Cajas acústicas

Mission 796SE, Unas inglesas de alto porte

  • Mission siempre ha prestado especial atención a la fabricación de los recintos que albergan sus altavoces, y para este modelo ha demostrado una capacidad de actuación notable
  • Precio: 1990 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Alberto AHIJADO

Explicar la andadura de Mission en el mundo del audio es relativamente fácil. Formada en 1977 y siendo fiel a sus ideas iniciales, no se ha dejado llevar por los fuegos artificiales ni por el siempre cambiante mercado. Ha sabido mantenerse en el pelotón de cabeza de la electroacústica europea con una gama discreta (no por calidad sino por cantidad) y con variaciones de gama de producto muy racionales. Nunca les ha ido el cambio “porque sí” y cada vez que sacaban algún producto nuevo, no era fruto de la improvisación ni de una ley de mercado, sino de una garantía de que algo había evolucionado en su tecnología aplicada al audio. Desde sus comienzos supieron hacerse un hueco gracias a sus recetas clásicas con transductores propios de gran calidad, filtros concienzudamente diseñados, y recintos elegantes, bien concebidos y acabados.

En 2004 la firma fue absorbida por el grupo empresarial Internacional Audio Group (IAG). Fruto de este empuje-relanzamiento de la marca, tenemos en el mercado la renovada serie 79, de la que hemos elegido el modelo más alto de gama, el segundo de todos los modelos Mission, justo por debajo, guardando las distancias, del elaboradísimo Pilastro.

La renovada serie 79 consta de todos los modelos necesarios para inundar nuestra sala de audición de buen cine y música. Dos columnas, dos monitores, un subwoofer, un central y una pareja de altavoces de efectos (bipolares), que comparten filosofía de diseño, soluciones técnicas y estéticas (algo ya casi obligatorio si hablamos de “cine en casa”) forman esta coherente gama. La 796 es un diseño de tres vías y de tres altavoces (woofer lateral). Las soluciones técnicas puestas a punto para este modelo son abundantes, por lo que haré un recorrido por todas ellas describiéndolas paso a paso.

CALIDAD EN LOS ALTAVOCES

La parte alta del espectro la cubre un transductor de cúpula blanda de una pulgada, fabricada con Viotex, una fibra entretejida y debidamente impregnada, que conforma una muy baja masa, y por lo tanto una inercia mínima. El potente motor magnético (refrigerado por aletas laterales) está constituido a base de “tierras raras”, algo aparentemente nuevo que “sustituye” a los de ferrita y neodimio, pero que existe desde los orígenes del altavoz electrodinámico.

Para atenuar el pico de impedancia de la frecuencia de resonancia, refrigerar la bobina y reducir el efecto de compresión por temperatura, la marca ha decidido añadir ferrofluido en el entrehierro. Esta práctica, habitual de infinidad de fabricantes, tiene, por otro lado, el nefasto defecto de disminuir la respuesta impulsional de la parte movil (bobina más cúpula), aunque todo dependerá de la elección de la viscosidad y composición del fluido. Una ausencia que no esperaba en este transductor es la carga trasera por cámara, algo que sí incorporan muchos tweeter de alta gama de la competencia.

La cúpula está acoplada a una guía de ondas para modificar la dispersión y acercar el plano de emisión del mismo y el mid-woofer.

El altavoz de medios-graves es un elaborado diseño de seis pulgadas dotado de buenas soluciones técnicas, como son la membrana de Aramida, el chasis no magnético, la bobina de largo recorrido con soporte de Kapton, el motor magnético sobredimensionado y ventilado por su parte trasera (refrigera la bobina y reduce la compresión dinámica), la suspensión butílica (longevidad asegurada) y una ojiva de dispersión metálica.

El woofer comparte muchas de las características del altavoz de medios, aunque se le ha añadido alguna solución técnica para aumentar su capacidad en potencia, como es el refrigerado extra de la bobina por su mismo soporte y una membrana compuesta de una rigidez mayor.

RECINTO: RÍGIDO Y ELEGANTE

Mission siempre ha prestado especial atención a la fabricación de los recintos que albergan sus altavoces. Para este modelo ha demostrado una capacidad de actuación notable. Estéticamente, presenta unas líneas muy depuradas que aparte de la función visual (no nos engañemos, esta variable puede ser definitiva para el comprador en infinidad de casos… todas las marcas lo saben y lo utilizan), tienen una función práctica importantísima: desaparecer técnicamente para que suenen únicamente los altavoces. Es verdad que para un reducido número de fabricantes (algo más elitistas que Mission, todo sea dicho) el recinto es una extensión de los transductores y tiene una función básica en el sonido final, ya que intencionadamente se suma al sonido proporcionado por éstos (caso de Bosendorfer o JMC Lutherie), pero para Missión esto último siempre ha sido contrario a su filosofía. Para la marca, la función del recinto siempre ha sido cargar la parte trasera de los transductores (en configuración bass-réflex casi siempre), no emitir nada incontrolado al exterior y no añadir ningún color al proporcionado por los altavoces, que intenta reducir a su mínima expresión.

Lo primero que destaca en el recinto de esta caja acústica (y por extensión, a las de toda la gama) es su forma casi oval y su excelente acabado. Su estructura no es casual, y es fruto de investigaciones encaminadas a la eliminación de resonancias. El material utilizado es MDF de gran grosor (3 cm en el frontal) por lo que, según la marca, está cerca del “ideal teórico” de ausencia de resonancias. Su forma en “u” hace que no existan paredes paralelas. Esto hace que las ondas estacionarias se reduzcan al mínimo. En esta cuestión volvemos a ver que el mercado está dividido a partes iguales, defendiendo el segundo grupo que esto es un fenómeno que se minimiza siempre que el recinto sea cercano a la “rigidez absoluta” (refuerzos internos), independientemente de su forma específica.

La carga de los transductores de medios-graves y graves es por recinto cerrado y bass-réflex respectivamente, una configuración muy utilizada gracias a la suave transición entre transductores (filtro mecánico de 12 db/ Octava + filtro eléctrico en el caso de los medios) y la evidente extensión de la parte baja del espectro, pero con el defecto añadido de un corte abrupto de 18 dB / Octava a partir de la frecuencia de sintonización del tubo, con evidentes problemas de fase en su entorno.

El midwoofer se acopla directamente al recinto, mientras que el tweeter “se suspende” gracias a varios anillos separadores sobre una estructura plástica, amortiguada a base de resinas y separadores de distintos compuestos. Su función es la de atenuar vibraciones parásitas que llegan al tweeter procedentes del recinto.

Si nos referimos al acabado general, es prácticamente perfecto. Bonito como pocos, chapado con madera noble (en la versión que nos ha llegado) y exquisitamente lacado.

En cuanto a la rejilla de protección, sinceramente no hace justicia a la excepcional construcción general de la caja. Estructura de plástico bastante endeble, pero en cierta medida, justificada, debido a la “complicada” forma del panel frontal. Cumple su función perfectamente (aislar del polvo y proteger los altavoces) y está libre de resonancias, incluso con un alto volumen sonoro.

FILTRO DIVISOR DE FRECUENCIAS

Es costumbre en Mission que sus cajas acústicas puedan ser atacadas a través de la multi-amplificación o el multi-cableado. Como no podía ser de otra forma, en las 796 también podemos hacerlo, siendo “bi” en este caso, a pesar de incorporar tres transductores y ser configuración tres vías (graves y medio-graves separados del tweeter).

El crossover está unido directamente a los terminales y en cuanto a estos últimos son de gran calidad, pero aceptan una sección muy justa (2,5 mm2) y son difíciles de operar debido a su disposición vertical, muy cerca unos de otros. Si nos decidimos a utilizar bananas salvaremos estos dos pequeños inconvenientes.

Los componentes electrónicos son de buena calidad, aunque mejorables en alguna de sus secciones, siempre sin perder de vista el nivel de las cajas. En cuanto a las pendientes de atenuación son bastante altas; 18 dB/oct en medios y tweeter, no excesivamente malo en pasivo siempre que se haga con cuidado y buenos ingredientes.

Y LA SUMA DE LAS PARTES ES...

Las pruebas de audición las realicé en una sala de unos 22 metros cuadrados, debidamente acondicionada. Antes de seguir con las impresiones, reseñaré que las cajas estaban sin rodar. Como fuente utilicé un reproductor de CD Nad M5, todo cableado correctamente, y como amplificador... prefiero reservarme el dato para los siguientes párrafos.

Mi andadura con estas cajas comenzó con bastante decepción… Me costó mucho dar con una amplificación que casase con ellas y sacase lo mejor que podían dar de sí mismas. Con varios sistemas (previo/etapa e integrados, todos de alto porte), las Mission reproducían la música de forma decepcionante para el nivel en el que nos movemos. No es que las amplificaciones elegidas fuesen malas, ni mucho menos, pero simplemente no se complementaban. Eso me proporcionó más ganas de seguir explorando para llegar a una conclusión “definitiva” para el banco de pruebas de estas Mission.

Con amplificaciones “equivocadas” los graves resultaban escuálidos y poco presentes. El empuje sonoro evidente en muchas grabaciones estaba ausente. La gama media sonaba extremadamente atenuada, muy retrasada y con poca presencia. El espectro agudo era detallado pero aséptico, frío e ineficiente. Las notas fluían de forma impersonal. No despertaban en mí ninguna emoción. Todo muy controlado, medido, pero sin consistencia ni sentido del ritmo, achacable en gran medida a ese evidente recorte del grave (e inexistente extremo grave) y a esa frialdad en los medios y agudos.

A medida que rodé los transductores la música fluía mas natural, pero con los más variados géneros musicales nada “funcionaba” como debería. Después de jugar mucho con su ubicación en la sala, se limaron ciertas carencias. Los graves mejoraron en extensión y articulación orientando los woofers hacia el interior. Se amplió un poco la escena sonora gracias a un grave más abierto (Mission recomienda que se prueben las dos posibles configuraciones).

El verdadero cambio llegó al conectar una amplificación… Una sorpresa muy “a la americana”. Conectadas a un musculoso y potente receptor Carver AVR100 (Amplificación Magnetic Field de 150 w Rms a 8 ohm diseñada por Bob Carver), la reproducción de todos los géneros musicales mejoró ostensiblemente. Los graves ganaron en vitalidad y extensión. Los golpes de bajo se podían reconocer y los podía seguir sin excesivo esfuerzo. Las voces, tanto masculinas como femeninas, se tornaban más sugerentes, más vivas… En definitiva, más humanas. Respecto a estas, desapareció en parte esa nasalidad. Los agudos dieron un vuelco hacia una sedosidad y amabilidad mayor. Con una etapa de potencia magnífica y poco conocida en nuestro país (Fostex Lab 600), también conseguí sacar algo que no pude obtener con otras amplificaciones mucho más actuales y en principio más “adecuadas”: humanidad.

CONCLUSIÓN

Siempre que sean atacadas por una electrónica con la suficiente fuerza y vitalidad que demandan estas Mission, obtendremos de ellas un sonido que calará en un gran número de aficionados al audio de calidad.

Gracias a su excelente construcción verdaderamente “antirresonante”, acabados de primera, tamaño compacto y personalidad sonora, la 796 se hace un buen hueco en el segmento de cajas acústicas verdaderamente copado al que pertenecen. Escúchenlas en una sala en condiciones, obsérvenlas (bonitas de verdad), y juzguen ustedes mismos.

NOS GUSTA

Recinto elegante como pocos con acabados de primera

Posibilidad de ser bi-amplificadas o bi-cableadas

Soluciones técnicas utilizadas en el recinto y los transductores

Sonido amable, siempre que sean adecuadamente amplificadas

MEJORABLE

Pegada en la reproducción de los graves y extremo grave

Exigencia con la amplificación asociada


Mission 796SE, Unas inglesas de alto porte

Ficha técnica

Amplificador recomendado: 50-200w

Recinto: 3 vias Bass-Reflex

Volumen efectivo: 32 litros

Respuesta de frecuencia: 38 Hz-20 Khz

Sensibilidad 1w/1m: 90 dB

Impedancia Nominal: Compatible 8 Ohmios

Impedancia mínima: 4 Ohmios

Dimensiones 998 x 206 x 318 mm



DISTRIBUYE Reydis (951441010)

Precio: 1990 €