo que de paso camuflará su punto débil (unos negros poco profundos, nada que ver con lo que es posible con el HC7000, sin ir más lejos). Todo esto, más la calidad de fabricación y lo práctico de su mando a distancia con control sobre la posición, tamaño y foco de la imagen, será lo que deberemos poner en el lado positivo de la balanza frente a sus carencias en calibración a la hora de decidir si éste es o no un buen candidato para nuestro próximo proyector.
NOS GUSTA
- Calidad de fabricación.
- Versatilidad y facilidades de uso.
- Nivel sonoro, en modo bajo es casi inaudible.
- Alta luminosidad.
MEJORABLE
- Colorimetría de serie.
- Más posibilidades de control del color (CMS completo).
- Negros más profundos, incluso con el iris activado.
- Precio más asequible.
Mitsubishi HC6800, Versátil
Ficha técnica
SISTEMA DE PROYECCIÓN 3 paneles de cristal líquido de 0’74 pulgadas. RESOLUCIÓN 1980x1080. RELACIÓN DE ASPECTO 16:9. LUMINOSIDAD 1.500 lm ANSI. LÁMPARA 160v, duración 5.000 horas (modo low). CONTRASTE (full on-off iris automático) 30.000:1. TAMAÑO DE LA IMAGEN 50” a 300” de diagonal. LENTE DE PROYECCIÓN 1’8 a 2’3 (foco motorizado). ZOOM motorizado 1’6x. DESPLAZAMIENTO DE LENTE motorizado vertical y horizontal. CONECTIVIDAD 2xHDMI, RS-232C, VGA, vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes, trigger. RUIDO DEL VENTILADOR 20 dBA (en low). DIMENSIONES 427 x 440 x 159 mm. PESO 7,5 Kg. DISTRIBUYE Mitsubishi (935653131).
Precio: 2725 €
