Cajas acústicas

B&W CM8, Columnas mini para la serie CM

Kevlar

  • Su ambición es convertirse en unas columnas polivalentes, capaces de dar un buen espectáculo tanto en aplicaciones multicanal y de cine en casa como para escuchas en estéreo
  • Precio: 1800 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Jorge WUHRMANN

En la alta fidelidad son muy pocas las marcas que logran triunfar por igual con la crítica y el público, pero aún son menos las que consiguen después mantenerse en ese privilegiado estatus durante varias décadas. Bowers & Wilkins es una de las pocas que lo han logrado gracias al esfuerzo y profesionalidad constantes mostrados desde la mesa de diseño a los procesos de fabricación, sin dejar de lado el siempre imprescindible marketing. Desde sus modestos orígenes a mediados de la década de los sesenta del pasado siglo, algunos de los avances que han marcado la evolución de la marca se han mantenido constantes en el tiempo y son verdaderas señas de identidad de la misma. Como ejemplos más característicos de este ADN de la casa destacan la utilización del Kevlar en sus transductores desde mediados de los 70, la vigencia de las estructuras internas de las cajas Matrix aparecidas en los 80, los recintos sin lados rectos anticipados por los Nautilus a mediados de los 90 junto con los tweeters montados en recinto tubular y más recientemente las cúpulas de diamante surgidas a mediados de la primera década del siglo XXI. Pero además, B&W ha sabido presentar una gama interesante para todos los bolsillos desde hace mucho tiempo que abarca desde cajas acústicas de referencia como las Nautilus hasta pequeños monitores multimedia, sin olvidar el que hoy día es el dispositivo de referencia para reproductores iPOD, el galardonado “Zeppelin”.

ELEMENTOS DE ALTA GAMA

En la gama actual de B&W para alta fidelidad y cine en casa a nivel doméstico la serie CM se sitúa en el escalón central de la oferta, por debajo de la exclusiva serie Nautilus y la serie 800 Diamond y por encima de la las series 600, verdadero escalón de entrada de B&W y de la estéticamente característica XT, muy orientada al cine en casa. La serie CM está compuesta por dos modelos de caja de diferente tamaño para cada concepto, contando así con dos columnas (de mayor a menor CM9 y CM8), dos monitores (CM5 y CM1) y dos canales centrales (CM Centre 2 y CM Centre) y un subwoofer específico. Nuestras invitadas este mes son las CM8, unas cajas que pretenden ofrecer en un espacio reducido todo el potencial de un diseño de 3 vías.

Disponibles en un acabado lacado negro piano, clásico de madera (Rosenut o Wengé) y lacado blanco, las CM8 tienen un tamaño contenido comparadas con sus hermanas de gama las CM9. Su ambición es convertirse en unas columnas polivalentes, capaces de dar un buen espectáculo tanto en aplicaciones multicanal y de cine en casa como para escuchas en estéreo. Además, su objetivo, al controlar las dimensiones es permitir una integración fácil en un entorno doméstico, en el que según el manual apenas necesitan medio metro por el lateral o detrás de la caja para posicionarse dejando suficiente “aire” alrededor, incluso a pesar de contar con el puerto bass réflex en la parte trasera. En realidad, el espacio que ocupan no es superior al de los pequeños monitores de la gama, los CM1 sobre sus soportes y su hábitat natural es una sala de 20 a 30 metros cuadrados, en mi opinión.

A la hora de crear las CM8 B&W ha vuelto a utilizar numerosos elementos de diseño y componentes que ya ha empleado satisfactoriamente en realizaciones anteriores. Para comenzar presentan una configuración de tres vías con cuatro transductores, un diseño “clásico” de la casa utilizado con éxito en multitud de ocasiones. El tweeter es el clásico “Nautilus” de B&W, de cúpula de aluminio montado en un recinto tubular terminado en punta que ayuda a absorber y amortiguar las ondas de la parte posterior susceptibles de colorear el sonido. Para las frecuencias medias, las CM8 se vuelven a servir de una solución clásica de la marca y recurre al mismo tipo de transductor que monta la superior serie 800, con un diámetro de 130mm y cono construido con fibras entrelazadas de kevlar de color amarillo, equipado con la tecnología FST o “suspensión periférica fija”. Para los graves, el diseño opta por otra propuesta clásica en la firma utilizando dos conos gemelos de 130mm construidos con pasta de papel, kevlar y resina bastante rígidos y con unos motores magnéticos bastante generosos de tamaño. Conviene recordar que a diferencia de otros fabricantes de cajas acústicas, B&W diseña y fabrica sus propios transductores, lo que le permite un control completo del proceso de diseño de las cajas acústicas y de todos los elementos que las componen.

Para el filtro divisor de frecuencia, el diseño escogido es de primer orden buscando una máxima eficacia que no drene potencia innecesariamente, con las frecuencias de corte situadas en 350 Hz y 4 KHz. El conjunto presenta una sensibilidad de 88 dB y una impedancia nominal de 8 Ohm que baja a 3 Ohm como impedancia mínima. Sin duda se trata de unas especificaciones a priori “fáciles” de atacar para la electrónica asociada y B&W recomienda una potencia de entre 30 y 150 W continuos sobre cargas de 8 Ohm. La única cifra de las características técnicas que me llama la atención de forma negativa es el rango de frecuencias anunciado: de 69Hz a 22 kHz. Un mínimo de 69 Hz no es una mala cifra para una caja de cine en casa, siempre apoyada por un subwoofer, pero para unas columnas destinadas a un equipo estéreo, resulta una extensión de graves relativamente limitada.

Desde el punto de vista estético, las CM8 constituyen un producto muy atractivo. Sus formas limpias le dan un aspecto estilizado, nada voluminoso. La calidad de los acabados de los recintos es realmente buena e inspira calidad a primera vista. Los bornes de conexión son firmes y permiten bi-cableado y bi-amplificación. Dada la delgadez de las CM8 el diseñador las ha equipado con unas bases que permiten ensanchar su apoyo y les proporcionan una estabilidad extra muy de agradecer. Las cajas se entregan además tanto con las clásicas puntas de desacoplo como con unos apoyos semiesféricos terminados en goma que las pueden reemplazar en según qué superficies (madera) de forma bastante exitosa. Sin sus rejillas de protección, que se sujetan magnéticamente para evitar más elementos estéticos en los frontales, los detalles de aluminio de los transductores les dan a nuestras invitadas una estética atractiva y moderna.

PRUEBAS DE SONIDO

Para poder evaluar el rendimiento de las CM8, las situé en mi sala habitual utilizando como electrónica un amplificador estéreo Izar BRK 100, un equipo de fabricación nacional que se ha convertido en mi referencia particular para probar cajas acústicas por su honesto rendimiento y buena entrega de corriente. Como reproductor, utilicé un lector multiformato Pioneer.

Las CM8 sorprenden desde el primer momento por su agilidad, transparencia y delicadeza. Son cajas rápidas, fáciles de controlar para cualquier electrónica que cuente con una entrega de corriente honesta. Responden con desenfado y buena respuesta a todo ritmo ágil que tengan que reproducir y resultan por tanto unas cajas alegres y divertidas. Escuchando el último álbum de Melody Gardot, las percusiones y los metales resultan vibrantes y realistas, casi sorprendentemente “grandes” para el tamaño del recinto de las CM8. Otro tanto podemos decir de la escena sonora, muy bien resuelta y de tamaño correcto, con los instrumentos y voces bien situados e identificados. El ancho de la caja limita algo el tamaño del “punto dulce” de escucha, pero eso es lógico y esperable y una limitación derivada de la decisión de hacer las CM8 estrechas. Tanto timbres como voces tienen una naturalidad excelente, sin coloraciones de ningún tipo, perfectamente realistas y transparentes. Y finalmente, los agudos vuelven a destacar por su naturalidad, su delicadeza y la total ausencia de estridencias y fatigas auditivas. No está montado en un recinto separado y con alineamiento acústico, como en la serie 800, pero el tweeter “marca de la casa” vuelve a destacar como uno de los más eficaces del mercado. Los graves, como era de esperar, presentan una precisión muy destacable. Tanto en contrabajos de tipo Jazz (Charlie Haden con Pat Metheney “under the Missouri sky) como en bajos electrónicos (Muse, “the resistance”) control es muy bueno, pero se echa de menos un poquito más de extensión y lo más importante, un poquito más de pegada.

Escuchando extractos de la ópera “La Traviata” de Verdi, con fragmentos corales, dúos, obertura y pasajes orquestales, comprobé que las CM8 son unas cajas muy competentes con la música clásica. Voces e instrumentos ofrecen todos los matices que esconde la grabación y la espectacularidad de la presentación se mantiene con bastante entereza, a pesar del tamaño de las cajas, que a buen seguro estarán más cómodas en una sala de dimensiones algo más reducidas que los 45 metros cuadrados a los que las enfrenté en mi prueba, de la que no obstante, supieron salir con buena nota.

En definitiva, las CM8 se presentan como una interesante opción de columna de tamaño contenido y buen rendimiento con una estética muy característica. Muy recomendables.

NOS GUSTA

Estética y acabados

Agilidad, transparencia, delicadeza

Escena sonora

MEJORABLE

Extensión y pegada del grave

“punto dulce” relativamente pequeño


Kevlar

Una de las características de las creaciones de Bowers & Wilkins desde 1.974 es la utilización de la fibra amarilla Kevlar® en la fabricación de los conos de la mayoría de sus altavoces. El Kevlar® es una poliamida sintetizada (poliparafenileno tereftalamida) comercializada por DuPont desde 1.972 y que se caracteriza por su resistencia, rigidez y ligereza y es el material más empleado en la fabricación de chalecos antibalas. El Kevlar® presenta unas características muy específicas como material del cono de un altavoz buscadas por B&W y en concreto, que el área de radiación efectiva disminuye gradualmente con el aumento de la frecuencia y, en consecuencia, su dispersión es mucho más uniforme con la frecuencia que en el caso de un material muy rígido. El altavoz típico de B&W tiene un cono de Kevlar® tejido, tratado con una resina para controlar la rigidez y un compuesto de PVA para añadir amortiguación y sellar el tejido.

B&W CM8, Columnas mini para la serie CM

Ficha técnica

RESPUESTA DE FRECUENCIA: 69Hz-22.000 Hz SENSIBILIDAD: 88 dB IMPEDANCIA NOMINAL: 8 Ohm IMPEDANCIA MÍNIMA: 3.0 Ohm AMPLIFICACIÓN RECOMENDADA: 30W-150W DIMENSIONES: 960x165x277 mm PESO: 19,5Kg por unidad FILTRO DIVISOR, FRECUENCIAS DE CORTE: 350Hz – 4.000 Hz.



DISTRIBUYE B&W Grupo España

Precio: 1800 €