Icon Audio Stereo 60 Mk3 Signature, Exquisito
¿Integrado o etapa? Polivalente...
- El punto culminante entre los amplificadores integrados de la marca: potente, delicado y práctico. Disfrutar de la agradable calidez de las válvulas sin echar de menos potencia ni siquiera en modo triodo.
- Precio: 2975 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
Icon Audio es una pequeña empresa dedicada a los amplificadores de válvulas, sita en Leicester (Reino Unido) aunque realmente sus productos proceden, en primera instancia, del lejano oriente: sí, David Shaw (alma mater de la empresa) fue pionero hace más de una década en esto que ahora está tan de moda de buscar un fabricante chino para abaratar costes. Más que eso, en una época en la que los amplificadores chinos de válvulas no eran ni de lejos lo que ahora hay en el mercado, él vio la posibilidad de aprovechar la base de lo que los chinos empezaban a fabricar, con sus diseños y modificando partes concretas en algunos casos, una vez recibidos en su taller. Estoy seguro que gracias a sus consejos los chinos aprendieron muchos trucos y que buena parte de los (aparentemente) deslumbrantes amplificadores que ahora pueblan muchas tiendas online, deben algo de su éxito al padre de Icon Audio...
Vayamos ya con nuestro invitado, que es -nada menos- el amplificador integrado más alto de gama de su catálogo: el Stereo 60, que va ya por su tercera evolución o Mk3 (lo de los “Mk” es muy británico y le pega mucho a David, en su búsqueda de mejorar sus productos) es el más potente gracias a usar dos parejas de KT120 en la salida, y declara nada menos que 85W en modo ultralinear, que se quedan en unos también destacables 42W en modo triodo. El nombre procede de las anteriores versiones (y una alternativa de ésta) que usa KT88 en la salida, ocn las que se queda en 65 (antes60) Watios. La unidad que probamos, además, es la Signature, es decir, lleva unas válvulas mejores (origen Full Music) en la parte de entrada y desfasadora, y los condensadores de paso de señal de audio son todos Jensen de cobre y papel en aceite (su montaje es de las cosas que se hacen en Gran Bretaña, todo a mano claro). La versión normal está disponible por 2.338 euros, y mirando a presupuestos más ajustado en su catálogo hay varias opciones con menor potencia (usando válvulas EL34 y KT88 entre otras) que entran en un competido mercado.
Descripción
El embalaje deja adivinar un exquisito cuidado con el producto y eso es de agradecer: llega en dos cajas, una muy pesada que contiene el amplificador en sí protegido por espuma de alta densidad cortada a medida, y una segunda caja más ligera en la que viene la preciosa tapa en metacrilato que protegerá las válvulas (si no queremos dejarlas al aire), las válvulas en sí perfectamente etiquetadas en sus cajitas originales, el manual y un polímetro que usaremos siguiendo las instrucciones para regular el bias (corriente de polarización) de las válvulas de potencia, un buen detalle.
El complemento de válvulas de este amplificador es bastante original: la mayoría de estos diseños son de hace más de medio siglo, y la gracia está en cómo combina el diseñador sus características, y desde luego en la calidad de los elementos usados y su montaje. Aquí tenemos dos transformadores de salida muy dimensionados (comparados con los habituales en amplificadores de unos 40W de potencia por canal) que reciben las señales de alto voltaje de las dos parejas de válvulas de potencia KT120. En cada canal la señal habrá pasado por una 6SL7 (entrada) y una 6SN7 (desfasadora), ambas válvulas dobles triodos de base octal (ocho contactos) y mayor tamaño que las más habituales novales, más modernas y compactas (pero menos apreciadas por muchos aficionados y diseñadores). Entre estas últimas está la novena válvula del amplificador, una 0D3 reguladora: proporcionará alta tensión regulada sin estado sólido (buscando un sonido valvular más puro).
Las válvulas entregadas son excelentes: las KT120 eran Tung-Sol, la reguladora 0D3 una JAN y las otras todas Full Music como comlenté más arriba. Las instalaremos en sus zócalos (todos cerámicos) aunque no sin antes haber echado (en nuestro caso, ya saben lo curiosos que somos...) un buen vistazo al interior del aparato para valorar su construcción. Ésta es muy tradicional, la única placa de circuito impreso existente es la del circuito del mando a distancia (para el volumen, que usa un potenciómetro Alps motorizado) y temporizador de encendido, y lo demás es todo cableado directo, un buen trabajo de artesano con buenas tomas de tierra donde son necesarias para evitar ruidos. Los componentes son de buen nivel y en algunos casos sobresalientes, como los condensadores Jensen ya citados sin ir más lejos. Un aparato que nos dará años, incluso décadas, de servicio y que si alguna vez necesita un repaso es algo que podrá hacer cualquier técnico especializado, de ahí que éste, como otros aparatos de audio, realmente pueden llamarse inversión.
Las cuatro entradas posteriores van tres para el selector de fuente (CD, Tuner o Aux) y una para la selección directa (Tape), y la fuente seleccionada es enviada a una salida trasera de grabación, además de al potenciómetro de volumen. Esta solución es muy habitual en amplificadores integrados de válvulas, que realmente son una etapa con un sencillo previo pasivo (ese selector de fuentes más el potenciómetro). Aquí se va más lejos y se ofrece la posibilidad de usar también el integrado como etapa (con otro previo, o si se integra en un equipo de cine con un procesador de audiovídeo), por ejemplo conectando ese previo a la entrada Tape y usando el selector frontal para seleccionarla, dejando el volumen al máximo. Como en este uso la ganancia del previo más la del amplificador sería demasiado (y habría más ruidos) Icon Audio ha previsto reducir la ganancia con un interruptor trasero, cuya posición “baja sensibilidad” la reduce notablemente (lo hace añadiendo 10dB de retroalimentación negativa, una solución habitual).
Delante tenemos el selector de fuentes (más el de Tape), al centro el mando del volumen (controlable a distancia) y tres mandos más, a la izquierda uno giratorio que enciende el aparato, a la derecha del volumen uno que permite dejarlo en reposo y a su izquierda el que permite seleccionar entre el modo de salida Ultralineal o Triodo. El interruptor de Standby es muy útil: cuando encendemos el amplificador, llega corriente a los filamentos de las válvulas y un temporizador corta la señal en la salida durante un minuto. Pero la válvula central, que regula la alta tensión, está inactiva: de esta forma el amplificador se mantiene en temperatura de trabajo, las válvulas tienen los filamentos a punto, pero sin alta tensión presente éstos no se desgastan tanto. Digamos que podemos dejarlo así si lo usamos aunque sea esporádicamente a lo largo del día, o durante el fin de semana, apagándolo del todo sólo cuando no vayamos a usarlo por más de 24 horas.
Las cuatro válvulas de potencia (el amplificador permite usar cualquiera compatible: KT88 o 6550) vienen pre-ajustadas de fábrica (donde el amplificador ha sido probado previamente) pero las diferencias en alimentación (voltaje en enchufe) y el tiempo que haya pasado desde esa prueba pueden haber cambiado el punto de trabajo. Por eso el manual recomienda encarecidamente ajustar la corriente de polarización en cuanto se monte, para evitar que por algún motivo haya alguna válvula muy lejos de su punto óptimo de trabajo (lo que aparte no dar un sonido óptimo podría perjudicarla). Hay un potenciómetro para cada válvula y con el polímetro que viene (o uno que tuviéramos) bastará ajustarlos para que nos lea 330mV (el ajuste es bastante crítico por cierto, pequeños movimientos del potenciómetro varían mucho la lectura). Pasadas unas horas de funcionamiento y con el amplificador caliente convendrá repasar que todo siga en orden, en mi caso bastó un primer ajuste y se quedaron perfectamente estables en ese valor.
Prueba
Las KT120 son los tetrodos de potencia capaces de la mayor disipación de su familia, y su montaje en un amplificador en modo ultralineal, con una alimentación tan potenciada como en el Stereo 60 y con unos transformadores de salida tan bien dimensionados (¡así pesa el aparato más de 30 kg!) dan como resultado esa potencia espectacular de 85W declarados por canal que pueden llegar a prácticamente 100W en un canal de forma puntual, y las válvulas aún podrían llegar más lejos (no trabajan forzadas). El tamaño de los transformadores permite además anticipar una impedancia de salida baja, de forma que este integrado puede atreverse con cajas difíciles en ese sentido (con exigencias en corriente, aparte de potencia) como son mis B&W 802D, y de hecho durante unos días lo tuve en la sala donde están dichas cajas, en uso musical pero también con películas (es mi equipo de cine) y sin problema ni novedad, incluso en escenas animadas no se apreciaba falta de garra por parte del amplificador.
Pero el auténtico sitio y sentido de un amplicador como éste es un equipo estéreo de máxima calidad, así que pasada -y superada- este primera prueba de fuego lo trasladé (un peso pesado, por cierto) al sótano donde le esperaban mis monitores favoritos. Allí, e inicialmente en modo ultralineal (máxima potencia), enseguida se aprecia que estamos ante un aparato de muy alto nivel. Para empezar y en ambiente de total silencio no se aprecia ningún ruido del propio aparato (es habitual cierto sonido procedente de los transformadores) ni con el oído pegado, y en cuanto a ruido filtrado hacia los altavoces los tweeter apenas tenían un ligerísimo soplido (inaudible a más de 30 cm) y los woofer ningún zumbido. Sobresaliente y raro tratándose de un equipo con válvulas.
Y reproduciendo música esa nota se mantiene: es impresionante cómo tira de altavoces un aparato de válvulas de buena potencia, y cómo lo hace sin ninguna estridencia y manteniendo esa particular fluidez y suavidad a las que nos tienen acostumbrados la mayoría de aparatos con lámparas. Sin embargo aquí hay algo más, quizás por el diseño, quizás por las válvulas usadas, o -diría yo- en buena parte gracias a esos condensadores tan especiales, siempre existe una iluminación especialmente clara de la escena sonora: no es sólo el clásico velo levantado sobre la música sino algo más, como digo es como si tuviéramos más luz sobre los intérpretes y pudiéramos apreciar mejor sus inflexiones, sus movimientos, su respiración... Un hiperrealismo que no es excesivo, al contrario. ¿Qué nos espera en modo triodo?
Es momento de cambio. Normalmente, en otros amplificadores con esta posibilidad de selección, el modo triodo está limitado a escuchas a bajo nivel o con altavoces de alta sensibilidad, pues la escasa potencia disponible no da para más (rara vez más de 20W). Aquí este Icon Audio se desmarca de la competencia gracias a esa doble pareja de KT120 que ofrece más de 40W funcionando como triodos, perfecto para mis monitores y suficientes también incluso para las 802D y la mayoría de música que escucho (y al nivel que la escucho pues todavía siento mucho respeto por mis oídos).
Ahora, con la mitad de potencia, sí se aprecia un diferente acercamiento al mensaje musical: el sonido expansivo y dinámico lo es un poco menos, y las piezas más íntimas (solista con pocos acompañantes o música de cámara) conservan su dimensión aunque con los extremos de la escena sonora ligeramente menos desbordantes. La claridad y transparencia se mantiene pero el sonido es ligeramente más cálido, en grabaciones con voces demasiado comprimidas o cercanas el micrófono cuesta más llegar a ese punto desagradable. Es difícil decidir por un modo, en ese equipo (monitores estéreo) posiblemente si tuviera que elegir me quedaría con éste (triodo) pero... la buena noticia es que tenemos los dos con sólo darle al interruptor (pasando previamente a stand-by para evitar posibles daños, cuidado).
Conclusión
Pesado, de aspecto algo peculiar tan oscuro y con la placa de cobre o la cubierta protectora en metacrilato, el caso es que quienes han visto el Icon Audio en casa han quedado enamorados de él, y aquellos que además han escuchado su música enseguida me preguntaban precio y más referencias. No es de los más asequibles del fabricante británico, al contrario, pero su relación prestaciones/precio no es peor que la de sus hermanos menores, muchos de ellos considerados auténticas gangas en sus respectivos segmentos. Además su notable potencia, y las opciones de conectividad, le permiten presidir un equipo en el que se combine a la perfección la escucha musical en estéreo con el cine en casa. Muy recomendable.
Nos gusta
-Sonido de alto nivel: transparente, suave, y potente para mover altavoces difíciles.
-Válvulas de larga vida y calentamiento rápido gracias al modo “standby”.
-Buena relación calidad/precio.
-Mando a distancia para el volumen.
-Silencio de funcionamiento.
-Excelente empaquetado y presentación (incluye polímetro para ajustes).
Puede mejorar
-Pudiendo seleccionar fuentes y “modo” desde el mando a distancia.
-Con una salida de previo (para usarlo con un subwoofer).
¿Integrado o etapa? Polivalente...
Una prueba que tenía pendiente desde que vi el interruptor trasero, el que modifica la sensibilidad a base de cambiar la cantidad de realimentación negativa que se inyecta en el circuito, era ver cóomo afectaba al sonido. Recordemos que se usan 4dB totales solamente en modo alta sensibilidad o integrado, y 14dB en modo baja sensibilidad o etapa, una diferencia suficientemente significativa como para tener repercusión en el sonido. La diferencia de ganancia obliga, como en el caso de las pruebas comparativa entre el modo ultralineal y el triodo, una de dos, a medir con precisión nuestro nivel de escucha usando un tono y polímetro si pretendemos detectar los cambios a corto plazo (el cambio de volumen nos engañaría de otro modo), o a hacer pruebas durante varios días para hacernos al nuevo sonido.
Soy más partidario de lo primero que de lo segundo, por precisión y porque siempre, después, se está a tiempo de seguir escuchando en un modo u otro durante varios días (y sin embargo, si no hacemos las pruebas midiendo, siempre nos quedaría la duda de qué apreciaríamos). Las diferencias, volumen aparte (cambia notablemente la ganancia, es decir, hay que subir mucho el volumen al reducir la sensibilidad para mantener un nivel de escucha similar), son sutiles pero están en línea con lo que he probado en otros aparatos de válvulas (previos o integrados) cuando modificamos la realimentación: con menos NFB (negative feedback, realimentación en inglés) el sonido gana cierta viveza, es como más efervescente, las fuentes sonoras parecen brillar y respirar más, la microdinámica es mejor y el sonido es más expansivo. Un ejemplo para que lo vean claro: con una grabación monoaural, en la que en principio no habrá ningún efecto del estéreo y la imagen sonora deberá estar fijamente anclada entre los dos altavoces, con el Icon Audio en modo integrado suena de esa forma, pero esa fuente sonora central parece tener más dimensiones que cuando cambiamos al modo etapa (más realimentación). Ahí los sonidos parecen concentrarse en un único punto y con lo que escuchaba sonada mucho más artificial: Oistrakh interpretando conciertos para violín y orquestra sonaba mucho más realista con menos realimentación (modo alta sensibilidad) gracias a esa mayor expansión del sonido, parecía menos mono, menos apretado con la orquestra...
A cambio, en modo etapa o baja sensibilidad los graves parecen más definidos y precisos, la escena sonora estéreo mejor delineada (más precisa pero con menos aire alrededor de instrumentos), y tal vez sería una buena elección para usar con películas de acción... que es para lo que está previsto, a fin de cuentas, si usamos este integrado como etapa con un procesador de audiovídeo. Así también es más fácil el uso: conexión al previo o receptor de AV, interruptor en baja y volumen a tope.
Icon Audio Stereo 60 Mk3 Signature, Exquisito
Ficha técnica
Distribuye: AV INTEGRA 93 464 15 00
Potencia máxima de salida: 85W por canal RMS en modo Ultralineal (42W por canal en modo Triodo) sobre 8 ohm. Distorsión harmónica total: inferior a 0'2%. Consumo eléctrico máximo 500W. Factor de amortiguación (DF) 13 para 8ohm en modo Triodo. Relación señal/ruido 97dB y respuesta en frecuencia 20Hz (-0'2dB) a 55kHz (-3dB). Sensibilidad para potencia máxima: 300mV (950mV en posición “Baja Sensibilidad”). Realimentación negativa (NFB): 4db (14dB en posición “Baja Sensibilidad). Válvulas: 0D3 (reguladora), 6SL7 (pareja de entrada), 6SN7 (pareja de splitter), KT120 (una pareja por canal de potencia). Conectividad: 3 entradas RCA (CD, Tuner, Aux) más 1 entrada directa (Tape) y 1 salida de grabación (pasiva). Mando a distancia para volumen y mute. Salidas de cable o banana 4mm para altavoces principales, conexiones para 8 o 4 Ohm de impedancia. Dimensiones (An x Al x Prof) 440 x 230 x 430 mm. Peso 35 kg.
Precio: 2975 €
