Cajas acústicas

System Fidelity Serie 3000, Calidad a precio de derribo

  • Un asequible sistema de cajas acústicas ideal para iniciarse al cine en casa.
  • Precio: 664 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

System Fidelity nació con la clara vocación de ofrecer productos con una excelente relación calidad/precio. Lo hemos visto en un par de productos que la marca nos cedió para su análisis y, como veremos seguidamente, sigue apostando por lo mismo incluso cuando sube el listón de calidad un par de peldaños más.

Reciente en el mercado, esta serie 3.000 puede enorgullecerse de cumplir a rajatabla las premisas básicas de la firma. Es una serie pensada para ofrecer un muy buen sonido multicanal y que incluso puede defenderse bien en estéreo pero a un precio de venta verdaderamente de derribo. Una serie modular, pues permite al usuario configurar a su elección no sólo la configuración multicanal (5.1, 6.1, 7.1, etc.), sino también elegir qué modelos integrarán su sistema. Toda esta enorme versatilidad se une a cierta distinción estética que se plasma con un acabado en wengue, un color que normalmente sólo asociábamos a productos de mayor precio. Señores, aquí tienen desde dos recintos compactos de apenas 92 euros la pareja, hasta las columnas SF-3050 que alcanzan el tentativo precio de tan sólo 210 euros (las dos).

La serie 3.000 actualmente la forman cinco modelos de recintos diferentes. Por un lado tenemos el obligado subwoofer (154 euros), de muy compactas dimensiones, equipado con un altavoz de graves de 8” y puerto bass reflex. De diseño activo, dispone de un amplificador de 80 W RMS, con su propio control de volumen y ajuste de filtro pasa bajos regulable de 20 a 150 Hz. Le sigue el central (también modelo único) SF-CC30 (76 euros), de diseño hermético, con dos altavoces de medios de 4” y un tweeter de cúpula de 1”.

La serie dispone de dos recintos tipo monitor: el compacto SF-3010 (92 euros la pareja) y el más voluminoso SF-3030 (132 euros la pareja). Ambos son de dos vías con puerto bass reflex y ofrecen una respuesta en frecuencia de 40 Hz a 20 kHz, según el fabricante. El más pequeño, incluye un altavoz de medios de 4”, mientras que el segundo lleva uno de 6,5”. Finalmente, el más alto de la gama es el SF-3050 (210 euros la pareja), el único modelo tipo columna. Lleva dos altavoces de medios de 5” y un tweeter de 1”. Su respuesta en frecuencia va de los 35 Hz a los 20 kHz.

Todos los recintos son de MDF y utilizan sistemas magnéticos de neodimio y membranas de agudos de curvatura especial.



A PRUEBA



Tuve la suerte de disponer para las pruebas de todos los modelos de la serie, por lo que podía configurar a mi antojo cualquier sistema, cosa que hice. Fuente y amplificación corrían a cargo de Onkyo con sus modelos Integra DV-SP1000E y TX-NR5000E. Sí, sé que es una combinación un poco desequilibrada en cuanto a precios, pero en definitiva lo que interesaba eran los vatios. El sistema de visualización fue un proyector Sanyo PLV-Z4. Las pruebas se realizaron en la tienda ilerdense ElectroSo (ubicada en Lleida capital, en la Avenida Valencia), donde pusieron su sala de pruebas a nuestra diposición durante toda una jornada.

Responsabilidad de ellos es el equipamiento adicional de pruebas y, cómo no, toda la ayuda prestada para el evento. La primera prueba, visto su precio, me permitía abordar sin temor alguno la configuración de una opción formada por los dos modelos de columna en la escena frontal, complementándola con un central, más los dos recintos más pequeños para los laterales en una configuración 5.1, por lo que también utilicé el subwoofer. La genial Pearl Harbor (genial en cuanto a sonido), me sirvió como base para enjuiciar a nuestras invitadas. Antes, como debe ser, configuré el sistema ajustando las distancias y, sobre todo, los niveles, ayudándome para ello con el correspondiente sonómetro. Vale la pena mencionar que las diferencias entre canales, sobre todo con el central, eran de apenas 3-4 dB. Todos los recintos presentan una sensibilidad de 88 dB/W/m, un valor a tener en cuenta y que demanda, en verdad, una muy buena entrega de corriente. Quizá por ello, el receptor Onkyo utilizado no sobró, ya que el nivel de volumen en toda la audición debía ser muy alto para llenar de sonido la sala de pruebas de ElectroSo.

La espectacular escena del ataque japonés se ejecutó con una muy buena fidelidad de los sonidos. Realmente, estas System Fidelity ofrecen una cohesión tonal muy buena, incluso comparando el modelo de columna con el compacto monitor (la diferencia de volumen es enorme). Lo mismo pasa con el canal central, que sorprende que, a pesar de su compacto tamaño, permita una inteligibilidad de la palabra perfecta, sin renunciar a un cuerpo de la voz bastante bien conseguido. Eso sí, necesité subir “a oído” unos pocos dB más el nivel del canal central para que se escuchara perfectamente. A pesar del generoso volumen de los recintos de columna SF-3050, el subwoofer resulta necesario, no sólo para la ejecución de la banda .1 (la del subwoofer). De hecho, mejoré sensiblemente la reproducción de las bajas frecuencias cuando configuré las columnas como small a un corte de frecuencia de 80 Hz. Ese plus en bajas frecuencias permitió conseguir una dinámica mejorada, más espectacular durante la reproducción multicanal. El conjunto ofrecía lo que muchos esperamos de un equipo 5.1: tridimensionalidad.

Aunque los altavoces laterales (en esta ocasión los pequeños SF-3010) quizá presentaban un agudo algo brillante, los sonidos en movimiento se reproducían con un más que correcto movimiento, sin apenas notar “caídas” debido a las diferencias tonales. Realmente la sensación cinematográfica consiguió sorprenderme.

Más difícil, pero no desagradable, esta serie consigue lidiar bien con el sonido estéreo. Las SF-3050, las columnas, se defienden bastante bien, incluso ante ataques de dinámica contundentes, eso sí, sin poder renunciar a cierto apoyo del subwoofer. No es una solución audiófila, ni mucho menos, pero por el precio que se debe pagar, el resultado puede sorprender a más de uno. Pero cuando de verdad me sobresalté fue al cambiar las SF-3050 por las de estantería SF-3030. Éstas mejoraron, aunque parezca difícil, la reproducción de las frecuencias medias/bajas. Seguramente, esto es debido al uso de menos transductores y al hecho de que todavía era necesario el uso del subwoofer. Menos altavoces ofreciendo el mismo sonido implica menos problemas de fase, anulación de frecuencias, etc. Ambos modelos ofrecen un buen medio-alto y unos agudos más que correctos, sin ser ásperos pero presentes. Las SF-3030 se convierten no sólo en unos buenos frontales sino que, visto lo analizado, conseguirían un excelente cine en casa si las utilizamos para todos los canales (menos central y subwoofer).

La nueva serie 3.000 de System Fidelity permitirá a muchos aficionados noveles conseguir un buen equipo para cine en casa sin tener que preocuparse de su presupuesto. Una serie que resultará perfecta para adentrarse en esta magnífica afición sin riesgo alguno. Tres recintos muy diferentes y a precios muy atractivos, junto con un central y un sencillo refuerzo de graves que convertirán su salón en un auténtico cine en casa. Resultados bastante convincentes en música aunque no para exigentes. Recomiendo utilizar un amplificador que entregue mucha potencia, pues la necesitan.


System Fidelity Serie 3000, Calidad a precio de derribo

Ficha técnica

FICHA TÉCNICA

SF-3010 (92 €/pareja)

Tipo: 2 vías, bass reflex. Tweeter de 1”, altavoz de 4”. Respuesta en frecuencia: 40 Hz- 20 kHz. Sensibilidad: 88 dB. Frecuencia de corte: 3 kHz. Impedancia: 6 ohmios. Peso: 2,7 kg. Dim.: 240 x 140 x 175 mm.

SF-3030 (132 €/pareja)

Tipo: 2 vías, bass reflex. Tweeter de 1”, altavoz de 6,5”. Respuesta en frecuencia: 40 Hz- 20 kHz. Sensibilidad: 88 dB. Frecuencia de corte: 2,5 kHz. Impedancia: 6 ohmios. Peso: 4,8 kg. Dim.: 340 x 185 x 250 mm.

SF-3050 (210 €/pareja)

Tipo: 2 vías, bass reflex. Tweeter de 1”, altavoz 2 x 5”. Respuesta en frecuencia: 35 Hz- 20 kHz. Sensibilidad: 88 dB. Frecuencia de corte: 3 kHz. Impedancia: 6 ohmios. Peso: 8 kg. Dim.: 910 x 175 x 250 mm.

SF-CC30 (76 €/unidad) Tipo: 2 vías, bass reflex. Tweeter de 1”, altavoz 2 x 4”. Respuesta en frecuencia: 40 Hz- 20 kHz. Sensibilidad: 88 dB. Frecuencia de corte: 3 kHz. Impedancia: 6 ohmios. Peso: 4,8 kg. Dim.: 140 x 380 x 175 mm.

SF-250SW (154 €/unidad) Tipo: Activo, con altavoz de 8” y bass reflex. Potencia del amplificador integrado: Hasta 120 W musicales. Frecuencia de corte: Ajustable de 20 a 150 Hz. Peso: 8,3 kg. Dim.: 340 x 230 x 430 mm.



Distribuye: System Fidelity España (www.systemfidelity.es, info@systemfidelity.es).

Precio: 664 €