Cajas tipo satélite

Sonus Faber Stradivari Homage, El imperio de los sentidos

UNA EMPRESA CON SOLERA

  • Hay equipos con los que uno siempre sueña. En estas páginas tiene la realidad de uno de éstos.
  • Precio: 27940 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Luis Llana

En nuestro reciente número 25 tuvimos el placer de presentar por primera vez en CEC -personalmente ya sentía deseos de hacerlo- una pareja de cajas acústicas del fabricante italiano Sonus Faber, las pequeñas y exquisitamente musicales Concertino Domus, en el contexto de unas excelentes prestaciones si consideramos su diminuto tamaño. Pero en esta ocasión damos un salto considerable casi en el “espacio-tiempo” para enfrentarnos con lo más grande -en todos los aspectos- que jamás diseñó el genial Franco Serblin, alma indiscutible de Sonus Faber.

Les hablo nada menos que del modelo Stradivari Homage, un bellísimo y exclusivo diseño con un formidable y exquisito acabado, que llega para completar la serie Homage integrada hasta ahora por los no menos exclusivos modelos Guarneri y Amati. Cuando la mayoría de diseños actuales se basan en recintos con un estrecho panel frontal para minimizar las reflexiones parásitas de las ondas sonoras, puede sorprender la gran anchura de la Stradivari Homage.

El proyecto se fundamentó en la idea de un frontal más amplio que permitiera la simulación de un plano infinito, y lo convierte así en una perfecta fuente sonora al acumular y reflejar de forma controlada la energía de los transductores, base para un superior rendimiento, lo cual funciona a la perfección, se lo aseguro.

Una vez más queda patente la idea del concepto de “instrumento musical” que tiene Franco Serblin de lo que debe ser una caja acústica, es decir, algo más que una caja inerte en cuyo frontal se montan una serie de transductores, por lo que no es ninguna presunción que Sonus Faber “apellide” a sus mejores diseños con los de los más afamados constructores italianos de instrumentos musicales del pasado. Si los anteriores modelos Guarneri y Amati fueron un tributo a Pietro Guarneri y a la familia Amati, la Stradivari lo es al celebrado Antonio Stradivari.

Lector de CD y SA-CD T+A D10

SOBERBIO



Sonus Faber se inspiró en la forma de un laúd para diseñar el gabinete de las Guarneri y Amati, puesto que la ausencia de paneles paralelos entre sí evita la formación de ondas estacionarias en su interior. Este arquetipo tiene continuidad en la Stradivari Homage, cuyos paneles frontal y trasero ligeramente curvados y ensamblados a dos estrechas piezas cóncavas laterales, recuerdan a los principios básicos para construir un violín, inspiración para la Stradivari. La densidad de las diferentes capas de madera laminada y la orientación de sus fibras han sido cuidadosamente optimizadas para distribuir y controlar las resonancias, mientras que una subestructura interna de refuerzos garantiza la ausencia de vibraciones parásitas. La zona en la que se ubican los transductores se encuentra forrada con cuero de color negro, mientras que una gruesa plancha metálica del mismo color, provista de cuatro puntas de desacoplo regulables, sirve de apoyo para la caja.

La Stradivari Homage es un complejo diseño bass reflex doble, de tres vías y cuatro transductores, dos de 260 mm aparentemente de origen Seas, el cono fabricado con una aleación de aluminio y magnesio y una bobina de doble capa en anillos de Faraday de 2” de diámetro. De idéntica tecnología es el transductor de medios con un cono de 15 cm, instalado en su propia cámara de diseño bass reflex, mientras que el de agudos es claramente de origen Vifa por su característica cúpula ring radiator de 25 mm, cargado en laberinto acústico en un recinto independiente. En el panel trasero se encuentran los dos puertos bass reflex de las cámaras de graves y medios y dos magníficos bornes de conexión, sin posibilidad de bicableado como es habitual en Sonus Faber. Lo que no me termina de convencer de los modelos altos de Sonus Faber, y por extensión de la Stradivari Homage, son esos cientos de fibras elásticas que a modo de “tela” frontal cubren la zona de los transductores. Se trata de un bonito y original diseño, probablemente con gran transparencia acústica, pero no es raro encontrar destensada e incluso partida alguna de las fibras.

El filtro divisor de frecuencias está optimizado para una correcta respuesta en fase y amplitud, con cortes en 300 y 4.000 Hz, ideal para reproducir sin discontinuidades el espectro de la voz humana. Mantiene un control sobre la impedancia a bajas frecuencias, con una nominal de 4 ohmios, lo que unido a la moderadamente alta sensibilidad de 92 dB hacen que la Stradivari Homage no sea especialmente compleja de atacar. Pero si pretendemos extraer de ella todo su potencial, que es mucho, se lo aseguro, es imperativo asociarla a una electrónica de potencia acorde a su altísimo nivel. Debo confesarles que me hubiera gustado escucharlas con una amplificación de ataque a válvulas competente, por ejemplo de Audio Research, firma que también representa Sarte Audio Elite, pero no ha sido posible. No obstante, los resultados finales han sido más que reveladores con la electrónica utilizada.



Krell: fidelidad a otro concepto



Cuando alguien con las ideas muy claras lleva a la mesa de diseño una idea genial, la discute y desarrolla con el equipo de ingeniería de su propia empresa, y no entra en producción hasta que nuestro prohombre está plenamente satisfecho después de una rigurosa evaluación personal; no resulta fácil hablar de la empresa sin mencionar al hombre, y viceversa. Es como una afición llevada a su máxima expresión, a otra magnitud. Tal sucede con la mítica compañía norteamericana Krell y quien fuera su fundador, Dan D'Agostino, incansable diseñador e ingeniero jefe de un competente equipo de colaboradores. Desde su aparición en 1.980, Krell ha mantenido una constante línea perfeccionista al introducir verdaderos alardes técnicos en unos diseños dotados de una excepcional construcción, perfección en los detalles y lo más importante, unas prestaciones sonoras de referencia.

Para que a las Stradivari Homage no les faltasen “vitaminas”, hemos utilizado un combinado de preamplificador y etapa de potencia pertenecientes a la serie Class A, de Krell, sin duda la de mayor continuidad de la firma luego de su aparición hace lustros y a la que Dan D'Agostino ha introducido sucesivas mejoras e innovaciones técnicas, hasta convertirla en un referente para muchos aficionados. El preamplificador estéreo KCT (Krell Current Tunnel) deriva su nombre de la forma en que la señal se encamina en todo su recorrido en el dominio de la corriente, protegida contra ruidos e interferencias como si viajara dentro de un túnel, desde la entrada a la salida. Utiliza la tecnología propietaria CAST (Current Audio Signal Transmission), actualmente en su versión II, que minimiza las degradaciones generadas por los cables, al tiempo que incrementa el ancho de banda hasta

1,5 MHz entre componentes analógicos Krell.

Incluye entradas y salidas balanceadas, control para dos zonas, conexiones Theater Throughput para su integración en un sistema de cine en casa y un más que robusto mando a distancia.

En la “colección” de etapas de potencia FPB (Full Power Balanced), a la que pertenece nuestra invitada, FPB400cx, Krell emplea una topología de circuitos completamente balanceada en el dominio de la corriente o Krell Current Mode, con lo que se elimina la degradación de la señal en las placas de circuitos al tiempo que mantiene un ancho de banda de 240 kHz. La amplificación de potencia en clase A ha sido una constante en Krell desde sus orígenes, en la que los transistores trabajan en la zona más lineal de su curva de transferencia, para lograr así un nivel de distorsión más bajo. Pero su control impone auténticos retos de ingeniería que en Krell han resuelto de forma elegante por medio de un microprocesador de control denominado “Sustained Plateau Bias III” -la célebre polarización por niveles de Krell, actualmente en su revisión III- que consigue mantener la operación en Clase A, con independencia de la demanda musical, maximizando la eficiencia de la amplificación con el consumo de corriente y la generación de calor. La tecnología CAST también está presente en la FPB400cx. Y según mandan los cánones, duplica la potencia cada vez que la impedancia de carga -léase cajas acústicas- se divide por dos, potencia estimada en 2x400, 2x800 y 2x1600 W a 8, 4 y 2 ohmios respectivamente.

Etapa de potencia Krell FPB400cx

Una joya de muchos kilates



Como la fuente de señal debe estar a la altura de las circunstancias, contamos con el lector D10 de la alemana T+A, perteneciente a su serie de referencia V con la que comparte lo mejor en tecnología e idéntica y rompedora estética. Compatible con los formatos CD-Audio y SA-CD, está basado en componentes del modelo SACD-1245R de cuya magnífica versión DVD-Video, SADV-1245R, dimos cumplida cuenta en el número 21 de CEC. Aunque el D10 incorpora profundas modificaciones en sus puntos cruciales: fuente de alimentación, mecanismo de lectura, conversión D/A con cuádruple convertidor (4x24 bit y

384 kHz de frecuencia de muestreo) y una etapa de salida a válvulas con cuatro triodos dobles, dos por canal, para la que T+A ha desarrollado una sección de alto voltaje sumamente estable.

Exclusivamente para su evaluación en CEC, Sarte Audio Elite remitió el equipo descrito al establecimiento especializado de Madrid, J&S Aplicaciones Electrónicas, por lo que deseo dar las gracias a quienes han hecho posible este artículo, en especial a Keny Parra, de J&S, por su esfuerzo para tener instalado y listo el equipo en tiempo y hora. Se utilizaron cables de Merlin, modelo Verdi entre lector y preamplificador y Scorpion para las cajas, mientras que entre preamplificador y etapa de potencia se utilizó el modelo Kast, un diseño especial de Krell que aprovecha las ventajas de su tecnología CAST.

Para decirlo con claridad meridiana, la escucha de las Stradivari Homage ha sido una de las mejores aproximaciones, si no la que más, a la emoción y sensaciones que transmite una audición en directo, por lo que relataré esas impresiones en lugar de referirme a subjetividades como una curva de respuesta ejemplar, auténtico escenario sonoro, exquisito refinamiento y cosas por el estilo que las Stradivari Homage exhiben en grado superlativo.



Resultados concluyentes



Los contrabajos se escuchan rotundos y majestuosos, al percibirse esa especial delicadeza de todo instrumento de cuerda, pero sobre todo son reales, ubicados en su lugar exacto y en su auténtica dimensión, nada de contrabajos que aparentan el doble de su tamaño. El registro grave -con las Stradivari Homage ya podemos hablar de auténtico extremo grave- es tan formidable que me ha permitido apreciar detalles hasta ahora desconocidos de mis discos. Es el caso de algunos pasajes con el contrabajo de Steve Gilmore en el magnífico CD-Audio My Foolish Heart, uno de los seleccionados para esta audición que ha salido bien parado de la prueba, pues otra virtud de las Stradivari Homage es su excepcional transparencia que exprime hasta la última gota de cada registro musical, sus mejores cualidades, pero también todo “lo malo”. Ponen en evidencia no sólo a mediocridades, sino a algunos discos considerados a priori como “buenos”, por lo que nunca mejor aplicado el dicho popular, “ir a por lana

-en este caso buscarle las cosquillas a las Stradivari- y salir trasquilado”.

Con el resto de las cuerdas pude apreciar esa suavidad y “sedosidad” que sólo se saborea en directo, en un auditorio, mientras que los metales suenan auténticos, “no metálicos”. Para entendernos, sin ese ocasional puntito de frialdad cuyo control marca la diferencia entre lo muy bueno y lo realmente excepcional. Son las sensaciones al escuchar a Monica Huggett en su interpretación de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, a Winton Marsalis en su trabajo The Magic Hour y a Jordi Savall interpretando cosas de Marin Marais, con su viola de gamba. O lo que es lo mismo, un registro medio y agudo absolutamente impoluto, perfecto, lo que confiere a las voces tal realismo y credibilidad que se tiene la sensación de tener físicamente delante y en el lugar preciso a Dianne Reeves, Diana Krall, Kari Bremnes y Jacintha en el magnífico SA-CD Is Her Name. Apabullante la dinámica y sirva como ejemplo el final del Concierto número 3 de Rachmaninov en versión de Arcadi Volodos, con una puesta en escena a tamaño real del piano de Volodos y de una imponente Filarmónica de Berlín. En todo ello tuvo mucho que ver la magnífica etapa de potencia Krell FPB400cx, con su implacable control sobre las Stradivari Homage y, como no, el resto de la electrónica.

Con el lector D10 hay que ser paciente hasta que detecta con precisión el formato insertado.

Un concepto único de caja acústica, construcción y acabado sencillamente excepcionales y unos resultados sonoros que rozan la perfección -si es que hay algo perfecto en este valle de lágrimas- son las señas de identidad de la Stradivari Homage, una magistral obra de arte concebida por Sonus Faber. Asociadas a las electrónicas de Krell y a la fuente de T+A reseñadas, suponen un reto nada fácil de superar. Aunque si bien es cierto que su precio es elevado, lejos de las posibilidades de la gran mayoría, nuestra intención ha sido, una vez más, ampliarles el conocimiento de cuanto se mueve en el universo de la alta fidelidad de excepción.


UNA EMPRESA CON SOLERA

Sarte Audio Elite es una veterana empresa con sede en Valencia que desde hace más de 36 años dedica su actividad a la importación y distribución en nuestro país de las más reputadas firmas del sector audiovisual que, a nivel mundial, representan la elite de lo que conocemos como “Alta Fidelidad de Excepción”. Con muy buen criterio, Sarte Audio Elite ofrece una amplia variedad de opciones, desde alternativas sencillas siempre que cumplan unos mínimos estándares de calidad, hasta las de más alto nivel, en algunos casos con soluciones técnicas sin compromiso.

Su servicio post-venta, materializado en un departamento técnico integrado por profesionales altamente cualificados, ofrece un adecuado soporte a sus representadas con unos niveles de asistencia y servicio técnico equiparables a los del fabricante, lo que sitúa a Sarte Audio Elite en una posición privilegiada dentro del sector. Para la demostración de los equipos de las firmas que representa, dispone de seis salas de audición y visionado, una de ellas con auténtica raigambre por ser testigo de las pruebas con los primeros modelos que vieron la luz por estas latitudes de marcas tan reconocidas como Sonus Faber, Krell y Audio Research que revolucionaron para siempre la reproducción sonora del más alto nivel en nuestro país.

Sonus Faber Stradivari Homage, El imperio de los sentidos

Ficha técnica

Sonus Faber Stradivari Homage

Sistema: Bass reflex, 3 vías. Respuesta en frecuencia: 22 Hz - 40 kHz. Sensibilidad: 92 dB SPL (2,83V/1m). Impedancia nominal: 4 ohmios. Manejo de potencia: 30 W - 300 W sin recorte. Acabado: Grafito o rojo violín en acabado piano. Dimensiones y peso 650x500x1360 mm, 150 kg la pareja.



Krell FPB400cx (12.693 €) Cal.:

Respuesta en frecuencia, zona principal: 0,4 Hz - 220 kHz +/- 0,1 dB; 0,1 Hz - 1,5 Mhz +/- 3 dB. Relación señal ruido: Salidas balanceadas y no balanceadas, <0,005 %,

20 Hz - 20 Khz; salida CAST, <0,004 %, 20 Hz - 20 Khz. Ganancia en voltaje: Salida balanceada 12 dB, no balanceada 6 dB. Ganancia en corriente: Salida CAST, 12 dB. Dimensiones y peso: 480x115x365 mm, 8,6 kg.



Krell KTC (11.076 €) Cal.:



T+A D10 (6.640 €) Cal.:

Formatos de audio soportados: CD, CD-R/RW, SACD estéreo. Nivel de salida e impedancia: 2,4 V, 100 ohmios. Salidas digitales: 1 coaxial, 1 óptica. Respuesta en frecuencia: CD, 4 Hz - 20 kHz, SACD normal 4 Hz - 60 kHz. Distorsión armónica total: <0,015 %. Dinámica: CD 98 dB, SACD 100 dB. Relación señal ruido:

100 dB. Dimensiones y peso: 170x440x390 mm, 12 kg



Distribuidor: Sarte Audio Elite (sarte@sarte-audio.com)

Precio: 27940 €