Marantz SC-7S2 y MA-9S2, Tres valiosas joyas
- Un sabir cálido y seductor, típico de las válvulas, con el dinamismo de una excepcional electrónica de estado sólido.
- Precio: 16857 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Luis Llana
Transcurrieron solamente once años desde la fundación de Marantz en 1953 hasta su venta en 1964, pero fueron suficientes para que su creador, Saul Bernard Marantz, sea recordado como una de las más prominentes y respetadas figuras de la alta fidelidad en su verdadera dimensión. Fue la fructífera época norteamericana de Marantz en la que vieron la luz los míticos modelos 7 y 9, auténticos objetos de culto para algunos melómanos que todavía los mantienen operativos, con el correspondiente cambio de válvulas cuando han agotado su ciclo de vida. Marantz presentó el preamplificador estereofónico modelo 7 en 1959 y dos años más tarde el modelo 9, una etapa de potencia monofónica de 70 W –40 W en modo triodo. Fueron unos aparatos revolucionarios para la época, construidos con la mejor tecnología de entonces y cuya calidad sonora todavía sorprende cuando falta poco para que se cumpla el medio siglo desde su aparición. Sería una injusticia no mencionar al modelo 10 de 1963, un sintonizador de radio FM de válvulas que incorporaba un osciloscopio para verificar la exactitud y calidad de la señal. De hecho los altos costes de su desarrollo fueron el detonante de las dificultades financieras que forzaron la venta de Marantz a Superscope en 1964, por lo que Saul Bernard Marantz dimitió pasado un tiempo. A partir de ahí, la firma pasó por diversos avatares con el transcurso de los años en los que nunca perdió su identidad como marca, y llegó la época japonesa y su integración en la multinacional Philips de la que se desvinculó en el año 2001. Entonces ya había recuperado su pasado esplendor gracias a los buenos oficios de su actual “gurú”, el ínclito y genial Ken Ishiwata, que rige desde hace veintiocho años el destino de la compañía.
Aunque los componentes de la serie de gama más alta Premium son un ejemplo por su excelente construcción y sus prestaciones musicales, faltaba algo en esa serie para que los incondicionales de la firma dejaran de suspirar por aquellos modelos 7 y 9. Y ese “algo” llegó en mayo de 2003 cuando Marantz lanzó al mercado la serie 1 –S1 si lo prefieren–, antecesora de los protagonistas de este artículo. Aquellos aparatos no los vimos por estas latitudes, probablemente porque los responsables de su comercialización nos consideraron un país de segunda división, a la cola de los más desarrollados de Europa en lo que a exigencia de sistemas de alta gama se refiere. Leemos y escuchamos en los medios de comunicación que nuestra economía va viento en popa, aunque es probable que se refieran a sus cifras “macroeconómicas”, de las que la sabiduría popular deduce que si alguien se ha comido dos manzanas y otro ninguna, cada uno se ha comido una manzana. Pero lo cierto es que existe un nutrido grupo de aficionados, “pudientes” en muchos casos o mediante endeudamiento en otros (¿no se piden créditos para comprar un BMW o un Mercedes?), que merecen la atención de fabricantes y distribuidores; así lo han debido de considerar en Marantz y aquí tenemos a los sucesores de la citada serie 1.
Se trata de los modelos SC-7S2 y MA-9S2, un preamplificador de dos canales y una etapa de potencia monofónica construidos según los más rigurosos criterios japoneses cuando se trata de vestir a los productos de la más alta fidelidad de excepción, con un acabado perfecto y una belleza de líneas que tienen muy poco que ver con los “tanques” de otras procedencias. Cuando estas líneas vean la luz, es probable que ya se encuentre en el mercado su compañero perfecto, un lector de SA-CD, en este caso novedad absoluta, con la denominación SA-7S1, que vendrá a desplazar de su lugar de honor al SA-11S1 en el catálogo de la firma.
La excepcional construcción de nuestros invitados tiene la gracia de no dejar a la vista ni un solo tornillo, por lo que el desmontaje de sus carcasas para mostrarles sus intimidades exige poner a los aparatos patas arriba, no sin antes haber tomado una buena dosis de vitaminas, pues los casi 40 kg del MA-9S2 son incompatibles con las canas que peina un servidor, y los 22 kg del SC-7S2 no son ninguna broma, máxime en un preamplificador. La retirada de una buena cantidad de tornillos de la base libera un robusto y pesado chasis y una contundente carcasa de grueso aluminio que deja a la vista el chasis principal, fabricado con acero plegado y recubierto con un baño de cobre a modo de blindaje, para reducir las interferencias electromagnéticas que degradarían la señal.
PREAMPLIFICADOR
La fuente de alimentación del SC-7S2 para sí la quisieran muchos amplificadores integrados que se dan cierto “pisto”: un diseño de regulación por choque mediante una bobina inductora para filtrar el ruido que pudiera generar el proceso de rectificado, dos transformadores toroidales encapsulados según la tecnología Super Ring de Marantz de baja radiación fabricados ex profeso y diodos de barrera Schottky a base de metal y semiconductor que se caracterizan por la alta velocidad de conmutación entre los dos estados y su escasa caída de voltaje, respecto de los clásicos diodos P-N (semiconductor-semiconductor). La topología de sus circuitos responde a un diseño completamente balanceado desde la entrada hasta la salida en construcción simétrica, con la adición de tecnologías propias para conseguir una excelente separación entre canales de 100 dB a 20 kHz y un ancho de banda entre 3 Hz y 150 kHz, con independencia de que la señal de entrada sea balanceada o no. El SC-7S2 hace una exhibición de los célebres módulos HDAM (Hyper Dynamic Amplifier Modules) con nada menos que dieciocho ejemplares de su versión más reciente SA que, como bien saben, son circuitos analógicos construidos con componentes soldados en superficie que la firma inserta en los puntos clave de sus aparatos. Allí donde son vitales el ancho de banda y la rapidez en el tiempo de subida (slew rate), lo que se traduce en mejor respuesta transitoria y superior dinámica que las que ofrecen los circuitos más convencionales. En lugar de quedar al aire, según hemos observado en las realizaciones más recientes, los HDAM de nuestros invitados se encuentran protegidos con una cubierta de plástico, después de que Marantz haya abandonado, parece que definitivamente, la anterior tapa de cobre por ciertos problemas potenciales derivados de su puesta a masa.
El control de nivel se ejecuta en el dominio digital con regulación lineal, en mi opinión más confortable que el clásico ajuste logarítmico, mediante dos procesadores dobles (para estéreo), uno por canal, WM8816 de Wolfson Microelectronics con pasos de 0,5 dB, a los que se añade un HDAM para mejorar el CMRR, y aunque Marantz no hace mención alguna al nivel de mejora en dB, muy bien por la firma japonesa por entrar al trapo en este asunto. CMRR son las siglas en inglés de relación de rechazo en modo común, que mide la habilidad de un circuito para corregir cierta deficiencia inherente a las señales de entrada balanceadas; por expresarlo de forma abreviada, digamos que con valores comunes en los dos puntos de la señal. Se utilizan cuatro HDAM en cada buffer intermedio de entrada/salida y otros cuatro en la conversión de voltaje a corriente. Dispone de una entrada balanceada, cinco de línea no balanceadas que incluyen un bucle para grabación, tres salidas de previo, una de ellas balanceada, y un bus denominado FCBS (sistema de bus con control flotante) para interconectar hasta seis preamplificadores SC-7S2, cada uno con sus correspondientes MA-9S2 para crear un sistema multicanal verdaderamente alucinante, o dos SC-7S2 y cuatro MA-9S2 conectados en biamplificación. El selector para la identificación de la unidad y dos conectores DIN multipatilla de entrada y salida para interconectar los preamplificadores se encuentran en el panel trasero.
ETAPA DE POTENCIA
La etapa de potencia MA-9S2 utiliza las mismas soluciones técnicas con las evidentes salvedades de rigor, es decir, un diseño balanceado, un choque por bobina de inducción a la entrada, un rotundo ejemplar de transformador Super Ring y diodos de barrera Schottky, pero se añaden unos competentes condensadores electrolíticos a la fuente de alimentación, capaces de asegurar una impedancia muy baja en los pasos de amplificación. Para minimizar la influencia del retorno de corriente desde los altavoces, el circuito de potencia está formado por dos amplificadores con una ganancia de voltaje de 23 dB, con tres buffers finales que operan en push-pull, en los que se utilizan –supongo– los seis módulos HDAM que contiene el aparato. Cuenta con una entrada balanceada, dos no balanceadas, un atenuador del nivel de la señal de entrada y, al igual que el SC-7S2, el conector IEC para el cable de red está desprovisto de conexión para tierra que, dicho sea de paso, es una molesta fuente de zumbidos cuando se encuentra habilitada y las piquetas de tierra de los edificios no se mantienen en buen estado, un hecho bastante frecuente. Cuatro magníficos bornes de WBT simplifican el bicableado de las cajas acústicas mediante cable desnudo y horquillas, exclusivamente según Marantz. Pero al retirar los tapones de plástico del centro de los bornes, queda a la vista la conexión para las bananas.
El aspecto externo de los dos aparatos en color cava, sin opción en plateado, es realmente atractivo con el toque un tanto “retro” de un indicador circular prácticamente idéntico al del legendario modelo 9, que en el MA-9S2 muestra la potencia de salida mediante un galvanómetro “de aguja”, en clara evocación al mítico aparato. El del SC-7S2 señala el tipo de sincronización para el bus de control flotante y la atenuación en dB del nivel de salida, ajustable a -20 dB, -40 dB, -60 dB e infinito (máxima atenuación) como valores por defecto a la puesta en marcha del aparato, con unos llamativos caracteres de color rojo sobre fondo azul. Una tecla en el frontal posibilita su apagado.
He dejado para el final el asunto de la potencia que entrega la etapa MA-9S2 porque deseo hacer unas consideraciones acerca de los datos técnicos y advertencias en el manual de usuario, que pudieran ser erróneamente interpretados por algunos de nuestros lectores. Marantz da la sensación de andar de puntillas con las cargas de baja impedancia, léase cajas acústicas complicadas, pero los hechos se han encargado de demostrar, una vez más, que sólo es información técnica, con escasa o nula relevancia en la práctica. A modo de ejemplo, Marantz anuncia una confortable potencia de
300 W con cargas de 8 ohmios y 600 W a 4 ohmios, pero no hace ninguna mención de lo que sucede a
2 ohmios, una característica de la que suelen presumir las electrónicas de potencia de muy alto nivel, que doblan la entrega de corriente cada vez que la impedancia se divide por dos, entre 8 y 2 ohmios. O al menos así lo anuncian.
Por otro lado, el manual de usuario –en varios idiomas excepto en el nuestro– contiene instrucciones muy precisas acerca de la impedancia de las cajas que se le pueden conectar, y advierte del disparo de la protección con cargas inferiores a
4 ohmios, indicaciones que también se encuentran serigrafiadas en el propio panel trasero del aparato, para que no queden dudas. Deseo aclarar que, con esa impedancia mínima de 4 ohmios, Marantz se refiere a la impedancia nominal, es decir, a una frecuencia de 1.000 Hz. Pero algunos avezados lectores argumentarán, con toda la razón del mundo, que la impedancia varía con la frecuencia y puede descender a valores muy bajos con cajas acústicas conflictivas de
4 ohmios nominales, que podrían disparar la protección del MA-9S2. Sin olvidar la baja impedancia, alrededor de 1 ohmio, que presentan las cajas electrostáticas en la zona alta del espectro, aunque la energía que se exige a la electrónica de ataque para esas frecuencias no es muy elevada. Ya les avanzo que no existe el menor problema en este sentido, pero sigamos.
El factor de amortiguamiento muestra un valor muy correcto de 200 a 8 ohmios, pero no es para presumir. Ya saben que los efectos prácticos de este parámetro se traducen en la capacidad de la electrónica de potencia para controlar las bobinas de los transductores, sobre todo las de los de graves. En mi opinión, Marantz ha logrado un perfecto equilibrio entre la siempre deseable baja impedancia de salida y un correcto factor de amortiguamiento, cuyos valores están íntimamente relacionados según la fórmula: factor de amortiguamiento = impedancia de carga / impedancia de salida, de la que se deduce una excelente impedancia de salida de tan sólo 0,04 ohmios en el MA-9S2. Los valores teóricos ideales serían impedancia de salida cero y un elevado factor de amortiguamiento, un imposible según se desprende de la fórmula anterior.
EN COMBATE
Pero cualquier temor es infundado ya que he conectado a las MA-9S2 unas cajas que son la antítesis del supuesto ideal de Marantz para su magnífica electrónica de ataque. Me refiero a mi pareja de veteranas y excelentes B&W 802 de la serie Matrix, cuya dificultad de ataque es conocida de sobra. La alta sensibilidad de su transductor de Kevlar para frecuencias medias en relación a la de los dos de graves, obligó a los ingenieros de B&W a emplearse a fondo en el filtro divisor de frecuencias: el resultado fue un complejo filtro Butterworth de cuarto orden, muy reactivo, con alta absorción de potencia y una impedancia nominal de 4 ohmios, con una curva realmente complicada. En pruebas que realicé a título personal, estas cajas han hecho entrar en clipping a algún amplificador de postín, lo que me obligó a suspender la prueba de inmediato, pero las MA-9S2 han extraído sus magníficas cualidades con altos niveles de presión sonora, sin necesidad de forzar la maquinaria, con el control de nivel a poco más de la mitad de su rango de atenuación. Sinceramente, no esperaba otra cosa.
Para las pruebas de audición conecté el actual hermano natural de nuestras invitadas, mi lector de SA-CD Marantz SA-11S1, en conexión balanceada con el SC-7S2 mediante cable The Second de Van den Hul y con Transparent Balanced MusikLink Plus entre el SC-7S2 y las dos MA-9S2, también en conexión balanceada. Para las cajas utilicé The Wind de Van den Hul en bicableado. Marantz utiliza en los conectores XLR el sistema norteamericano, con los pines 2 (cold, señal en contrafase) y 3 (hot, señal en fase) en conexión invertida respecto a las normas internacionales AES (Audio Engineering Society), un sistema europeo según Marantz. Este detalle se deberá tener en cuenta cuando se asocie un lector de otra procedencia con los pines de los conectores XLR según normas AES, para proveerse del cable adecuado.
He tomado el pulso al trío protagonista en la tranquilidad de mi sala durante más de dos semanas, lo que me permite afirmar que si a usted, estimado lector, le gusta el sabor cálido y seductor de las electrónicas de válvulas, incluso añadiéndole una pizca de “salsa picante”, pero no le agradan los inconvenientes de los veteranos dispositivos de vacío, es probable que ésta sea su electrónica de amplificación. Siempre que esté dispuesto, claro está, a dedicarles los casi tres milloncetes de las antiguas pesetas que cuestan las tres bellezas. Pero si prefiere la contundente brillantez de esas otras electrónicas que usted y yo conocemos, procure escuchar también a nuestras protagonistas y le aseguro que no le dejarán indiferente. Incluso es posible que comience a reconsiderar otra forma de escuchar la música. Más claro no lo puedo expresar.
Inicialmente, lo confieso, me sentí un tanto desconcertado por esa “otra forma” de escuchar a mis mejores registros con una electrónica de estado sólido, pero pronto me sentí atrapado por la exquisita delicadeza con la que trata a todo tipo de música, destacando la bellísima exhibición de los complicados violines, con unos medios y agudos deliciosamente nítidos y seductores, pero con una transparencia absoluta para los más delicados matices. Por primera vez he escuchado de principio a fin el excelso registro en SA-CD Lux Feminae del sello AliaVox, fascinado por la voz de Montserrat Figueras que casi logra que olvidase mis obligaciones con ustedes, y con eso les digo todo. Después del correspondiente período de calentamiento, el registro grave un tanto “blando” con las máquinas en frío, se vuelve rotundo y consistente, sólo limitado por los condicionantes de siempre, cajas acústicas y sala de escucha. Pero si tenemos presente que un tono de 30 Hz tiene una longitud de onda de 11 m, comprenderán el problema que supone poder apreciarlo en su verdadera dimensión. No dispongo de datos relativos al tiempo de subida (slew rate, si lo prefieren), pero la respuesta es instantánea ante el menor signo de variación de dinámica, reproducida con contundente belleza en los cambios con fuerte contenido, momentos en los que la MA-9S2 demuestra sus agallas y enseña los “dientes”. Es la “salsa picante” que les he referido.
EN CONCLUSIÓN
Ya iba siendo hora de que Marantz se integrase con pleno derecho en nuestro país dentro del grupo de cabeza de la alta fidelidad de excepción, brindándonos finalmente la serie 2 (S2) de sus SC-7 y MA-9, a los que me he referido repetidamente con el calificativo de “belleza” en sus varias acepciones, como santo y seña de nuestros invitados, pero la cosa no es para menos. Una formidable construcción con un “envoltorio” digno de las mejores realizaciones del imperio del sol naciente, con un sonido cálido y seductor, sin que falte el dinamismo que corresponde a una excepcional electrónica de estado sólido.
ANA CABEZAS, MARANTZ ESPAÑA
Excelente banco de pruebas que muestra con toda profesionalidad y rigor el potencial de estos dos nuevos y ambiciosos equipos de la compañía. Pocas palabras más se necesitan para agradecer este trabajo.
Sólo queremos anunciar a sus lectores que, tal y como cuenta Luis Llana en este artículo, el manual en PDF actualmente no está colgado en nuestra página electrónica, pero dicho manual estará disponible en breve en castellano. Asimismo, los productos vendrán con sus respectivos manuales en castellano.
Marantz SC-7S2 y MA-9S2, Tres valiosas joyas
Ficha técnica
PREAMPLIFICADOR SC-7S2, 5.599 €
Voltaje máximo de salida 13,5 V balanceado y no balanceado. Distorsión armónica total (20 Hz-20 kHz) 0,0015% balanceado, 0,003% no balanceado. Respuesta en frecuencia 3 Hz–150 kHz, +0/-3 dB. Sensibilidad e impedancia de entrada 420 mV, 20 kohmios. Impedancia de salida 70 ohmios. Relación señal/ruido 105 dB balanceado, 108 dB no balanceado. Separación entre canales 100 dB a 20 kHz. Consumo 20 W. Dimensiones 459 x 136 x 441 mm. Peso 21,8 kg.
ETAPA MONOFÓNICA MA-9S2, 5.629 €
Potencia de salida 200 W a 8 ohmios, 600 W a 4 ohmios. Distorsión armónica total 0,01%, 20 Hz-20 kHz, 8 ohmios. Respuesta en frecuencia 3 Hz–150 kHz, +0/-3 dB. Factor de amortiguamiento 200 a 8 ohmios. Sensibilidad de entrada e impedancia 1,7 V, 20 kohmios. Relación señal/ruido 123 dB. Consumo 500 W, máximo 1.200 W. Dimensiones 459 x 198 x 451 mm. Peso 37,4 kg.
DISTRIBUYE Marantz (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 16857 €
