Themescene H27, A la espera de la HD
¿Techo o sobremesa?
- Cada vez es más fácil tener una buena imagen en casa sin hablar de productos caros.
- Precio: 1520 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Muchos son los que desean tener en su salón un proyector de vídeo para acercarse más a lo que entendemos por un verdadero cine en casa. Sin duda, el proyector de vídeo es uno de los dispositivos más espectaculares hoy en día, y gracias a la constante presentación de nuevos desarrollos y avances, los precios cada vez son más bajos. Muchos fabricantes son conscientes de ello, y dudan muy poco a la hora de presentar, de vez en cuando, un producto asequible aunque limitado en prestaciones.
Dentro de este último capítulo podríamos incluir el H27 que aquí traemos. Se trata de un proyector de resolución estándar (480 líneas, es decir, ideal para señales NTSC, algo menor en comparación a la mejor señal PAL que podamos conseguir), cuyo atractivo principal es justamente su precio. De hecho, por precio se convierte en la alternativa asequible antes de dar el paso definitivo a la alta resolución. Con este H27, Themescene (u Optoma, como deseen), ofrecen otra alternativa válida a otros productos ya analizados en estas mismas páginas, como el Toshiba MT200, el NEC HT410 o el Screenplay 4805. Todos se caracterizan por su “bajo” precio aunque resolución estándar.
Nuestro invitado (muy similar al Optoma EP739 que analizamos hace ya algunos meses, aunque en el H27 se trata de la versión “cine”), tiene un tamaño muy compacto y un peso liviano. Esto facilita su instalación en cualquier salón o habitáculo de nuestra casa, e incluso transportarlo de un lugar a otro sin demasiados problemas (no viene con maleta de transporte), pero no es una alternativa en despachos u oficinas, básicamente por su “baja” tasa de brillo: está pensado únicamente para aplicaciones audiovisuales.
Incluye un panel DMD de 0,5” y 852x480 píxeles de resolución, en concreto la versión DC2, del que ya conocemos sus resultados en otras realizaciones. La rueda de color es de velocidad 4x (como la mayoría de sus contrincantes, sólo superado por el MT200, que llega a 5x). La lente, con enfoque y zoom manuales, es de tiro largo (seguramente, y puestos a compararlo con otros modelos, la más larga de su segmento), lo que implica necesariamente un mayor retraso para conseguir una misma diagonal en pantalla. Esta característica, junto con la ausencia del lens shift (o desplazamiento de la lente) y un offset bastante alto (supera el 50 %), invita a colocar el proyector en el techo, lo que tira por tierra todas las ventajas anteriores en portabilidad.
Su panel de conexiones es bastante completo, incluyendo entrada de vídeo por componentes (compatible con señales en progresivo), DVI-D (HDCP), S-Video, vídeo compuesto y una entrada DIN-15 que, mediante el uso de adaptadores, nos permitirá conectar señales en Y/Pb/Pr, VGA o SCART (con el modelo europeo se suministra el adaptador SCART-VGA).
El menú en pantalla es bastante completo, y en función de la entrada seleccionada accederemos a unos u otros ajustes en su menú OSD. Así, encontramos controles para el brillo, contraste, color, gamma, nitidez, pico de blanco, temperatura de color o controles para cada uno de los tres colores básicos R, G y B.
A PRUEBA
El ajuste de los valores no será un problema incluso para los más noveles. De hecho, el proyector viene bastante bien calibrado desde fábrica, para facilitar la tarea a quien todavía le cuesta conseguir la mejor configuración.
Pero rápidamente uno se da cuenta del talón de Aquiles de nuestro invitado: el brillo.
En las especificaciones técnicas el fabricante indica un brillo de 850 lm ANSI, pero una vez ajustado el proyector (mediante los patrones DVE), este brillo claramente se reduce hasta un 25 %. Aunque con esta configuración es posible disfrutar de unos correctos negros (reproduce los siempre difíciles detalles de las minas de Moria, pero a causa del bajo brillo su contraste también se ve reducido) y los blancos apenas tienden a quemarse (Cold Mountain me sirvió para verificarlo), en una pantalla cuya diagonal superaba las 100” se aprecia una falta de brillo. De hecho, para no perder detalle en las escenas oscuras, quizá lo interesante sería no bajar de las 75-85”, y tener bajo control la luz ambiental: todo debería estar a oscuras.
La reproducción del color es bastante buena, con algunas pérdidas en la escala inferior de grises, pero con una correcta saturación en escenas claras.
Un dato importante de nuestro invitado es su casi absoluto silencio, lo que permitirá tener el proyector muy cerca de nosotros sin que nos moleste durante la visión, algo típico en la marca.
Sin duda lo mejor de este H27 de ThemeScene es su precio. Ofrece una imagen bastante correcta siempre y cuando se cumplan algunas premisas, como tener la iluminación ambiente bajo control y no querer proyectar en una pantalla demasiado grande. Su bajo brillo real así lo indica.
Pero por precio, y a la espera de que se normalicen los proyectores de alta definición, es posible ver este H27 como una alternativa económica y temporal al definitivo proyector que convivirá con nosotros.
¿Techo o sobremesa?
Si colocamos un proyector encima de una mesa y, sin lens shift, proyectamos directamente a la pantalla, siempre hay una distancia entre el nivel horizontal que marca el proyector y el inicio de la imagen por la parte inferior. Esta distancia recibe el nombre de offset, y en el caso de este H27 supera el 50 % (es decir, la distancia entre la base y el inicio de la imagen es superior al 50 % de la altura de la imagen proyectada). Un alto porcentaje de offset invita normalmente a colocar el proyector en el techo, ya que “salvará” de manera natural la distancia entre la horizontal del techo y el inicio de la imagen.
En un proyector que no disfrute de lens shift, cualquier modificación electrónica de la geometría de la imagen (lo que conocemos por Keystone), implica perder, incluso a veces de manera muy notable, parte de la resolución de la imagen. Así, en el caso de este H27 lo mejor sería colocarlo en el techo, aunque dificulte cualquier traslado momentáneo.
Cuando decidimos buscar el emplazamiento de nuestro proyector deberíamos tener en cuenta la función de lens shift, el tiro de la lente, la función Keystone y el valor de offset, aunque recomendamos no abusar de estas funciones y prestaciones.
Themescene H27, A la espera de la HD
Ficha técnica
Panel: DarkChip 2 DMD DLP de Texas Instruments. Resolución nativa: 854x480 píxeles. Rueda de color: Velocidad 4x, RGBRGB. Compatibilidad de señales: NTSC, NTSC 4,3, PAL, PAL-M, PAL-N, SECAM, HDTV (480i/p, 576i/p, 720p, 1.080i). Conexión: Incluye DVI para señales con función CDP y soporte 480p, 576p, 720p y 1.080i. Desentrelazador: Incorporado con reducción 3:2 y 2:2. Brillo: 850 lm ANSI. Contraste: 2.500:1 (full On/Off). Lámpara: 200 W SHP. 3.000 horas de vida útil. Ru¡do: 28 dB. Consumo: Máximo 265 W. Dimensiones: 277x236x105 mm.
Distribuye: Cinaudio (cinaudio@cinaudio.es).
Precio: 1520 €
