Cajas tipo satélite

Tangent Prestige, diseño y mucho más

DOS VÍAS Y MEDIA

  • Valorable el esfuerzo de Tangent por crear unas cajas de gama alta dentro de su sector. No cabe calificar de forma más clara a las Prestige: objetivo conseguido.
  • Precio: 3999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

La firma danesa Tangent tiene una amplísima serie de productos que arrancan desde sus populares radios de sobremesa, incluyen componentes separados de audio (con un receptor A/V) y una completa gama de cajas acústicas. Por estas páginas ya ha pasado la EVO 45, que causó una grata impresión al que suscribe estas líneas. Básicamente, y como ya se comentó en aquel Laboratorio, Tangent trata de cuidar el diseño hasta el extremo, algo muy nórdico, manteniendo una ajustada relación entre calidad y precio. Son equipos muy asequibles para el mercado, vamos a llamarlo medio. Sin embargo, a la firma danesa le faltaban unas cajas que pudieran competir en un segmento superior, dirigidas a un público más exigente, que no tenga tantos miramientos en el aspecto económico. Pues bien, si le quedaba un segmento por cubrir, ya está hecho. Las elegidas, como no podía ser de otra manera sabiendo sus intenciones, se llaman Prestige.

DISEÑO

Todo en ellas está cuidado al detalle. Pero, por encima de todo, la marca danesa ha querido dejar claro que son unas cajas al más puro estilo Tangent. Líneas elegantes, impecable diseño hasta en los aspectos más nimios y un acabado en blanco lacado de gran belleza. Al desembalarlas, encontramos un brevísimo manual de apenas dos páginas únicamente en perfecto inglés. También podemos ver una pareja de guantes para no ensuciar las bellísimas Prestige. Centrándonos en la propia caja, llama poderosamente la atención el pie de las mismas. Es un soporte circular de aluminio de grandes dimensiones, para mantener el equilibrio. De esta manera, se evita el contacto directo de las cajas con el suelo, aunque aumenta considerablemente el peso de las cajas. Sobre ese pie encontramos un diseño curvilíneo y estilizado que se va ensanchando, evita las líneas paralelas, para terminar con un pequeño detalle en negro con la forma del tweeter. El material del gabinete es fundamentalmente MDF (Fibra de Densidad Media) de 20 mm de grosor, lo que también colabora a incrementar los kilos, que se va a la respetable cifra de 31 por unidad. Creo que las imágenes hablan por sí mismas. Todo el conjunto ofrece un aspecto algo etéreo y ligero, muy agradable. Un trabajo de construcción excelente.

DISPOSICIÓN

En lo que se refiere a su disposición, son unas cajas de dos vías y media, con un puerto bass- reflex trasero. Los dos altavoces de medios/graves son de 6,5” y fueron fabricados en cono de fibra específicamente para ellas. El de agudos procede de la prestigiosa ScanSpeak, y es uno de sus modelos más celebrados, concretamente el Illuminator 3004, con el conocido sistema ACM (Air Circ Magnet), para favorecer la nitidez y claridad del espectro más alto. En la parte posterior, encontramos un puerto bass-reflex de un tamaño razonable para unas cajas de estas dimensiones y los bornes. Están chapados en oro y son de buena calidad. Llama la atención su disposición vertical, con dos puentes curvilíneos que debemos emplear para trabajar con cable sencillo. Permiten bananas y spades, además de cable pelado, lógicamente.

La conexión interna de los transductores Tangent emplea un crossover que se ha bautizado como “Time coherent”. Este sistema genera un pequeño retraso en la señal del tweeter a través de un enlace RC para garantizar que todas las ondas sonoras de los distintos transductores lleguen simultáneamente al oyente. La frecuencia de corte está situada en los 2.900 Hz.

UBICACIÓN E INSTALACIÓN

Resultan sencillas de situar y podemos disfrutar de un buen sonido con cierta facilidad, respetando siempre los criterios habituales sobre separación de canales y distancia respecto a las paredes. Pero no tienen un punto de escucha crítico. Incluso me atrevería a afirmar que una de sus grandes virtudes es su versatilidad respecto a la sala, tanto en dimensiones como en ubicación. En nuestro caso, las conectamos con un amplificador integrado Vincent SV234, que, con una potencia de 200w por canal a 8 Ohm, está preparado para dar de comer a nuestras invitadas hasta hartarse de watios. Como fuente digital, empleamos un Marantz CD 6003. El cableado corrió a cargo de Van den Hul.

A PRUEBA

Para ir calentando, probé una de mis últimas adquisiciones: una edición limitada de la remasterización que se hizo en 2007 de la banda sonora de The last valley compuesta y dirigida por el genial John Barry. Es una película ambientada en la Edad Media, así que encontramos una dinámica muy fuerte, unos coros muy potentes, una presencia casi constante de metales y percusión e incluso en ocasiones instrumentos de época. Las Prestige me sorprendieron gratamente, por su rapidez y por la viveza de su respuesta. También resultó destacable la amplitud de la escena sonora, llenando con facilidad los más de 30 m2 de la sala. Tal vez, eché en falta una mayor presencia de tonos graves. Estaban, pero muy matizados. También mostraron una dulzura muy agradable en los pasajes más líricos, como en el corte que cierra el disco Death of the captain. No obstante, empezar a probar unas cajas por la dinámica puede sonar a nuestros lectores a emboscada. Y lo es. Pero también es la forma más rápida de ponerlas a punto, y hay que admitir que las Prestige lo resistieron perfectamente.

Continúo con piezas más cómodas, como el CD Preisner Music de Zbigniew Presiner, grabado en una catedral excavada en una antigua mina de sal en Cracovia, que proporciona una acústica muy particular. El tango de la maravillosa Tres colores: Blanco de Krzystof Kieslowsky se muestra musical, detallado, nítido y, por encima de todo, limpio. El solo de violín con el que arranca la pieza está perfectamente localizado en el centro de la escena sonora y su sonido resulta muy natural, lo que hace que valore especialmente los agudos de las cajas. Magnífico trabajo el de ScanSpeak, que sigue ofreciendo motivos para mantener su prestigio. En este mismo CD, probamos la pieza de La doble vida de Verónica, en la que Preisner trabajó bajo el seudónimo de un supuesto compositor barroco flamenco llamado Van den Budenmayer (hecho éste que aún sigue generando cierta controversia sobre la existencia real de dicho compositor). Dicha pieza comienza con un solo de soprano en crescendo, que culmina con la entrada del coro acompañando éste y finaliza en un tutti de gran impacto. Las Prestige bordan la voz femenina, se defienden bien en el crescendo y definitivamente sufren, pero alcanzan el tutti.

Dadas las excelentes sensaciones que me dejó la voz, continué con una cantante que aconsejo a todos los lectores: Melody Gardot. Una voz bellísima, de amplio registro, apenas unos arreglos instrumentales y naturalidad a raudales. Aquí las cajas alcanzaron sus más altas cotas. Transparencia, delicadeza y nitidez fueron sus señas de identidad. Escuché el CD entero, de casi una hora de duración, sin darme cuenta. Fantástico el rendimiento de las Tangent, cuyos tonos graves, precisos y suaves (tal vez demasiado suaves para algunos aficionados) encajan a la perfección en este tipo de música.

CINE

Por último, quise probarlas escuchando cine en estéreo, para lo que empleé un Oppo DV980H. La película elegida fue X-Men, ya algo antigua, para la velocidad de vértigo del sector, pero con una secuencia inicial muy apropiada para este tipo de análisis. Botas militares, intensa lluvia y un infantil Magneto destrozando una valla metálica. Lo cierto es que dada la ligereza de la audición anterior, la contundencia que ofrecieron aquí me sorprendió muy gratamente. La pegada que me había costado encontrar en riguroso estéreo apareció aquí cómo y dónde tenía que hacerlo. Los diálogos se escuchaban nítidos y la banda sonora, clara y limpia. El conjunto entero resultaba compacto, completo. Superior a algunas cajas para las que el cine deja la sensación de “falta algo”. Eso hizo que a las virtudes ya comentadas haya que añadir la versatilidad para cualquier género (ya que para cualquier entorno, ya lo habían demostrado).

CONCLUSIÓN

Valorable el esfuerzo de Tangent por crear unas cajas de gama alta dentro de su sector. No cabe calificar de forma más clara a las Tangent Prestige: objetivo conseguido. Diseño, calidad y una buena (aunque no excelente, como en otros modelos del mismo fabricante) relación entre calidad y precio. Y es que en estos niveles la competencia es muy fuerte.

NOS GUSTA

- Los tonos medios y agudos son muy musicales y ofrecen un gran rendimiento.

- Diseño atractivo apto para cualquier estancia.

- Versatilidad para música o cine.

MEJORABLE

- Respuesta en graves en estéreo musical.


DOS VÍAS Y MEDIA

Básicamente, en una disposición de dos vías y media, dos de los altavoces comparten el trabajo de transducción de graves hasta llegar a un cierto umbral en el que sólo uno de ellos realiza esta función. En el caso de nuestras invitadas, para el tweeter se emplea un filtro de tercer orden, mientras que el woofer superior está emparejado al amplificador con un filtro de primer orden (un inductor). El otro altavoz de graves está conectado a través de otro inductor, ocupándose de las frecuencias de corte más bajas. Dicho corte está situado en 2.900 Hz. Y en este caso, como sucede en todas las cajas con esta disposición, la calidad del filtro divisor es un punto crítico de la construcción, aunque en esta ocasión, Tangent lo ha resuelto perfectamente.

Tangent Prestige, diseño y mucho más

Ficha técnica

SISTEMA Bass-reflex dos vías y media. ALTAVOZ AGUDOS 26 mm Scanspeak Iluminator D3004. ALTAVOCES GRAVES 2 x 165 mm. AMPLIFICACIÓN RECOMENDADA 20-200W. IMPEDANCIA 4-8 Ohm. SENSIBILIDAD 89 dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 29 – 33.000 Hz. DIMENSIONES 1250 x 215 x 300 mm. PESO 31 kg. DISTRIBUYE Reydis (951441010).

Precio: 3999 €