Cajas tipo satélite

Omega Super 3 XRS, Fieles e intimistas

Mínimas exigencias

  • La Super 3 XRS de Omega nos recuerda que lo más sencillo sigue siendo muy válido.
  • Precio: 1220 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

A las siguientes páginas les traigo el tercer recinto de Omega, ese fabricante americano que nos ha sorprendido por sus realizaciones full range, es decir, las que utilizan un único transductor y que, por tanto, evitan el uso de un filtro divisor.

Todas las Omega que hemos probado, incluidas éstas, destacan además por su alta sensibilidad (93 dB), lo que significa un ataque realmente fácil, ideal para aquéllos que siguen utilizando los preciados y cálidos amplificadores de válvulas. El recinto que vamos a probar es curioso, también, en otros aspectos. Además del uso de un único altavoz (un Fostex “tuneado” por la propia marca), nuestra invitada destaca por ese raro tamaño que presenta: apenas metro y medio largo de altura. Por ello, como accesorio de serie se incluye una pequeña pieza destinada a inclinar un poco la caja, orientándola hacia nuestros oídos. Un recinto de tamaño medio que incluye, en su parte posterior, un pequeño puerto de 2”, justo encima de los dos únicos bornes de conexión (no necesita más). Tan sencillo que su seducción es absoluta.

Evidentemente, el propio recinto es responsable directo del éxito de esta caja. Su diseñador ha tenido en cuenta las numerosas vibraciones que el sonido ejecuta en su interior, por lo que ha buscado esa solución física que las minimice a la vez que le permite obtener un grave extendido, ideal para apoyar el resto de frecuencias que ese único altavoz puede reproducir. Cada caja pesa 13 kg, lo que da una idea de la masa total de las maderas utilizadas, en aras de evitar esas resonancias antes anunciadas. Un pequeño detalle estético antes de proseguir: la tela de protección se “une” al panel frontal mediante imanes. La sencillez visual es todavía mayor.



UN ÚNICO ALTAVOZ



Como ya he comentado antes, Omega utiliza como base un altavoz full range de Fostex ES, en concreto uno de 4,5” que la firma modifica a su antojo. En realidad, el sufijo XRS del modelo analizado significa eXtended Response System (sistema de respuesta extendida), que da nombre a la solución adoptada que permite que ese altavoz alcance, junto al recinto, unos asombrosos 40 Hz, en lugar de los 58 Hz que su versión anterior, la Super 3, conseguía.

Evidentemente, el uso de un único transductor implica la nula instalación de un filtro divisor. Esto significa que el sonido sale literalmente de un único punto, además de ofrecer menos problemas en las bandas de frecuencia media, justo donde los filtros activos deben hacer coincidir la respuesta de dos transductores. El uso de este altavoz único también evita posibles problemas de fase causados por la interacción de dos o más transductores por recinto. Si vamos sumando prestaciones, nos encontraremos con que el equilibrio entre el altavoz, el diseño del recinto y el puerto posterior deben aportar a la audición una respuesta muy rápida con un sonido transparente y lineal, según Omega.



LA AUDICIÓN



Para las pruebas rescaté un amplificador de válvulas, más en concreto, el Dared MP-30B, bien conocido por nuestros lectores, pues lo analicé en el número de enero de este año. Este Dared es capaz de entregar 10 W de potencia por canal, más que suficientes para escuchar y disfrutar de nuestras invitadas. Éstas acababan de llegar de tierras americanas, por lo que tuvieron que pasarse algunas horas rodando.

¿Hace justicia el compacto tamaño del recinto en una sala de dimensiones estándar (35 m2)? Las dos otras Omega que había probado no pedían nada más que un espacio pequeño, casi personal. Las Mini Me (CEC de marzo de 2007) eran muy compactas para ser tan ambiciosas; pero nuestras invitadas, de tamaño desconocido (insisto, poco más de 60 cm de alto), ¿hasta dónde podían llegar? ¿Necesitarían más potencia de la que les estaba suministrando? La verdad es que no. Son más que unos monitores.

En las primeras audiciones me quedé gratamente sorprendido por el excelente grave que ofrecen, dentro, eso sí, de una linealidad realmente agradable. Noté cierta agresión en la parte alta del espectro, quizá debida a la falta de rodaje (puesto que utilizaba un amplificador de válvulas). La colocación de las cajas para la consecución de una buena imagen estéreo no es tan complicada como con otros recintos con varios transductores. Son más polivalentes en este sentido, hasta el punto de que, además, permiten el disfrute de su sonido a una audiencia mayor. En cualquier caso, desde el inicio conseguí una imagen estéreo muy compacta, con un centro bien definido, aunque con cierta limitación en el plano vertical, en comparación, curiosamente, con cualquier recinto multivía.



¿NOS CASAMOS?



Los puntos fuertes de nuestras invitadas son, además de la tremenda facilidad de ataque y su generosa respuesta en graves, la facilidad con la que hacen sonar las voces. Mi habitual Silje Nergaard no presenta esos problemas que sí ocurren cuando hay un filtro divisor por medio. De hecho es un tema concreto, pero con estas Omega ni tan siquiera hacen amago de aparecer. La profunda voz de Keiko Lee suena de fábula, muy presente en mi sala de escucha, pudiéndola acariciar. A esas voces tan creíbles debo añadir el minucioso respeto con el que se dibujan en el espacio la mayoría de los instrumentos acústicos, sobre todo los dinámicos. Quizá las Omega no son un claro ejemplo de rapidez dinámica y, aunque no son descartables, con según qué músicas electrónicas empiezan a estremecerse o, mejor dicho, a dar paso a cierta compresión. Tienen un límite y, a partir de él, es difícil diferenciar entre diferentes saltos de dinámica. Es cuestión de utilizarlas donde mejor se sienten.

Si la dinámica exagerada puede ser un problema, no lo es, en cambio, el ataque (controlado). Un trío de jazz, con su contrabajo y su percursión, reciben una dosis de naturalidad que pocas veces uno consigue con tanta facilidad. El salto a la emoción es mucho más rápido con estas Omega que con otros recintos de similares características.

La naturalidad también es otro punto destacable. Las Super 3 XRS piden a gritos reproducir música acústica, intimista. Si les haces caso, son capaces de dibujarte en un plano más o menos tridimensional todos y cada uno de los instrumentos y artistas con bastante credibilidad. Esto sí se agradece.



EN CONCLUSIÓN



Las Omega Super 3 XRS son la pareja ideal para pasar un buen rato escuchando música. Son intimistas, generosas en los detalles, profundas en los graves.

Le permitirán largos ratos de audición cara a cara con sus artistas favoritos. Gracias a su más que atractiva relación calidad/precio, estas Omega pueden convivir junto con otra pareja de cajas acústicas y ofrecerle la oportunidad de resolver mano a mano esos pasajes musicales más personales e introspectivos. Para momentos de placer musicales puros.

XAVIER GRAU, AUDIOTECHV



A propósito de Omega... a primera vista simples, conceptualmente: muy simples. Esa es su gran baza. Un altavoz que reproduce la música sin complejos. Con un único altavoz y sin filtro, problemas asociados a pérdida de detalle y fase desaparecen. Desafortunadamente el ancho de banda queda reducido, pero ¿cuántas orejas disponen de un filtro pasante 20 Hz - 20 kHz?

A partir de ahí lo que importa es el alma... y el recinto, que trabaja de manera muy aceptable la linealidad del altavoz. ¿Que más podemos pedir? Un set. Con 3W tenemos suficiente para moverlas... ¡Ah! Lo olvidaba: mucha música acústica. Original y artesanal pero, por encima de todo, ¡genuinamente americanas!


Mínimas exigencias

La sensibilidad de estas Omega Super 3 XRS está cifrada en 93 dB/W/m, lo que significa que podemos asociarlas a casi cualquier amplificador, incluso a uno de válvulas. Con muy poca potencia el nivel de presión sonora será alto. El hecho de que sólo disponga de un transductor es el secreto. Los filtros divisores de frecuencia suelen ser los responsables de que parte de la energía que sale de un amplificador no llegue al propio altavoz.

Además, según el fabricante, estas cajas pueden colocarse en cualquier sitio de nuestra sala, sin necesidad de buscar una orientación especial ni una esquina para mejorar la reproducción de los graves. Tan sólo hay que tenerlas orientadas con un mínimo de atención y poco más.

Otro detalle a tener en cuenta de este modelo es que está disponible en infinidad de acabados, como son: Zebrawood, Maccasar Ebony, Mahagony, Black Oak y Cherry, y madera italiana. Esta última dispone de colores pino, perla y arce rojo.

Omega Super 3 XRS, Fieles e intimistas

Ficha técnica

sensibilidad 93 dB a 8 ohmios. IMPEDANCIA 8 ohmios. TRANSDUCTOR Omega HempCone de 4,5”. RESPUESTA EN FRECUENCIA 40 Hz a 18 kHz. POTENCIA REQUERIDA Mín. 2 W. FILTRO DIVISOR No necesita. DIMENSIONES 658 x 279 x 190 mm. PESO 13,62 kg.

DISTRIBUYE AudiotecHV (info@audiotechv.com).

Precio: 1220 €