Cajas acústicas

Yamaha YSP-1100, Uno para todos

LA UBICACIÓN

  • Una única caja acústica (con la ayuda de un subwoofer) para todo nuestro sonido multicanal. ¡Y cómo funciona!
  • Precio: 1099 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fran Soberanas

Es muy posible que usted, lector de CEC, ya tenga un sistema multicanal instalado en su casa, o esté ultimando su adquisición. Es asimismo probable que usted, que ha ojeado CEC por casualidad, imagine con una mezcla de curiosidad, interés y algo de desconfianza en cómo quedaría un equipo de cine en casa multicanal en su salón. La perspectiva de acomodar por primera vez cinco (sí, cinco) cajas acústicas, con sus correspondientes cables por toda la estancia puede llegar a ser angustiosa y fuente de no pocos conflictos domésticos. Hemos realizado una fuerte inversión en decoración, nuestro salón está finalmente terminado y a nuestro gusto, pero no hemos previsto un sistema de sonido multicanal así que no nos queda otra alternativa que idear métodos más o menos ingeniosos que nos permitan posicionar, instalar y cablear 5 cajas acústicas, con el agravante de que dos de ellas están en la parte trasera. También puede ser que nos horrorice la idea de estar viendo continuamente las cinco pantallas. Para todos estos casos, o si sólo quiere instalar un equipo multicanal sin complicarse demasiado, hace ya tiempo que algunos fabricantes se afanan por conseguir el “Santo Grial” del sonido multicanal: una sola caja acústica para todos los canales.

Analizamos este mes la tercera generación de la solución desarrollada por la marca nipona: el proyector de sonido YSP-1100. Sus predecesores, YSP-1 e YSP-1000, ya hicieron sobresalir a Yamaha por encima de sus competidores. Con el YSP-1100, han alcanzado la madurez del concepto.

El planteamiento es sencillo: construimos un recinto con suficiente espacio para albergar cuarenta altavoces de 4 cm más dos de 11 cm, junto con un amplificador digital completo con sus múltiples entradas y salidas. Aplicamos la experiencia en electrónicas multicanal y campos sonoros Cinema DSP de Yamaha y el resultado es un dispositivo de poco más de 1 m de ancho, similar a una pantalla de 42” y un peso de 12 kg.

El aspecto del YSP está muy estudiado para ser elegante y sobrio. Combina una rejilla metálica negra no practicable de tacto muy sólido, con superficies de plástico negro con acabado tipo piano muy agradables. Una pantalla matricial de color azul complementa el dispositivo y nos resultará de gran ayuda para ajustar la configuración, para selección de fuentes o activación de campos sonoros Cinema DSP. Si fuera necesario, por su salida de vídeo compuesto podemos acceder al OSD, que nos será de gran ayuda si decidimos sumergirnos en las amplísimas posibilidades de ajuste manual y en perfecto castellano. El OSD no funciona a través de la salida de vídeo por componentes.

El mando a distancia es cómodo de agarre y muy intuitivo en la situación y etiquetado de los botones. Creemos inexplicable que no sea retroiluminado, más aún en un dispositivo como éste que pensamos está destinado a un uso continuo, a menudo en estancias poco iluminadas. Adicionalmente, es programable para 3 componentes más (televisión, lector de DVD-Video y otro dispositivo más tipo receptor de TV por cable o satélite) lo que permite funcionalidades básicas de todos ellos.

Una vez decidida la ubicación del YSP-1100, cuestión decisiva en este dispositivo, la puesta en marcha y la primera instalación no podrían ser más sencillas. Con la ayuda de un pequeño micrófono suministrado y de un soporte de cartón (troquelado en el cuidado embalaje del aparato), no tenemos más que activar la función IntelliBeam o ajuste automático. Salimos de la habitación y tras unos pocos minutos el Yamaha se habrá ajustado a las medidas y condiciones acústicas de nuestra sala. Así de sencillo y así de simple.

En nuestro caso, con una sala de formas rectangulares y sin grandes dificultades, el resultado fue asombrosamente eficaz. La pared izquierda está cubierta en su totalidad por un visillo, que no quisimos abrir para poner a prueba al YSP. Nuestra sorpresa fue grande cuando descubrimos que el canal izquierdo se reproducía nítidamente a pesar de la aparente dificultad.

La primera parte de nuestra prueba la realizamos con fuentes multicanal digitales, es decir, DVD-Video. El aparato descodifica PCM, Dolby Digital y DTS. Comenzamos con el desembarco inicial de Salvar al Soldado Ryan para comprobar cómo se desempeñaba en la recreación del campo sonoro de una escena llena de efectos, chasquidos, balas silbantes y explosiones tanto cercanas como lejanas. De paso, íbamos a comprobar cómo iba dotado de graves. Pues bien, nos encontramos con una amplitud de la escena sonora que abarcó mucho más que el metro de ancho del dispositivo. Diríamos que al menos 1 m más por cada lado, lo que nos da 3 m para los 3 canales frontales (izquierdo, central y derecho) lo que significa que el YSP-1100 no sólo puede ser usado con pantallas de 42” sino que también será efectivo con 50” y lo que es incluso más interesante, para su uso con proyectores de imagen. Un servidor es un defensor acérrimo del uso del subwoofer en una instalación de cine en casa y en este caso no podía ser menos, si bien se defendió en ese aspecto mejor de lo que imaginábamos. Para un uso ocasional, se puede prescindir de él.

La reproducción de la ya famosa “carrera de vainas” del Episodio I de Star Wars nos confirmó la capacidad del Yamaha para conseguir lo que se nos ocurre definir como una “nube sonora” en la que nos introduce de una manera muy efectiva, sin que la escucha resulte fatigante o artificial. Decidimos conectarle un subwoofer Jamo D5Sub para comprobar su solvencia como sistema de rango completo. Nuevamente pusimos a prueba al dispositivo en escenas de marcado ambiente envolvente, como en la entrada de Máximo en el Coliseo en Gladiator. El efecto resultó convincente en todo momento.

En música multicanal, lo pusimos a prueba con algunos temas del DVD-Video Pulse de Pink Floyd. El resultado también nos pareció muy acertado. La sensación fue prácticamente la misma que con nuestro sistema 5.1 tradicional. En multicanal analógico (emisiones Dolby Surround, o simplemente estéreo) los resultados fueron más discretos, como por otra parte ocurre también en los sistemas de 5 canales independientes. Los haces traseros prácticamente desaparecieron, aunque el trío frontal mantuvo su presencia. En modo analógico podemos acceder a los modos envolventes más habituales como Dolby Surround Prologic, Dolby Surround Prologic II (movie, music y game) y DTS Neo:6 (cinema y music). Nos interesaba también comprobar su rendimiento en música estéreo. Cuando el YSP-1100 funciona en modo estéreo, el sonido emana directa y frontalmente del altavoz, sin ningún proceso adicional, lo que limita la imagen estéreo a sus 103 cm de ancho. Claramente escaso a poco que nos situemos a una distancia de escucha mayor de 1 m. Sin embargo, el sonido resultó nítido y agradable, aunque sin imagen estéreo. Al activar el modo estéreo + 3 haces, mantuvimos la nitidez a la vez que la escena sonora se amplió de repente a los 3 metros mencionados anteriormente. Sin necesidad de ajustar el nivel de volumen, comprobamos que el Yamaha se defiende muy correctamente con pasajes de gran dinamismo como el Adagietto de la Sinfonía n.º 5 de Gustav Mahler.

En definitiva, si nuestra sala se ajusta a las capacidades del YSP-1100 e instalar un sistema de 5 altavoces supone un problema, les aseguramos muchas horas de satisfacción por un precio competitivo. Y sin cables de por medio.


LA UBICACIÓN

No es fácil obtener el 100% de rendimiento al YSP-1100. No porque el sistema Intellibeam no sea capaz de configurar nuestra sala, sino porque por su propio principio de funcionamiento limita la instalación a una sala de dimensiones lo más regulares, en uno de sus laterales o en una esquina, con paredes francas capaces de hacer rebotar los haces de sonido. La ausencia de una pared lateral o una con grandes aberturas nos impedirá la recepción de los haces de sonido que deberían provenir de esa parte. Antes de realizar la inversión en el YSP, conviene comprobar si nuestra sala reúne las condiciones de ubicación requeridas. Por ejemplo, tener la pared trasera pegada a la zona de escucha, como es nuestro caso y nos consta que el de muchos de nuestros lectores, hace que los efectos traseros sean mucho menos efectivos de lo que debieran.

Yamaha YSP-1100, Uno para todos

Ficha técnica

Potencia máxima de salida 2 W (1 kHz, 10 % THD, 4 ohmios) x 40, 20 W (100 Hz, 10 % THD, 3 ohmios) x 2. Panel de conexiones Entradas analógicas estéreo (2), entradas digitales (2 ópticas, 1 coaxial), entradas vídeo compuesto (3) y entradas vídeo por componentes (2). Salida de subwoofer (1,5 v, menos de 120 Hz), salida de vídeo compuesto (1) y salida de vídeo por componentes (1). Entrada de micrófono. Entrada RS-232C, Remote-In, IR-Out. Consumo 50 W. PESO 13 kg. Dimensiones 1.030 mm x 194 mm x 118 mm.



DISTRIBUYE Gaplasa (917482960).

Precio: 1099 €