Goldmund Mimesis 330, El clave bien temperado
¿UN ESTÉREO EN UN MUNDO MULTICANAL?
- Un amplificador estéreo para el más exigente aficionado musical.
- Precio: 6400 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Luis Llana
Los sistemas para cine en casa de calidad contrastada han convencido a un nutrido grupo de aficionados que se decantan por una instalación de audio multicanal polivalente, que cumpla sus expectativas tanto para un cine en casa de auténtico espectáculo, como para una audición en estéreo de la más alta calidad, para lo que existen diversas soluciones en función de las finanzas disponibles y que en CEC hemos expuesto en más de una ocasión. No obstante, los melómanos de la línea más dura no quieren saber nada de la mezcla de ambos entornos y prefieren sistemas por separado, incluso instalados en salas independientes. Para quienes se lo puedan permitir, sólo nos queda aplaudir la iniciativa, puesto que una de las soluciones más ortodoxas posibles, para una reproducción musical con mayúsculas, pasa por un amplificador integrado estéreo de muy altas prestaciones, sin incordio de circuitos digitales por muchos sistemas de puenteo que incluya, ni conexiones diversas con sistemas para cine en casa.
En estas coordenadas, les presentamos el amplificador integrado estéreo Mimesis 330 de la firma suiza Goldmund, fundada en 1978 y cuya sede se encuentra en Ginebra. Tecnología extrema y precisión mecánica son los dos pilares fundamentales en los que basa su política de producción para un acercamiento a la realidad musical, después de más de 20 años de experiencia en investigación y desarrollo. En palabras de Goldmund, “valorar un equipo por sus tratamientos esotéricos es la aproximación más común para resolver un problema que no se ve. La clave reside en saber realmente lo que hay que hacer, aquello que, partiendo de unos conocimientos y de una experiencia, se fusiona con una solución tecnológica y se traduce en una mejora en la experiencia musical”. Traemos estas palabras a colación para justificar que Goldmund tenga merecida fama de ser una de las compañías con ciclos de investigación y desarrollo más largos, estimados nada menos que en cinco años para una nueva línea de producto. Tanto es así, que hasta el año 1993 no vio la luz el primer lector de CD-Audio de la firma, mientras que su entrada en el cine en casa ha sido en fecha más reciente, en el año 2004, aunque lo ha hecho por la puerta grande, con toda una suerte de lectores multiformato, procesadores, convertidores externos e incluso un proyector de vídeo, el Eidos 720.
Con el objeto de asegurar esa calidad extrema de la que Goldmund hace gala, cada producto se fabrica a mano por personal altamente especializado, con el empleo de los componentes de la más alta calidad disponible, de grado militar en algún caso, y con controles de calidad en cada uno de los cinco pasos del proceso de fabricación. Finalizada su construcción, cada unidad se prueba de forma individual con ciclos de trabajo de varios días antes de ser enviada a su destino, con una garantía de cinco años para materiales y mano de obra. Para comprobar cómo en Goldmund son capaces de llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias, sin limitaciones de ningún tipo, basta echar un vistazo a su increíble lector multiformato Eidos Reference, ejecutado sin ningún compromiso de costo y con una excepcional construcción tanto a nivel electrónico como mecánico y de acabado, con una producción limitada a 50 unidades. O sus bloques de amplificación monofónicos Millenium, la etapa de potencia más precisa y sofisticada jamás diseñada, en palabras de Goldmund, también con 50 parejas construidas exclusivamente. O las singulares cajas acústicas modulares Epilogue, cuya máxima expresión es la Epilogue Level 3, con 32 transductores propietarios —8 de ellos de
21 cm— con capacidad de filtraje pasivo y activo y de multiamplificación.
Hecha la presentación de la firma helvética, les comentaré que Goldmund tiene desarrolladas una serie de arquitecturas exclusivas, o topologías de circuitos si así lo prefieren, en función de los diferentes tipos de aparatos a los que se destinan, con nombre propio: JOB en amplificación de potencia, con implementaciones entre JOB 4.1 y 4.8, Alize en conversión D/A, Mechanical Grounding en construcción de chasis y Curator en las fuentes de alimentación. Y dependiendo de cómo se implementen cada una de estas topologías se obtendrán diferentes tipos de niveles, lo que dará lugar a cuatro series distintas de electrónicas: SR, High-End, Ultimate y Reference, y a dos series de cajas acústicas: Logos y Epilogue.
Por extraño que pueda parecer, Goldmund carecía hasta hace poco de un amplificador integrado estéreo entre su línea de productos, aunque ésta sea una solución muy valorada por quienes no desean complicaciones de preamplificador y etapas de potencia por separado, carencia que cubre con creces el novísimo modelo Mimesis 330 perteneciente a la serie High-End del fabricante. Combina las mejores virtudes del preamplificador Mimesis 27.3, que incluye el control de volumen analógico más avanzado de Goldmund, cinco entradas analógicas y tres digitales mediante la inclusión del módulo opcional Alize4. La sección de alimentación cuenta con dos trasformadores independientes, mientas que de la de potencia se encarga un circuito en topología JOB de nivel 4.5. Con un ancho de banda de más de 3 MHz, se implementa con un mínimo de componentes en el camino de la señal, de la más alta calidad —grado militar— para minimizar la distorsión temporal y la coloración. Los circuitos impresos están diseñados con pistas de impedancia constante y
líneas emparejadas.
Su potencia es de 200 W RMS por canal entre 2 y 8 ohmios, con un ancho de banda entre 10 Hz y 1 Mhz para cualquier nivel entre 0 y la potencia nominal, con una desviación máxima de
+/- 0,1 dB en la curva de respuesta, mientras que en situaciones extremas, a 1 y
16 ohmios de impedancia de carga, puede entregar 150 W. Externamente es idéntico al referido preamplificador Mimesis 27,3 con el mismo y exquisito acabado, en cuyo panel frontal sólo existen dos controles, uno para la selección de la fuente de entrada y el segundo para el volumen, cuyos datos, número de entrada y nivel, son mostrados en grandes caracteres rojos por un visualizador central. En el panel trasero encontramos una batería de conectores RCA de una calidad excepcional, cuatro bornas de altavoz que admiten cable desnudo y bananas, el interruptor de encendido y una toma RS-232 para control remoto. Incluye un más que robusto mando a distancia, totalmente metálico.
Como era nuestro deseo evaluar un amplificador de Goldmund, contactamos con Audio Arte, una empresa madrileña respaldada por la veteranía en el sector del audio de los profesionales que rigen sus destinos, a uno de los cuales, Lázaro del Valle, un amante del sonido absoluto, conocí en los “años del hambre” de la alta fidelidad en nuestro país, allá cuando media España andaba poco más que en 600 y la otra media a pie. Audio Arte dedica su actividad a la importación, distribución y venta de productos de las firmas Goldmund, Magneplanar y NBS (cables). Además, son los únicos distribuidores para Madrid de los productos Linn, marca a la que Audio Arte dedica una sala exclusiva para la demostración de los componentes de la firma escocesa. También importa, e incluso distribuye a través de Internet, discos en CD-Audio grabados con el exclusivo proceso XRCD, de JVC, de discográficas como Groove Note, Fim o TMB, así como discos de vinilo.
Vitalidad y dinamismo
Para evaluar las aptitudes de nuestro Mimesis 330, decidimos asociarlo a una pareja de cajas acústicas de la norteamericana Magneplanar, en concreto el modelo MG 1.6, de cuyas excelentes virtudes dimos cuenta en nuestro número 8, por lo que no nos extenderemos en reseñar su particular tecnología basada en los transductores de cinta. Bien ubicadas en la sala y adecuadamente atacadas, poseen la rara habilidad de desaparecer virtualmente del auditorio debido a su especial radiación delantera y trasera y a una amplia escena sonora, todo ello a un precio realmente atractivo, si consideramos su alto nivel cualitativo. Pero en contrapartida, presentan una notable dificultad de ataque, en parte derivada de su baja sensibilidad de
86 dB y a su impedancia de 4 ohmios (nominal), por lo que requieren una electrónica capaz de suministrar una buena dosis de amperios en los momentos musicales más críticos.
Para la fuente nos decidimos por el lector multiformato Unidisk 1.1 de la escocesa Linn, también analizado por CEC en nuestro número 2. Ambos son formidables máquinas de hacer música y obtuvieron de nosotros la máxima puntuación. Los cables utilizados fueron NBS Omega 1 para modulación y Nordost SPM para las cajas, en bicableado.
A falta de unas pantallas acústicas adecuadas de la propia Goldmund y para disipar cualquier duda acerca de la idoneidad del Mimesis 330 para mover con soltura a unas cajas ciertamente complejas como las MG 1.6, comenzamos nuestras pruebas al contrario que en otras ocasiones, es decir, por la traca final. Insertamos en el Linn el final del celebérrimo —por estas pruebas, amén de otros valores— concierto número 3 para piano de Rachmaninov, con Arcadi Volodos al piano, cuyos fortísimos orquestales y grandes contrastes de dinámica pueden poner en aprietos a la electrónica más templada, cuando las cajas asociadas son voraces. Lo que se suele traducir, en los casos más desfavorables, en un achicamiento y amontonamiento chillón de la orquesta en el centro de nuestro escenario, con la desaparición de cualquier rastro de escena sonora y cuyo descontrol nos hace retocar a la baja, instintivamente, el potenciómetro de volumen.
Pero con el Mimesis 330 se desvaneció de inmediato cualquier duda. Ha sido una de esas pocas ocasiones en las que he escuchado esos pasajes, no ya sin ningún atisbo de compresión, sino con esa fluidez, espacialidad y naturalidad innatas en las mejores electrónicas de potencia, capaces de entregar la corriente necesaria sin el menor esfuerzo aparente, que les permite reproducir transitorios y niveles de dinámica con una precisión excepcional. Aunque evidentemente no es real, dan la sensación de que “se anticipan” a lo que les viene encima debido a su extraordinaria rapidez de respuesta derivada de un excelente tiempo de subida, característica relevante —sobre todo en una electrónica de potencia— de la que se habla muy poco. De ahí que llame nuestra atención cuando algún fabricante la especifica, Goldmund en este caso. Y a todo esto, con unos niveles de presión sonora notables, con la clara intención de poner en evidencia a nuestro amigo. Con todo lo anterior quedaría dicho todo acerca del Mimesis 330, puesto que los demás valores se le suponen.
Si el piano de Volodos se escucha casi a tamaño real, perfectamente diferenciado de una Filarmónica de Berlín desmelenada, no le va a la zaga el de Nelson Freire, quien lleva al límite las posibilidades dinámicas del complejo instrumento, difícil de reproducir en su verdadera dimensión, con algunos pasajes de la Sonata para Piano número 2 de Chopin, en un registro en SA-CD del sello DECCA.
Al escuchar temas mas tranquilos, debo reseñar el magnífico CD-Audio Blue Ballads del sello Venus, con el Archie Shepp Quartet, en el que el propio Shepp hace una demostración de cómo se tocan los saxos tenor y soprano, cuyos increíbles matices reproduce a la perfección nuestro combinado de Mimesis 330 y Magneplanar Mg 1.6, con una excelente recreación escénica del cuarteto de jazz. Formidable la presencia y articulación de las voces, la del propio Shepp cuando deja sus saxos y se pone a cantar, la de Dianne Reeves acompañada de Winton Marsalis y la de la polifacética Ute Lemper con temas de Kurt Weil y emulando a Marlene Dietrich y Edith Piaf, en un registro en CD-Audio ligeramente “chilloncete” del sello DECCA, pero con una magistral voz de la Lemper.
La escucha de una electrónica de amplificación de alto nivel siempre se encontrará condicionada por la calidad global de las cajas asociadas, su linealidad, distorsión, capacidad de análisis, etc., pero aquí no cabe hacer ninguna objeción al casi perfecto balance tonal, sin el menor exabrupto, que exhibe nuestro combinado. Así es con algunos registros para música de cámara que son resueltos con una gran naturalidad y presencia escénica, como el concierto para clarinete de Mozart, por Frans Brüggen y la Orquesta del Siglo XVIII, del sello Glosa, o temas de Vivaldi por Fabio Biondi y L'Europa Galante, del sello Opus 111.
Con el Mimesis 330, Goldmund lanza al mercado su primer amplificador integrado estéreo, fruto de la mejor tecnología y saber hacer de la firma suiza, pero sin ninguna interfaz que permita integrarlo en una instalación para cine en casa. Por tanto, es la solución ideal para los más puristas de la música que no quieren saber nada de este tipo de integraciones ni de combinados de preamplificador y etapa de potencia. Con 200 W por canal y una generosa capacidad de entrega de corriente, el Mimesis 330 podrá asociarse a una gran diversidad de cajas acústicas del mercado, acordes a la altísima calidad.
¿UN ESTÉREO EN UN MUNDO MULTICANAL?
Si tenemos en cuenta la vocación “cinéfila” de CEC, algunos lectores podrán alegar que nuestro apartado “Alta Selección” es algo así como un cajón de sastre en el que todo tiene cabida. Hasta el momento, hemos traído a esta sección componentes de altas o muy altas prestaciones que se pueden integrar perfectamente en una instalación para cine en casa. No sólo parejas de cajas acústicas como la base ideal para una instalación multicanal, sino también algún lector de CD-Audio para quienes decidan independizar las fuentes de lectura de audio y vídeo, así como amplificadores estéreo, aunque dotados de una entrada Home Cinema Direct. Sin embargo, ésta es la primera ocasión en la que traemos para su análisis un amplificador integrado para audio estéreo puro y duro, con escasas posibilidades de integración en un modelo de cine en casa. ¿Todo tiene cabida, pues, en Alta Selección? Honestamente creemos que sí, siempre y cuando el aparato de turno merezca nuestra atención, pues no olvidemos que cine en casa y audio estéreo van íntimamente cogidos de la mano.
Goldmund Mimesis 330, El clave bien temperado
Ficha técnica
Potencia nominal: 200 W RMS (2-8 ohmios). 150 W RMS (1-16 ohmios).
Potencia máxima: <400 W RMS (3 ohmios). Voltaje máximo: 55 V. Corriente máxima: >15 A.
Respuesta en frecuencia: +/- 0,1 dB, 10 Hz-1 MHz.
+/- 1 dB, 6 Hz-1,2 MHz.
+/- 3 dB, 3 Hz-1,4 MHz. Distorsión:
Dinámica TID <0,01 %
(-80 dB). Estática THD <0,01 % (-80 dB). Velocidad: Cambio de voltaje (Slew Rate)
>250 V/us. Tiempo de subida: <250 ns. Ruido: Ponderado ASA A: >100 dB.
Distribuidor: Audio Arte (914024994).
Precio: 6400 €
