Cajas tipo satélite

HiVi F5F, Sonido XXL

  • Una demoledora estética para unas cajas tremendamente musicales, efectivas y sorprendentes.
  • Precio: 6750 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Jorge Wuhrmann

La reproducción de las frecuencias más graves de forma realista, sin pérdidas de presión sonora, supone un complejo problema para los diseñadores de cajas acústicas. El uso de grandes transductores es una de las soluciones más directas para resolverlo, pero a su vez plantea nuevos retos, empezando por la necesidad de contar con recintos más grandes, sólidos y pesados. Por ello, la mayoría de los fabricantes se decantan por soluciones a partir de combinaciones de transductores de menor tamaño, lo que resulta finalmente en unas cajas de dimensiones más contenidas y fáciles de integrar en un entorno doméstico, aunque en la mayoría de los casos a costa de renunciar, en mayor o menor medida, a la extensión y pegada del extremo grave. Excepcionalmente encontramos algún fabricante, como en este caso HiVi, que se plantea un modelo sin compromisos, sin concesiones a la estética y en el que se da por supuesto que el propietario aportará una sala de escucha de acuerdo con las exigencias de una caja de esas características. Como ocurre con los más espectaculares automóviles deportivos, este tipo de modelos de cajas acústicas se convierte de inmediato en objeto de atención para los aficionados, aunque no sea más que por su impactante aspecto.

Nuestras invitadas son, por lo tanto, unas cajas nacidas para ser “diferentes” y sólo comparables a cualquier otra caja por su sonido. Se trata de las F5F, cajas frontales de la serie multicanal F de HiVi y que se complementan con el central F5C y unas cajas de efectos (F5R), ambas de tamaño más usual. Todas ellas se comercializan en España únicamente en una terminación en lacado negro piano especialmente creada para el mercado europeo. Su aspecto llama de inmediato la atención por su importante tamaño y su particular configuración. Cada caja está compuesta en realidad por un conjunto con dos módulos, uno de graves que alberga el gran woofer de 15” y otro de tamaño monitor que alberga el transductor de medios, el tweeter y el super tweeter. Ambos módulos se asientan a su vez sobre unas grandes bases para darle mayor estabilidad al conjunto, una cuestión que hay que tener en cuenta cuando estamos hablando de un peso de 115 kg en total. El tamaño total viene determinado por el enorme woofer de graves, cuyas 15” de diámetro sólo podremos encontrar en los más grandes subwoofers. Por supuesto, semejante transductor necesita una enorme caja de resonancia y dos importantes bass reflex de orientación frontal. Su respuesta de frecuencia, de acuerdo con las especificaciones del fabricante, arranca nada menos que en 22 Hz, una frecuencia que, más que escuchar, sentimos y que marca definitivamente la sala donde vayamos a situar unas cajas de estas características, puesto que la longitud de onda de esos niveles de frecuencia tan graves necesita una sala suficientemente grande para desarrollarse.

El monitor en el que se generan los medios y los agudos también tiene unas importantes dimensiones, que sin embargo pasan relativamente desapercibidas con el módulo de graves sobre el que se apoya. Alberga tres transductores más para completar las cuatro vías del conjunto, con un filtro de cuarto orden. El altavoz de medios graves pertenece a la misma serie PD del fabricante y se ve acompañado de dos tweeters. El primero es un modelo convencional de cúpula de seda que se monta de forma separada sobre el monitor, y es el mismo modelo que ya tuvimos ocasión de conocer en la serie Diva cuando la probamos hace unos meses. En este caso se complementa, además, con un super tweeter de cinta que permite alcanzar frecuencias de hasta 40 kHz. La relativa baja sensibilidad general del conjunto se ve compensada con una impedancia nominal y dinámica relativamente asequibles, lo que hacen que la caja en su conjunto no sea en exceso difícil de atacar, aunque por lógica exigirá un amplificador capaz de dar energía suficiente para mover particularmente los grandes altavoces de graves.



LA ESCUCHA



Para poder evaluar el sonido de nuestras invitadas contamos con la inestimable colaboración del distribuidor para Madrid de HiVi, Casa y Cine, que puso a nuestra disposición una de sus salas y la electrónica necesaria para poder hacer la prueba, en este caso compuesta de un previo multicanal C2 de Parasound, dos etapas monofónicas JC1 de la misma marca con una potencia de 400 W por canal y un lector multiformato de Marantz.

Cuando uno se sienta delante de cajas acústicas de este estilo espera que el sonido sea espectacular e impactante y, por supuesto, estas HiVi F5F no decepcionarán en este sentido. Empezando con una serie de piezas musicales basadas sólo en la percusión, pude apreciar de inmediato la fuerza arrolladora de estas cajas, capaces de transmitir por igual el impacto del timbal y la vibración del mismo durante los siguientes segundos, todo ello con claridad y naturalidad sorprendentes. Complicando más el mensaje musical con formaciones orquestales más amplias y ricas en timbres e instrumentos, se aprecia con agrado cómo esa fuerza no se diluye, no queda oculta por el resto de sonidos y nunca da la sensación de provenir de una caja acústica, puesto que la escena sonora se presenta de forma natural, centrada y con una profundidad de escenario de lo más atractivo. Tampoco debemos confundir esta capacidad de recrear lo más grande con unas cajas específicamente espectaculares y, por tanto, menos indicadas para las sutilezas de formaciones pequeñas, música vocal o propuestas musicales más sencillas o intimistas. Y es que podemos apreciar la misma eficacia en el sonido de una pieza para clave, piano o para un pequeño coro de voces a capella, siempre con agilidad, con precisión tonal y con las sensaciones de un pequeño directo en nuestra sala de escucha. Hay que insistir sin embargo en que las F5F necesitan una sala de un tamaño grande y, probablemente, dedicada para poder lucir en condiciones. Pero en esas condiciones sí puedo asegurarles que se tuteará con cualquier caja de su nivel de precios e incluso con muchas más costosas. inalmente, me gustaría reseñar que pude escuchar brevísimamente el canal central F5C y las cajas de efectos F5R, con lo que pude corroborar que el conjunto, además de ser un magnífico equipo estéreo, puede evolucionar a un conjunto multicanal de forma totalmente natural y con el mismo nivel de calidad.

A pesar de las limitaciones derivadas de su tamaño, que exigen un espacio de escucha de grandes dimensiones, las HiVi F5F constituyen una propuesta de enorme calidad tanto para su uso como pareja estéreo como parte de un equipo multicanal. Se encuentran igualmente a gusto generando un sonido de fuerte dinámica o presentando todas las sutilezas de piezas más intimistas o, sencillamente, están menos necesitadas de una presentación de fuerte pegada. Su conjunto de virtudes sonoras y su impecable acabado las hacen merecedoras de nuestra más alta calificación.


HiVi F5F, Sonido XXL

Ficha técnica

Número de vías: 4. Altavoces: 2 tweeter de cúpula de seda, 2 super tweeter de cinta, 2 mid-woofers de 6,5 pulgadas y dos woofers de 15 pulgadas. Respuesta de frecuencia: 22 Hz a 40 kHz

(-6 dB). Sensibilidad: 88 dB.

Impedancia nominal:

8 ohmios. Potencia recomendada del amplificador asociado: 10 a 500 W.

Dimensiones (conjunto): Base 735 x 50 x 670 mm. Módulo de graves

660 x 595 x 640 mm. Módulo de medios y agudos

525 x 485 x 600 mm.

Peso: 115 kg.

Distribuye: Audiotopia (916636322).

Precio: 6750 €