Faroudja DVP1080, Faroudja by Meridian
LA FALTA DE UNA BUENA CONECTIVIDAD
- Faroudja nos acerca todavía más al límite de la perfección del cine en casa con este
procesador de vídeo.
- Precio: 6500 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
A mediados del año pasado Meridian anunció que empezaba una importante y muy interesante colaboración con Genesis Microchip Inc., el fabricante americano cuyo anterior nombre era Faroudja. Genesis y Meridian se pusieron de acuerdo para que el segundo fabricase y comercializase a nivel mundial la gama de productos de consumo Faroudja. Genesis seguiría diseñando y suministrando chips de vídeo que se incorporan en una amplia gama de productos de terceros fabricantes.
Los primeros productos Faroudja que se presentaron tras este acuerdo han sido el procesador de vídeo DVP-1080 que aquí traemos y los proyectores de vídeo DILA1080 y DILA788, ambos con el mencionado procesador de vídeo.
Muchos conocemos el DCDi de Faroudja/Genesis, pero nuestro invitado va mucho más allá. Los fabricantes de visualizadores no pueden permitirse el lujo, en la mayoría de casos, de equipar sus productos con procesados de vídeo de altas prestaciones aunque, paradójicamente, empiezan a ser más comunes los televisores y proyectores a 1.080 líneas. En un mercado donde la alta definición apenas existe, incluso el mejor proyector 720p necesita de un procesador de vídeo que sea capaz de mejorar las señales SD a la resolución nativa del aparato. Aunque éstos vengan con su propio sistema, vale la pena tener en cuenta algunas propuestas externas. En su momento vimos el DVDo, y hoy toca esta atractiva propuesta de Faroudja. Y digo atractiva porque es de los pocos que permite el desentrelazado de señales 1.080i con adaptación del movimiento, por ejemplo.
De aspecto y tamaño compacto, en su panel frontal encontramos sólo un pequeño visualizador, un LED de encendido y el receptor IR para el mando a distancia. Sin ningún otro texto aparte del logo de la marca (Faroudja). Gracias a su ancho de 19”, tienen sentido las dos piezas que permitirán instalar a nuestro invitado en un rack. En el panel posterior encontramos las conexiones de entrada y salida que, bajo mi punto de vista, resultan muy justas. En la sección de entrada encontramos una de vídeo compuesto (BNC), S-Video (mini-DIN 4p) y una de vídeo por componentes (4 x BNC), ésta última compatible con señales Y/Pb/Pr y con la mayoría de formatos conocidos (hasta 1.080i) o por RGB con sincronismo en la señal verde o independiente. En el dominio digital encontramos una única entrada DVI (HDCP), compatible para DVI-Video y DVI-PC. Una de las limitaciones existentes con esta entrada es que no procesa las señales Y/Pb/Pr (que sí aceptan el estándar DVI/HDMI). En cuanto a salidas tenemos una de vídeo en componentes Y/Pb/Pr o RGBHV y RGB digital vía DVI. Curiosamente es posible sacar a la vez la señal RGB en analógico y digital, pero no así cuando utilizamos la salida Y/Pb/Pr. Se completa este capítulo con dos trigger de 12 V, una entrada para IR externo y un puerto RS-232.
AJUSTES
Como procesador de vídeo permite la conversión de cualquier tipo de señal de entrada estandarizada a los formatos NTSC de 540p, 600p, 720p, 768p, 788p, 960p, 1.024p, 1.050 y 1.080p. En PAL, que es el que más utilizaremos, soporta el 576p (50 y 100 Hz), 720p, 768p (50 y 100 Hz) y 1.080p.
Hay dos menús diferenciados, el Setup y otro OSD (menú en pantalla). Al primero sólo se accede desde el panel LCD frontal y nos sirve para configurar el formato de vídeo de salida, el tipo de salida (digital y/o analógico), relación de aspecto, nivel de negros IRE, tipo de señales de entrada, la sección de desentrelazado, etc. Una vez ajustado podremos acceder al menú en pantalla que incluye más parámetros, y del que destaco las memorias que podemos definir incorporando los ajustes de la sección Setup. Las opciones disponibles son muchas, contando con las básicas como brillo, contraste, relación de aspecto, etc., hasta opciones más complejas como el ajuste de detalle (para la señal de luminancia), el nivel de vídeo para la máscara o la selección de hasta 15 señales de prueba (aunque se generan después de los ajustes de imagen).
Además del bien conocido DCDi de Faroudja (el desentrelazador más popular para señales de definición estándar) nuestro invitado permite otros desentrelazados, preparados para señales de mayor definición, como el desentrelazador para 1.080i con adaptación de movimiento o el más preciso para señales cinematográficas. De hecho, es lógico pensar que Faroudja ha invertido muchos recursos para que las mejores señales en 1.080i consigan la mejor reproducción a 1.080p, puesto que tiene como socio un proyector D-ILA de 1.080p.
A PRUEBA
No tuve la suerte de poder probar este procesador de vídeo con un proyector a la altura, es decir, 1.080p nativo. Pero sí aproveché el Projectiondesign Action Model Two que analicé en el número anterior y el televisor de plasma JVC PD-42X60BU, utilizando como fuente un DV7600 de Marantz, sin que éste realizara, evidentemente, ningún escalado o desentrelazado. Con el proyector los resultados son magníficos. Empe-zando, por ejemplo, con la secuencia del despegue de la lanzadera espacial del DVE uno se da cuenta de que los errores son mínimos, por no decir inexistentes. No aparece ni un artefacto en el escalado de la imagen ni en horizontal (en caso contrario sería un desastre) pero tampoco en vertical. Cuando los colores están contrastados y hay movimiento tampoco aprecié que en los límites los colores se sobrepusieran.
En escenas oscuras, tirando otra vez de Batman Begins, la sensación de profundidad de los negros es mayor, sin que los blancos se pierdan (queden grisáceos). Nuestro invitado puede conseguir un plus en dinámica muy apreciado entre los aficionados exigentes al cine en casa. Conectado al JVC la verdad es que nuestro invitado era demasiado, pero no por ello los resultados fueron menores. Al contrario. Seguía manteniendo bien la perfección en el perfilado de los objetos, sin que sus bordes compartieran color con el fondo o apareciesen dentados aunque fuese levemente. Buena corrección en los colores y perfecto mantenimiento de la escala de grises.
La llegada de los visualizadores True HD (es decir, de 1.080 líneas de resolución) hace exigente el procesado de la señal de vídeo. Mientras que los fabricantes irán instalando correctos circuitos a sus proyectores True HD (en aras de mantener a raya el precio), los procesadores de vídeo como el que aquí hemos analizado se convierten en un aliado casi indiscutible cuando se desea la máxima calidad posible de vídeo en pantalla. El precio que hay que pagar, eso sí, es alto.
LA FALTA DE UNA BUENA CONECTIVIDAD
Las altas prestaciones de este procesador de Faroudja quizá deberían ir complementadas con un cierto mayor mimo en la parte de entradas de vídeo. No aspiro a que el aparato, además, sea un perfecto conmutador, pero sí que permitiese un mayor abanico de entradas, aunque fuese doblando las más básicas. La ausencia de la conexión HDMI tampoco la entiendo, porque como mínimo aquí en Europa parece ser que es esta interfaz la que está ganando terreno en los reproductores de DVD-Video.
Otro aspecto que hay que tener en cuenta es el uso de los conectores BNC, muy poco habituales en nuestro mercado (pero sí en el americano). Pese a que ofrecen una calidad a largo plazo superior al cinch o RCA, no es común tener en casa o encontrar en muchas tiendas este tipo de adaptadores. Quizá Meridian debería tener en cuenta este aspecto, al menos para el mercado europeo. Aunque es fácil olvidarse de ello una vez se contrasta la alta calidad de los resultados que se consiguen.
Faroudja DVP1080, Faroudja by Meridian
Ficha técnica
Entradas: Compatibles NTSC/PAL. Vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes a 480i/p, 720p, 1.080i. RGB a 480i/p, 720p, 1.080i. HD/PC Pass-Thru. DVI-I. Salidas: RGBHV, H&V Sync, Y/Pb/Pr, RGsB, DVI-I (HDCP). Consumo: 35 W.
Distribuye: Chemison (933395054)
Precio: 6500 €
