Acoustic Energy Radiance 3, Limpias y radiantes
UN POCO DE HISTORIA
- Son muy personales y tienen un sonido muy particular, estrechamente vinculado a sus orígenes profesionales
- Precio: 2390 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Fernando DE LA FUENTE
¿Analítico o musical? ¿Es imprescindible sacrificar alguno de los dos aspectos para encontrar la caja perfecta? ¿Existe el equilibrio en un altavoz doméstico? Todos los que trabajamos en esto nos hemos hecho preguntas de esta naturaleza y nuestra propia subjetividad nos ha guiado por un camino u otro. Pero analizando las Radiance 3 de la británica Acoustic Energy, a mí me ha sucedido demasiadas veces. Y no sólo durante las pruebas en sí, sino incluso durante el proceso de rodaje. Por momentos, sobre todo al principio, parecían monitores de estudio. Señal plana, sin apenas matices, graves con presencia limitada y carencia de color (¿musicalidad?). Algo lógico y razonable, teniendo en cuenta que además son algo duras. Al cabo de unas 20 horas, ganan en graves y en cuerpo, y empiezan a aparecer detalles. Unos dos días después, los factores previamente indicados continúan creciendo. Pero siguen resultando muy lineales. Decido comenzar las pruebas con las sinfonías 2ª y 3ª de Brahms en busca de dinámica y pegada, pero me cuesta encontrarla. ¿Falta rodaje? Dejo dos días más con el propio Brahms. El resultado es exactamente el mismo que dos días antes. En definitiva, las cajas, simplemente, son así.
Antes de profundizar en las pruebas realizadas, vamos a presentar a nuestras invitadas. Las Radiance 3 son el modelo más alto de esta última línea, la más reciente de la británica Acoustic Energy. Es una firma relativamente joven, fundada en 1987, con una vocación marcadamente profesional. Para esta gama, se ha seguido el mismo proceso evolutivo de la serie que dio origen a la marca, incorporando algunas de las innovaciones de la muy reciente versión mkIII SE. En palabras de Acoustic Energy, todo el proceso ha supuesto un auténtico regreso a sus raíces. Las aportaciones han sido básicamente dos:
- La tecnología DXT, desarrollada por Mike Thomas, consiste en una membrana localizada alrededor del tweeter para controlar la propagación. El proceso lo ejecuta por medio de la deflexión, que consiste en la desviación de la dirección de una onda sónica. De esta manera se consigue controlar la dispersión sonora de los agudos e integrarlos de forma más natural con los medios y los graves.
- Conos de aluminio: Incluye la tecnología Pure Piston, que mantiene la forma y la posición del cono en todo momento, con el objetivo de evitar la coloración de la música.
En lo que se refiere a la configuración de las cajas, hablamos de un gabinete de tres vías con puerto bass-reflex. Está formado por cuatro transductores: un tweeter de neodimio de 38 mm con diafragma de radiador en anillo con tecnología DXT, un transductor de medios de 130 mm con cono de aleación prensada y dos woofers de 160 mm del mismo material. Todo ello, alojado en un recinto curvado (para evitar las reflexiones) de MDF (Medium Density Fibreboard).
En términos estrictamente estéticos, la pareja que recibimos llegó en una terminación “Fresno claro” que ofrece una sensación de construcción sólida y robusta, con un diseño bastante inglés, muy tradicional, y la única concesión a la galería de las paredes curvadas. En la parte trasera, encontramos los bornes chapados en oro. Están preparadas para bicableado y tienen los correspondientes puentes en una configuración poco habitual en forma de escalón.
SITUACIÓN
Para probar las cajas empleamos un amplificador Marantz PM7003 y un lector Rotel RCD 06SE. El cableado era de Van den Hul. Watios de sobra para nuestra invitadas (70 por canal).
Se puede hacer una audición digna con una colocación sencilla, pero, para obtener lo mejor de ellas, se necesita investigar más. La primera premisa es que requieren aire. Mucho espacio alrededor. El fabricante indica en el manual (en perfecto inglés: me uno a la reivindicación de mi admirado Luis Llana) una separación de entre 20 y 60 cm de la pared trasera. Ya les adelanto que lo de los 20 cm es directamente una locura y lo de 60, cuestionable. En mi caso, rondaban el metro. Particularmente, la única cifra que atendí de la guía de usuario fue la inclinación de 15o con respecto al punto de escucha.
A PRUEBA
Una vez metidos en materia, probamos las ya previamente nombradas sinfonías de Brahms en la versión de Sir Simon Rattle al frente de la Filarmónica de Berlín. Desde el momento en que me puse a escuchar las Radiance 3, me llamó la atención su nitidez y transparencia. Tal vez, inicialmente pude echar de menos algo de presencia en graves o mejor explicado, mayor rotundidad. Sin embargo, en algunos pasajes puntuales (4º movimiento de la 2ª de Brahms) los tonos más bajos parecían algo descontrolados. Tuve la impresión de que las cajas aún no estaban bien acopladas. No obstante, esa sensación se fue diluyendo poco a poco conforme fueron pasando las horas.
Además, hay que apuntar el que para mí es el mayor acierto de las Radiance 3 y que en buena medida achaco al soberbio trabajo realizado en el transductor de agudos con la tecnología DXT. La escena sonora es sublime. Clara, detallada y profunda. También la localización instrumental fue precisa, y resulta reseñable asimismo la direccionalidad de los altavoces.
Es destacable como condición (nunca defecto) de las cajas, una apreciable ausencia de calidez, que los más puristas denominarían coloración. Eso me hizo pensar en la vocación de esta serie Radiance: el regreso a sus raíces. Los comienzos de Acoustic Energy fueron monitores dirigidos al audio profesional. La traslación ha sido perfecta, pero hay oídos, vamos a llamarlos, poco educados, que pueden sacar conclusiones precipitadas a partir de la escucha de nuestras invitadas. Es un aspecto que se hace notar especialmente en piezas con grandes masas orquestales o en música popular con ritmos muy agresivos.
Continué las pruebas con la Sonata para violín y piano Op. 13 de Gabriel Fauré para probar los agudos y especialmente el piano, siempre terriblemente complejo. En opinión del que esto escribe, el resultado fue absolutamente delicioso. Refinado, musical, ligero. El violín de Arthur Grumiaux tenía una sonoridad increíblemente precisa, no cortaba nada por arriba y llenaba de matices la estancia. No se quedaba atrás el piano de Paul Crossley. Cristalino y repleto de detalles. El diálogo entre ambos instrumentos era de una naturalidad apabullante. Me atrevería a decir que una de las veces que había escuchado de una manera tan clara esta sonata, una de mis favoritas. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto con esta pieza.
También se mueven con cierta soltura en piezas de jazz ligero como las del soberbio CD Audiophile Jazz Prologue III. El último corte, Share & Share Alike, ofrece un soberbio diálogo entre guitarra y bajo. La reproducción resulta muy limpia, creando una sensación envolvente muy lograda.
Cuando regresamos a la música popular (casi parece un insulto llamar así a Steve Miller) las Radiance 3 se vuelven a mostrar algo planas, lineales. Para mi gusto, les falta algo de alma, no consigo que Serenade o Swingtown me emocionen como suelen hacerlo siempre, pero tampoco puedo reprochar nada a nuestras invitadas. Todo es correcto, no hay ningún defecto que podamos achacar con claridad, pero no llega a entusiasmar. Aunque es un poco absurdo recomendar un género musical u otro para un modelo en concreto, lo cierto es que me costaba identificarlas con las que tanto me habían hecho disfrutar con Fauré. Unas cajas suenan bien o mal, independientemente de lo que se escuche en ellas. Pero lo cierto es que se mueven de un modo magistral con música “ligera” (hablando en términos de cantidad de instrumentos) y sufren algo más en las aglomeraciones sonoras. Imagino que los lectores se habrán dado cuenta del uso de palabras como “alma” o “emoción” que aluden directamente a la subjetividad, la personalidad y el gusto propios. Lo cierto es que, muy especialmente en esta ocasión, es imprescindible ponerse en manos de un buen experto que nos prepare una escucha, antes de tomar la decisión de compra. Son muy personales y tienen un sonido muy particular, estrechamente vinculado a sus orígenes profesionales. Este tipo de bafles tiene una legión de seguidores, que a buen seguro disfrutarán con ellos, pero hay también un grupo de aficionados que las va a encontrar demasiado frías.
Como conclusión, hablamos de unas cajas bastante lineales, pero con una nitidez y precisión difícilmente igualables en la gama de precios en que están situadas. Tienen calidad de sobra para entusiasmar a muchos aficionados, pero nos reiteramos en nuestra sempiterna sugerencia de probar antes de comprar. En este caso, más que nunca.
NOS GUSTA
- Nivel de detalle.
- Escena sonora.
- Precisión.
MEJORABLE
- Ausencia de manual en español.
UN POCO DE HISTORIA
Como hacemos siempre que trabajamos con un fabricante sobre el que no habíamos hecho ningún Laboratorio anteriormente, repasamos los orígenes e historia de la marca. Acoustic Energy Limited fue fundada en 1987 y estaba originalmente localizada en el Oeste de Londres, antes de trasladarse a sus instalaciones actuales de Cotswolds de más de 1.300 m2.
En 1988, se lanzó el modelo AE1. Originalmente, fue diseñado para satisfacer las necesidades del sector del audio profesional. Rápidamente adquirió una buena reputación entre músicos, productores e ingenieros de sonido.
Como consecuencia de ello, las AE1 ganaron el British Hi-Fi Award a las mejores cajas en 1991 y 1992 y la serie Reference obtuvo gran prestigio en los medios especializados de todo el mundo. De este modo, el mercado de la alta fidelidad se convirtió en una parte importante del crecimiento de Acoustic Energy.
Así, AE ha crecido rápidamente por todo el mundo y se distribuye actualmente a más de 50 países, además de una amplia red independiente basada en el mercado doméstico británico.
Desde la reubicación de la compañía en 1995, AE ha formado una alianza estratégica con un amplio grupo de importadores y distribuidores de Extremo Oriente. Esta alianza le ha permitido centrar su atención en otros objetivos. El primero de ellos fue ampliar la gama a productos “de entrada” y gama media de alta fidelidad. Con el paso del tiempo, se fue reorientando hacia el mercado multicanal, con la introducción de las series 100 y Aegis a finales de los 90. Actualmente, estas series han evolucionado a las Aegis Evo y Aelite.
Acoustic Energy Radiance 3, Limpias y radiantes
Ficha técnica
RESPUESTA EN FRECUENCIA 40-45.000Hz. POTENCIA MÁXIMA 200W. IMPEDANCIA 8 Ohmios. SENSIBILIDAD 90 dB. DIMENSIONES 920 x 230 x 297 mm. PESO 18 Kg (unidad). DISTRIBUYE Corpaw Spain (986214414).
Precio: 2390 €
