Apple iTV, Algo más de media manzana
UNA RED 802.11n
- Todo tu iTunes en tu televisor. Y con una calidad de imagen y sonido perfecta.
- Precio: 289 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Steve Jobs puede estar de enhorabuena al comprobar que su 3% de cuota de mercado (en lo que a ordenadores personales se refiere) corresponde, básicamente, a aficionados acérrimos a la marca de la manzanita. Sus lanzamientos suelen sorprender a más de uno, como hemos podido comprobar recientemente con su futurístico iPhone. Hizo lo mismo años atrás con el iPod y, de hecho, en la mayoría de los casos sucede siempre lo mismo. Incluso es capaz de convertir una simple presentación de un producto en todo un espectáculo mediático. En estas coordenadas debo introducir al Apple TV, un dispositivo audiovisual que, sobre el papel, aspiraba a muchísimo. Un “invento” nada revolucionario vistas las numerosas y variadas opciones presentes en el mercado, pero se trata de un producto Apple.
De hecho, la firma ya presentó, a mediados de los noventa, el Apple Interactive Television Box, un dispositivo similar al actual Apple TV que cayó en el olvido apenas presentado, pero que mostraba ya algunas de las características únicas que incluye el Apple TV.
¿Qué es el Apple TV? Básicamente es un dispositivo que enlaza los contenidos audiovisuales que tenemos en nuestro ordenador con el televisor y el equipo de A/V de nuestro salón (o cualquier otro espacio). La conexión se realiza por Ethernet o vía inalámbrica, gracias a la inclusión de un receptor WiFi en su norma 802.11n (superior en velocidad de transmisión a la actual versión g) y puede hacerlo en casi cualquier tipo de red actual. Para la conexión al televisor y otros equipos dispone de salidas de vídeo por componentes y HDMI (entre otras); todo un acierto. La salida de vídeo mediante HDMI se negocia con el televisor, permitiéndose una resolución de hasta 1.080 líneas en entrelazado. La unidad es de diseño estilizado, con el típico look de Apple. A diferencia de otros productos de la firma, éste incluye un cristal en su parte superior que lo hace, bajo mi juicio, bastante más atractivo.
En su interior podemos encontrar, en lo básico, un procesador Intel y un, para mí, reducido disco duro de 40 GB.
El sistema sólo puede funcionar asociado al archiconocido software iTunes de Apple, que puede instalarse en un Mac o en un PC. La asociación entre el Apple TV y el programa es bien sencilla ya que, de hecho, no hace falta ningún tipo de conocimiento informático. Más bien al contrario. Los usuarios de Mac ya saben lo fácil que los chavales de Jobs nos lo ponen, incluso con los equipos más sofisticados.
SÓLO iTUNES
No sé si se hizo expresamente o no, pero después de pasarme largas horas “jugando” con este equipo, el titular que se expone en la tienda electrónica de la compañía resume muy bien este banco de pruebas: “si está en iTunes, está en tu televisión”. Pero sólo en iTunes. Lo que puede parecer una simple frase, de hecho, es toda una declaración de pros y contras. Por un lado, la elección del iTunes como programa de gestión facilita al usuario manejar con mucha solvencia los contenidos A/V de su ordenador, sobre todo si ya es usuario de dicho programa. Amén de que el iTunes es un software que apenas consume recursos (todavía menos si utilizamos un Mac); con poco tiempo uno aprende sus funciones básicas.
El iTunes es compatible con un amplio elenco de formatos audiovisuales, casi con la mayoría de los de audio pero con muy pocos si hablamos de vídeo. En lo que a fotografías se refiere, ninguna objeción remarcable.
La utilización del Apple TV también resulta tremendamente intuitiva. Su menú en pantalla está muy bien organizado y resulta hasta atractivo. Conectado a un televisor de plasma de 42” de alta definición, se nota que los de Apple se han esmerado en conseguir una muy buena imagen en pantalla, cuidando todos los detalles. Por ejemplo, observando las fotografías en JPEG almacenadas en el Apple TV, se nota la excelente calidad de imagen (escalado y procesado) que el aparato ofrece. El equipo permite varios ajustes de transición entre imágenes, así como la posibilidad de configurar aspectos como el tiempo de cada diapositiva, la música de fondo, etc.
En cuanto a audio, más de lo mismo. Los defectos son poquísimos, por no decir nulos. Todo lo bien que se pueda escuchar un tema musical en el ordenador será como suene en el Apple TV. Éste incluye una salida de audio digital óptica EIAJ-TosLink, por lo que puede ser conectado a cualquier receptor de A/V o amplificador compatible. Pero ¿qué pasa con el vídeo? La verdad es que la calidad sigue siendo sublime. Lo pude comprobar con una serie de podcasts de tráileres en alta definición descargados desde Internet (vía iTunes). La calidad de la señal es muy buena, dejando libre de artefactos la señal en pantalla. Evidentemente, ningún problema en el flujo de la señal.
El motivo de tal fluidez es el secreto del Apple TV: su disco duro. El iTunes se sincroniza con el Apple TV de manera bastante transparente. A medida que vamos ampliando con contenidos el iTunes, éste va enviando los archivos al disco duro del Apple TV. Así, cuando queremos disfrutar de ellos es muy posible que el Apple TV no tenga que demandar una transferencia de archivos, sino, simplemente leerlos de manera local. Por eso criticaba, en cierta manera, los 40 GB del disco duro del Apple TV, puesto que rápidamente se nos puede quedar pequeño. Sobre todo si queremos utilizarlo para ver películas. Y es en este momento en el que encontramos el talón de Aquiles de este producto. El iTunes está muy limitado en cuanto a formatos de vídeo que le son compatibles. De hecho acepta formatos H.264 (encriptados o no), que son los que ofrece en su tienda electrónica; el MPEG-4 (con relaciones de hasta 3 MB/s, codificación con perfil “simple” y audio en formato AAC-LC a 160 kbps, con una resolución máxima de 720 x 432 píxeles a 30 fps). Cualquier otro tipo de vídeo no será reproducido en el Apple TV. Esto implica, por ejemplo, no poder reproducir cualquier secuencia de vídeo descargada de Internet o codificada en otro formato no compatible. Adiós a su compatibilidad DivX o XviD, que suele ser el motivo de compra principal de este tipo de aparatos. He aquí el trocito de manzana que nos falta. Hay algunos métodos para conseguir tal compatibilidad, aunque pocos al alcance del usuario iniciado. Por ejemplo, debe tenerse el QuickTime PRO, que permite codificar a M4V (H.264), aunque esta tarea toma su tiempo. Para una película convencional el sistema requiere de algo más de 1 h de tiempo.
Para mejorar la capacidad del disco duro, el iTunes gestiona el orden en que se envían los archivos. Cuando hace falta capacidad, elimina, por ejemplo, alguna película vista o fotografías. Claro está que también permite la reproducción de contenidos via streaming, aunque para ello el ancho de banda disponible no suele ser suficiente para según qué archivos. Eso sí, e insisto de nuevo, la capacidad de procesado del Apple TV permite que incluso algunos vídeos de calidad dudosa sean reproducidos con bastante calidad en nuestro televisor.
EN CONCLUSIÓN
Si uno es usuario del iTunes (por que tiene un iPod, por ejemplo) y quiere seguir disfrutando de él pero viendo contenidos de audio, vídeo y foto en su televisor, no creo que haya nada mejor que el Apple TV. Sencillo, intuitivo y tremendamente correcto. Pero si se busca “algo más”, que tenga en cuenta la anterior sentencia, puesto que el objetivo de este aparato (y que cumple de sobras) sólo implica el uso del iTunes. Como dice la marca: si está en iTunes, está en el TV.
Apple España.
El Apple TV no ha sido diseñado para llevar en general los contenidos del ordenador al TV, sino que su objetivo es más concreto y específico: llevar los contenidos del iTunes al salón. Y hacerlo, además, de una manera extraordinariamente fácil y al alcance de todo el mundo. Éstas han sido algunas de las claves fundamentales del éxito del iPod y, también, el foco de Apple TV.
UNA RED 802.11n
Recientemente hablé de esta nueva versión 802.11, comúnmente conocida como WiFi. La versión n permite mayores velocidades de transmisión sin necesidad de cables. Para probar el flujo inalámbricamente, los de Apple nos cedieron su nueva estación base AirPort Extreme (169 euros). Fácil de configurar y de estética muy moderna (en la línea del Mac Mini), representa la posibilidad de conectar sin cables equipos a una velocidad 2,5 veces superior al estándar 802.11g y, además, con el doble de alcance.
Apple iTV, Algo más de media manzana
Ficha técnica
PROCESADOR Intel. DISCO DURO 40 GB. CONECTIVIDAD HDMI, vídeo por componentes, audio analógico, EIAJ-TosLink, Ethernet 10/100 Base-T, USB 2.0, 802.11n, IR. FORMATOS COMPATIBLES Vídeo H.264, MPEG-4. Audio AAC, MP3, Apple Lossless, AIFF y WAV. Fotografías JPEG, BMP, GIF, TIFF y PNG.
DIMENSIONES 197 x 197 x 28 mm. PESO 1 kg.
DISTRIBUYE Apple España (www.apple.com/es)
Precio: 289 €
