Cajas acústicas

Mission MX5, Misión cumplida

MISSION

  • Mission sigue apostando fuerte por mantener una excelente relación entre calidad y precio, ofreciendo un conjunto con unas prestaciones más que correctas a un importe casi imbatible.
  • Precio: 755 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

Desde su integración en el consorcio IAG (International Audio Group) que incluye, entre otras, a Wharfedale, Quad o Castle, el fabricante de origen británico Mission está lanzando nuevas gamas con una mayor frecuencia. Además, está enfatizando mucho la relación entre calidad y precio, con lo que se están convirtiendo en un producto muy atractivo para el gran público.

En esta política es donde debemos encuadrar la nueva serie MX, compuesta por los monitores MX1 y MX2; las columnas MX3, MX4 y MX5; los canales centrales MXc1 y MXc2 y el subwoofer MXs. A priori, por precio, tenemos que considerarla como una gama de entrada, pero, como hacemos siempre, damos más valor a nuestros oídos que a las etiquetas. Por ello, encargamos una pareja de lo más alto de la serie (las MX5) para hacer un detallado análisis para ustedes. Como curiosidad, hay que apuntar que las otras dos columnas (MX3 y MX4) disponen de un espacio hueco para rellenarlo de arena para, según el fabricante, mejorar la estabilidad y la respuesta en graves. Es un sistema que conocí en modelos más antiguos y la verdad es que sentía cierta curiosidad por volver a ponerlo en práctica, pero las MX5 no ofrecían dicha posibilidad.

Se trata de unas cajas de tres vías con doble configuración bass-reflex que incluyen dos transductores de graves de 165 mm -de los que la única información facilitada es que son de una fibra muy avanzada-, otro de medios de las mismas dimensiones y un tweeter de 25 mm de seda. El diseño corrió a cargo del prestigioso Peter Comeau, director de diseño de IAG. Llama la atención que el tweeter está localizado debajo del transductor de medios y encima de los dos de graves. Y digo que llama la atención porque no es habitual en todos los altavoces, pero sí en Mission. Las rejillas son fijas, por lo que no he podido investigar mucho sobre el origen y fabricación de los transductores, salvo la información facilitada por el propio constructor.

Las MX5 tienen un aspecto muy moderno, aunque me sorprendió un poco su profundidad (nada menos que 390 mm), lo que incide en un estimable volumen de 88,1 l. En la parte posterior, podemos ver dos puertos bass-reflex de distintos tamaños, ambos con dos cilindros de espuma fonoabsorbente, en la zona superior e inferior de las cajas. Asimismo, el sistema de puntas de desacoplo es ingenioso y efectivo. Dispone de una punta afilada y otra roma, para emplearla en función del tipo de superficie en el que se sitúen los bafles. Un mecanismo rápido y versátil, apto para cualquier suelo. Los bornes están equipados para bicableado, con sus correspondientes puentes, y son de plástico y una calidad regular. De hecho, trabajando con spades, los cables se me quedaron atascados dos veces. Es un aspecto a mejorar, pero que siempre hay que valorar en función del precio.

A la hora de buscar la ubicación idónea, me sorprendió gratamente la sencillez para encontrar un sonido correcto con las MX5, a pesar de que sus casi 30 kg no hacían la labor fácil. Finalmente, opté por dejar las cajas separadas más de 2 metros, con más de medio metro respecto a las paredes frontal y lateral, respetando las indicaciones del fabricante. La posición era completamente frontal. Al orientar hacia el punto de escucha el sonido se emborronaba y perdía imagen estereofónica.

Para las pruebas, empleé el amplificador IzarBRK 100 y el lector NAD C545BEE. El cableado corrió a cargo de VandenHul.

Aquí debo comentar que las cajas me llegaron nuevas, por lo que tuve que hacer todo el proceso de rodaje. Estuvieron funcionando aproximadamente unas 100 horas. Mission no indicaba nada en el manual de usuario (únicamente en inglés), lo que yo personalmente interpreto como que no es necesario ningún tipo de aclimatación. Pero son muchos altavoces los que he probado ya, y no se me ocurre hacer un Laboratorio con una caja recién desembalada. Puede haber más o menos mejora, pero siempre existe. Seguro que a muchos de ustedes les habrán dicho en un establecimiento especializado que no les pueden hacer una demostración de un determinado modelo porque lo acaban de recibir. El único motivo es el ya comentado. Aprovecho para apuntar un detalle interesante y es que los fabricantes indiquen en el manual de usuario el número de horas que consideran necesario para sacar el mejor sonido posible. Algunos de ellos lo hacen ya, y hay factores externos que pueden condicionarlo, pero es una información útil para neófitos.

A PRUEBA

Empecé probando la dinámica con mi ya habitual Brahms, concretamente sus sinfonías segunda y tercera por la London Philarmonic y Sawallisch. Encontré una respuesta dinámica fuerte, rápida y una respuesta en graves excesiva, que me llevó a poner de nuevo los cilindros fonocaptores que había quitado durante el rodaje. Con tan sencilla herramienta, pude solucionar el tema de los graves, que quedaron mucho más ajustados y precisos. Las MX5 acreditaron una gran presencia y contundencia, llenando toda la sala de música. También pude apreciar una buena imagen estereofónica, aunque tuve más dificultades para juzgar la escena sonora. El motivo es que no era capaz de ubicar a los solistas en el centro. Ante mis dudas, revisé el cableado, ya que ése suele ser un síntoma habitual de problemas de fase y contrafase. Pero estaba todo correcto. Sencillamente, como condición, las cajas tienden a abrir mucho y eso difumina ligeramente la posición central de solistas y voces. El sonido resulta muy cálido y tiene un punto de color que me dejó la impresión de que es un modelo muy adecuado para escuchar en multicanal. También pude percibir cierto predominio de los tonos medios. Cabe anotar que aumentando considerablemente la presión sonora no encontré apenas distorsión, algo de lo que suele presumir Mission, con razón. Los tuttis, con mucha pegada y contundencia, además de rapidez. Recordemos que tienen una sensibilidad de 90 dB, lo que hace que, con una electrónica decente, las MX5 sean auténticas plumas. Es algo que también deben tener en cuenta los poseedores de amplificaciones algo justas de watios y que busquen unas columnas de estas características.

Continué con esa magnífica selección de canciones de Elvis Costello en la Warner llamada Extreme Honey. Contando con una voz solista, pude reafirmar que la escena sonora no es todo lo exacta que uno desearía. No estaba perfectamente centrada. Sin embargo, y esto me resultó llamativo, la localización instrumental era buena. Podía encontrar la guitarra y el piano sin dificultad, pero la voz no estaba donde debía, sino por todos los sitios, como una parte más del conjunto. Al margen de esto, los armónicos eran correctos, el piano sonaba nítido y cristalino y la guitarra poseía una tímbrica muy agradable. Las MX5 se comportaban especialmente bien en piezas con muchos instrumentos como “Veronica” o “London’s Brilliant Parade”.

También tenía especial interés en probar el prestigioso tweeter de seda de Mission, para lo que empleé un CD que permitiera lucirse al transductor. ¿Qué mejor que unas sonatas para violín? Gabriel Faure fue el elegido en versión de Dong-Suk Kang. El resultado me convenció plenamente. El violín sonaba vivo, claro y natural, sin llegar a resultar en ningún momento estridente o chillón. Fantástico el rendimiento del tweeter, creo que algo por encima de los woofers y mid-woofers que completan la MX5 y que tal vez hagan que pierda algo de uniformidad en su conjunto.

CONCLUSIÓN

Como conclusión, no podemos olvidar nunca que estamos ante unos altavoces de menos de 800 € la pareja, y por tanto, dada su condición económica, podríamos considerarlas de entrada. También que llevan el sello Mission, que siempre es una garantía y que son unos bafles que pueden llenar salas de dimensiones realmente generosas. Mission sigue apostando fuerte por mantener una excelente relación entre calidad y precio, ofreciendo un conjunto con unas prestaciones más que correctas a un importe casi imbatible. Lógicamente, hay detalles en los que la economía se nota, ya que nadie regala nada. Pero, sinceramente, conociendo de antemano lo que costaban, me quedé muy positivamente sorprendido según iba desembalando y aún más según iba escuchando. No les voy a negar que con ese coste inicial mis expectativas iniciales no eran muy altas. Sin embargo, como escuché las cajas sin el menor prejuicio, he encontrado un producto muy razonable con algunas limitaciones, pero que se constituye en una magnífica vía de entrada para los nuevos aficionados menos pudientes.

NOS GUSTA

Relación entre calidad y precio.

Apertura.

Tonos agudos.

MEJORABLE

Equilibrio.

Escena sonora.

Acabados de los bornes.

Juan Pablo Rubio, Gerente de Reydis.



Relación calidad precio, es el objetivo de esta nueva serie que hoy ocupa estas páginas, MISSION ha renovado su línea de entrada creando esta nueva línea con un diseño agradable a un precio muy competitivo esperando captar nuevos “audiófilos”, que sin hacer grandes inversiones quieren disfrutar de un sonido de calidad.


MISSION

Mission fue fundada en 1977 por Farad Azima, un reputado ingeniero, artista y filántropo, poseedor de innumerables patentes, muchas de ellas aplicadas a las cajas fabricadas por Mission. En los años 80 sorprendió a todos los aficionados por sus originales diseños y calidad de sonido. Eso le hizo ganar diversos premios en ambos aspectos y afianzó la marca como referente entre los audiófilos. Se incorporó al grupo IAG en 2004. Actualmente, son capaces de producir unos 10.000 gabinetes para columnas al mes. También construyen más de 600 tipos diferentes de transductores para todo tipo de aplicaciones. Todos los componentes son elaborados y ensamblados a mano. En estos días, se están exportando altavoces de Mission a más de 40 países de los cinco continentes.

Mission MX5, Misión cumplida

Ficha técnica

RESPUESTA EN FRECUENCIA 40 Hz – 20 kHz.

SENSIBILIDAD 90 dB.

IMPEDANCIA 8 Ohms.

AMPLIFICACIÓN RECOMENDADA 25 – 200W.

DIMENSIONES 995 x 250 x 390 mm. PESO 28,3 Kg.

DISTRIBUYE Reydis (951441010).

Precio: 755 €