Opera Consonance Cyber-100 15 Aniversario, Delicioso
OPERA AUDIO: AUDIO DE CHINA MUY DIFERENTE
- Opera afirma haber conseguido el sonido de los amplificadores puristas “single-end” con la circuitería de este integrado, que es mucho más práctico y versátil
- Precio: 1930 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
Opera Audio es un fabricante chino muy diferente de cómo solemos imaginarnos (ver recuadro) y sus productos se venden con la marca Consonance. De su amplia gama, este mes contamos como protagonista con el integrado a válvulas Cyber-100 15 Aniversario, un modelo cuyo lema más destacado es el de ofrecer un sonido como el de los puristas aparatos single-end, pero con las ventajas de un amplificador de mayor potencia y capacidad para atacar mayor gama de altavoces, y el componente práctico de contar con mando a distancia y no necesitar ningún tipo de ajuste por parte del usuario.
CONSTRUCCIÓN
La presentación y los acabados de este aparato son excelentes, desde las partes metálicas hasta el complemento en madera (me parece exquisita esa tapa de transformadores), el curioso mando a distancia (metálico, sólido y que abarca funciones del reproductor CD de la casa) o la rejilla protectora que -salvo que compartamos la sala con niños o perros- deberemos desmontar para el mejor efecto estético: ¡esas válvulas, a la vista!
Algo que llama la atención de los amplificadores a válvulas tradicionales como éste, con las lámparas expuestas, es que sin abrirlos y de un vistazo ya tenemos una buena idea de su arquitectura gracias a la disposición de sus componentes principales, es decir, las válvulas en sí, puestas por encima para poder ser admiradas (aparte de poder disipar así de la mejor forma posible el calor que desprenden).
En este caso es así: en segundo plano, están las dos 5AR4 (rectificadoras para la fuente de alimentación de alto voltaje), todo un guiño hacia el clasicismo y la tradición, puesto que muchos fabricantes de amplificadores de válvulas realmente ofrecen híbridos en los que la alimentación corre por cuenta de componentes de estado sólido.
La señal de audio llegará -una vez seleccionada a través de relés la fuente entre las cinco entradas disponibles en el panel trasero- directamente al potenciómetro de volumen (un excelente Alps RK27 “azul” de 100k), y de ahí a la válvula de entrada, un doble triodo ECC83 (también conocido popularmente como 12AX7, ésta es una JJ), usando una mitad (triodo) para cada canal (derecha, izquierda). La siguiente sección activa comprende otro doble triodo, el 5687 (de origen Philips JAN), en este caso usando cada válvula (ambos triodos) por canal. Éstas atacan la pareja de válvulas de potencia por canal, las más grandes 6550 (traía unas excelentes Electro Harmonix y se pueden usar sin problema ni ajustes también los tetrodos equivalentes KT88), que conforman la parte de potencia en push-pull, en este caso conectando dichos tetrodos como pentodos en modo UltraLineal y funcionando en clase A/B. Su salida, como siempre ocurre con válvulas, es de alto voltaje pero baja corriente y necesita un transformador por canal para adaptarse a las necesidades de los altavoces (baja impedancia, por tanto menor voltaje y mayor corriente, hay salida para 8 y para 4 Ohm). La construcción y calidad de dichos transformadores de salida es una de las claves fundamentales del rendimiento de cualquier amplificador de válvulas. Opera afirma haber usado núcleos sobredimensionados y una fabricación artesanal (bobinados a mano) que asegura el resultado. El uso de una pareja de tetrodos en modo triodo por canal explica la potencia declarada, modesta, de hasta 45W por canal, cuando amplificadores con una dotación similar superan los 50 o 60W por canal, aunque -en principio- sin el refinamiento tímbrico del modo pentodo. Sólo se usan 6dB de realimentación global, con el mismo fin (sonido), lo que explica el nivel de distorsión declarado algo elevado (1 por ciento a 10W) y también una ganancia global alta (raramente pasaremos el potenciómetro de volumen de las “10”).
Internamente, la construcción del Cyber-100 15 Aniversario es mixta. Para el circuito de control (mando a distancia con selección de fuente y volumen) y para la parte de previo (los tres dobles triodos) hay sendas placas de circuito impreso, mientras el resto (señales de audio destinadas al volumen, tetrodos de potencia y rectificadoras) está conectado con cableado al aire, de la forma tradicional y con buen orden interno (cables bien organizados y sujetos con bridas). La salida de previo trasera es pasiva, por cierto, (directamente tomada de la salida del potenciómetro de volumen) y recomiendo no conectar nada ahí para evitar perjudicar la pureza de la señal que llega de dicho potenciómetro al circuito amplificador interno.
Los componentes utilizados son de muy buena calidad, sorprendente en algunos casos. Ya hemos comentado el origen de las válvulas (costará encontrar en el mercado opciones mejores) pero los condensadores de acoplo de la señal son todos Auricap (de lo mejorcito sin saltar al teflón) y todas las resistencias de buen wataje (lo cual ofrece fiabilidad a largo plazo) y calidad. El transformador de alimentación es un toroidal muy dimensionado y tras la rectificación hay una notable dotación de condensadores electrolíticos de calidad, y una inductancia, para asegurar la limpieza de la corriente que llegará a los circuitos.
PRUEBA
Aunque pueda resultar algo chocante la combinación de una tecnología de base tan retro como son las válvulas con elementos tan prácticos como el control remoto, lo cierto es que se agradece. Basta conectar las fuentes que vayamos a usar y los altavoces, enchufarlo y a disfrutar. Tampoco hay que preocuparse de ajustes adicionales (el bias de las válvulas de potencia) ya que es automático. Lo primero que me chocó ya en marcha fue el silencio: no desprende ni el más mínimo sonido de baja frecuencia (transformadores), y a través de los altavoces la única forma de escuchar algo es elegir una fuente no conectada, subir el volumen a tope y acercar el oído a milímetros de las cajas; y aún así apenas aparece un suave rugido de fondo. Sobresaliente para el fabricante en este sentido, porque tratándose de un aparato a válvulas créanme que no es fácil ni habitual encontrarse con tanto silencio. La única “rareza” que me encontré en funcionamiento fue que las fuentes (de 1 a 5, izquierda a derecha) se seleccionan “al revés” para la lógica occidental, tanto con el selector del frontal (girando en sentido antihorario avanzamos) como desde el mando a distancia (“CH+” está a la izquierda, no derecha).
Las dos claves que debemos tener siempre en mente con este Cyber-100 15 Aniversario son su alimentación con rectificadoras y la configuración en modo triodo de sus válvulas de potencia. Son dos decisiones de diseño que, por un lado, pueden comprometer en cierta medida la cantidad de potencia disponible o el nivel de distorsión medible pero, por otro, deberán dar ventaja en dulzura, calidez del sonido y pureza tímbrica.
Y no hace falta esperar mucho para descubrir que así es: ignoro si mi unidad venía rodada (parecía nueva a estrenar), pero lo cierto es que desde los primeros instantes de funcionamiento me encandiló con sus encantos. Lo instalé en un equipo íntimo (monitores Merlin TSM en escucha relativamente cercana aunque en sala muy amplia) y el resultado fue incluso mejor de lo que esperaba. Con música poco procesada y de pequeñas o medianas dimensiones (clásica de cámara, tríos o cuartetos de jazz) posiblemente escuché la mejor reproducción musical que haya disfrutado en ese equipo, por donde han pasado (y residen) amplificaciones de muchas campanillas.
La lista es larga (no dan ganas de parar nunca) pero déjenme destacar, y recomendarles, un par de discos: “Stone Rose” del pianista noruego Ola Gjeilo y “Happy Feet” de Emilie Claire Barlow; en este último caso, la interpretación de Freddie Freeloader es antológica y con el Cyber-100 y las Merlin el resultado sinceramente emocionante y sobrecogedor. La claridad es impresionante, cómo apreciamos las inflexiones en la voz, hay una absoluta ausencia de agresividad que no se consigue a base de recortar porque notamos todos los detalles de ambiente, algo que permite disfrutar de una profundidad tremenda de la escena sonora. Además de su dulzura y la ausencia de coloraciones, destacaría esa tremenda y profunda escena sonora en este amplificador. Con el piano, la transparencia y claridad se aúnan con una excelente reproducción de la microdinámica: las notas proceden claramente de un piano real (cuyos martillos golpean las cuerdas) y no parecen reproducidas por un sintetizador.
Después de unos cuantos días de auténtico disfrute auditivo, tocaba la visita de rigor a otro equipo, con cajas mucho menos amigables (Bowers 802D, buena sensibilidad pero impedancia muy baja en algunas frecuencias) para poder ofrecer una perspectiva más amplia de las posibilidades del aparato. Y me llevé una sorpresa: esperaba, pese a conectar -lógicamente- dichas cajas a las salidas para 4 Ohm, que más allá de un volumen discreto el Consonance se rendiría y empezaría a apreciar distorsión. Pues no: para llegar a ese punto con música pequeña hay que usar un nivel bastante más allá de lo razonable, y sólo con discos más procesados o con mayores volúmenes (orquesta sinfónica y no de cámara) y un nivel descaradamente alto, podía empezar a apreciar cómo el grave perdía el control (las notas dejan de apreciarse con claridad) y los medios-agudos se endurecían (aparecía distorsión).
Como digo, esto ocurre muy al límite y nunca en niveles normales de escucha, y sinceramente yo podría vivir perfectamente con este amplificador y las cajas difíciles, porque en lo que cuenta, la música, el conjunto no era menos delicioso que en el equipo íntimo: soberbio, de verdad. El sonido realmente tiene rasgos de la dulzura de los single-end, como anuncia el fabricante, pero funciona bien incluso con altavoces difíciles (algo imposible en un auténtico SE, por lo menos los que he tenido ocasión de probar). Incluso otros amplificadores similares con conexión en modo triodo de su salida, se doblegan antes que esta joya de Consonance. Cuando me planteo en cómo se llega a complicar uno la vida con previos y etapas separados, y a veces muy complejos, buscando esa esquiva perfección, y de repente un aparato tan sencillo se exhibe tan honestamente... da qué pensar, créanme.
Tanto me ha sorprendido -y tan favorablemente- este Opera Audio que ya tengo ganas de probar alguna otra de sus realizaciones, aunque admito que este Cyber-100 15 Aniversario es una máquina (qué poco apropiada esta palabra para un aparato tan humano) muy particular y que en cualquier caso será inteligente asociar a altavoces benignos.
CONCLUSIÓN
Hasta ahora, no había tenido aún ocasión de probar para ustedes, lectores de CEC, un simple amplificador estéreo y menos aún uno como éste, purista y usando válvulas. Unas cosas con otras me había centrado en analizar receptores de Audio-Vídeo dejando de lado esa faceta, que cultivo mucho en privado (y habitualmente con válvulas en la receta), del sonido estéreo puro. Ha sido, pues, un verdadero placer analizar este amplificador que, “pese” a venir de China, tiene bien poco que ver con todo aquello que ha provocado tantos prejuicios con los productos llegados de dicho país: Opera utiliza sus propios diseños, desarrolla sus propias ideas y ofrece productos realmente originales al mercado. Y, a tenor del resultado con este Cyber-100 15 Aniversario, originales y muy buenos. El precio quizás pueda parecer algo elevado en comparación a algunas otras ofertas “similares” en cuanto a integrados de válvulas de origen oriental, pero lo pongo muy entre comillas porque ni los componentes usados son tan buenos, ni el resultado final tan satisfactorio. Muy pocos amplificadores me han permitido disfrutar tanto de la música y sé que echaré mucho de menos este integrado cuando llegue el inevitable momento de devolverlo a su distribuidor. Merece nuestra más fervorosa recomendación.
NOS GUSTA
- Sonido delicioso, sin ninguna agresividad.
- Amplificación lineal, sin fisuras en la presentación tonal.
- Calidad de fabricación y funcionamiento intachable.
- Sin necesidad de ajustes y con facilidad para probar válvulas distintas.
- Ausencia total de ruidos.
- Calidad de las válvulas originales.
MEJORABLE
- Mayor potencia de salida para ampliar su versatilidad con altavoces de rendimiento medio, quizás permitiendo usar los tetrodos en configuración no-triodo.
- Algo menos de ganancia (rara vez pasaremos el volumen de las 9 o 10).
OPERA AUDIO: AUDIO DE CHINA MUY DIFERENTE
Opera Audio es una empresa china especializada en la reproducción del sonido a nivel doméstico, y su historia tiene muchas analogías con otras empresas similares, sobre todo, en Oriente, pero curiosamente más en Japón que en China. Su fundador, Eric Shi Hiu Liu, es un ingeniero (especializado en mecánica y óptica) que se dejó llevar por su pasión por la música (en particular, la ópera europea, como uno espera al ver el nombre de la empresa) y empezó a fabricarse sus propios amplificadores. Luego llegaron los encargos de amigos... y así es como en 1994 nace la empresa que comercializa sus productos con la marca Consonance y que actualmente supera los 50 empleados en Pekín.
Opera fue, por ejemplo, el primer fabricante chino en fabricar sus propios platos tocadiscos, hace sus propios brazos para platos también (una pieza de delicada precisión que pocos se atreven a hacer por sí mismos incluso entre los “grandes”) y todos los productos de su amplio catálogo han sido diseñados por el fundador y Presidente de la compañía, un claro contraste con muchas empresas chinas que se basan en diseños occidentales. La particular filosofía empresarial se refleja en sus promociones locales, y un buen ejemplo de ello son las periódicas reuniones que organizan para clientes y amigos en un restaurante italiano, con música clásica en vivo y con equipos preparados para discutir sobre sus cualidades. Incluso fuera de sus fronteras han organizado exhibiciones similares, con la presencia del fundador: sin ir más lejos aquí, en la sede de su distribuidor nacional.
Opera Consonance Cyber-100 15 Aniversario, Delicioso
Ficha técnica
POTENCIA MÁXIMA DE SALIDA 45W por canal RMS a 1kHz. DISTORSIÓN ARMÓNICA TOTAL inferior a 1% a 10W y 1kHz. CONSUMO ELÉCTRICO 290W. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 90dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 6Hz a 50kHz (10W, -3dB). SENSIBILIDAD E IMPEDANCIA DE ENTRADA (línea) 220mV y 100kOhm. CONECTIVIDAD 5 entradas RCA y 1 salida “Pre-Out” (pasiva). Salidas de cable o banana 4mm para altavoces principales, para 8 o 4 Ohm de impedancia. DIMENSIONES 430 x 190 x 380 mm. PESO 25 Kg. DISTRIBUYE Werner (933021792).
Precio: 1930 €
