Cajas acústicas

Triangle Magellan Grand Concerto SW2, La cuadratura del triángulo

DPS DYNAMIC PULSE SYSTEM

  • Unas cajas de muy alta gama, que ofrecen un gran rendimiento, y cuya mayor virtud reside sin lugar a dudas en su musicalidad y equilibrio
  • Precio: 22616 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

Psicoacústica. La palabra, según la Wikipedia, designa al estudio de la percepción subjetiva de las cualidades y características del sonido, tales como intensidad, tono y timbre, que a su vez, están determinadas por los propios parámetros del mismo, principalmente frecuencia y amplitud. Hay que insistir en la subjetividad del concepto, ya que de otra manera no se entiende, al no estar limitado por cuestiones susceptibles de ser medidas. De esta manera, se puede avanzar en la investigación sobre la acústica, ya que en torno a la mente humana no hay fronteras, y a través de la percepción psicológica podemos trascender lo que está enmarcado dentro del perímetro que nos marcan las leyes físicas.

El fabricante francés Triangle considera que ése es el camino para mejorar las prestaciones de sus cajas, y a ello ha entregado la mayor parte de su desarrollo tecnológico.

Para probar todas estas novedades, nos fuimos a Werner, donde teníamos preparada la última novedad de Triangle: las Magellan Grand Concerto SW2. Estas cajas se ubican en el tope de gama de su serie, que a su vez es la más alta del constructor galo.

Desde el punto de vista estético, las cajas son realmente impresionantes. Con sus 215 cm de altura y su fantástico acabado tienen una presencia imponente. Se componen de tres vías bass-reflex y están formadas por tres altavoces de graves T21GM216c de 8”, dos altavoces de medios de 6,5” T16PG110oc y dos de agudos de compresión de Triangle TZ2900. Para facilitar su embalaje y traslado están divididas en tres partes que se conectan a través de un sencillo ensamblaje. El acabado en diferentes maderas, así como blanco y negro, tiene diez capas de barniz superpuestas. Su tacto proporciona una sensación de auténtico lujo. Vienen preparadas para bicableado. La parte posterior tiene forma redondeada y en ella encontramos un puerto bass-reflex de generosas dimensiones, además de un altavoz, que comentaremos con mayor detalle. Los bornes, chapados en oro, están situados en la parte inferior y son cómodos y resistentes. Como muestra, la estabilidad y firmeza del contacto que proporcionan se perciben por la presión necesaria para introducir los conectores tipo banana y la rigidez que presentan una vez en su posición definitiva. También destacan los pies sobre los que se ubican los altavoces, con seis puntas de desacoplo y buena estabilidad (no olvidemos la altura de estas cajas).

En Werner tenían conectado el equipo con una electrónica Solution de fabricación suiza, compuesta por previo y dos etapas de potencia monofónicas, con un lector de CD Moon.

El conjunto estaba rodado con unas 100 horas aproximadamente, algo que también debemos tener en cuenta, especialmente de cara al rendimiento de los transductores más grandes, los de graves.

De cualquier manera, lo que más me gustó inicialmente fue la musicalidad y naturalidad de los agudos, quizá fruto del diseño del nuevo tweeter TZ2900, que incluye un tope trasero para eliminar la distorsión en la parte baja del espectro tonal del altavoz. Contiene un conducto revestido de material aislante para de esta manera reducir la resonancia de las ondas traseras.

La coherencia del mensaje musical en su conjunto me pareció su mayor acierto desde el principio. Utilicé un disco de Chet Baker que resulta bastante útil para desenmascarar a cajas mediocres. Es una grabación antigua, pero su mayor virtud es que es capaz de diferenciar con nitidez la nasalidad de la voz, de la de los instrumentos que la acompañan. Hay muchas que globalizan la producción, tendiendo al mimetismo. Por ello, se eliminan los matices de la grabación y el resultado es bastante plano. Con las Triangle me sucedió lo contrario, incluso descubrí algunos acordes de piano de los que no había sido consciente hasta ahora. Además, la presión sonora no era excesiva. Especialmente reseñables resultaron la suavidad y naturalidad de los tonos medios y agudos, que en ningún momento sonaban chillones. Al contrario, el conjunto resultaba muy equilibrado, aunque la tendencia natural en unas cajas con unos agudos tan suaves es a generar una sensación de preeminencia de los tonos medios.

En cualquier caso, mi intención era llevar los agudos al límite, ya que había comprobado que en la zona media se defendían muy bien. Nada mejor para la ocasión que mi rompecajas favorito: el Stabat Mater de Pergolesi. Las cajas se comportaron de la misma manera, haciendo los agudos muy suaves, nada fatigantes, pero sin enmascarar nada. Es decir, la reproducción es muy delicada, muy musical, sin colorear. La armonía del conjunto, que transmite una sensación de homogeneidad y suavidad en toda la banda audible, revela un buen trabajo de ajuste del filtro divisor por parte de los ingenieros de Triangle. Si la integración de agudos y medios es perfecta, no lo es menos la de graves, cuyo extremo se sitúa, según el fabricante, en unos respetables 28 Hz y que se mantienen siempre dentro de unos parámetros de naturalidad y equilibrio excelentes. Gracias a ello, la presencia de graves es muy consistente. Durante la audición, resultan muy equilibrados y naturales, de manera que su sonoridad está muy integrada dentro de la reproducción. Curiosamente, y aunque alcanzan una frecuencia muy baja, donde la señal es más detallada es en los tonos más altos de las graves.

Pero, sin duda, donde las Grand Concerto llaman más la atención es en los tonos medios. Los dos transductores electrodinámicos T16PG110oc ofrecen un gran nivel. Con los cortes situados en 70 Hz a 40 kHz, su diafragma está fabricado con fibra de celulosa. Según Triangle, el secreto reside en la suspensión, fabricada con fibras textiles impregnadas con látex, situadas en el borde de dos medias ondas senoidales, cuyo propósito es reducir las alteraciones causadas por el diafragma en la señal. En términos sonoros, el resultado es irreprochable, proporcionando una gran armonía al conjunto.

Para seguir con la audición, escuché el CD de la serie Concertos de Antonio Vivaldi por Trevor Pinnock para Archiv Produktion, integrado dentro del catálogo de Deutsche Grammophon. Me decanté por el Concierto para fagot, oboe y cuerdas R545. El fagot es un instrumento complejo en su reproducción, ya que trabaja en tonos muy bajos, pero a cambio en esta pieza se mueve con mucha agilidad. Las cajas respondieron con mucha naturalidad, aunque eché de menos algo de rapidez. Por el contrario, acreditaron un fantástico equilibrio en los diálogos entre fagot y oboe. Son dos elementos tan distintos que el sonido tiende a enturbiarse y la música a enmarañarse. Pero las Grand Concerto pasaron la prueba con nota, destacando además la escena sonora, con una muy buena localización de los solistas y las cuerdas. El bajo continuo (en este caso, un clavecín) está muy bien integrado y la sensación global es de plenitud, de un sonido muy completo.

También utilicé otra pieza de este mismo CD, el Concierto para laúd y viola d’amore RV450. En él, las cajas pusieron de manifiesto todas sus virtudes, entre las que destacó una vez más la coherencia tímbrica. La reproducción de los instrumentos solistas es de un gran nivel, aunque la viola aparece con menor peso que el laúd, algo lógico y en buena medida achacable a la producción. Aquí hice la audición a mayor presión sonora, a unos -9 dB. Hay que remarcar, por un lado, la gran facilidad de la electrónica Solution para mover el conjunto, y por otro, lo bien que éstas resisten este aumento. Eso habla muy bien de su fuerza y velocidad de respuesta. De todos modos, no son difíciles de mover, con sus 91 dB de sensibilidad y una impedancia de 4 ohms.

CONCLUSIÓN



Hablamos de unas cajas de muy alta gama, que ofrecen un gran rendimiento, y cuya mayor virtud reside sin lugar a dudas en su musicalidad y en el equilibrio. Harán disfrutar por igual a melómanos y audiofilos. Eso sí, como máximo exponente de la marca que son, no resultan muy asequibles, aunque dentro de su gama de precio, éste resulta ajustado. También hay que reseñar que lógicamente necesitarán una electrónica a la altura de las circunstancias. No son unas devoradoras de watios, pero tienen sus requerimientos. Nuestra recomendación va dirigida a aquellos aficionados que, siendo eclécticos en los géneros, mantienen una alta exigencia en términos musicales a su equipo.

Iván Crespo, Departamento de Ingeniería de Intertec



Triangle consigue demostrar con estas cajas un completo dominio del diseño electroacústico al conjuntar un doble array de graves, modelando la directividad y respuesta del mismo sin necesidad de membranas de mayores diámetros y por tanto más difíciles de controlar. Así mismo, con los dos transductores traseros brinda la posibilidad al usuario de modelar el escenario y directividad en medios apoyándose en las reflexiones traseras. Finalmente, el exclusivo diseño de su motor de compresión consigue un soberbio ángulo en apertura y homogeneidad a altas frecuencias, donde éstas normalmente son muy directivas y críticas con la posición de escucha.


DPS DYNAMIC PULSE SYSTEM

Las Triangle Grand Concerto tienen un altavoz de graves en su parte posterior. El objetivo es reducir la direccionalidad de las cajas. Ésta se caracteriza por la diferencia entre la respuesta en frecuencia del altavoz de medios en la línea central de la imagen estéreo y desplazado 30 grados. Cuanto mayor es ésta, mayor es la direccionalidad. El principio del sistema DPS es el mismo que se sigue en los conciertos y en la música en directo. Es decir, enviar tanta energía de sonido, tanto de frente, como a la parte trasera del punto de emisión. De esta manera se pretende que el volumen se distribuya de forma homogénea frente al oyente, en lugar de centrarse sólo en un haz de sonido. Gracias a este sistema, el altavoz es menos direccional y por tanto menos susceptible a la creación de espacios con mejor o peor imagen sonora en relación al entorno del oyente. Lógicamente, en la audición, mi posición era central, si bien cambié de ubicación dos veces con buenos resultados, aunque desde luego sin ser los de la situación idónea. También se consigue facilitar la colocación de las cajas en la sala, aunque eso, gracias a los profesionales de Werner, especialmente a Xavi Viguera, no supuso ningún problema. Además, el objetivo es lograr una mayor apertura de la escena sonora y evitar añadir coloración a la señal original.

Triangle Magellan Grand Concerto SW2, La cuadratura del triángulo

Ficha técnica

SENSIBILIDAD 91 dB. POTENCIA 400 w. IMPEDANCIA NOMINAL 400 w. IMPEDANCIA MÍNIMA 2,5 Ohm. RESPUESTA EN FRECUENCIA 28 Hz – 20 kHz. DIMENSIONES 2.150 x 600 x 450 mm. PESO 100 Kg. DISTRIBUYE Intertec (961537373).

Precio: 22616 €