Marià Moya SUM, Un diamante a medida
- Las SUM de Marià Moya son algo más que unas excelentes cajas, son el resultado de un exclusivo fabricante artesanal.
- Precio: 2320 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Ramon Sendra
Traigo a estas páginas algo realmente diferente. Marià Moya, como marca, es uno de esos nombres que contadísimas personas conocen, y tiene su razón, aunque la historia de la firma cuente con más de 26 años. Podría decir que se trata de la profesionalización del concepto HUM (hágalo usted mismo) o DIY (Do It Yourself), pero en realidad no deja de ser un trabajo y una empresa con unas ideas muy claras, unos objetivos cumplidos y un futuro prometedor. Marià Moya es de hecho un fabricante artesanal de cajas acústicas, al puro estilo luthier, con su propio catálogo pero con un concepto de venta y fabricación que escapa de lo convencional. Razón más que suficiente para traerlo a estas páginas.
La excusa era, en principio, escuchar uno de sus recintos, la SUM, una caja de aspecto convencional pero que esconde un séquito de premisas que sin duda la hacen especial. Unas premisas que coinciden totalmente con las ideas y prácticas que Marià Moya tiene establecidas como “sagradas” en el diseño y fabricación de recintos. Aunque basa, por ejemplo, la construcción de sus recintos utilizando transductores fabricados por terceros, la gran mayoría de ellos son modificados para obtener una calidad de sonido superior. Y si hace falta diseñar y fabricar su propio altavoz, lo hace, como es el caso de algunos de sus modelos: Marsias MKII o Verum.
Marià Moya cree en la simplicidad y lo lleva a la práctica en muchos aspectos, como podemos ver en el diseño de nuestra invitada, la SUM. Por ejemplo, aun tratándose de un recinto pasivo de tres vías, ha diseñado filtros divisores independientes para cada vía, es decir, nada de una única placa electrónica, sino tres independientes. Además, apuesta por el uso del montaje en el aire eliminando el uso de las placas convencionales, ya que éstas no ofrecen una sección suficiente para el paso de la corriente. Todos los componentes electrónicos están conectados entre sí mediante cable. La aparente sencillez y sobria estética del recinto no es más que una pared que esconde no sólo una perfecta colocación de los cinco transductores que entran en concurso, sino otros aspectos interesantes, como un ajuste muy preciso, por ejemplo, del material de absorción, ajustado para cada recinto en particular, o una medición extremadamente precisa del puerto bass reflex que le permite incluso prescindir del tubo. Menos compresión, mayor refinamiento y excelente sonido.
Marià Moya cree en las altas sensibilidades, ya que son capaces de ofrecer lo mejor de sí durante la reproducción, pero también por la capacidad de poder recurrir a tasas de potencia bajas. Esto no sólo ofrece la posibilidad de recurrir a etapas de válvulas, sino de reducir considerablemente el consumo eléctrico de nuestro sistema, algo que tampoco deberíamos dejar de lado.
La metodología de fabricación es totalmente artesanal, lo que permite a Marià Moya adaptar cada recinto a las necesidades exactas del cliente. De hecho, el “negocio” empieza justamente con una serie de audiciones que deben facilitar a Marià Moya para ajustar el recinto a las particularidades de cada cliente, y esto no incluye únicamente un ajuste tímbrico preciso, sino hasta elegir el acabado de la madera. Es posible escoger entre miles de colores y acabados distintos.
Para la ocasión me trasladé a la sede de la firma, al hermoso pueblo de Castellterçol, una pequeña y tranquila villa a poco menos de 50 km de Barcelona. En su sala de audición descubrí un espacio acústico sobrio, en su justa medida, para que el cliente no piense que la “alta fidelidad” es algo inalcanzable en cualquier espacio.
Dentro de ese ímpetu por la sencillez, Marià Moya preparó la audición con dos recintos SUM conectados a una vieja pero efectiva etapa de potencia Harman Kardon (de hecho, dos monofónicas independientes), y un lector de CD-DA de Cambridge Audio. Por lo tanto, no había previo (Marià Moya afirma que éste siempre termina coloreando el sonido, por muy poco que haga), utilizando un pequeño dispositivo a modo de atenuador de la señal.
Durante un buen rato pude disfrutar de un sonido excepcional, tremendamente equilibrado. A pesar de sus tres vías, nunca noté el corte de ningún filtro. Efectivamente, los dos altavoces de graves son diferentes, ni más ni menos que para que las carencias de uno sobresalgan por las ventajas del otro y viceversa. En el espectro grave el resultado es sensacional, con una excelente reproducción de las frecuencias más graves, llegando a los 40-45 Hz sin casi ningún problema, y sin que el sonido sea “pesado”. Las medias consiguen una presencia y un equilibrio estupendo, entregando la energía suficiente para que voces e instrumentos acústicos convivan con perfecta armonía y enn un equilibrio tonal extremadamente preciso.
Los agudos son magníficos, por su reproducción contenida sin asperezas ni brillos innecesarios, pero con la presencia necesaria que permite conseguir una imagen estéreo contundente y muy precisa. Es decir, la perfecta sinergia entre las tres vías me dio la sensación de que permitía abrir el sonido totalmente hacia los lados, ofreciendo una escena sonora verdaderamente amplia.
Las cajas, fáciles de atacar y contundentes en cualquier nivel de volumen, son adecuadas para cualquier tipo de música. En jazz, por ejemplo, restituyen con toda pulcritud cualquiera de los detalles más precisos que uno espera. Al presentar un margen dinámico sobresaliente, abordan sin problema cualquier transitorio sin apenas despeinarse. Y eso en pasivo. Bien me gustaría escucharlas de nuevo en una configuración activa. Seguro que me sorprenden.
No puedo terminar sin aplaudir ese precio, más que contenido. Juzguen ustedes.
Con una producción limitada, debido a esa pasión que seguramente sólo podremos encontrar en este tipo de fabricantes artesanales, las SUM de Marià Moya se convierten en un referente a tener en cuenta. Piensen que no sólo se trata de un recinto hecho a medida con total precisión (y amor), resultado directo de mucho tiempo ensayando y mejorando, sino de un producto que puede estar ajustado con total precisión a las pequeñas exigencias de cada uno. Las SUM sólo son la punta de icerbeg de un proyecto envidiable y que escapa de cualquier realización típicamente comercial.
Marià Moya SUM, Un diamante a medida
Ficha técnica
Principio de funcionamiento: Bass reflex. Filtro: Pasivo individualizado para cada transductor. Impedancia: 4 ohmios. Sensibilidad: 92 dB/W/m. Recomendación del amplificador asociado: Entre 30 y 50 W RMS. Configuración:
3 vías. Transductores: 5 en total: 2 graves de 200 mm, 2 medios de cúpula de 62 mm, 1 de agudos de 25,8 mm con cúpula de titanio. Dimensiones:
260 x 1.220 x 273 mm.
Garantía: De por vida.
Distribuye: Marià Moya (938666261/
www.mmoya-audio.com).
Precio: 2320 €
