Sony KDL-46W2000, Abriendo caminos
- Un diseño de sencilla
apariencia para un televisor LCD equipado a la última.
- Precio: 4198 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Ya se ha roto el dominio del plasma para grandes diagonales. Era algo que esperábamos visto que compañías como Sony decidieron apostar firmemente por el LCD para ir relegando poco a poco el plasma. El KDL-46W2000 ya puedo considerarlo como un punto de partida a esta meta que debería desdibujar, al final, la elección entre un plasma y un LCD; pero también es verdad que todavía le queda bastante camino cuando nos referimos a la calidad. Como mínimo, Sony (entre otros fabricantes) amplía la oferta en LCD alcanzando estas envidiosas 46” de diagonal, hasta hace poco terreno exclusivo de otras tecnologías de visualización. Entiendo, también, que no todos los usuarios de televisión son aficionados al cine en casa (aunque nos pese mucho), y que éstos no sean tan exigentes en ciertos aspectos como sí nosotros. No sólo me refiero al nivel de negros o a la capacidad de reproducir con coherencia los colores (en su justa saturación y tonalidad), sino a aspectos como el brillo, algo crítico cuando uno utiliza el televisor, principalmente, sólo para ver los programas emitidos (aunque, en ocasiones, también decida disfrutar de una película “enlatada”).
En cualquier caso, a estas páginas traemos un LCD de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución nativa (es compatible con señales 1.080p, “HD Ready”). Dispone de un conjunto de conexiones muy completo, con dos entradas HDMI (una de ellas con audio analógico estéreo asociado), una de vídeo por componentes, dos SCART (aunque en mi caso no reconoció ninguna entrada RGB vía SCART) y una de PC, junto con toda la ristra habitual de complementos. También incluye sintonizador de televisión analógica y digital y, para este último caso, lleva una ranura PCMCIA lateral para el posible contenido de acceso condicional.
A pesar de ser un panel 1.080p, todavía es temprano para hablar mayoritariamente de contenidos en alta definición, por lo que toma sentido seguir hablando del procesado de vídeo. En este caso, y como es habitual en la marca japonesa, todo queda englobado en la tecnología Bravia Engine (he aquí la diferencia de precio con la serie superior), exclusiva de Sony. Todos los usuarios encontrarán atractivo su menú de configuración que, al igual que el retroproyector SXRD que analicé hace un par de números, permite desde un ajuste “convencional” y fácil a otro más complejo y efectivo. De igual modo, podemos ajustar cada una de sus entradas de manera independiente y configurarlas en función del contenido: televisión, reproductor de DVD-Video y Blu-ray o HD DVD. Los puntos flacos de este televisor siguen siendo el color y los primeros grises. De momento, solventa con mayor eficacia la profundidad de los negros, y evita cualquier defecto, hasta hace bien poco inherente a la tecnología LCD. Así, los negros son negros, pero aún queda esa necesidad de reproducir con mayor corrección los primeros grises. El usuario de televisión convencional no encontrará problema en ello; en cambio, sí aquél que decida disfrutar de las películas. En cuanto a colores, de fábrica viene ajustado al “estilo Sony”, es decir, con una saturación muy alta de los rojos, muy exagerada. Debe configurarse para un modo más real, aunque a cambio note cierta falta de saturación, curiosamente, en los colores cálidos. Con un poco de paciencia es posible conseguir un buen color. Parte de la electrónica de procesado de vídeo intenta mejorar el color, como la función Live Colour Creation, capaz de mejorar hasta un 30% la gama del color. En cuanto a los primeros grises, es suficiente con ver lo difícil que le resulta visualizar bien algunas de las escenas oscuras de Ultraviolet. Uno de los problemas que presentaba el modelo que he analizado eran unas manchas evidentes que se notaban, sobre todo, con imágenes en negro (backlight bleed). Esto es un defecto ocasional que se soluciona devolviéndolo a la tienda. Tratándose de un panel 1.080p, valoro positivamente la reproducción de las imágenes en definición estándar, cuyo escalado apenas reporta artefactos, pero hay bastantes defectos en el desentrelazado (sobre todo con televisión) a modo de dientes de sierra, debido a la dificultad que supone subir a 1080 líneas a tiempo real. Las gradaciones de los colores son bastante convincentes y la velocidad de respuesta del LCD (unos 8 ms, según el fabricante) es suficiente para evitar ciertos problemas de arrastre. Utilizando como fuente el DMP-BD10 de Panasonic (el lector Blu-ray), la visualización de películas en DVD-Video no constituye inconveniente alguno, a excepción del desentrelazado (cuando es el caso). Con imágenes a 1.080p nativas uno descubre el verdadero potencial de este televisor, y es capaz de ver imágenes casi tridimensionales, con nulos artefactos propios del procesado y escalado de vídeo y con unos movimientos fluidos y muy precisos. Curiosamente, los mismos resultados que uno obtiene al tratar con señales a 720p.
En cuanto al sonido, mantiene las prestaciones de calidad que ya vi en el retroproyector SXRD: perfecta inteligibilidad de la palabra y una excursión dinámica muy correcta.
Este Sony todavía arrastra algún defecto de la tecnología LCD (sobretodo en SD), pero, poco a poco, mejora notablemente. Amén del problema de las manchas y de la conexión SCART, el resultado es potencialmente bueno. Muchos se dejarán seducir por su resolución 1.080p nativa, aunque, de hecho, estoy convencido de que, incluso siendo 720p, seguiría teniendo esta imagen correcta que, sin duda, es su mejor carta de presentación.
Sony KDL-46W2000, Abriendo caminos
Ficha técnica
Panel: LCD de 46” (177 cm) de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución nativa. S-PVA. Ángulo de visualización: 178º en horizontal. Velocidad de respuesta: 8 ms. Procesador de vídeo: Bravia Engine. Sonido: 10 W RMS por canal. Conectividad: 2 SCART, 2 HDMI, vídeo por componentes, S-Video, PC, vídeo compuesto. Sintonizadores:
1 analógico, 1 digital. Dimensiones: 1.120 x 805 x 334 mm (con peana). Peso: 36 kg (con peana).
Distribuye: Sony (902402102).
Precio: 4198 €
