Cajas tipo satélite

Martin Logan Source, Fuente de perfección

UN MODELO HÍBRIDO

  • Unas cajas sobre las que hay que experimentar mucho antes de dar su ubicación por buena.
  • Precio: 2670 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

Cuando recibimos las Source de Martin Logan, y nada más desembalarlas, nos quedamos mirando con una duda: ¿son bonitas? ¿son poco estéticas? Después de estar unos minutos pensando, llegamos a la conclusión de que son, simple y llanamente, espectaculares, como uno de esos coches que sólo por su estética hace que te quedes mirando, aun sin saber si te gusta o no. Esa es la impresión que nos dejó.

Desde luego el diseño resulta atrevido, y extremadamente original. No voy a detallar mucho más sobre la imagen, dado que las fotografías que acompañan este artículo van a ayudar al lector mucho más que mis descripciones.

Entrando ya en aspectos puramente técnicos, las Source destacan por ser unas cajas hibridas electrostáticas y electrodinámicas. Es un sistema ya contrastado por Martin Logan con fortuna en su serie ESL. Cargan un panel electrostático de 710 mm de aluminio de alta resistencia, hecho a medida para la marca que lidera Gayle Martin Sanders. El conjunto de los componentes de las Source, nos revela una larga lista de patentes, lo que acredita el formidable trabajo de investigación que hay tras las cajas. Además, incorpora la tecnología Air Frame, en origen desarrollada para las Summit, cajas de referencia de Martin Logan.

La idea que nos deja es la aplicación de las tecnologías que tan excelente resultado han ofrecido en la serie Summit (y en menor medida, en su hermano pequeño, las Vantage), aplicadas a un modelo algo inferior en tamaño, y con un precio más ajustado, con alguna innovación.

Pero el alma de las Summit siempre está presente, a través de su estructura curvilínea CLS (Curvilinear Line Source), sus estatores ESL y el Vacuum Bonding (adhesivo empleado en la industria aeroespacial) para estabilizar el diafragma. También carga el filtro divisor de frecuencias Votjko, como sus hermanos mayores. La principal diferencia estriba en el panel electrostático CLS de nueva generación: el material empleado es PET (polietileno teratilato) ultraligero en el diafragma para una conducción más precisa.

Una vez detalladas las aplicaciones técnicas, algo que nos parecía singularmente importante en unas cajas como estas, vamos a centrarnos ya en el banco de pruebas.

El desembalaje es una labor ardua. Los 25 kg de las cajas ya nos hacían prever que no iba a ser sencillo, pero con un poco de paciencia, todo se consigue. Incluye, además de las propias cajas, el soporte de pie para la orientación de escucha, la conexión DC para las cajas y las puntas de desacoplo (4 por caja). Además. cada una de las cajas incluye manual del usuario por separado.

La instalación es sencilla: los bornes, terminados en oro, son de una excelente calidad, y la conexión DC es de gran robustez, por lo que todo resultó fácil. Eso sí, para los futuros poseedores, es importante tener en cuenta que en su regleta necesitarán disponer de dos enchufes libres para las cajas.

Ahora viene otra parte singularmente complicada para nuestra prueba, y es la elección de la electrónica para acompañar a nuestro invitado. Martin Logan nos indica una potencia de 200 vatios por canal, para lo que necesitamos una amplificación mínima de 100 W, pero sabemos de las exigencias de la Martin Logan, y no podemos arriesgar. Para ello utilizamos el receptor A/V de Onkyo TX-NR905, que obtuvo nuestra máxima calificación en el número de abril, acompañado de un transporte más “audiófilo”: El reproductor CD Arcam DIVA 192, todo ello acompañado de un cableado para altavoces Jamo Audio Grade. El Onkyo ya nos había demostrado su enorme capacidad para mover incluso cajas muy complicadas, y los cables y el reproductor de CD nos garantizaban una gran fidelidad a la señal.

A PRUEBA

Una vez realizadas todas las conexiones, comenzamos con la audición. Nuestros lectores ya conocen nuestro protocolo, y siempre empezamos con una grabación de referencia de jazz. En esta ocasión, nos decidimos por el Rhapsody in Blue de Michel Camilo para Telarc. Es una grabación muy útil para pruebas, pues además de ofrecer una espléndida calidad, nos permite, por un lado, disfrutar de todos los matices del jazz y, por otro, calibrar algunos “tuttis” orquestales. La primera impresión fue clara: precisión extrema, y exigencia máxima, en cualquier aspecto.

En todas nuestras pruebas con Martin Logan, hemos tenido la misma disyuntiva: el punto de escucha es crítico. Debemos admitir que la marca es consciente de esa exigencia, y pone todos los medios a su alcance para facilitarnos las cosas: una base móvil para buscar al ángulo adecuado de las cajas y puntas de desacoplo para trabajar los ángulos sobre cualquier superficie. Sin embargo, siempre tenemos que hacer varias pruebas antes de encontrar el punto de escucha óptimo. En este caso, y tras no pocos intentos, nos situamos a una distancia de unos 4 metros, con una separación entre cajas de unos tres metros, ligeramente orientadas hacia nuestra posición, y en ángulo recto respecto al suelo. Ojo también con el espacio trasero. El fabricante insiste mucho sobre ello, y nosotros también lo notamos en las pruebas. Al final dejamos más de un metro de distancia. Como trabajamos sobre alfombra, no nos pareció necesario utilizar las puntas. También la exigencia a la electrónica fue máxima, como acreditaba el potenciómetro del Onkyo. Eso sí, no llego a sufrir en ningún momento. Hasta cierto punto, mover las Source también era una prueba para el receptor.

Una vez solventadas todas estas cuestiones, nos sentamos a disfrutar, y vaya si lo hicimos. El sonido es extraordinario, la fidelidad a la señal extrema y, por encima de todo, el espacio sonoro es increíble. La verdad es que el resultado nos evocó en buena medida a las ya nombradas Summit y Vantage, aunque la presencia de graves no era tan acusada. Destacó especialmente la parte media del espectro, con un sonido muy cálido y natural, así como una marcada contención de graves. Espléndido el piano de Michel Camilo, muy bien resuelto también en la parte más grave. Nos quedamos con una pequeña sospecha: notando la escasa presencia de graves y, repasando el manual de usuario, había una nota en la que indicaba que la presencia de graves se reforzará tras 72 horas de uso, por la carga electrostática, que ya estará a pleno rendimiento. Una suerte de rodaje para nuestras Source. Por ello, decidimos repetir nuestras pruebas durante tres días seguidos para ver si notamos un aumento de los graves en nuestro equipo, siempre sobre las mismas piezas. La verdad es que sí notamos algo de diferencia, pero nada significativo.

Continuando con nuestra audición, las cajas no sufrían absolutamente nada cuando había una subida hacia un tutti desde un instrumento solista, normalmente oboe y clarinete. Las Source ni siquiera se despeinaban en pasajes en los que había un incremento brutal de la presión sonora (por ejemplo, el inicio de la Rhapsody in Blue de George Gershwin).

Nuestra segunda prueba la hicimos con una grabación que consideramos de referencia absoluta en lo referente a voz humana. Nos referimos al Stabat Mater de Giovanni Batista Pergolesi en versión de Christopher Hogwood para Decca. Las voces son de Emma Kirby como soprano y John Bowman como contratenor. La grabación es extremadamente compleja por varios motivos: está grabado en una iglesia, el bajo continuo es un órgano, y las voces alcanzan unos agudos muy difíciles.

En resumidas cuentas, una auténtica emboscada sonora. Los primeros acordes sonaron con una nitidez inusitada, controlando los difíciles tonos altos de la Kirby, y con una creciente (era el segunda día) presencia de bajos. En volúmenes medios y bajos todo funcionó perfecto, pero a volumen alto (superior a 10 dB) empezamos a notar que las Source sufrían para poder reproducir las notas más altas en la voz de la soprano. Es algo que ya habíamos percibido aunque no con tanta intensidad, controlando el potenciómetro. Si bien en tonos medios y altos (tanto voces como instrumentos) la reproducción seguía siendo extremadamente precisa, anotamos ese esfuerzo para poder trabajar los tonos más altos. Además, y como ya hemos apuntado, no vamos a encontrar apenas ninguna grabación tan compleja para hacer trabajar de esta forma a unas cajas acústicas.

Por último y, para concluir nuestras pruebas, empleamos un CD de MC con varias piezas de estilo lounge con bases rítmicas más marcadas en las que sobre todo nos centramos en piezas de Kruder & Dorfmeister, donde los bajos puedan lucir con toda su potencia, y lo hicieron, apareciendo con una precisión extrema (algo para lo que las Source están especialmente dotadas), y en la que no se descontrolaban en ningún momento. También volvieron a aparecer los tonos medios y agudos con una gran riqueza y, asimismo, volvió a destacar el excelente espacio sonoro que acreditan estas Martin Logan.

En resumen y, a modo de conclusión, las Source son muy exigentes para la electrónica, que debemos cuidar mucho, y nos ofrecen un punto de escucha crítico sobre el que hay que trabajar para obtener la ubicación idónea.

Son unas cajas sobre las que hay que experimentar mucho antes de dar su ubicación por buena. No podemos dar por idóneo un sonido concreto, porque pequeñas variaciones en la ubicación nos pueden proporcionar muchos matices nuevos, y así poder entregarnos todo su potencial.

A nosotros particularmente nos fascina encontrar el punto de escucha y experimentar con las cajas, pero hay determinado público que se acomoda en cuanto se hace con unas cajas y las coloca en un triángulo equilátero con su punto de escucha. En ese caso, obtendrá solo una parte del potencial que ofrecen estas Martin Logan. Eso sí, una vez conseguida la correcta ubicación, el resultado es extraordinario, con una nitidez y precisión extremas, y con un espacio sonoro que nos produce una sensación de inmersión fuera de lo común.

Juan J. Rubio-Iglesias, Sarte Audio Élite

En relación al rodaje, las 72 horas que recomienda el fabricante dependerán en cualquier caso del nivel sonoro aplicado (se recomienda un nivel moderado para realizar un rodaje correcto). Tenemos que decir, no obstante, que las mejoras auditivas se siguen produciendo después de las 72 horas y, durante un tiempo largo, lo mejor es disponer de un disco especial de rodaje y dejarlo en posición repeat hasta alcanzar las 300 horas. Lo mismo se puede conseguir reproduciendo música, pero la utilización del disco especial de rodaje con el llamado “ruido rosa” es la forma científica para hacer trabajar a las pantallas con todo el rango de frecuencias de forma más sistemática. El proceso de rodaje es imprescindible en cualquier elemento de una cadena de alta fidelidad: pantallas, lectores, amplificadores y cables, independientemente de la marca y modelos. Los fenómenos físicos electromagnéticos y mecánicos que se producen marcan siempre un antes y un después que nos acerca a la fidelidad deseada. Las Source como panel electroestático funcionan también fantásticamente con electrónicas a válvulas al igual que los otros modelos de la marca.


UN MODELO HÍBRIDO

El corazón de las Source es una fuente de energía que a partir de 100 voltios (enchufe común) eleva la señal de audio a 10.000, voltios que se aplican a las placas o “ stators” donde esta comprimida la membrana o diafragma electrostático, que es lo que produce el sonido. Al mismo tiempo, se aplica una corriente de audio negativa a la placa o diafragma que es atraída por los altos voltajes de los “ stators” que excitan ese diafragma, haciéndolo vibrar. El crossover o divisor de frecuencias se dispone sólo para el altavoz de cono, en la parte inferior, que es el que produce los sonidos graves. Esa síntesis de tecnología electrostática y de cono al mismo tiempo es lo que las convierte en unas cajas hibridas.

Martin Logan Source, Fuente de perfección

Ficha técnica

RESPUESTA EN FRECUENCIA 43-22.000 Hz. SENSIBILIDAD 90 dB. IMPEDANCIA NOMINAL 5 ohmios. AMPLIFICACIÓN RECOMENDADA 100-200 W. DIMENSIONES 1.270 x 245 x 370,3 mm. PESO 21,4 kg. DISTRIBUYE Sarte Audio Élite (963510798).

Precio: 2670 €