BenQ W6000, Deslumbrante
BAJO LA LUPA
- El chorro de luz que es capaz de proyectar este BenQ impresiona desde el primer momento: si necesita luz en la sala, éste es un gran candidato.
- Precio: 1899 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
BenQ es una marca del siglo XXI: nacida en 2001 y especializada en proyectores y pantallas LCD, esta compañía taiwanesa ofrece productos que siempre juegan con un buen precio pero sin descuidar ni la calidad ni las prestaciones. Algunos de sus proyectores, dotados de la tecnología reflectiva DLP, han marcado hitos en la historia de la proyección doméstica o profesional. Un modelo que popularizó la Alta Definición en su momento -un par de temporadas atrás- fue el W5000; este mes traemos a nuestras páginas su sucesor, el W6000, un proyector que también utiliza la tecnología de Texas Instruments (DLP) con la máxima resolución HD de forma nativa, y ofrece múltiples mejoras sobre aquel W5000 que todavía tantos aficionados siguen disfrutando.
CONSTRUCCIÓN
El aspecto externo del W6000 no es muy diferente del W5000, un proyector que en el momento de su aparición consideramos “grande”, pero que hoy en día no lo parece y, aunque los hay más compactos, está en la media. Los fabricantes enseguida descubrieron que para mantener la lámpara fresca (la clave de cualquier proyector mientras no llegue la tecnología LED) era mejor utilizar ventiladores de mayor diámetro que, al girar más despacio para mover el mismo aire, resultan mucho más silenciosos. Un vistazo a su ficha técnica delata que el W6000 no debe de ser tan silencioso, con esos 29dB declarados en el mejor de los casos. La explicación está en la propia ficha técnica, pues si buscamos la lámpara utilizada descubriremos una de las claves de este proyector: que usa una mucho más potente que la media de sus rivales. BenQ ha decidido ofrecer este W6000 con posibilidades de ser usado en salas con luz ambiental y para tal fin (y dotarle de gran luminosidad) monta una lámpara de 280W (lo normal son 160W, casi la mitad).
Volveremos enseguida sobre esto, antes, comentemos que este proyector incorpora un chip HQV para garantizar el mejor procesado de las señales de vídeo, aunque no incluye ningún sistema de interpolado, y que tiene certificado de calibración ISF con dos memorias bloqueables para tal fin. Las entradas (en su parte trasera) incluyen dos HDMI, y el flujo de aire se introduce por el costado izquierdo y es extraído por el derecho y frontal.
La lente es de la alta calidad acostumbrada en los BenQ, famosos por su nivel de nitidez gracias a esto, con reglajes manuales (no motorizados) de foco y zoom (éste sólo hasta 1’5, es decir que para proyectar en una gran pantalla necesitaremos retrasarlo bastante), además de un joystick que permite mover la lente ligeramente en vertical o/y horizontal para facilitar la instalación. Respecto a esto, comentar además que este proyector no ofrece offset, es decir, puede ir alineado con la base de la pantalla (importante cuando se monta en techo).
El mando a distancia es muy completo y totalmente iluminado, y el propio proyector cuenta con bastantes botones para poder controlarlo totalmente si llegáramos a perder el mando. Un detalle que no me gustó es que para apagarlo pide confirmación si lo hacemos desde el aparato (bien), pero no desde el botón OFF del mando: es posible, pues, desconectarlo por error, y las lámparas agradecen mucho a largo plazo que se minimice el número de arranques y apagados.
Permite el pantalla en pantalla (dos imágenes al tiempo) pero será una fuente HDMI y la otra analógica. Los menús son completos, pero la movilidad en pantalla muy justa (no pueden apartarse del todo) y la legibilidad de lejos limitada (letra pequeña). Me hubiera gustado poder enredar con cosas (la velocidad de la rueda de color, por ejemplo) sólo accesibles, supongo, en el menú oculto o de servicio.
HÁGASE LA LUZ
¡Nunca mejor dicho! El chorro de luz que emite el W6000 no deja indiferente, y basta encenderlo con el menú de nuestro reproductor habitual para apreciar inmediatamente una luminosidad que no tiene rival en su clase. Está claro que esa lámpara de 280W cunde y debo decir que el equilibrio tonal apenas se altera en modo normal, pero llega a deslumbrar (de verdad). Tanto desde el punto de vista ecológico (consumo eléctrico) como acústico (bajamos claramente el ruido de ventilador) recomiendo totalmente pasar a modo económico, que sigue siendo muy luminoso. Pero podemos sufrir todo un shock con esa luminosidad inicial, sobre todo según cómo esté ajustado el W6000 que estemos viendo.
Me gustó comprobar que el manual de BenQ viene bien traducido al español (aunque sin imprimir, es un CD informático) y cuenta con correctas explicaciones en la mayoría de aspectos, pero da algunos consejos que dan lugar a equívoco. En particular, se recomienda para salas iluminadas usar el modo dinámico con la lámpara en normal junto con el ajuste Lámpara Original de temperatura de color, combinación que resulta explosiva en cuanto a la luz emitida, pero mortal respecto de la fidelidad colorimétrica. Se pueden obtener excelentes resultados en cuanto a luz sin perder apenas nada de corrección tonal y en recuadro aparte tienen los ajustes que mejor funcionaron con nuestra unidad, pero básicamente consisten en elegir con criterio los parámetros principales, una buena noticia que no sea rigurosamente obligatoria una calibración completa.
Brillo y contraste deben ajustarse como es sabido a medida de sala y pantalla, pero en nuestro caso apenas necesitamos subir el primero un punto (para no perder detalle en zonas oscuras) y bajar el segundo notablemente, aunque ya a gusto del consumidor y las condiciones de luz y tipo de película (ver recuadro).
Ajustado de esta forma, el shock inicial desaparece y nos encontramos con un proyector muy capaz y atractivo. Vaya por delante una confesión y es mi personal predilección por los aparatos DLP, algo que este proyector no ha hecho sino confirmar y alimentar, y eso que soy relativamente sensible a su único defecto (a veces veo el arco iris). Pero no soy capaz de disfrutar de igual forma con los LCD, echo de menos en ellos la gran viveza de colores y los contrastes (subjetivamente hablando) que los DLP parecen ofrecer sin dificultad, y que, en este caso, además van de la mano de una luminosidad extraordinaria, al punto que uno acaba no sólo bajando la lámpara sino ajustando el contraste a la baja para evitar quedar deslumbrado con según qué escenas de películas. Un buen ejemplo son aquéllas en que hay combates (y explosiones) en ambiente nocturno u oscuro, ya sea algunas de las numerosas de Transformers, o la batalla inicial de Gladiator (bolas de fuego contra los bárbaros), o la del Episodio 3 de Star Wars. ¡Hay muchas oportunidades de quedar deslumbrado con el W6000!
Pero aparte de esos momentos en los que un exceso de luz puede molestar, lo cierto es que disponer de unas imágenes tan vivas es un placer y puede permitir disfrutar igual, o más, de la misma película en un entorno que no sea totalmente oscuro, con la ventaja que ello supone de cara a la convivencia familiar. En cualquier caso, las cualidades cinematográficas de este BenQ me han impresionado, porque es igualmente capaz de transportarnos en largos planos de paisajes, que de hacernos vivir las emociones de los protagonistas gracias a su fidelidad con los colores de la piel en primeros planos.
Las escenas oscuras sorprenden por no ser tan negras como en otros proyectores DLP. Tal vez esa potente lámpara tenga la culpa, y ahí activar el iris dinámico (Dynamic Black en el menú) trae notables beneficios, con los condicionantes habituales en este tipo de sistemas, que aquí y dada la luminosidad disponible parecen más obvios: si una escena oscura recibe un elemento claro es demasiado evidente cómo aumenta la luz de las partes oscuras al abrirse el diafragma automático de forma brusca.
Y ya que estamos con las cosas menos buenas, un fallo que siempre he visto en los BenQ anteriores (W5000) ha sido el ruido de vídeo de fondo, por ejemplo, muy visible en películas como Spiderman 3 cuando hay un primer plano de una cara o un segundo de edificios de color ocre. El W6000 no se ha librado de este problema, aunque está algo mitigado y si regulamos el contraste a la baja podemos dejarlo tan atenuado que pase desapercibido si no lo buscamos. Personalmente, ése fue el ajuste que elegí y a partir de ese momento me olvidé de la eventual presencia de algo de grano en alguna escena y me centré en disfrutar de cada detalle, de estos colores, de esa luz… No puedo dejar de mencionar, para terminar, su perfecta adaptación a la animación, donde uno queda pasmado ante algunas escenas familiares: ahí los pequeños de la casa estarán encantados con la novedad, y los mayores también.
CONCLUSIÓN
Llegar a apreciar aquel ruido de fondo comentado antes en algunas escenas o películas es un precio a pagar por la extrema nitidez que permite apreciar cada detalle de un Blu-ray, y debo añadir que es algo subjetivo, pues hay quien en el otro extremo no soporta las imágenes blandas de otros proyectores. Debido a esto, y por sus características de luminosidad, el W6000 me parece un proyector ideal para usarse en distancias de visionado medias o grandes y sin abusar de tamaño de pantalla (digamos no más cerca que dos veces la diagonal) salvo que seamos del segundo grupo (amantes de la nitidez a cualquier coste).
En esas condiciones, la verdad, el BenQ deslumbra en el mejor sentido de la palabra: es un aparato recomendable que, por un precio muy razonable, planta cara e incluso supera en algunos aspectos importantes a otros que cuestan -por lo menos- un 30 por ciento más.
Eixart Alfonso, de BenQ Technology Iberica.
Con la incorporación del nuevo W6000 en el portfolio de proyectores, en BenQ una vez más ampliamos la gama apostando por soluciones de HomeCinema, que permitan a nuestros usuarios disfrutar de la mejor calidad 1080p del cine en casa. En el W6000 ha aumentado considerablemente la luminosidad con respecto a su sucesor, así como el elevado contraste de 50,000:1 que incorpora, lo que le permite alcanzar una nueva dimensión en el entretenimiento doméstico.
BAJO LA LUPA
La impresión al conectar este BenQ es tan fuerte que obliga a, por lo menos, usar unas imágenes de prueba y una sonda para comprobar en qué valores nos estamos moviendo, so pena de tener una colorimetría totalmente fuera de parámetros, o eso temíamos antes de medirlo. Con la ayuda de mi amigo José Mª Blanes nos pusimos manos a la obra: dejamos el proyector en modo estándar, con la lámpara en económico, la temperatura de color normal, y la gamma en 2’2, todo lo que haría cualquier usuario con algún conocimiento básico y sentido común. La sorpresa fue que, tal cual, el equilibrio era notable y pasar la lámpara al modo alto (o normal) apenas lo alteraba, una excelente noticia. Sí mejoraba en temperatura de color caliente, y la batería de mediciones con este sencillo ajuste general era muy correcta. Pocos proyectores pueden presumir de resultados tan buenos sin ningún ajuste previo (adjuntamos los gráficos de luminancia, gamma, temperatura de color y niveles RGB medidos así) y me sorprende que pruebas de este modelo en otros países hayan dado otros resultados (peores), tal vez el nuestro llevara mejorado o actualizado el firmware al ser una unidad más moderna.
Con esta buena base, descubrimos que la cosa mejoraba aún más y también de forma fácil y asequible a cualquier usuario, al activar el Brilliant Color si pasábamos la temperatura de color a normal. En esta configuración, el nivel de luz era muy alto todavía, y conseguimos un equilibrio general superior bajando el contraste de los 50 originales (48 mejor para nuestra sala y pantalla, que nos pedía el brillo a 51) a un valor entre 37 y 42, en función ya del material a visionar y gusto particular. Ése sería el ajuste que les recomendaría, salvo que tengan los medios y conocimientos para adentrarse en la calibración buscando ya perfeccionar las medidas.
BenQ W6000, Deslumbrante
Ficha técnica
SISTEMA DE PROYECCIÓN chip DLP único de 0’65 pulgadas. RESOLUCIÓN 1980x1080 p. RELACIÓN DE ASPECTO 16:9. LUMINOSIDAD 2.500 lm ANSI. CONTRASTE 50.000:1. ZOOM MANUAL 1’5, ajuste de foco manual. CONECTIVIDAD 2x HDMI (1.3), RS-232C, mini D-sub, vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes. RUIDO DEL VENTILADOR 32dB (29dB modo Eco). LÁMPARA 280V, vida 2.000 horas. CONSUMO MÁXIMO 430V. DIMENSIONES 428 x 156 x 345 mm. PESO 6,7 Kg. DISTRIBUYE Ofinet (917672773).
Precio: 1899 €
