Etapas y amplificadores

Advance Acoustic MiP, iPod a válvulas

  • Resulta como mínimo
    curioso asociar, por una vez, un previo de válvulas y un reproductor iPod .
  • Precio: 350 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

El fenómeno iPod está arrasando, a la par que las críticas recibidas por los más audiófilos, aunque no todos. Advance Acoustic, al igual que otros tantos miles de fabricantes, también se apunta al carro de los productos destinados al iPod, aunque nos sorprende por ser una marca de fuerte carácter audiófilo. ¿No será verdad que el iPod realmente engancha por su calidad? Lejos de querer empezar ahora un tedioso debate sobre si los formatos de compresión son o no válidos para la escucha musical de calidad, la verdad es que, como mínimo ahora, hay quien piensa que sí puede ser posible o, al menos, que el iPod puede utilizarse como un equipo versátil de calidad, por lo que no ha dudado en diseñarle un previo de válvulas (con un doble triode 12AX7) como el que aquí analizamos. El uso y apariencia del aparato es de lo más sencillo que he visto nunca. Sólo permite encenderlo, conectar un iPod y las salidas de audio en estéreo sin balancear mediante conectores cinch (o RCA). El nivel de salida es fijo (no hay volumen, tampoco hace falta), pero quizá hubiera sido interesante disponer de alguna entrada auxiliar para cualquier otro componente y sacar provecho de las ventajas de este equipo. Igual de sencillo es el mando a distancia, pues sólo dispone de tres botones: reproducir y pausa, pista adelante y pista hacia atrás.

La misma sobriedad la encontramos cuando abrimos el aparato. Amén de un transformador toroidal, toda la electrónica está en una misma placa, incluidas las válvulas, que ni mucho menos ocupan el interior de nuestro invitado. Aun así, todo está bien ordenado y cuenta con la seguridad de que el equipo puede ofrecer un alto potencial. Vale la pena saber que, mientras el iPod esté conectado, se realiza la carga de la batería. Además, el iPod (como mínimo el modelo que utilizamos para las pruebas, un iPod Photo de 20 Gb) descansa muy seguro en la base, por lo que no es peligroso manejarlo, ni hay que pensar que podemos estar dañando el conector.

Hay que tener en cuenta algunos aspectos antes de abordar la evaluación del equipo. No hay ninguno que sea capaz de hacer magia, por lo que se supone que quien desea utilizar el iPod manteniendo cierta calidad no habrá elegido altas tasas de compresión. En este aspecto Apple ha sabido ganarse la confianza incluso de los más exigentes, al optar por un sistema de compresión bastante eficiente en comparación con el archiconocido MP3. En cualquier caso, recomiendo utilizar tasas poco destructivas, aunque eso implique “perder” espacio libre en el disco duro. Si tenemos en cuenta que el iPod es un aparato portátil, ya tendremos en el PC o en cualquier otro servidor musical compatible toda nuestra discoteca bien almacenada. Si realmente quisiera resumir de alguna manera qué aporta el MiP al iPod podría decir, por ejemplo, que las válvulas son capaces de regenerar y solucionar lo que la compresión digital ha conseguido perder.

Así, esta combinación consigue una dinámica, sobre todo en el espectro grave, realmente acogedora, con unos sonidos profundos y continuos en concordancia con unos agudos bien controlados (escapando del brillo metálico típico en compresiones). Esto es debido a la especie de ecualización que una válvula proporciona a una señal, que en este caso, hace agradable la escucha de audio comprimido. A quien le guste el sonido profundo preferirá la combinación presentada en vez de recurrir al ecualizador que incluye el reproductor de audio portátil: la suavidad y coherencia le ganan.

El MiP no puede restituir los detalles en altas frecuencias que los algoritmos

psicoacústicos han eliminado en aras de conseguir mayor capacidad, pero sí consigue suavizar esa zona haciéndola más agradable. Desaparecen los “indicios” de los hiss digitales a favor de unos agudos quizá algo apagados, pero nada desagradables.

Es posible que se genere un medio más presente, pero acorde a la mayoría de voces e instrumentos de percusión que comparten esas mismas frecuencias. Sin duda no molestan, más bien hacen el sonido algo más “cálido” (y espero que me perdonen esta expresión). Una comparación entre la señal de línea del iPod y la señal que ofrece el MiP no sólo implica un mayor nivel a favor del segundo, sino un sonido más natural.

Es difícil poder explicar en palabras lo que este aparato nos ofrece. Tiene un precio de venta muy atractivo, y viene con este plus curioso que representa asociar a uno de los aparatos digitales más modernos hoy en día unas válvulas que muchos sólo relacionan con el viejo mundo del vinilo. Este MiP de la francesa Advance Acoustic, incluso, podría ayudar a redimir las diferencias entre los modernos digitalizados y los melómanos más empedernidos. Bienvenidos a los dos.


Advance Acoustic MiP, iPod a válvulas

Ficha técnica

Banda pasante: 15 Hz-70 kHz (+/- 3 dB). Distorsión: <0,1 %. Relación señal/ruido: >70 dB. Impedancia de entrada:

20 kohmios. Control remoto: compatible con el iPod.

Dimensiones:

450 x 350 x 110 mm.

Peso: 9 kg.

Distribuye: Hi End Audio (981333199)

Precio: 350 €